domingo, 28 de julio de 2013

En la vida hay que elegir, siempre



El kirchnerismo, a diferencia de otros espacios políticos, es hijo de su tiempo. Habla con su tiempo en su propio lenguaje. Concibe los desafíos de su tiempo con el reloj en hora. Sabe que es el emergente de la última crisis que partió al país en dos, pero que estuvo a punto de partirlo en mil pedazos.
Hablamos de la crisis del 2001 y 2002.
En cambio, la oposición en cualquiera de sus variantes, sigue siendo el eco vago que nos queda del país anterior a esa gran crisis. Utilizan el lenguaje y las formas propias de la política antediluviana, es decir, previa al 2001. No pueden ni quieren entender el país real que estalló aquella vez y que el kirchnerismo en el gobierno se encargó de recomponer, no para volver al mismo escenario del conflicto social provocado por los gobernantes y los poderosos que excluían, sino para situarlo bien adentro del siglo XXI. Por eso los opositores no entienden las claves y el vocabulario de esta Argentina donde hay otros tipos de conflictos y que son los que se generan por la irrupción de los antiguamente excluidos, hoy en su nuevo rol de sujetos incluidos y que por eso mismo van por más.
No es casual, entonces, que del lado de los sectores de la exclusión resistan agresivamente el avance  popular.
Los titulares de Clarín y La Nación ya se parecen a los bandos de la dictadura de la que fueron  parte.
Hoy  todos nos reímos de los jingles opositores, pero a decir verdad no debiera sorprendernos porque están reflejando que en esas orillas del desconcierto, la política sigue siendo concebida como una farsa.
Es una farsa la mirada budista y de record Güines sin pestañear de un Vinar que no dice nada.
Es farsa la histeria actoral de Carrió.
Es farsa la mozzarella partida al medio de Alfonsín y Stolbizer.
Es farsa la trepada a la calesita de la gente del PRO después de reprimir  salvajemente en el Hospital Borda.
Es farsa la sonrisa perversa de Sergio Massa.
Lo que no es farsa es la sustancia viscosa que contiene a todas estas imágenes. Una sustancia conformada por la falta de alternativas políticas que den cuenta de las nuevas necesidades que siembra el kirchnerismo luego de diez años en el gobierno. Porque el kirchnerismo, como todo espacio que transforma la realidad, no sólo repara derechos hacia atrás, sino que es una usina productora de nuevas preguntas hacia adelante. Repara y pregunta; y en esa dinámica, ninguno de los otros contendientes está en condiciones de alcanzarlo.
Por eso el márquetin de campaña opositora es la burda expresión de esa falta de política y representación social.
Aun así el kirchnerismo no baja los brazos y avisa que no dará ni un paso atrás en su proyecto de país inclusivo.
En sólo dos semanas sabremos el resultado de las PASO. Las urnas convalidarán a unos y despedirán a otros, ordenando la marcha hacia el mes de octubre con el voto popular de este 11 de agosto. La elección de legisladores nos espera a todos.
En el ambiente flota la sensación de que será algo más que una elección de medio término.
De un lado y del otro se empieza a ser consciente que estamos en las vísperas de una nueva década y que la llave que abre o no esa puerta, se elige ahora.
El espacio opositor acude dividido a la batalla y por eso se disputan la patente de que “juntos podemos” a la par.
Si no tienen inventiva para hacer política, tampoco la tendrán para hacer un spot.
El kirchnerismo, en tanto proyecto de país, sigue apostando a una estrategia de largo aliento y baja intensidad y una campaña  corta pero de alta intensidad. Eso heredó del primer peronismo. Mirar a lo lejos y resolver lo que está más cerca. 
En este marco habrá que entender el acuerdo de YPF con Chevrón y los sucesos desatados por el pliego de ascenso del General Milani al frente del Ejército.
En el primer caso la soberanía sobre nuestros recursos empieza a dar sus frutos económicos y productivos.  Si uno ve toda la película, sería más fácil darse cuenta que no vamos hacia la extranjerización del petróleo, sino que, por el contrario, venimos de la extranjerización de YPF-Repsol.  La soberanía ganada no es para colgarla de un afiche bonito en locales partidarios, sino para saberla usar en defensa de los intereses de los argentinos.
De igual modo, si uno ve la historia completa de la defensa de los derechos humanos, se dará cuenta que hay un antes y un después del 2003, Néstor Kirchner y Cristina mediante.
¿Desde cuándo los escribas y los altoparlantes de los dictadores devienen en defensores de los derechos humanos?
¿Desde cuándo los autores del Punto Final, la Obediencia debida y los indultos se creen con autoridad para poner en dudas al único gobierno que impulsó con hechos la principal política de estado de Memoria, Verdad y Justicia?
Para testimoniar esta nueva afrenta basta con observar una figura en espejo: en el 2001 la represión ordenada por el gobierno radical del ex presidente De la Rúa dejaba un tendal de muertos en la Plaza de Mayo y a las Madres de la Plaza reprimidas por los caballos de la policía montada como no lo fueron nunca antes en democracia.
En este 2013 muchos de esos mismos radicales le tiran los perros de la vetusta justicia a uno de los Hijos de desaparecidos, el que sintetizó los fundamentos que llevaron a los genocidas Videla y Menéndez a la cárcel y hoy es Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda.
Hay que ir asentando en la memoria colectiva estos ultrajes para que en el futuro nadie tenga derecho a decir que es historia de ficción.
Sobre estas cuestiones dirimirán las próximas elecciones.
Saber elegir es entender previamente la hondura que separa la realidad del país que reconstruimos en estos últimos años, con una oposición que ha quedado atrapada en su propio pasado.
Y si en la vida hay que elegir, como dice el kirchnerismo, habrá que volver a elegir las banderas de la rebeldía. Hacia atrás y hacia adelante. Hacia atrás honrando a los que ya no están. Y hacia adelante, reafirmando que en este rumbo de inclusión social y soberanía, elegimos no rendirnos. 

