domingo, 8 de julio de 2012

Recuerdos del país que seremos



La historia gusta de las paradojas pero no de las medias tintas cuando viene avanzando.  
Al pan, pan y al vino, vino:       
*La Justicia condenó a los genocidas acusados del robo de niños durante la dictadura. Del terrorismo de Estado al Estado democrático que reparó derechos de la mano de Néstor y Cristina.   
*La Presidenta dispuso que el Banco Central ordene a los principales bancos del país  que otorguen préstamos a tasas bajas para la producción de bienes.   
*Se puso en marcha la tunelera “Argentina” que desarrollará la obra más importante en la historia de los ferrocarriles.
*Se informó con datos económicos y fundamentos políticos el crecimiento del país ante el pleno de los diputados a través del Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.
Todo esto y mucho más, pese a Macri y a Scioli que están logrando lo que parecía imposible en la Argentina nacional y popular: hacer de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, cabeceras de playa de la crisis mundial.
Pese a esos desmadres de gestión, el país sigue su marcha a la velocidad de la “máquina de dios”, mucho más ahora que identificó su verdadero origen.
Y pese a la oposición política mediática que trata de obstruir rabiosamente las transformaciones que encara Cristina en medio de un mundo que está al garete.   
Saben que estamos sobrellevando la oscuridad global con nuestras propias usinas de energía alternativa. Y saben que si nos engancháramos al sistema mundial en crisis, caeríamos fulminados más temprano que tarde. 
Pero la colonización cultural de los medios corporativos y sus políticos afines es tan fuerte que no tienen reparos ni escrúpulos para que perdamos nuestra propia autonomía como Nación.
Para ellos el lema es “cuanto peor, mejor”.
No importa que el Hospital Durand cierre su Terapia Infantil por desidia del gobierno de Macri.
No importa que hagan trizas el derecho al aguinaldo.   
No les importa nada. Primero están ellos, después la gente.   
Calma. La ira y la impaciencia no son buenas consejeras. Lo aprendimos en peores circunstancias; cuando gobernaban los poderosos que se robaron el país, con niños incluidos.   
Venimos a contramano de las políticas que en el mundo están dejando a la intemperie a millones de personas, cerrando escuelas y hospitales, destruyendo los sistemas productivos de naciones enteras, rescatando bancos al costo de hundir los restos del naufragio del Estado de bienestar.
Esta osadía soberana tiene un alto precio: la salvaje oposición de Clarín, La Nación y su club de socios y amigos en distintos campos de acción de la cosa pública y privada.   
El fondo de la cuestión, no obstante, es que en este transito que va del estallido de la crisis mundial, que arrancó aquí en el 2001, hasta el día que asome nuevamente el sol y se hayan disipado los efectos de la tormenta política financiera con centro en la Eurozona, las fuerzas que se mueven se disputan la moldura del mundo por venir.
Un mundo más igualitario y justo.
O un mundo mucho más injusto y desigual. 
En este trance deberíamos saber que está en plena reconfiguración la división del trabajo que supimos conocer.
Cuando la Presidenta defiende a capa y espada la producción y el empleo en el G-20, está diciendo en la casa de Satán que ella cree en Dios.
Si abdicara de sus convicciones, la Argentina pasaría a ser parte de un esquema mundial donde el lugar que nos asignarían serían básicamente dos: receptores de los residuos tóxicos financieros que pululan en el hemisferio norte y coto de caza de los recursos naturales de los que carecen los países llamados desarrollados.
Basurero financiero y huerta saqueada en un solo acto.
La caída del país sería vertical. Al derrumbe de nuestra economía le seguiría el derrumbe trágico de  nuestra autoestima como pueblo y nación.
¿Adónde se destinarían los capitales acumulados con semejante saqueo?
La memoria colectiva podría dictar cátedras al respecto. Y si miráramos el presente en el viejo continente, ni siquiera seríamos originales, apenas una mala copia de España, Italia o Grecia.
Todo esto es obra de los hombres, de la voluntad humana, de las relaciones de fuerza. No ocurre por que sí.
Estamos construyendo sobre los cimientos ya reconstruidos desde el 2003, una nueva y gloriosa nación, para desde allí participar de la construcción de una civilización que esté a escala humana y no en el pozo de las  madrigueras.  
No importa si Binner, Macri o De Narváez sepan lo que dicen cuando despotrican contra este proyecto, intentando mellar la credibilidad de la Presidenta con argumentos más relacionados con la misoginia que con la economía o la política. Importa el daño que procuran hacer.
No en vano la filosofía enseña que la misoginia está fuertemente ligada al pesimismo.   
El modelo que gobierna la Argentina, imperfecto e inconcluso, muestra sus grietas allí donde aún manda la injusticia. A la inversa del modelo que coronó el neoliberalismo, donde las grietas permitían algún que otro soplo de vida.
Había que desarmar el modelo injusto y construir otro que nos permitiera caminar hacia el porvenir. Y en eso estamos todavía.
Si el capitalismo barrió durante dos siglos con los anteriores sistemas que organizaron el mundo fue justamente porque prometía el progreso y la modernidad siempre ascendente de la condición humana. La incertidumbre de hoy a escala mundial está dinamitando esa razón de ser de toda sociedad que se mueve, que trabaja y que produce.
Estas son las cuestiones de fondo que estamos dirimiendo.
No tan sólo si la inflación subió dos puntos, si el precio de la soja no para de crecer y si los bancos tendrán que poner sus cajas de caudales al servicio de la producción.
Todo eso se explica en esta que es, estratégicamente, la batalla cultural de nuestro tiempo.
Cuando el 7 de diciembre el Grupo Clarín apague los sets de luz que le vienen sobrando de hace rato, seguramente el mundo seguirá en crisis y la Argentina seguirá creciendo como hasta ahora; pero la libertad, si se nos permite, será mucho más libre y placentera.  
Y también se trata de eso.

