miércoles, 4 de marzo de 2015

Apuntes militantes


Significado histórico y consecuencias inmediatas de este 1° de Marzo
1.- Un gobierno, un proyecto político y una líder popular que después de gobernar 12 años es capaz de convocar a un acto con la presencia de más de 400 mil personas en la Plaza del Congreso para acompañar el Informe a la Nación de la Presidenta, constituyen en sí mismo un dato histórico inédito en todo tiempo y lugar.
Es un nuevo récord para la joven democracia de los argentinos.
2.- “Verticales en el Proyecto y horizontales en la construcción”, pareciera ser la consigna y la llave que debería abrir la próxima coyuntura rumbo a las elecciones de Octubre, previo tránsito por las PASO.
Sobre estos dos ejes señalados analicemos ahora el lugar dónde estamos parados en este momento crucial de la historia argentina.
Lejos del regodeo facilista del exitismo siempre estéril, así en política como en la vida toda, diremos que la multitud reunida el 1° de Marzo da cuenta de la fortaleza y la madurez que alcanzó el proyecto de país que nos gobierna desde el 2003.
Por primera vez amplios sectores de la sociedad hacen suyo, racional y emotivamente, la defensa intransigente de un gobierno y el modelo político, económico, social y cultural que representa y expresa.
La multitud se expresó ese día como sólo se expresan las multitudes cuando están convencidas de una causa que la sienten suya. No debe quedar afuera de ningún análisis que se precie de objetivo y serio que la composición de la Plaza se nutría de pueblo organizado y de pueblo suelto; digámoslo así para entendernos. Pero los dos sectores no se diferenciaron en nada cuando de expresar su adhesión y compromiso con Cristina se trató. Todos cantaron, todos escucharon atentos el mensaje presidencial, todos lloraron emocionados, todos compartieron consignas peronistas-kirchneristas, alfonsinistas, izquierdistas, socialistas, todas consignas nacionales y populares. Se quebró felizmente la vieja liturgia de los actos tradicionales previos al kirchnerismo donde el ombligo partidario hacia girar las manecillas de los sectarismos al punto de centrar la gravedad política de cada acto en el lugar pretendidamente privilegiado que cada sector ocupaba en la escena y cuál consigna se imponía a la otra cantada por otros compañeros no tan compañeros.
Se empieza a hacer costumbre, una sana costumbre, poder participar de actos kirchneristas con consignas comunes, con respeto mutuo de las distintas partes de su conglomerado complejo, más allá de los empujones propios de una masa ardiente que camina y se abre paso, con un liderazgo común que conduce a todos, con un espíritu masivo alegre y no crispado y con el protagonismo notorio de la mucha juventud que se convoca.
El mejor fresco de época, hoy, sería una pintura con el piberío cantando y familias enteras participando con ellos.
Este 1° de Marzo se inició un nuevo ciclo histórico, justo cuando los que van a contramano de la historia, se ilusionaban pensando que era el fin del kirchnerismo.
Alpiste.
Por eso Cristina no se despidió, sino que saludó el nacimiento de lo nuevo.
Es como amasar la historia a cielo abierto. El kirchnerismo empieza a ser eso. No tiene su contrincante en ninguna figura partidaria de la oposición, sino en los viejos y los nuevos poderes fácticos que digitaron y dominaron la gobernabilidad de este país durante más de siglo y medio. Si así no fuera, si el kirchnerismo sólo representara una fracción partidaria en el tablero político electoral, no se entendería la pasión multitudinaria cantando consignas de amor y de batalla contra el poder real de los poderosos de adentro y de afuera.
Tamaña responsabilidad conlleva darse cuenta de este peso sobre la historia que tiene el proyecto que conduce Cristina. Muy especialmente vale el testimonio popular, para el arco militante de Unidos y Organizados. Habrá que hacerse cargo de este dato, como pueblo, en esta hora en que nos preparamos para cruzar la calle sin que Néstor ni Cristina nos lleven de la mano. Ya estamos maduros y es necesario hacerlo.
Ahora bien, se puede concitar la adhesión, pasiva o activa, de las masas a un proyecto político que acierta en defender con eficiencia los intereses económicos y políticos de esas masas. Pero el 1° de Marzo de 2015 se pudo comprobar, a ojo vista, que esas masas están enamoradas de su líder, es decir, de Cristina Fernández de Kirchner.
O sea, están más allá de la simple adhesión a un gobierno.
Permanecer desde las 10 de la mañana hasta las 18 horas, con la lluvia cayendo sobre sus cabezas, sólo para escucharla y después procurar el guiño cariñoso de la mano extendida para saludarla, es amor del puro. Un amor colectivo que nos remite al amor que sólo pudo concitar Eva Perón en nuestra digna historia de nación y pueblo.
Son estos trapos al viento los que habrá que defender y expresar cuando llegue Octubre. No da igual cualquier candidato. No da igual cualquier consigna. No da igual parecerse a los contreras en los modales y en las amistades frecuentadas por quien sea el elegido para sucederla.
A Perón le sucedió algo parecido cuando no pudo ser candidato en 1973 y tuvo que elegir a quien represente la mística del eterno retorno a los años felices. Y no eligió al más modosito y perfumado entre los suyos. Eligió al más leal y al más y mejor identificado con aquella juventud maravillosa que le puso el pecho a la hermosa locura de traer a Perón desde el destierro.
No hay comparación posible, quizás, en los tiempos políticos y en las circunstancias. Sólo se trata de aportar al torbellino de ideas que andan revoloteando las cabezas y los sueños de los justos que se identifican como kirchneristas.
“Prohibido equivocarse” es otra consigna posible y necesaria que se impone a la hora de nombrar al mariscal de campo que tendrá el honor de llevar el bastón mayor en la próxima puja electoral.
Qué dudas cabe que Cristina seguirá siendo la única líder y la única conductora en el amplio movimiento que se viene gestando desde hace 12 años. Quizá por eso mismo, el candidato a Presidente deberá ser tan leal con este proyecto de país que se parezca al menos un tanto así a Cristina; en el temple, en las convicciones y en el coraje necesario para profundizarlo.
Y aquí es donde sostenemos la idea de no transigir en lo más mínimo con la defensa de la verticalidad conceptual del proyecto político. El candidato es el proyecto, dicen los carteles y los muros militantes. Por eso mismo, el candidato y los candidatos principales a cubrir las distintas responsabilidades políticas e institucionales en la próxima etapa deberán dar prueba que expresan el proyecto en cuerpo y alma. Son los que tendrán en claro dónde está el enemigo y donde los amigos del pueblo. Son los que deberán seguir avanzando en la huella que inició Néstor Kirchner y profundizó Cristina.
Y para lograr esta intransigencia radical (aquella del “que se rompa pero que no se doble”) se deberá armonizar tal concepto y convicción con la necesaria amplitud horizontal en la construcción virtuosa de un nuevo Frente Nacional para la Victoria.
Hay que construir más temprano que tarde un sostén orgánico que represente y exprese a todo ese ancho pueblo que se vio en la Plaza del Congreso este 1° de Marzo.
A mayor verticalidad del Proyecto, mayor horizontalidad en la construcción política.
El kirchnerismo es la nueva expresión de masas del movimiento nacional y popular, donde el Peronismo articula junto al sujeto social más dinámico en todo proceso histórico, la juventud, el nuevo tejido social y cultural que se ha puesto en marcha. De esta realidad hay que hacerse cargo. Si no se piensa en esta categoría histórica se corre el grave riesgo de morir en el intento de acumular cargos electivos que, por importantes que sean, no definen la historia sino hay proyecto ni estrategia a largo plazo.
En este marco de análisis, es posible creer y sostener convencidamente, que los principales dirigentes de este Frente deberían ocupar todos los casilleros de la escena política. A cada cual le llegó su hora.
Es hora de pasar al Frente.
*Jorge Giles