Miradas al Sur, domingo 28 de julio de 2013

viernes, 26 de julio de 2013

Imposible no recordarte en este día



El salario argentino, el más alto de América, sigue subiendo: $ 3.600 desde ayer y con el aguinaldo a cobrar completo, sin deducción de impuestos.
Es el mejor homenaje a Evita, la Abanderada de los humildes, esa mujer que murió un día como hoy en 1952.
Imposible no recordar cuando dijo “Y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre  y lo llevarán como bandera a la victoria”.
Imposible no recordarla así, con esa lúcida pasión de mujer y militante y no sentir un poco de vergüenza ante tanta mediocridad opositora, tanta desfachatez candidateada.  
El partido radical, el que abreva su primera historia en la Revolución del Parque del 26 de Julio de  1890, el que supo de luchas y sacrificios personales como los de Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen, volvió a doblarse ante los poderosos.
Así como en el último gobierno radical la represión asesinó a una treintena de argentinos y se reprimió por primera vez en democracia a las Madres de Plaza de Mayo, ayer el radicalismo denunció a un hijo de desaparecidos, Martín Fresneda, el que posibilitó la condena al genocida Videla y hoy es Secretario de Derechos Humanos del gobierno que facilitó los juicios de lesa humanidad contra los criminales amnistiados por esos mismos radicales que ejercen esta suerte de recurrente leso oportunismo.
Los firmantes de semejante afrenta a la Memoria, la Verdad y la Justicia, son el rostro de la vergüenza de esta democracia.
La historia gusta de las paradojas.  
10 años antes de morir Evita, moría un gigante de nuestras letras plebeyas: Roberto Arlt.
El de las “Aguafuertes porteñas”, “Los 7 locos”, “Los lanzallamas” y “El Juguete rabioso”.
Un año después de la muerte de Eva, el 26 de julio de 1953, los rebeldes comandados por Fidel Castro asaltaban el Cuartel Moncada, en Cuba.
Mucho más atrás en el tiempo, el 26 de Julio de 1822, en Guayaquil, se encontraban en un abrazo histórico San Martín y Bolívar.
Hay un hilo invisible que zurce estas historias; porque la vida no sería la misma después que ellas se produjeran.
Después del Encuentro en Guayaquil, nuestro destino de unidad continental quedó sellado.  
Después de la Revolución del Parque nació el radicalismo de Yrigoyen y los sectores populares irrumpieron en la escena nacional inaugurando el siglo XX.
Después de Arlt la literatura sería para todos y no para una elite.
Después del Moncada, la Cuba revolucionaria alumbró su dignidad.
Después de Evita una mujer gobierna la Argentina y es Jefa del movimiento nacional y popular de su país.
“Nosotros elegimos al pueblo, a los trabajadores y a la inclusión social”, dijo la Presidenta.
La historia escribe así su círculo de amor.