Miradas al Sur, domingo 8 de julio de 2012

viernes, 6 de julio de 2012

Un niño juega en la vereda



El papá de Horacio era así de grande. Como él es ahora.
En cualquier dimensión con que lo midieras, era un grande.  
“A la noche te veo” me dijo al despedirme esa tarde de abril.
Veníamos de reírnos de nosotros mismos en las orillas de un río.  
A las corridas, con varias noches de insomnio, rumiando derrotas que atropellaban de prepo contra nuestro pueblo.   
Un niño juega en la vereda mientras nos despedimos y ríe.
Quizá verlo allí, tan solo y desamparado, pensé años después, nos salvó del último naufragio, el de la desesperanza.
Mientras los genocidas escuchaban ayer las condenas por el robo de niños durante la dictadura, 30 y pico de años después de aquella tarde, veo al Horacio hijo y me acuerdo del Horacio padre.  
En la hondura del proyecto político que gobierna la Argentina están la recuperación del ahorro de los trabajadores, de YPF, el desendeudamiento del FMI, la Asignación Universal, la unidad de América Latina y la vuelta de Malvinas a la agenda nacional.
Pocos de estos eslabones tienen la textura de la lucha por la verdad y la justicia de las Madres y las Abuelas.  
Es otra cosa distinta.
Es descubrirnos a nosotros mismos en el espejo colectivo de la verdadera historia.  
Es plantar raíces en la tierra y en el cielo.
Es juzgar sin venganzas.
Es amar a pleno.
Es traerlo a Néstor Kirchner como aquella tarde en la ESMA para que vuelva a decir lo que nos dijo cuando Juancito Cabandié lo miraba conmovido como si viera a su padre al lado suyo.
“Cuando recién veía las manos, cuando cantaban el himno, veía los brazos de mis compañeros, de la generación que creyó y que sigue creyendo en los que quedamos que este país se puede cambiar” arrancó Kirchner ese día y siguió: “Fueron muchas ilusiones, sueños, creímos en serio que se podía construir una Patria diferente y también cuando escuchaba a H.I.J.O.S. recién vimos la claudicación a la vuelta de la esquina. Es difícil, porque muchos especulan, porque muchos están agazapados y muchos esperan que todo fracase para que vuelva la oscuridad sobre la Argentina y está en ustedes que nunca más la oscuridad y el oscurantismo vuelvan a reinar en la Patria…Hablemos claro: no es rencor ni odio lo que nos guía y me guía, es justicia y lucha contra la impunidad. A los que hicieron este hecho tenebroso y macabro de tantos campos de concentración, como fue la ESMA, tienen un solo nombre: son asesinos repudiados por el pueblo argentino”.
En un momento sentí que Chacho Pietragalla, los padres de Juan, la mamá de Francisco Madariaga, Oscar Smith y los treinta mil andaban entre los pibes que, con sus nuevas banderas, cantaban frente a Tribunales.    
Y sentí que el niño aquel sonreía en mi memoria.  

El Argentino, viernes 6 de julio de 2012




  

jueves, 5 de julio de 2012

En medio de la tempestad



La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner pronunció ayer un claro mensaje donde puso en contexto la situación de la economía argentina en medio del tembladeral que azota el mundo.
Luego de presidir a distancia la inauguración de obras y emprendimientos empresarios y cooperativos en la provincia de Buenos Aires, Cristina anunció la decisión de alinear la banca local en absoluto apoyo de la producción y el empleo de los argentinos.
Repasemos los conceptos allí vertidos para apreciar la orientación estratégica del modelo de desarrollo con inclusión social que gobierna la Argentina desde el 2003.
A más créditos, más producción, más trabajo, más consumo, más mercado interno.
Y, digámoslo claramente: más felicidad.
Que no es sólo un estado individual del espíritu, sino un bien tangible en una sociedad más igualitaria.   
Contra esa felicidad colectiva viene apuntando sus cañones la soldadesca de Clarín y La Nación desde que Cristina inició su mandato.
Al final de esta nota sabrá porqué lo decimos.  
El Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, también dio ayer su informe institucional ante Diputados.   
“En estos primeros meses de gestión el gobierno soportó exitosamente la crisis internacional; gracias al esfuerzo y el empeño de cada uno de los argentinos. Argentina sigue creciendo en medio de la tempestad”, dijo Abal Medina y llamó en consecuencia a “cuidar y preservar esos logros que se traducen en las 5 millones de personas que consiguieron trabajo, los 4 millones que cuentan con agua potable y los 3 millones y medio de niños que cobran la Asignación Universal”, entre otros indicadores elocuentes.
Es así de claro. El mundo se desploma y Argentina sigue creciendo.
Los otros que se desploman son los opositores de cabotaje.
Eso sí: habrá que reconocerles la coherencia histórica de sentirse siempre como ciudadanos de Europa, antes que ciudadanos argentinos.
Se pierden la posibilidad de disfrutar los nuevos vientos que soplan aquí y en la América Latina. Allá ellos.
Final de nota:
El  16 de setiembre de 2008, a 9 meses de asumir su primer mandato, la Presidenta  decía: “Estamos viendo cómo este primer mundo que nos habían pintado en algún momento como la meca a la que debíamos llegar, se derrumba como una burbuja y aquí nosotros, modestos y humildes, los argentinos con nuestro proyecto nacional estamos en medio de la marejada, firmes”.
Y el 25 de ese mes afirmaba en Estados Unidos que la economía argentina iba bien con este modelo y que quienes debían pensar en un “Plan B” eran los países desarrollados que se iban a pique.   
Los medios locales le saltaron a la yugular por semejante osadía.
Pasados tantos años: ¿Quién tenía la razón entonces? 