lunes, 2 de marzo de 2015

Quiero volver a la Plaza frente al Congreso


Quiero volver a la Plaza frente al Congreso
Quiero buscarla en la multitud hasta encontrarla y llenarla de besos y de abrazos
a esa muchacha múltiple que lloraba acongojada mientras escuchaba a la Presidenta de los argentinos y a ese compañero que también lloraba sin pudores
Quiero volver a bañarme en esa multitud maravillosa que es el pueblo cuando canta una consigna de amor y de batalla
Quiero volver a la Plaza y verlo nuevamente: el hombre de unos cincuenta años, quizá un poco más, se paró en la vereda casi al llegar a Congreso, se acomodó las vendas que cubrían su pierna izquierda herida de la rodilla al tobillo, se ajustó fuerte el nudo y siguió marchando, alegre, con su bandera al viento. Ninguna vieja herida le impediría el paso.
Quiero volver a esa Plaza donde la niña espera ansiosa que pase la Presidenta para verla y si es que puede hacerlo, tocarle las manos trepada en brazos de su madre como esperando un milagro
Quiero escucharla hasta el último suspiro que me quede en vida gritando a voz en cuello: “Cristina, Cristina” y Cristina que la mira y saca medio cuerpo por la ventanilla de la combi hasta tocarle las manos y la niña que se mira las manos y llorando nos cuenta a los que mirábamos con asombro y emoción: “Cristina me tocó las manos”
Me doy vuelta y veo a un pibe contándole tembloroso a otro pibe que a él también le tocó Cristina y el milagro nos cobijaba en medio de la lluvia que caía alborotada
Camino media cuadra y me animo a mirarme las manos pudorosamente, para comprobar qué ausentes estaban de Cristina
“Esta vez ganamos”, me grita un compañero
“Claro que sí” lo aliento, lo abrazo, lo consiento
La pantalla muestra en grande la entrada de la Presidenta al Parlamento
Y allí lo veo.
Es el mismo pibe que sintió el tableteo de metralla y cañones derribando su casa y matando a sus padres
Es el mismo pibe que de grande se hizo militante para seguir resistiendo en defensa de sus sueños
Es el mismo pibe golpeado, apresado, torturado, muerto a palos cuando el 20 de diciembre de 2001 corrió hasta la Plaza a defender a las Madres
Es el mismo pibe que juró como diputado pensando en sus viejos y en los 30 mil como sus viejos
Es el mismo pibe que este primero de marzo no paraba de sonreír mirándola a Cristina
Alguna vez escribí una prosa que se llamó: “Un país que se parece a Wado”. Y allí estaba Wado completando la parábola. Y yo desde la Plaza que le hacía la Ve como si él me viera.

sábado, 28 de febrero de 2015

Perdieron


Perdieron. Los que siempre nos dijeron por la radio, por la tele y por el diario que la tenían más larga y qué se yo cuantas porquerías más. Los puteadores de oficio. Los maltratadores de pacientes locos y de viejos y de pibes en situación de calle.
Perdieron. Los barones de la droga y los servicios. Los supremos que con un solo plumazo pretenden implantar una nueva ley del olvido contra los colimbas torturados en Malvinas.
Perdieron. Los que usaron la muerte de un fiscal que ellos mismos empujaron a la muerte y escondieron su impudor en un silencio vergonzoso de paraguas y conchetos de Palermo y Recoleta.
Perdieron. Los que pretendieron enlodar la imagen de Néstor y Cristina con la misma basura que los alimenta en los albañales de la historia de tragedia que los viene distinguiendo desde Rivadavia y Mitre y hace un par de siglos en esta tierra que somos.
Perdieron. Los que siguen creyendo, cual ladrones, que todos somos de la misma condición de rufianes, malandras y cafiolos que son ellos.
Perdieron. Los golpistas, los destituyentes, los mafiosos, los gorilas, los mentirosos, los tibios, los cobardes, los fiscales, jueces y traidores.
Perdieron. Los Lanata, los Magnetto, los TN, los Clarín, las Legrand, los Nelson Castro, los Morales Solá, los politiqueros de una oposición que se quedó sin norte, salvo la embajada.
Perdieron. Los Macri, los Massa, los Solanas, las Carrió, las Stolbizer, los Cobos, los Sanz y cuantos pelandrunes más.
Perdieron. Sabemos que este día de febrero perdieron y que por estas horas se retuercen en su propio odio entre los leños que encendieron en vísperas de ese incendio tan temido que intentaban provocar.
Perdieron. Los que se cagaron en la memoria de Wado y de los viejos de Wado. Los que se mofaron de Daniel herido en los calabozos y hoy lo ven ministro de salud. Los que se burlaban del bigote de Aníbal en su impotencia de no poder pisarle siquiera el talón de tamaña inteligencia. Tomá!!!
Perdieron. Perdieron. Perdieron.
Perdieron. Una vez más perdieron. Y seguirán perdiendo porque esta vez vienen ganando los buenos que se animaron a no dejarse a apretar en la primera de cambio por el poder que se pretende "real" sólo porque tienen la mosca, la corporación judicial, económica y mediática y la “verdad” editada.
Perdieron.Pese a tanto odio y tanta mentira emponzoñada, perdieron.
Pero que no se vayan que hay lugar para todos en esta fiesta del pueblo. “Corriéndose un paso atrás que hay lugar”, dice el colectivero que el domingo llegará agotado pero feliz a la Plaza de Mayo para agitar los trapos sabiendo que Cristina no se va.
Cristina no se va. Cristina no se va. No se va, Cristina no se va…!!!
Y como dijo Víctor Hugo cuando el gol de Maradona a los ingleses:…perdón, por estas lágrimas.