El Argentino, jueves 5 de julio de 2012




miércoles, 4 de julio de 2012

Un médico a la derecha, por favor



La oposición movió el banco de suplentes.  
Entraron refuerzos a la cancha. Sígalos por si dan una sorpresa.  
¿Quiénes son?
El Grupo Clarín le pasó al plumero a Julio Bárbaro por el “justicialismo histórico” y a Julio Cleto Cobos por el “radicalismo leal” y los sacó al ruedo.
Y allí van, tiernos y bizarros, a cuanto programa de TV les ofrezca pantalla opositora.
Hay más.
Para la economía desempolvaron nuevamente a Manuel Solanet que ayer nos dijo, a través de su “Fundación Libertad y Progreso”, que “la Argentina descendió en el ranking internacional de calidad institucional”. 
Según los liberales de viejo cuño apiñados allí, este país, o sea nosotros, “se cae” por que no respeta las leyes del mercado ni la libre importación de productos extranjeros.    
Hagamos memoria.
Solanet fue el secretario de Hacienda de José Alfredo Martínez de Hoz durante la dictadura cívico militar.
O sea.
¿Un ex dictador tiene el tupé de enjuiciar a un gobierno democrático?
Por si fuera poco, otro que juega en el mismo equipo de conservadores, Mauricio Macri, cerró la Sala de Terapia Infantil del Hospital Durand.
Y esto sí que es una tragedia.
Las otras luminarias de la derecha sólo tienen “el don de lenguas”.
Pero Macri desgobierna la Ciudad de Buenos Aires.
Y hace daño.
Como dijo el doctor Trotta, médico pediatra del Durand: “Nosotros como sociedad tenemos que poner el límite, que son los niños, porque acá se tocan servicios que son básicos para la salud”.
En la puerta del Hospital los legisladores kirchneristas dijeron a través de Juan Cabandié: “El cierre de esta sala explica el por qué del aumento del 26 por ciento de la mortalidad infantil durante el 2011. También denunciamos que en el Hospital Argerich no funciona el tomógrafo, que hay un faltante de 8.000 enfermeros en la Ciudad y que en el Tobar García no hay cardiólogos”.
A menos de 30 kilómetros, en el mismo día que se denunciaba este cierre, en el conurbano bonaerense se abrían las puertas del Hospital “El Cruce-Néstor Kirchner”, en Florencio Varela, para informarnos que realizó con éxito su primer trasplante de corazón a un paciente de 38 años.
Y en la Casa Rosada, la Presidenta anunciaba junto a Cáritas la construcción de otras 2.400 unidades habitacionales para barrios humildes.
El Hospital, que es un ente autárquico coadministrado en partes iguales por la Nación y la provincia, fue construido y equipado por el Gobierno de Néstor y Cristina.
El Programa de Viviendas también.
La pregunta se impone: ¿Por qué la falta de salud y de viviendas en la Ciudad se agravan mientras a nivel nacional siguen creciendo cualitativa y cuantitativamente?
Por que hay dos modelos de país en pugna.
Por eso.

El Argentino, miércoles 4 de julio de 2012








martes, 3 de julio de 2012

Es tiempo de vigilia



Dicen los medios opositores que en el gobierno están todos locos de remate, desde la Presidenta al último de los kirchneristas, que la economía se enfría y para peor de males estamos en invierno y se entregaron los primeros DNI por la ley de Identidad de Género. 
Dicen que estamos a las puertas de otra recesión, que ocurrirá por desajustes internos, que el gobierno caerá como cayó el de Lugo, que hay que volver al orden natural según manda el santo grial del FMI y para peor de males las Fuerzas de Seguridad trabajan solidarias en los barrios más humildes.
Dicen que la inseguridad total se llama Cañuelas aquí y Caraguatay en el Paraguay, que hace falta mano dura y que para peor de males, nos asesora Baltazar Garzón.
Se tapan el ojo con parche de  piratas y salen por los diarios, la TV, la radio y la Internet a vendernos un país en llamas, estimulando el miedo.   
¿Cuál es la verdad de la milanesa?
Que el 7 de diciembre próximo el Grupo Clarín y todos los medios monopólicos deberán adaptar su estructura a la nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
En buen romance: ¡Chau monopolio! 
Si para esa corporación este es un tiempo de descuento donde todo vale con tal de impedir que gane la democracia, para nosotros, ciudadanos de a pie, debería ser un tiempo de vigilia.
Unidos y organizados, alertas y movilizados.
Defender las conquistas de esta nueva Argentina es defender la verdad allí donde la oculten.  
Y eso es tarea de todos y de cada uno.
Militemos la verdad.
Si dicen que la economía se enfría, contemos que ayer nos informamos que: 
*El índice de salarios registró un aumento de 2,35% en mayo mientras que en los últimos doce meses, los trabajadores registrados obtuvieron una mejora del 34,77% en sus ingresos, redondeando un alza promedio del índice de 29,30%.
*La venta de autos logró su mejor semestre de la historia con 68.997 vehículos vendidos en junio.
*El ministro Randazzo afirmó que el soterramiento del “Sarmiento” que se inició ayer, es la obra ferroviaria más importante de los últimos 100 años.
*La soja subió su precio internacional a valores cercanos a su mejor performance: 561,79 dólares la tonelada.
*La recaudación tributaria volvió a ascender: 20,6 %  a escala interanual.
¿Y entonces?
Comparemos con el exterior. 
Ayer Europa alcanzó un nuevo récord de desempleo: 17 millones de desempleados en los 17 países de la Eurozona.
2 millones más que los registrados hace apenas 2 meses.
¿De qué hablan entonces los doctorados en miedo?
“La igualdad es tan importante como la libertad”, dijo la Presidenta.
Por eso, de generosos nomás, hoy nos vamos cantando un tango de Piazolla y Ferrer:
“Ya se que estoy piantao, piantao, piantao... 