lunes, 23 de febrero de 2015

Solidaridad participativa




A los amigos y amigas de mi blog: los invito a participar del trabajo universitario que está realizando Juan Ma. Sánchez, en la Universidad de Valencia, seguros de estar compartiendo el camino hacia un mundo mejor. Que así sea. 
Jorge Giles


Hola a todos,

Mi nombre es Juan Mª Sánchez y soy estudiante de Doctorado en Marketing en la Universitat de València (España). Actualmente estoy desarrollando mi tesis doctoral, que se centra en las relaciones existentes entre la interactividad a través de Internet y la adopción de roles políticos más participativos.

Me gustaría solicitar su colaboración para poder concluir el apartado práctico de mi tesis. Para ello, necesito que cliquen en el enlace que figura a continuación y que completen el breve cuestionario que figura en dicha página web.

Como verán, es un cuestionario sencillo que se responde en apenas 8-12 minutos (reales) y en el que se plantean una serie de enunciados sobre factores relacionados con la lectura de blogs y la participación política.

Mi investigación carece de finalidad comercial y las contestaciones son completamente anónimas. Tampoco se requieren conocimientos previos ni existen respuestas correctas o erróneas, lo realmente relevante es su libre opinión acerca de los temas planteados.

Clique por favor en el siguiente enlace para participar:


Muchas gracias por su colaboración.

Un cordial saludo,
Juan Mª Sánchez Villar
Universitat de València

viernes, 13 de febrero de 2015

Espacio, tiempo y armas


Si la reacción oligarca de las clases dominantes tuviera la posibilidad de hacerlo, hace rato que vendrían por todos nosotros y hasta por nuestros muertos más queridos.
No quedaría alma en pie, ni Asignación Universal por Hijo, ni planes de vivienda, ni jubilaciones mínimas garantizadas, ni YPF, ni trenes, ni los Carnavales quedarían en el calendario.
Pero esas clases viejas, salpimentadas de narcos y nostálgicos de la dictadura, no la tienen todo a su favor. Hay que leer bien la realidad para darse cuenta que este golpe destituyente que hoy está mordiendo los talones de la democracia a nivel judicial y mediático, es una operación defensiva para meter barullo en la sociedad, apelar al miedo colectivo como recurso extorsivo y enlodar la imagen de Cristina, para ver si en la estampida puede pescar algo positivo para su tropa en desbande.
Claramente, no estamos disputando el mismo espacio social con los golpistas como ocurrió otras veces en la historia, por tanto, no hay peligro de fractura social o divisiones en el campo popular.
Ellos no pueden trasponer la frontera de su propio espacio histórico, ese espacio de violentos y oligarcas, de violentos y mafiosos, de violentos y clasistas, de violentos y corporativos, de violentos y elitistas, de violentos y colonizados, de violentos y represores.
Nosotros, los que nos identificamos con el proyecto de país inclusivo y justo que lidera Cristina, ocupamos el espacio ancho y profundo de los sectores populares, el espacio de la cultura, el espacio de la democratización en la justicia y en todos los espacios institucionales de la República, el espacio de unidad latinoamericana, el espacio de la paz social y la alegría colectiva, el espacio del país industrializado y moderno que entra de lleno al siglo XXI en alianza con las potencias emergentes que le dan nueva tonicidad a las relaciones internacionales, China y Rusia mediante.
El péndulo que usan para marcar la hora pertenece a un reloj que atrasa la historia al menos medio siglo. El tiempo juega esta vez a favor de los pueblos; aquí, en Brasil y Venezuela, en Bolivia y Ecuador y en cada uno de los países de la Patria Grande que hoy sufren el mismo acoso que sufrimos nosotros. Ellos necesitan apurar los tiempos del conflicto para alargar, a su vez, los tiempos que le permitan armar una oferta electoral opositora que rejunte la manada de lobos que andan sueltos.
El dato singular de la época, entre otros, es que esta vez los pueblos aprendieron a no soltar ni rifar el reloj de su propia historia. Y mucho menos, van a dejar que sean otros, las minorías poderosas de las corporaciones, los que le digan qué hora es, qué día es, qué tiempo es.
El viejo imperio mundial está en decadencia; por eso, cada hora que pasa es una hora perdida para la capacidad de daño de los poderes de cabotaje que dominaron en estas comarcas a su total antojo.
Claro que si de armas se trata, hay que reconocer que cuentan con un arsenal mediático que da pavura. Ametrallan, bombardean, tirotean, incendian, asustan a los chicos desde las azoteas de sus portales de red y televisivos, gráficos y radiales. Cuentan, además, con el antiguo reducto de un poder judicial que ha dejado atrás su papel de históricos defensores del sistema, para pasar a ser un cuerpo de infantería, añejado y presto a denunciar desde la línea de flotación hasta la misma cabeza del proyecto liberador que hoy nos gobierna.
Es decir, no cuentan ya con los tanques y los cuarteles con que contaron siempre para disparar, no ríos de tinta virtual, sino ríos de sangre literal.
¿Entonces qué hacemos?
Hacemos lo que mandó la Jefa de la Nación: cantemos y amemos más que nunca en estos días.
Están tirando con pólvora mojada, más allá de la tragedia que ellos mismos provocaron con la muerte del fiscal; de su fiscal, hay que decirlo.
Habrá que cuidarse de la tentación animal de responder con destemplanza. Que nadie le haga el juego al tablero del odio que pretenden imponernos.
Que ellos denuncien nomás. Que imputen nomás. Sepamos que Cristina está más firme que nunca, y es eso mismo, los que los vuelve locos por no poder horadar la voluntad colectiva que ella representa.
Nuestra arma es la política. Hagamos política día a día, cuadra a cuadra, casa a casa.
Y no olvidemos: son ellos los que están a la defensiva; no nosotros, el pueblo.
La alegría pasó a la ofensiva el día que un Flaco desgarbado llamado Néstor Kirchner nos vino a proponer un sueño. Y esa alegría se consolidó en el terreno, cuando la más hermosa y corajuda Presidenta de estos confines del mundo, mirándolos a los ojos les espetó suavemente:
“¿Saben qué? Yo no les tengo miedo”
Es que a Cristina la podrá imputar falsamente en un mostrador judicial, cualquier fiscal de morondanga.
Pero a esos enemigos de la paz social, a esos antiguos coroneles de Mitre hoy devenidos en capangas judiciales de los grandes medios corporativos, la historia grande de la patria los imputará por los siglos de los siglos.
Que nadie baje los brazos ni arríe bandera alguna. Nada habrá que temer con la verdad en las manos.
Y más temprano que tarde, será justicia.


martes, 27 de enero de 2015

Ahora que habló Cristina


Cristina, seguidora de Leopoldo Marechal, siempre sale de los laberintos por arriba.
Lo demostró en su mensaje del lunes 26 de enero por la cadena nacional.
De un solo plumazo limpió la guarida donde se refugiaba el espanto y propuso crear una Agencia Federal con la impronta de una democracia que cada vez más, alcanza una mejor plenitud. Avanzó cinco casilleros en el tablero de la realidad política.  Y con su decisión, hizo avanzar  la calidad de la democracia.
Las almas buenas e inocentes, la gente de buena leche digamos, pensó por un momento que esta vez  la oposición política cerraría filas, no en torno a la presidenta, sino en torno a la defensa de la república, las instituciones y el sistema democrático.  Nos equivocamos.
Los opositores no sientan cabeza ni en medio de una tragedia política y personal mayúscula.
Decía Perón hace muchos años hablando de su propio gobierno:
"En lo interno ya no tenemos oposición, solamente opositores y opositores ofuscados...a esos opositores los hemos de vencer como se vence en las democracias: con las urnas y con los votos"
Cualquier semejanza  con la actualidad, es pura Argentina.
La presidenta, con su mensaje a la nación, acomodó las piezas desordenadas luego del estampido de la pistola 22 que terminó con la vida del fiscal Nisman.
Con esa pedagogía de docente al aire libre que demuestra siempre, puso las cosas en su lugar y terminó por resolver una deuda que es tan añeja como la democracia.
“¿Por qué no lo hicieron antes?” preguntaron los radicales bien temprano.
Y los radicales, que gobernaron mucho antes que el kirchnerismo y en dos oportunidades:  ¿por qué no lo hicieron ellos?
Luego salieron Binner, Patricia Bullrich, Mauricio Macri y así siguió la cadena mediática del desencanto, todos en el mismo sin sentido de la anti-política que es el eje ordenador que los amontona al pie de la tapa de Clarín. Por las dudas y para que se entendiera, se juntaron todos y hablaron en defensa de la ex Side.
Ayer con los buitres, con la patronal rural, con la embajada, con las corporaciones mediáticas. Hoy, con el lado más oscuro de la vida.
Copian de los peronistas su condición de “incorregibles”.
Pero una cosa es ser incorregible  del lado de los intereses del pueblo y otra muy distinta, es serlo del lado de los poderes corporativos, mediáticos y mafiosos.
La oposición reafirma su condición de enajenada y exiliada de la realidad concreta.

El kirchnerismo vuelve a demostrar que es el sentido común de los argentinos y un poquito más.

domingo, 25 de enero de 2015

Vida mía, todos somos Cristina




Nos espanta la muerte y amamos la vida por sobre todas las cosas.

Pero es cierto que, como pueblo y nación que somos, esta vez le mojamos la oreja a la muerte en los últimos años y hoy nos cobra caro.

La pucha que nos cobra caro.

Quisimos tocarle el nivel de ganancias a la oligarquía.

Quisimos decirle que No al Alca en Mar del Plata en el 2005.

Quisimos decirles que No a la extorsión imperialista de los Fondos Buitres.

Quisimos recuperar soberanamente a YPF.

Quisimos recuperar soberanamente a Aerolíneas Argentinas.

Quisimos recuperar el Banco Central para la República y para los intereses de la Nación Argentina.

Quisimos recuperar los Ferrocarriles Argentinos.

Quisimos recuperar el ahorro de los trabajadores y terminar con el negociado de las AFJP (¿te acordás Vieja?).

Quisimos tener una Ley de Medios de la Democracia y denunciar al monopolio de Clarín y La Nación y la apropiación, tortura y genocidio mediante, de Papel Prensa.

Quisimos la independencia de la Patria Grande y ayudamos junto a Chávez, Néstor, Lula y Cristina a formar la UNASUR y la CELAC.

Quisimos democratizar la justicia y así nos va.

Quisimos  ganar en Ecuador, en Uruguay, en Chile, en Brasil, en Bolivia, en Venezuela.

¿Y sabes qué?... ¡Lo hicimos!

Todo lo pudimos hacer juntos, mi vida.

Lo hicimos como nunca antes en la historia.

Lo hicimos. Lo hicimos. Lo hicimos.