El Argentino, martes 3 de julio de 2012


lunes, 2 de julio de 2012

Algo huele mal en Buenos Aires



Tenía que suceder.  
El olor a pis de gato que inundó la ciudad comandada por Mauricio Macri, remitió en el imaginario colectivo a varias causas posibles.
Desde la mugre acumulada en las veredas hasta la desorientación generalizada de una oposición que viene de perder su última batalla.
“¿Y ahora qué hacemos?” se preguntan.
“Culpale a la psiquiatría” ordenó Magneto.
Revuelven entre los albañales a ver si encuentran un residuo que supla la ausencia de iniciativa política.   
Del lado de la vida hay perfumes de pueblo, azucenas cargadas a la espera de octubre, esperanzas y sueños que se multiplican después de cada embestida.   
Unidos y organizados, es el santo y seña de los argentinos que engalanan los patios para esperar a Cristina que vuelve de la Cumbre de Mendoza.
Hay que hacer valer esta nueva victoria:    
El Paraguay del golpe, suspendido.
El ingreso pleno de Venezuela al Mercosur, aprobado.  
Y el mandato de profundizar la unidad latinoamericana.  
La Patria Grande ya tiene su DNI. Es una sola Patria y lo demuestra en acciones.   
El cinismo de los golpistas paraguayos escandaliza la condición humana.
Atrasan el reloj a la “guerra fría” mientras el Mercosur navega en el futuro.
Hijos putativos del más rancio mitrismo que masacró a tan bello y corajudo pueblo en la segunda mitad del siglo XIX.
Apadrinados afuera por Rajoy y Macri y adentro por el poderoso 2 % de los dueños del 80 % de la tierra fértil y por la jerarquía de la Iglesia.
“Educados” por Durán Barba.  
Con un golpe “con olor a dólar”, como dijo Almada. Cancerberos del Comando Sur.
Resulta que ahora travisten su discurso con acusaciones “antiimperialistas”… ¡pero contra el Mercosur y la Unasur!
Mitre comandó las tropas de la Triple Alianza contra el Paraguay  y Felipe Varela lo guerreó desde el norte.
Franco ahora, como Mitre entonces, acusa de bandidos a los que son solidarios con el pueblo paraguayo. 
Se fue Lugo y volvió el miedo al Paraguay.
Es un miedo dulzón, siniestro, con la radio que entre cumbia y polka repite una y mil veces “todo está bajo control, sólo son esos zurdos comunistas que se reunieron en Mendoza para atacarnos”
A Lugo lo acusaron por firmar el Protocolo de Ushuaia II del Mercosur.
Y blasfemaron que es un texto anti paraguayo, izquierdista y subversivo.
¿Saben quiénes eran “los subversivos” que firmaron el Protocolo original con el Compromiso Democrático del Mercosur?
¿Saben quiénes fueron los primeros que escribieron el Protocolo que ordena suspender al país que rompa el orden democrático en la región?
Menem, Wasmosy por Paraguay y Hugo Banzer por Bolivia.
El pez por la boca muere.  
El siglo XXI nos encontró unidos antes que dominados.
Es una maravilla.

El Argentino, lunes 2 de julio de 2012

domingo, 1 de julio de 2012

Una convicción llamada Kirchner




Moyano no dejó maniobras por hacer en el último playón destituyente que montó la corporación mediática.
Insultó a la Presidenta, ofendió la memoria de Néstor Kirchner, dictó un paro general desde TN y festejó que taparan el tanque de un camión que lucía orgulloso el nombre de “YPF”.   
Del ridículo se puede volver.   
Cualquiera comete un grotesco y recupera la compostura luego.   
Pero descalificar a Néstor y Cristina es descalificar la historia popular reconstruida dignamente a partir de ellos dos, es meterse con las Madres, las Abuelas y los Hijos, es mofarse del dolor de millones de argentinos que siguen extrañando a Néstor, es humillar a una generación diezmada por la dictadura cívico militar, generación que fue reivindicada por primera vez desde la política, por este nuevo Estado.   
De ese agravio no se vuelve fácilmente.
Las ofensas proferidas en estos días van en línea directa con el espinazo del golpismo en  América Latina.   
Cualquier excusa le viene bien al golpismo para horadar la legitimidad democrática de nuestros gobernantes.
Por allí empiezan siempre los procesos desestabilizadores.    
Como si Magneto, o como se llame, ordenara satanizar las figuras de Lugo, Correa, Dilma, Chavez, de Evo y de Cristina para después avanzar por el modelo de país que nos gobierna.
Los misiles que parten de las redacciones de Clarín y La Nación apuntan contra la esperanza colectiva y la credibilidad popular.  
Montan campañas para desprestigiar las políticas de empleo e inclusión. Resisten el Impuesto a las ganancias, como antes resistieron las retenciones móviles.   
Mienten con la cantinela de que la Asignación Universal y la recaudación del tributo “van a parar a los casinos”, como señalaron en distintos momentos, Macri, Sanz y ahora Moyano.
Atacar la memoria de Kirchner, el Presidente que nos sacó del olvido y la resignación, se inscribe en ese mismo objetivo inconfensable.
Para retroceder al punto inicial de nuestros peores malos, nada mejor que destruir la imagen de Kirchner en el conciente y el inconciente colectivo.  
Y así como no hubo excesos de la dictadura, no hay exabruptos de estos opositores.
Pero si estuviéramos equivocados, preguntaríamos entonces: ¿En qué país vive Binner que dice ver una Argentina del caos, incendiada por la crisis, igual o peor que Grecia y que por eso impulsa “un gobierno de concertación”?
¿Es el mismo país que le dio a Moyano la tutela de la democracia para “permitirle” a la Presidenta que termine su mandato?
Que el árbol no nos tape el bosque. Si el árbol hoy es el mínimo no imponible de los ingresos y la extensión de las Asignaciones, discutámoslo pero hasta comprobar, ante propios y extraños, que en realidad están buscando desfinanciar al Estado y dinamitar la política de redistribución equitativa del ingreso.
En un mundo en caída libre, es de buena gente hacer lo posible y lo imposible para evitar que se caigan del trabajo y la inclusión nuestros compatriotas de la América Latina.
Y en un país que construye y reconstruye su propia identidad, su producción, su consumo, sus derechos igualitarios como sociedad, es de buena gente guardar el mínimo respeto a quienes lo hicieron posible. O al menos guardar una pizca de pudor.
Ni Néstor, ni Cristina ni este pueblo se merecen tanto agravio.
Qué curioso. También Moyano, como la oposición de Clarín, dice que las conquistas de estos años son anécdotas favorecidas por “el viento de cola”.
“Impecable”, lo indultó Melconián ante las cámaras. Y entonces llama a Chazarreta y resulta que el humilde laburante es uno de los millones de trabajadores que recuperó el trabajo y gana más de 10 mil pesos netos por mes y que por eso comparte los tributos con sus hermanos de clase que siguen postergados.
El pez muere por la boca, porque lo que se mostró de ejemplo, se llama kirchnerismo.
Más allá de las miserias humanas y caído el telón de este último escenario, se demuestra que estamos navegando en las aguas torrentosas de la puja distributiva por el ingreso y el poder.
Esa es la cuestión de fondo.
No es fácil cuando los que más tienen, quieren todo. Así el patrón, como algunos dirigentes.   
En ellos, la palabra solidaridad está en el discurso, pero no figura en el asiento contable.
Cada uno de nosotros toma partido en esta puja que parecía sellada para siempre por la dictadura y el neoliberalismo. De esto no se hablaba más en la Argentina.
“Total, siempre hubo pobres”, decía Menem.
Hasta que llegó Kirchner. Y después Cristina. Y el tablero se movió hacia un mismo lado, previsiblemente: hacia un país industrializado, desarrollado, inclusivo, con un Estado que volvió a tener reservas, que comparte ganancias con los que menos tienen, que se juega la vida en la unidad de América del Sur, que juzga el genocidio y el terrorismo de estado, que se enfrentó a los sectores retrógrados de la Iglesia que fueran sus cómplices, que dijo no al ALCA, al FMI y al monopolio Clarín.
Como decía Kirchner: “Nos atacan no por nuestros defectos, sino por nuestros aciertos”.
Y la centralidad de los trabajadores en el proyecto de país, el protagonismo de la juventud en esta etapa histórica, el modelo de desarrollo económico con inclusión social, la defensa irrestricta de los derechos humanos, la nueva ley de medios de la democracia y la unidad latinoamericana, como políticas de estado, son pilares de esos aciertos.
La legitimidad de estas políticas es lo que cuestionan los factores de poder corporativo.
Esta maniobra frustrada de Moyano, como aquella del 2008 con el lockout de la patronal rural y luego el “Grupo A” en el Congreso, son eslabones cocidos en el mismo horno que utilizó el parlamento paraguayo para destituir al Presidente Lugo, sublevar la policía en Ecuador y en Bolivia, dar el golpe en Honduras e intentarlo en Venezuela.
Esta vez les salió muy caro: en la Cumbre de Mendoza el golpismo paraguayo fue suspendido, Venezuela es miembro pleno del Mercosur y la Patria Grande consolidó su unidad.  
Las convicciones de Kirchner no quedaron en las puertas del cielo.
Andan entre nosotros.