Pero cuando quisimos tocar a los servicios secretos de ese viejo poder, cuando Oscar Parrilli por orden de Cristina, metió mano en la madriguera más rabiosa y oscura del poder, se levantaron en armas. Y mataron a Nisman. Y dejaron el cadáver en las puertas de Olivos.

Lo hicieron nuevamente. Lo hicieron. Ellos lo hicieron.

El misil del miedo y el terror cayó sobre nuestras cabezas.

El daño ya está hecho, dicen.

Nisman está muerto cuando debería estar hablando ante el Congreso y admitiendo que no había ni un tantito así de pruebas sobre lo que le hicieron firmar en esa falsa acusación que no aprobaría ni una prueba en el examen de ingreso de la UBA.

Y de haber hablado...otro gallo cantaría en estas horas.

Pasado el impacto, ahora vienen las preguntas sobre el daño causado con su muerte:

Los 6 de millones de argentinos que vacacionan en las playas, en las sierras, en los ríos y en los países vecinos ¿acaso se volvieron espantados de miedo a refugiar a sus casas?

NO

La onda expansiva del terror que llegó hasta Europa y los EE.UU. ¿posibilitó la derrota de Syriza en Grecia?

NO

La multitud que asiste a los Festivales folklóricos y a los Partidos de Fútbol de verano ¿Se disparó en estampida vaciando los estadios por temor a la violencia desatada en Puerto Madero?

NO 

La Plaza de Mayo y las plazas del país entero ¿se llenaron de nuevas y viejas multitudes que repudian al gobierno y aplauden a Magneto y a Lanata y a la Mirta Legrand, por ejemplo?

NO 

Esta vez no podrán, mi vida. Porque esta vez no pudieron dividir eso que se llama el "Campo Popular" y que es el mismo pueblo que en otras circunstancias de la historia cayó bajo la mentira despiadada de los poderosos y se dividió en mil pedazos, todos contra todos.

Y esta vez NO.

¿Entonces?

Impacto cero en las filas internas del proyecto nacional y popular, más que el impacto del dolor y la indignación que provoca esta muerte.

Impacto medio en las filas de una sociedad que no sale de su asombro ante la osadía tenebrosa de los que fueron siempre los dueños de la vida y la muerte y hoy están en retirada ante el avance irreversible del gobierno del pueblo.

Hay que asistir a los heridos en el campo de batalla. No hay que enojarse con ellos, sino comprenderlos y ayudarles a entender de qué lado sale el sol y en qué lado se esconde.

No podían disparar contra los millones de argentinos que colmataban las rutas rumbo a las vacaciones.

No podían admitir que debían disparar contra el crecimiento de las reservas del Banco Central que treparon en enero casi a los 32.000 millones de dólares.

No podían admitir que el único escenario electoral que se discutía socialmente era el signado por los pre-candidatos del Frente para la Victoria.

No podían admitir que debían disparar contra la gran candidata y electora de la Nación con más del 60 % de imagen positiva, es decir, Cristina.

No podían admitir que el diciembre caótico que programaron tantas veces, les pasó por la puerta de la casa sin pena ni gloria.

¿Y entonces?

Dispararon contra Nisman. O le hicieron disparar, que para el triste caso, es lo mismo.

Vida mía, el tiempo, como los vientos de la historia, sopla a favor de los pueblos en este siglo 21  que nos pertenece.

Por eso, le duela a quien le duela, hoy todos somos Cristina.

Que también es una forma de decir, que hoy todos somos Zorba, el Griego. 

lunes, 19 de enero de 2015

¿Le soltaron la mano y la mano gatilló?


Es una hipótesis válida, aunque parezca el título de un policial negro.
Lo importante en estas horas es mantener la calma, evitar provocaciones, no irse de boca por la calentura que provocan la muerte y sus caranchos interpretadores y enfrentar como siempre la mentira con la verdad.
Quien tiene la verdad no se suicida, la defiende a capa y espada.
Quien tiene la verdad, no se violenta.
Con esta muerte, la verdad, como categoría ética superior en la escala humana, pierde la gran posibilidad de mostrarse en todo su esplendor. Por eso se insistió desde el bloque de legisladores del oficialismo que la reunión en Diputados sea hoy a puerta abierta, con todo el periodismo y con los familiares de los muertos en la AMIA.
El kirchnerismo sabe que sólo se triunfa con la verdad.
Sus opositores, sólo empuñando la mentira.
El grupo monopólico mediático ya está interviniendo sobre la sangre caliente derramada. Necesitan direccionar el sentido común de la sociedad. Los mismos que lo usaron en vida, son quienes lo usarán ya muerto.
Necesitan apropiarse del muerto y de la muerte. Y entonces se lavan las manos y niegan el suicidio porque precisan afirmar que "lo mataron". Y miran al gobierno.
Por eso la escena del crimen, de aca en mas, no será el departamento del fallecido fiscal, sino los estudios en vivo y en directo de un canal de televisión.
La muerte nos conmueve, siempre. Y esta muerte pareciera hecha a medida para que conmueva a toda una sociedad. Algunos tipos son capaces de todo con tal de defender el inmenso poder del que disponen.
Si las pericias comprueban científicamente que fue un suicidio, como se sospecha, habrá que decirles a esos tipos que sembraron desde las pantallas televisivas el odio y la mentira en estos años y lo siguen haciendo en esta hora: "ustedes lo hicieron".
La verdad siempre alumbra vida.
La mentira sólo nos deja a oscuras.
Es hora de cerrar filas defendiendo la democracia, la paz social, la verdad y defender sobre todo a las únicas víctimas de esta oscura historia: los 85 muertos de la AMIA y los 40 millones de argentinos.

domingo, 18 de enero de 2015

¿Le soltarán la mano al fiscal Nisman?




Se sabe. Todo se sabe.  
En las últimas horas de este domingo 18 de enero, los capo mafias de la corporación mediática, mascullan su impotencia ante la decisión del Frente para la Victoria de asistir con sus legisladores a la reunión extraordinaria de La Comisión Penal con el Fiscal Nisman.
¿Seguirán sosteniendo el grotesco protagonizado por el fiscal? ¿O le soltarán la mano? Se preguntan.  
Es que no hay pruebas que acrediten la denuncia del fiscal Nisman contra el gobierno nacional y popular. Y no las hay, no porque sean ciertas o no  las escuchas de los 330 CD que tendría  el fiscal en su maleta; sino porque la justicia dice y la jurisprudencia avala, que ninguna cinta grabada es prueba suficiente de nada de nada.
Si la cinta fue obtenida, además, sin autorización del juez de la causa, no sirve para la causa que la motiva y puede ser, incluso, prueba de un delito mayor cometido por parte del fiscal.
El lunes 19 de enero es la cita en la Cámara de Diputados, convocada por la oposición al gobierno democrático, para que el fiscal muestre y demuestre las pruebas de su agravio a la Presidenta de la Nación y a varios de sus militantes, legisladores y ministros.
El gobierno sabe que es todo espuma.
La paradoja es que Magneto sabe lo mismo,  porque él es el  inventor de la cerveza y la espuma.  
¿Y entonces?
Este lunes 19 de enero, la tarde del Congreso se despabilará con los gritos y susurros que vengan de Diputados. 
El agua que diluye todo, lo pondrá la oposición mediocre y colonizada de Clarín para evitar, una vez más, que se llegue a la verdad verdadera.
La sal, la pimienta y el fuego lo pondrá el kirchnerismo. También una vez más.
El fiscal está acorralado y perdido. ¿Lo mandaron al frente cobrándose algún vuelto del poder? 
Quizá, quizá, quizá. 
Lo cierto es que, una vez más, la oposición está pensando en abortar esta última operación contra el gobierno de Cristina por falta de pruebas, y porque siempre supo que no había pruebas de nada de lo que se acusaba al gobierno.  
Siempre fue una operación golpista y mentirosa.   
Vayamos al contexto  (con perdón de la palabra) en que se desenvuelve esta noticia.
Récord turístico en la costa, en la montaña del sur y del norte  y en las cataratas.
Decenas de miles de vehículos  colapsando las rutas. La gente consumiendo hasta el hartazgo. Enero 2015 sobrepasa en un 15 % al enero pasado.  
No hay agua en el estanque para que intenten una nueva movida desestabilizadora.  
¿Y entonces?
Vienen de probar con el dólar blue. Fracasaron.  
Con el acoso a Boudou, fracasaron y quedaron allí, estancados.
Con la denuncia por los hoteles, fracasaron.
Con Lázaro Báez fue el peor de los finales para el Grupo Clarín: la justicia suiza terminó por absolverlo, pedirle perdón y encima devolverle 15 millones de euros incautados.
Fueron entonces a las partes íntimas y probaron con la corrida de  tampones y pañales. Y  también fracasaron.   
Bienvenidos todos al nuevo año.
Este año no habrá tregua ni descanso para nadie. El kirchnerismo demuestra ser  el último eslabón en la cadena de ADN del movimiento nacional y popular. Y como nuevo que es, prefiere caer con las botas puestas y no se rinde jamás.  Sabe que así no cae. 
Este año se decide la vida de este pueblo que somos por cien años más. Es eso lo que se pone en juego.

Magneto lo sabe y la embajada también. Es preciso que los hombres y las mujeres del pueblo lo comprendan y lo asuman. Estamos en las vísperas de una nueva victoria: la verdad volverá a triunfar contra la mentira. Es para festejar. Será un lunes para alquilar balcones. Estamos todos invitados. 

miércoles, 14 de enero de 2015

Si “todos somos Charlie”… ¿quién es Nisman?

  
Estamos atravesando una nueva fase de la operación destituyente contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Ni más ni menos.
Esta vez la cabecera de playa para el desembarco golpista lo constituye la grotesca denuncia del fiscal Nisman por un presunto encubrimiento kirchnerista a favor de Irán.    
Para la oposición conducida por el monopolio mediático, con tal de pegarle al gobierno nacional,  vale todo, hasta el ridículo.
Pero no por eso hay que tomarse en broma lo que está ocurriendo. Hay que saber quién es quién en esta historia para saber en qué fase estamos.
De Clarín y Magnetto sabemos mucho. Aunque aún no sabemos todo el poder local e internacional  que representa. 
Pero de Nisman, para conocerlo, hay que repasar el libro de Santiago O’Donell (“PolitiLeaks”) con los cables descifrados de la embajada de los EE.UU. en la Argentina.  
Allí se demuestra el papel de la embajada en la  investigación sobre la llamada “pista iraní” y a Nisman como el instrumento ejecutor de la línea que le bajaba la embajada; Nisman les consultaba hasta los puntos y las comas de lo que escribía en cada decisión judicial.  
Pero hay un dato recién revelado públicamente y que sorprende por su contundencia: Nisman se hizo acompañar por el famoso espía Jaime Stiusso, (sí, el mismo que hace pocos días fuera apartado de la SI (ex Side) por el nuevo titular del organismo de inteligencia, Dr. Oscar Parrilli), para convencer a legisladores kirchneristas de la no conveniencia de firmar el memorándum con Irán que permita a la justicia argentina tomar declaración a los sospechosos de los atentados en la Argentina y mucho más, señalar  la inconveniencia de viajar a Irán con tal propósito.
¿Acaso el espía sigue operando desde afuera de las oficinas gubernamentales?
¿Acaso esta operación de Nisman fue orquestada por el verdadero jefe de la campaña opositora, Magnetto?
¿Acaso fue ordenada también por la embajada?  
¿Acaso es un lanzamiento electoral del propio Nisman?
¿Acaso es parte, consciente o inconsciente, de una operación de inteligencia global que así como asesina a humoristas en Francia no duda en atacar la máxima figura institucional de la República Argentina?  
Si  “todos somos Charlie” como reza el cartel que portaban los manifestantes en Paris  solidarios con las víctimas del atentado terrorista contra la revista “Charlie Hebdo”, ¿quién es verdaderamente Nisman? ¿Y quién es Stiusso? ¿Y quién es en verdad el grupo Clarín?
Sólo sabemos quién es nuestra presidenta y el gobierno democrático que encabeza.   