Miradas al Sur, domingo 1 de julio de 2012

viernes, 29 de junio de 2012

Una Patria llamada UNASUR



La Patria Grande concentra fuerzas en el mismo terreno donde lo hizo, dos siglos atrás,  el General San Martín.
¿Te dice algo?
Acompañan a los Presidentes que llegaron a Mendoza, cientos de trabajadores de todo el continente.
La Cumbre Social del Mercosur fue el primer ámbito de debate.
Allí estuvieron juntos pueblo con pueblo, país con país, el compañero y la compañera con sus pares, demostrando una vez más que cuando se escribe la historia, somos todos compatriotas.    
Alicia Kirchner fue muy elocuente denunciando en esa Cumbre a los golpistas que destituyeron al Presidente de la hermana República del Paraguay, Fernando Lugo y  llamando a la unidad y la solidaridad en la región.
“Nunca más la dictadura militar, pero ojo, que el verdadero enemigo de hoy es el fundamentalismo de mercado que antes se disfrazó de dictadura militar y de manera terrible trajo en la región del Mercosur los resultados que no queremos nunca más”, dijo la ministra de Desarrollo Social en su claro y emotivo mensaje.
El canciller Héctor Timerman por su parte, agradeció el apoyo solidario por la causa Malvinas, a la que definió como “un cuchillo clavado en el corazón de América Latina”.
Hoy será el día de las decisiones que adopten los Presidentes de toda la región.
Seguramente Paraguay será el eje central de las deliberaciones, porque en la defensa irrestricta de la legitimidad de su democracia, se defenderá la legitimidad del modelo de desarrollo con inclusión social y participación ciudadana que hoy se construye, contra viento y marea, en toda la región.
Y aquí me detengo.
Néstor Kirchner decía que en el siglo XX los neoliberales venían contra nuestros pueblos, armados con tanques blindados. Y que en este siglo XXI, vienen armados con los tanques mediáticos.
En la Argentina, como en el Paraguay, la primera escalada golpista siempre fue ejecutada por los medios corporativos.
Si fuera por las tapas y editoriales de Clarín y La Nación, el golpe ya se produjo. Inventan “vacíos de poder”, “nuevos liderazgos”, “crisis de gobernabilidad”, “fractura del oficialismo”. Etc. 
Esos medios, mediocridad y/o complicidad opositora mediante, más algunos que fungen de desprevenidos, salen de inmediato a propagar las consignas operativas de Magneto, como si fueran “mentiras verdaderas”.
Un ejemplo: ¿Por qué no dicen que en la Plaza de Moyano no estuvo representada la mayoría del Movimiento Obrero organizado?
Los 19 Sindicatos más importantes del país difundieron ayer una declaración contrariando duramente esa movida política.  
¿Por qué siguen diciendo, entonces, que “el gobierno se aisló de toda representación sindical”?
Confunden deseo con realidad.
Y eso no está bien. Creo.  

El Argentino, viernes 29 de junio de 2012





jueves, 28 de junio de 2012

El telón ha caído



La palabra “soberbia” que utilizó Moyano para atacar a la Presidenta, lleva la marca de las 180 editoriales del Grupo Clarín y los 120 programas de TN que la utilizaron este año con el mismo fin.
No es una coincidencia. Es una operación.
La acusación de “dictadura” a un gobierno que por primera vez en la historia de la democracia tiene su principal política de estado en la defensa irrestricta de los Derechos Humanos, con Memoria, Verdad y Justicia, es la misma acusación que utilizan los opositores del ex “Grupo A” conducidos por Clarín y entonada por los violentos caceroleros que golpearon periodistas hace muy poco en Buenos Aires.   
No es una coincidencia. Es una operación.
La crispación altanera de Moyano estimulando el silbido de la Plaza y cargando duro contra los que eligieron el exilio, externo o interno, para salvar el pellejo ante la dictadura,  es la misma crispación de Clarín y los manifestantes de los barrios ricos contra la Presidenta.
No es una coincidencia. Es una operación.
El que secundó a Moyano en el palco se llama Momo Venegas, jefe del gremio de los peones rurales, amigo de Duhalde y Barrionuevo, de Macri y Biolcatti y es el mismo gremialista que hace un año fuera detenido, acusado por la causa de la mafia de los medicamentos en las obras sociales.   
No es una casualidad. Es parte de la operación.
Que el camionero Chazarreta, que gana mucho más de 10 mil pesos por mes, fuera presentado como el ejemplo para fundamentar la oposición al Impuesto sobre los ingresos más altos.
Y que estuviera Beatriz Sarlo en la Plaza.
Y que entraran en contradicciones los hermanos Moyano mencionando a los jóvenes que militan en La Cámpora.
Y que el impacto del paro fuera nulo y la movilización de 25 mil personas sea un éxito si es de un solo gremio, el de los camioneros, pero es un fracaso si fue de toda la CGT. Y que hubo piñas y empujones por la cercanía al palco.
Y que la Avenida 9 de Julio fue un gigantesco garaje para los cientos de colectivos alquilados, son algunos elementos necesarios a tener en cuenta para caracterizar correctamente la movida de ayer.  
Con esos elementos proponemos una primera conclusión:
1)      Moyano consolidó su rol de dirigente opositor. Uno más que se opone a la redistribución equitativa del ingreso.     
2)      El  nulo impacto del paro, la modesta concurrencia, el ataque a la Presidenta y la ausencia de otros dirigentes, lo aisló más en la CGT, debilitando sus fuerzas en su  propio gremio.    
3)      El Grupo Clarín, otros medios y los opositores que participan de la operación “Crispación” tienen un nuevo socio.      
Señoras y Señores, el telón ha caído y otra operación contra el proyecto nacional y popular ha fracasado.   