Atenti muchachos: el mundo está en llamas y está buscando una salida. Evitemos que sea  “la puerta 12” que ofrece la derecha.   

domingo, 11 de enero de 2015

Después no digamos que no nos avisó

Después no digamos que no nos avisó.
Cortó la cinta de inauguración en la feria de expo-agro de Clarín y La Nación junto a la mesa de enlace de la patronal rural, los generales, coroneles y sargentos de Magnetto y de Bartolomé Mitre y Marcela Noble Herrera, sabiendo, porque lo sabe, que la disputa en este tramo histórico que atraviesa la Argentina, no sólo el kirchnerismo, se expresa en la disputa entre democracia versus corporaciones. Y el tipo sabe que Clarín es la nave insignia de todas ellas juntas o separadas.
Después no digamos que no nos avisó.
Se abrazó con la tropa de Clarín en su espacio farandulero y actuó junto a la rubia imitadora que desde el programa de Lanata humilla, ofende y basurea a la presidenta de los 40 millones de argentinos.
Después no digamos que no nos avisó.
Fue al programa de una señora despreciable de la televisión de Magnetto y a cuanto programa golpista del grupo corporativo mediático lo haya convocado.
Claro que una foto no es la causa de su diferencia con el kirchnerismo. Pero la foto es la consecuencia, el reflejo y el aviso amplificado de esa enorme diferencia que mantiene con el kirchnerismo desde siempre. 
¿O acaso una imagen no vale más que mil palabras?  
Con el ánimo de seguir invitando respetuosamente a que hagamos un análisis concreto de la realidad concreta, nos preguntamos: ¿Podría ser acaso garantía de la continuidad y profundización del proyecto transformador del kirchnerismo si su hermano Pepe y su equipo de campaña le aconsejaran hoy mismo no sacarse en adelante ni una foto más?
Definitivamente no, porque la razón primera es que él ya avisó lo que quería avisar.
La política se compone de acciones y contenidos concretos, pero también de gestos. Y una foto es un gesto. Un silencio indolente cuando esa señora despreciable comparó ante sus narices al gobierno democrático actual con una dictadura, es un gesto sciolista que equivale a colgar nuevamente los cuadros de los dictadores que el presidente Kirchner descolgó. Mirá lo que te digo. Así como una miradita sonriente cuando esa señora aplaudió la trompada a Carlos Kunkel por parte de la esposa de Luis Barrionuevo, la diputada Camaño, es otro gesto mayor que marca diferencias.
Después no digamos que no nos avisó.
Porque si tiene estos gestos y se saca estas fotos ahora y aparece como apareció junto a su equipo en el programa de la señora Legrand, no quieran imaginarse los lugares que frecuentará, los nuevos-viejos personajes que empezarán a desfilar amablemente por la Casa Rosada, el consensualismo al palo junto a Macri, Massa y Magnetto y el restablecimiento de las relaciones carnales cuando estime que ha llegado la hora de recomponer con el imperio desde una posición colonizada y obediente. 
El kirchnerismo demostró ser en estos doce años una mirada integral, inclusiva y estratégica del país federal y de la Patria Grande y no tan solo una sumatoria de aciertos económicos. En tanto expresión cultural de los sectores populares, el kirchnerismo rompe con los moldes atávicos del país de las corporaciones. Y vaya si los programas televisivos de la corporación son partes mayúsculas de esos moldes. Por lo tanto el candidato kirchnerista no sólo debe asegurar la permanencia y la profundización del proyecto nacional en lo económico, con la enorme importancia que ello tiene, sino además y por sobre todo, debe encarnar la gigantesca batalla cultural que venimos dando como pueblo en todos estos años. Y la primera condición es que sea creible encarnando tamaña proeza histórica que lo liga y nos liga como pueblo en esta hora con los Caudillos federales, con San Martín, con Belgrano, con Perón, con Evita y don Hipólito Yrigoyen, con Néstor y Cristina, con Chávez y con Lula. O sea. Con una mano en el corazón: ¿se lo imaginan a Scioli hablando de estas huellas dignas que nos honran y constituyen y que son la antítesis de su programa de gobierno que, según dijo, se resume en una frase propia de su propio cuño: "yo no me peleo con nadie"?
Es difícil que el chancho silbe. Si ya se muestra condescendiente con los poderosos y con el poder que representan, que nadie le pida después que resista a los fondos buitres como lo hizo Cristina o que avance con la ley de medios hasta que Clarín se ajuste a la ley y a la democracia. No es tan difícil darse cuenta. Sólo hay que saber mirar para no errarle al vizcachazo a la hora de votar.  Empieza a ser la hora de alisar el terreno donde empezar a construir la próxima victoria. "Ni un paso atrás" es la consigna, ahora que tenemos patria. 
Estamos todos avisados.



*Jorge Giles. 














sábado, 10 de enero de 2015

Con el corazón mirando al sur



Al sólo efecto de ser  bien educado y no irme sin saludar, quiero comunicar  a todos y  todas quienes seguían mis prosas domingueras en Miradas al Sur, que he sido notificado por sus accionistas que no podré escribir más en ese medio.
Estoy, lo saben, desde la fundación de Miradas como columnista fijo.
Eso se terminó por decisión de los nuevos dueños, según me informaron.
Ya está.
Nada de lágrimas ni reproches, aunque no voy a negar que estoy triste.
Me seguirán encontrando en las redes y en mi blog personal; algo más modesto sin dudas, pero si supimos inventar prosas y canciones en los crueles silencios de otros tiempos, ¿cómo poder evitar que sigamos enarbolando nuestra palabra de hombres dignos y libres?    
Por último y para que nadie se  confunda: Cristina es la única conducción en este hermoso lío que los argentinos  iniciamos con Néstor hace ya 12 años.
Por eso a ellos dos, a Néstor y Cristina, que volvieron a darle un sentido de pertenencia a nuestra militancia nacional y popular, les digo eternamente: ¡Gracias!  
Y gracias a Ustedes, los que esperaban mis columnas de cada domingo con un mate en la mano.  
Hasta siempre!