El Argentino, jueves 28 de junio de 2012




miércoles, 27 de junio de 2012

Todos los días de mi vida



Cuando se pierde el horizonte, las utopías y las certezas se asientan en el mismo Acta de defunción.
Algo de eso ocurrirá este día.   
Los que convocaron a movilizarse contra Cristina, perdieron la visión del conjunto, el árbol les tapó el bosque y el proyecto de país que alguna vez abrazaron, se redujo al  impuesto a las ganancias y a una Central obrera deshonrada en los estudios de TN.
Del lado de la vida, está la reflexión de ayer de nuestra Presidenta.
Clara, concisa y corajuda.  
En el momento que dijo que gobernaba para el pueblo “todos los días de mi vida”, cada uno de nosotros, ciudadanos de a pie, se estremeció de emoción y la abrazó a distancia.
El mundo está mudando de su antigua órbita.
Ya nada será igual después de esta crisis desatada por ese viejo mundo de angurria financiera y hambre para los pueblos.
Hay potencias que se desmoronan y otras nuevas que irrumpen.
¿Dónde se para el país en este cambio de época? 
¿Al lado de los decadentes o asociados soberanamente al nuevo mundo que emerge?
Responder estas preguntas implica valorar la naturaleza del modelo de país que lidera Cristina. Y nadie de los que hoy cuestionan tan severamente al gobierno podría negar, con dos dedos de frente y una pizca de honestidad intelectual, que la Argentina está ubicada en el justo lugar donde el futuro construye su historia.
Si hasta la plomada de albañil de esta obra colectiva lleva inscripta en su lomo: Hecho en la Argentina.    
Pero de estos escombros que vuelan por el aire ningún país saldrá enteramente indemne. Si acertamos en el modelo de acumulación y desarrollo, crecemos.
Si no cuidamos el rumbo, somos parte del escombro.
Por eso nos preguntamos:
¿Esta movilización va en defensa del trabajo y la inclusión o acumula en contra de los intereses de los argentinos?
Si la derecha te aplaude, el pueblo te desprecia.   
Lo sabe bien Moyano.   
Una mirada abarcadora no siempre está presente en las noticias que se consumen diariamente. Por ignorancia o por mala fe nomás.
Pero es innegable que la Argentina, que con Cristina más que nunca es nuestro orgullo nacional, le puso un límite al mundo en la Cumbre del G-20, para enojo de los fondos buitres y los desalmados de Clarín y La Nación.   
Para comprobarlo está el texto de la declaración leída por la Presidenta.
En fin, la Argentina está enganchada a la locomotora de este nuevo mundo. Tiene el mejor salario de la región. Achica día a día la desigualdad. Extiende sus derechos. Reivindica su memoria nacional, popular y democrática. Encarcela genocidas.
Y con la militancia que ayer honró a Kosteki y Santillán, avanza.   
Pese a los desmemoriados que muerden la banquina en cada curva de la historia.   

El Argentino, miércoles 27 de junio de 2012

martes, 26 de junio de 2012

Los sueños de Kosteki y Santillán



Podríamos contarles que el país viene cambiando, que se recuperó el empleo y hay un plan de viviendas para todos y no se reprimen los conflictos.   
Pero no alcanza ni sirve si ellos dos no están.
Podríamos decirles que América Latina es otra y aunque no lo crean, hay presidentes y presidentas que hablan y sueñan como lo hacían ellos.
Pero no alcanza ni sirve si ellos dos no están.
Podríamos prepararles un informe que de cuenta de avances y retrocesos en estos diez años de ausencia y que hubo un flaco desgarbado que se llamaba Kirchner que le dijo “No al ALCA” y se lo dijo en la cara al más pesado del mundo.  
Podríamos decirles que los pibes más humildes y las embarazadas cobran la Asignación Universal por Hijo y que Videla, Martínez de Hoz y los genocidas de la dictadura están presos y se descubrió que los que titularon “la crisis causó dos nuevas muertes” robaron Papel Prensa en una mesa de torturas.
Pero no alcanza ni sirve si ellos dos no están.
Podríamos contarles que ya no cortan rutas los desocupados sino los patrones del país injusto, los que entonces mandaban cuando ellos dos estaban en el Puente y lo cortaban y Maxi y Darío abrían con sus vidas las puertas de un país más justo.
Podríamos decirles que estamos orgullosos de ellos porque los pibes de ahora los tienen de ejemplo y de bandera y que discuten todo y que no callan nada y que rompieron el miedo a la palabra frente al monopolio de los poderosos y que el Gobierno de Cristina como el de Néstor Kirchner, a golpe de ternura y convicción dijo que Memoria, Verdad y Justicia es una política de Estado y no la seña de otra desesperanza.
Podríamos contarles que un gran poeta, Leónidas Lamborghini, soñó que Santillán decía: “Vi a Kosteki caer ensangrentado y acudí a cubrirlo. Caí, como él, muerto por la jauría policial. Ni muertos, ni vivos; ahora nos vemos en la memoria del puente que cortamos, haciendo memoria como hacíamos pan: contra el olvido que nos pide paso”
Pero no alcanza ni sirve si ellos dos no están.
Podríamos avisarles si hoy sobrevuelan el Puente, los barrios y las plazas, que ya no gobiernan los represores y los hambreadores que ellos combatieron y que se cuiden del frío este 26 de Junio, pero no de este gobierno que no asesina.   
Podríamos decirles que, como Darío ese día en la Estación cubriendo con su cuerpo el cuerpo moribundo de  Maximiliano, un día vino Kirchner y puso el suyo sobre el cuerpo herido de ese mismo pueblo que cortaba puentes para abrir futuro y que luego, en plena batalla, le brotaron alas y se largó a volar para siempre entre nosotros.
Quizá alcance y sirva para creer que estamos construyendo, ahora sí, un país donde entremos  todos.