Jorge Giles



domingo, 4 de enero de 2015

Argentina en la tierra, como en el cielo


Las guerras del futuro se definirán en el espacio, dicen los que saben.
Y la guerra por la apropiación del agua y los recursos naturales es su preludio, dicen otros que también saben.
Pues bien, la Argentina tomó sus recaudos pacíficos al respecto y puso en órbita a 36.000 km de altura al primer satélite de telecomunicaciones enteramente argentino, el ARSAT-1.
Y además, resistió el embate de los fondos buitres de afuera y sus serviles de adentro, logrando entrar al 2015 en óptimas condiciones y sin clausula RUFO, para defender su programa de desendeudamiento externo e impidiendo que se hipotequen sus reservas de petróleo y de agua dulce.
Así en la tierra como en el cielo, el país de los argentinos garantiza de este modo cien años de paz con inclusión para adelante.
Claro, hay una sola condición para que eso ocurra: que el proyecto de país que lideraCristina Fernández de Kirchner, permanezca gobernando y conduciendo nuestro destino de nación soberana.
Así de sencillo como de complejo.
Todo fin de año conlleva el impulso de realizar balances y autocríticas. Permítannos abreviar al sólo afecto de aprovechar el breve espacio en que no estas (¡salú Pablo Milanés!) y porque queremos entrarle a las perspectivas más que al repaso nominal de los logros de este año que se fue.
Los dos hechos que mencionamos (el ARSAT-1 y la batalla ganada contra los buitres) resumen, a nuestro modesto entender, el piso firme sobre el que estamos parados.
La lista de logros alcanzados por los tres gobiernos del kirchnerismo es tan interminable como la lista de asignaturas pendientes que quedan por delante en lo social, en lo cultural, en lo político, en lo económico, en lo internacional.
No estamos, definitivamente, ante una mera gestión exitosa que sortea a los ponchazos la cola del vendaval que azota al mundo. Si fuera así, cualquier descuido tiraría por la borda desde hace rato los logros obtenidos en estos años. Estamos viviendo, por primera vez en la historia, un ciclo largo de predominio del Estado soberano y democrático por sobre los intereses antisociales de las corporaciones privadas. Con otros tres rasgos  peculiares de importancia estratégica:
1.- Hay conciencia en el gobierno nacional de estar cabalgando una nueva época y que esta vez no habrá rendición ni retorno al pasado. La cañonera y el helicóptero son objetos de estudios antropológicos.
2.- La Argentina está ubicada como nunca antes en las coordenadas correctas del nuevo mundo que emerge desde América Latina.
3.- Tenemos un gobierno que resignificó la ley de gravedad de la vieja política: desde animarse a encarar las transformaciones profundas que reclamaba el pueblo en la crisis letal del 2001 y  decirle No al Alca con apenas el 22 % de votos, hasta hacerle pito catalán a un juez municipal del imperio, un tal Griesa, que nos declaró en “default” y encima en “desacato”.
Los medios monopólicos locales y sus voceros de la oposición mediática entre gritos y susurros suplicaban al gobierno de Cristina: “ríndanse”. Y Cristina, sin faltar el respeto a nadie, no atinaba a responder: “Mirá como tiemblo”, sino orgullosamente: “Tenemos patria”.
La única lesionada en esta historia es la presidenta con su fractura en el pie izquierdo. Al famoso “pato rengo” habrá que buscarlo en las granjas anodinas de la oposición.
En este marco de grandes victorias políticas, y diríamos incluso morales, cerramos el 2014 y entramos de lleno al 2015.
Y agárrate Catalina.
Porque se viene un año donde los presagios de laureles soplan para un solo lado: para el lado de los justos, es decir, para el Frente para la Victoria.
Y eso tiene sus esperanzas, pero también sus acechanzas.    
Mientras los opositores políticos no den pie con bola, el poder corporativo saldrá de caza con escopetas de grueso calibre a crear zozobras por aquí y por allá. Cada tapa de Clarín y la Nación será un fallo judicial contra los hombres y mujeres que no se rindan a los deseos de la corporación mediática- judicial. Lo estamos viendo todos los días.
Lejos de bajar un cambio, querrán acelerar el ataque a mansalva a medida que se desaceleren las chances electorales de sus políticos de turno. 
Nada nunca nos fue fácil. Menos lo será ahora que saben que perderán más privilegios y puede ser para siempre.
No estamos solos. Además de la región y los gobiernos amigos, la vieja Europa empieza a despertar y lo hace por izquierda nacional y popular,   como corresponde.
En Grecia puede llegar a vencer el kirchnerismo griego de Syriza y en España, el del partido Podemos.
Al diablo con la teoría neoliberal del fin del Estado nación. Los argentinos nos hicimos fuertes defendiendo el valor de que somos un pueblo y una nación en marcha.
¿O no es ese el principal legado del kirchnerismo?  
En el siglo pasado se ensayó la idea, con Perón en el exilio, de restaurar los privilegios de las clases dominantes y derrotar al peronismo, imponiendo un “peronismo sin Perón”. Hoy no son pocos los desmemoriados que apuestan a un “kirchnerismo sin Kirchner”.
Sépanlo propios y ajenos: este proyecto y este modelo de país tiene marca registrada en la conducción de Cristina Fernández de Kirchner. Pero para que nadie se confunda, diremos por ahora que no se trata de ambicionar una presidencia paralela o una candidatura de amianto contra el fuego enemigo. Se trata de fortalecer y profundizar un proyecto que asegure la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación. Y para eso, quienes vayan a suceder a Cristina deberán trabajar la misma cantidad de horas que trabaja ella y compartir espacios políticos donde, además de las responsabilidades institucionales que prevé la Constitución, haya una sola jefatura política que represente al pueblo: la de Cristina.
Esta columna se reserva el derecho a no guardar silencio. Sólo le cabrá decir y trabajar desde el lugar que ocupe, que todos sus desvelos estarán puestos en defender la alegría, la belleza, la inclusión social y la soberanía.
Y eso es defender a la Argentina y a Cristina para este humilde escriba.
Feliz Año para todos y todas.


Miradas al Sur, domingo 4 de enero de 2015