El Argentino, martes 26 de junio de 2012

lunes, 25 de junio de 2012

La edad de la inocencia



Creer que Moyano convoca a la Plaza por una reivindicación legítima, es como creer que el presidente Lugo fue destituido democráticamente.
Ni una cosa ni la otra.
Moyano convoca fogoneado por el Grupo Clarín, por Macri y la Mesa de enlace rural y apurado por su creciente aislamiento en la interna sindical.
Y en el Paraguay hubo un golpe de estado.
La técnica del encubrimiento es el denominador común de ambas situaciones.
Moyano no declara que el paro y acto del próximo miércoles es pura y exclusivamente para golpear al gobierno democrático de Cristina Fernández de Kirchner. Y Franco no admite que es la cabeza de un golpe bancado por la oligarquía paraguaya.
Así están las cosas en el sur del mundo.
Estos movimientos de fuerzas de los opositores acumulan a favor de la destitución de los procesos sociales encabezados por la mayoría de los gobiernos nacionales en toda la región.
La edad de la inocencia fue superada hace un largo rato.
Los que vayan a la Plaza este miércoles no podrán pasmarse si se encuentran de golpe con Cecilia Pando aquí y con Vilma Ripoll allá, con Pablo Moyano aquí y con Pablo Michelli allá, con Eduardo Buzzi, Bonelli, Biolcatti, Macri y Gerardo Morales saltando a grito pelado contra el gobierno.
Luis Barrionuevo lo expresó con el sincericidio que lo caracteriza: “Así como estuvimos acompañando a los ruralistas en contra de la 125 en la concentración del 2008, así estaremos en la Plaza este miércoles”.
Y la alegre muchachada de la progresía que entonces creyó ver en Biolcatti a un “campesino maoista”, hoy seguramente ve en Moyano al “Agustín Tosco” que jamás tendrían de su lado.   
Esta movilización es claramente una extensión capilar de aquella otra encabezada por  los ruralistas de la pampa húmeda hace un mes frente a la Legislatura bonaerense contra el Impuesto Inmobiliario Rural. Eso explica que se junten en tiempo y espacio, los camioneros y los más ricos sojeros del país, representados por Magnetto y el Grupo Clarín.
Para los distraídos habrá que seguir haciendo docencia.
Sólo 1 de cada 10 trabajadores es alcanzado por el Impuesto a las Ganancias.
Este tributo es una de las fuentes que nutren la redistribución del ingreso con toda esa masa laboral que fuera excluida del sistema en los años de neoliberalismo.
Se llama solidaridad social, por si lo olvidaron.
Argentina tributa por este Impuesto apenas el 0,9% del PBI y el 6,6% de la recaudación tributaria total, mientras que en Chile representa el 39,7%, en México el 30%, en España el 45%, en Gran Bretaña el 50%, en Alemania el 47%.
El avance de la sintonía fina toca intereses muy poderosos y protege a los más humildes.
Es eso lo que irrita a las corporaciones.

El Argentino, lunes 25 de junio de 2012

domingo, 24 de junio de 2012

La soledad de los antiguos dueños



La soledad de Moyano es la soledad de las corporaciones políticas, sindicales, empresariales y mediáticas, nunca tan huérfanas de representación social como ahora.
Advertimos de entrada nomás, que no creemos que el conflicto de los camioneros que derivó en el sabotaje a la provisión de gas y combustibles, pueda ser enmarcado en una cuestión gremial reivindicativa.  
Este último 20 de Junio, para vergüenza de nuestra Bandera patria, asistimos en vivo y en directo a una intentona más de desestabilización del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
No fue un paro sindical, legítimo o no, correcto o no, legal o no, sino un golpe bajo que apuntó contra la Presidenta pero que sin embargo, no impactó sobre la Casa Rosada, sino contra la población.
El cañonazo y sus consecuencias se hicieron visibles inmediatamente.
El Sindicato de Camioneros tiene capacidad de daño y vaya sí lo demostró.  
Pero en democracia la única condición para confrontar posicionamientos políticos diferentes es hacerlo en el campo de las ideas y sin afectar jamás la paz social y el abastecimiento vital de la sociedad.
Pues bien, Moyano demostró por si hacía falta, que atacar a Cristina supone necesariamente atacar al modelo de desarrollo con inclusión social y que al hacerlo implica inevitablemente joderle la vida a la gente. Así de claro.
Conclusión: tienen la misma capacidad de daño que cualquier golpista. Hacen política a los garrotazos.
¿A quiénes dejaron sin gas ni combustibles? ¿A los funcionarios que desprecian o a todos los argentinos que en estos años se habituaron a vivir en un país medianamente normal?
Es lo paradojal de esta coyuntura. Al atacar con semejante salvajismo no hicieron más que demostrar la buena tonicidad del Estado, de la democracia, del proyecto kirchnerista, por un lado y por otro, lograron que durante 48 horas fuésemos una extensión de España o de Grecia; sin energías, con el trabajo amenazado, con escuelas y hospitales afectados seriamente, con llamados a la provocación violenta.
La diferencia es que en Europa esa situación de angustia colectiva la provocan los gobiernos títeres del FMI y la banca financiera neoliberal, mientras que aquí lo hicieron fugazmente Moyano y una buena parte de su patronal en alianza con el Grupo Clarín.
Las máscaras se siguen cayendo: quienes decían ser “oficialistas del modelo pero no del kirchnerismo” terminaron siendo la nueva carne de cañón de los poderosos intereses que buscan denodadamente destituir al modelo y a los kirchneristas.
De la Marcha Federal a TN sin escalas. 
Y esa sí que es una grave paradoja.
El gobierno demostró nuevamente que no reprime los conflictos sociales genuinos; pero como es un gobierno atado al cumplimiento de la ley hasta las últimas consecuencias, no duda cuando debe ejercer su fuerza en salvaguarda de la población si esta es amenazada.
En este cuadro de situación, va de suyo que es una mentira el motivo de la convocatoria al paro y movilización del próximo miércoles. Porque no es cierto que sea para reclamar por la suba del mínimo del Impuesto a las ganancias y la extensión de las Asignaciones familiares. Nadie, en su sano juicio, puede confundirse tras la cantinela de que “pese a nuestras diferencias con Moyano, compartimos la reivindicación con la que nos convoca a la Plaza de Mayo”.
Será una demostración de fuerza contra el gobierno democrático que, si le sale bien, le permitiría acumular poder para tres objetivos inmediatos: la interna de la CGT, recolectar masa crítica para armar su propio partido político y proyectar su figura como cabeza de la oposición.
El acto no conmoverá el escenario político de la democracia, en general, ni del gobierno, en particular. Quizá tampoco lo pretendan.
Saben de las convicciones, el coraje y la inteligencia política de la conducción estratégica que ejerce la Presidenta. Y si lo dudaban, acaban de probar una amarga pócima.  
Saben además del escuálido abanico que los podrá acompañar: La mesa de enlace rural de Eduardo Buzzi y Carbap, el MST de Vilma Ripoll, Pablo Michelli y el Pollo Sobrero, Luis Barrionuevo y Humberto Tumini de Libres del Sur, los caceroleros de Cecilia Pando. Y por supuesto, todo el staff de Magnetto apoyando la movida desde los estudios de TN.
El peronismo del siglo XXI, es decir el Kirchnerismo y las fuerzas progresistas que lo acompañan y nutren, ofrece pruebas más que suficientes de que representa dignamente a la inmensa mayoría de los trabajadores.
Una prueba es el acompañamiento explícito y entusiasta de diversos sindicatos y sectores medios a las políticas de reparación de derechos sociales. Desde docentes, trabajadores del Estado, metalúrgicos, choferes, mecánicos hasta estudiantes y científicos.
La otra prueba es el 55 % obtenido por Cristina en las elecciones de octubre.
Moyano no entiende la lógica del peronismo, él que se dice peronista. Porque en verdad Cristina conduce una gobernabilidad transformadora con amplio apoyo popular, sin depender del consenso extorsionista de ninguna corporación por poderosa que fuera.
Es el gobierno del pueblo, no de las corporaciones.
De ninguna, tampoco de las sindicales.
En el estribo una reflexión final: con esta nueva democracia que construimos como sociedad, debemos ser capaces de desmontar y denunciar la trampa mediática de la recurrente “teoría de los demonios” que algunos utilizan para explicar de manera reduccionista y falaz el cuadro de situación en cada coyuntura crítica generada por un modelo de país que transforma la realidad y las corporaciones que se resisten a esas transformaciones. Todo lo reducen a decir que “la culpa está en la terquedad del gobierno en no dialogar con Magnetto, con la Mesa de enlace y ahora con Moyano”.  
Pero el gobierno no es par en ese conjunto. Es el gobierno de la democracia y como tal hace valer el mandato que le otorgó el pueblo.
Sólo que a diferencia de gobiernos anteriores al 2003, el de Cristina se identifica con aquella máxima de Belgrano: “El miedo sólo sirve para perderlo todo”.
Por eso nunca retrocede cuando lo aprietan.  

Miradas al Sur, domingo 24 de junio de 2012


viernes, 22 de junio de 2012

Las lecciones de la democracia



Ayer terminó nuestra última angustia como sociedad.  
Terminó el desabastecimiento de gas y combustible.
Terminó otra aventura contra la democracia.
Terminó en la nada un nuevo intento de reagrupar aparatos destituyentes.
Y terminó de caer otra máscara de la corporación sindical-patronal.   
Vaya con la paradoja: los dolores sociales que en Europa son provocados por los gobiernos títeres del FMI y la banca financiera neoliberal, aquí fueron replicados durante 48 horas por un par de dirigentes sindicales y el monopolio mediático.
Mientras que el gobierno, como siempre lo hizo, defendió a todos los ciudadanos.
El movimiento obrero tiene en su larga historia de lucha dignos mojones que atestiguan su plena identidad con los intereses del pueblo y la nación.  
Supo pelear por sus reivindicaciones sectoriales y por un proyecto de país justo, libre y soberano, un país solidario y democrático.
Pero a decir verdad, una parte del sindicalismo también supo cuidar los intereses del poder económico antes que el de los trabajadores. Los ejemplos no son pocos.
Este paro salvaje atentó claramente contra un modelo de país que, con todas las imperfecciones que le quieran marcar sus detractores, recuperó 5 millones de empleos y las convenciones colectivas de trabajo, recuperó la industria, la producción y el consumo interno, recuperó la paz social, no reprimió ningún conflicto social, redujo la tasa de desempleo al 6,7 %, creó la Asignación Universal por Hijo y el mayor plan de viviendas familiares de la historia.
El último informe 2011-2012 de la CEPAL dice: “Se produjo un alza del salario medio cercana al 30 %, que ha reafirmado la tendencia alcista que mantienen los salarios reales. Los salarios del sector privado registrado experimentaron incrementos de aproximadamente un 36 %”.
En los años noventa no existía el hábito de las negociaciones colectivas. Ni el circulo virtuoso de la demanda agregada, la producción, el empleo, el consumo y un pueblo que vuelve a ser feliz en un mundo que se desploma.   
En este marco ¿contra quién fue el paro extorsivo y desabastecedor de Moyano? ¿Contra una Presidenta votada por la inmensa mayoría de los trabajadores? 
Nadie tiene derecho a trocar angustia por esperanza en una sociedad que avanza.
El proceso político entra ahora en un nuevo estadio. 
Este gobierno nunca retrocede; de cada crisis sale fortalecido y avanza en consecuencia.
Claro, Moyano mostró sus cartas cuando afirmó que “el salario de los trabajadores ha pasado a un segundo plano”.
Violó la regla de oro del movimiento obrero: no se le hace sabotaje a un gobierno popular.
O sea.
El problema de las corporaciones es este modelo de país.
De eso se trata.

El Argentino, viernes 22 de junio de 2012