El Argentino, viernes 26 de julio de 2013

jueves, 25 de julio de 2013

La memoria en el bolsillo



Tal como lo anunció la Presidenta, hoy se reúne el Consejo del Salario.
Sindicalistas, empresarios y funcionarios nacionales acordarán la suba del salario mínimo, vital y móvil.
En los EE.UU., en la otrora poderosa Detroit, la reina mundial de la industria automotriz, miles de obreros y profesionales deambulan a esta hora por las calles buscando un nuevo destino en una ciudad que se declaró en quiebra.
Por si alguien no sabe cómo anda el mundo.
Aquí, en la Argentina, la curva ascendente del salario se prepara a dar un nuevo envión, como todos los que dio en la década ganada.
Repasemos.
Cuando asumió Néstor Kirchner en el 2003 el salario estaba congelado desde hacía diez años en miserables 200 pesos.   
En el 2004 el salario subió a 450 $. En el 2005 a 630 $. En el 2006 a 800 $. En el 2007 a 980 $. En el 2008 a 1240 $. En el 2009 a 1400 $. En el 2010 a 1840 $. En el 2011 a 2300 $.
En el 2012 a 2670 $ y hace unos meses el Gobierno lo aumentó a 2875 $.
Es el salario mínimo más alto de toda América Latina. ¿Lo sabías?
¿Y sabías que en esta década aumentó casi el 1300 %  como aquí se detalla año por año?
Por eso cuando te hablan de que todo anda mal y que patatín y patatán, pedile al bolsillo que haga un poco de memoria. Un poco, nada más.
Los desesperanzados, los malas onda de siempre, son los que en su mayoría votaron en el Congreso contra la ley de protección de nuestras tierras, contra el matrimonio igualitario, contra la Fertilización asistida, contra la movilidad jubilatoria, contra el Voto Joven, contra la digna regulación del trabajo rural y del trabajo doméstico. Son los que dejaron al gobierno y al país sin la ley de Presupuesto.
¿Te acordás, no?
La burda trampa es correrte siempre por “izquierda” para intentar volver al país de la derecha injusta.
Por eso el General Milani paga cara la osadía de haber dicho: “Estamos trabajando para un Ejército distinto, muy pegado a la comunidad. Un Ejército que está trabajando para un proyecto nacional y popular. Y esto les molesta. Les molesta que yo quiera insertar el Ejército y las Fuerzas Armadas en un proyecto nacional”.
Que los amigos no pisen el palito. El gobierno que acuñó en este siglo “Memoria, Verdad y Justicia” como su principal política de estado, seguirá garantizando que no haya impunidad para nadie. Pueden dormir tranquilos.
Pero los que durante la dictadura titularon periodísticamente a las desapariciones y  asesinato de miles compatriotas cual si fueran “enfrentamientos”; y los políticos que concedieron el punto final, la obediencia debida y el indulto, radicales, menemistas y duhaldistas, no podrán dormir igual.  
La memoria y la justicia a la corta o a la larga te despiertan.    

El Argentino, jueves 25 de julio de 2013





domingo, 21 de julio de 2013

Hasta siempre Vieja

A todos y todas quienes nos enviaron sus abrazos en la despedida de mi Vieja, mi querida Monona: gracias, gracias, gracias.
A los compañeros y compañeras del PAMI: gracias.
A Homero y los médicos y médicas, a los enfermeros y enfermeras del Centro Gallego que le prolongaron la vida unos días más en el vano intento de salvarla: gracias por el intento y por permitirnos despedirla dignamente.
A Taky que estuvo siempre a su lado: gracias.
A mi compañera y a mis hijos que tanto la querían: gracias.
La mujer que ayer se fue era todo vida. Peronista hasta los huesos que tanto le dolían. Fue la primera afiliada y Presidenta del Partido Peronista Femenino de Corrientes, creado por Evita. Fue cantora de valses y chamames, cuando en su juventud allá en Corrientes, los locutores de la radio local la presentaban con el dulce nombre de "Florcita". Militante de la Resistencia junto a su marido y compañero de vida, mi padre, el Viejo Ventura Giles. Ahora que ya se fue, puedo contar en su memoria y homenaje que ella guardaba los caños que Ventura preparaba en los talleres del ferrocarril donde trabajaba. A los dos hijos que seguimos sus pasos en la militancia, nos cuidaba como madre y nos guiaba como vieja peronista. Cuando arrasaba la última dictadura escondió a mi hermano Omar en la clandestinidad luego de fugarse de los milicos.
A mi nunca dejó de visitarme en la cárcel de esos años, con sus matambres caseros desehechos en la requisa y sin poderlos ingresar y con su sonrisa y sus mensajes de esperanza en los encuentros fugaces, vidrios mediante. Ya iré contando más. Hoy sólo quiero recordarla como era ella cuando bailaba, cuando cantaba, cuando nos hacía reír y cuando guerreaba con su Perón y Evita siempre a flor de piel. Un día de visita en la carcel de Rawson un milico les gritó a los familiares que esperaban en la puerta: "Los que visitan a delincuentes comunes formen a la derecha; los que vienen a ver a los delincuentes terroristas, a la izquierda". Mi Vieja lo enfrentó diciéndole: "Mi hijo no es ni lo uno ni lo otro". Finalmente bajó la cabeza y formó a la izquierda. Que nadie crea que se rindió. Puteó, formó y pasó con su mensaje de amor. Es una de las heroínas anónimas de este pueblo. Y no tan anónimas. Lo demuestran los gestos de amor que la despidieron. Un mensaje de los pibes de La Cámpora, otro de su Familia, otro del compañero Abal Medina; varios más de familiares y amigos; pero qué feliz hubiera sido viendo el ramo de esas flores tan hermosas que le envió la Presidenta.
Monona solía lucir una remera con el rostro de Cristina y la leyenda "El amor vence al odio". Y así se fue vestida hacia ese cielo de justos donde se encontrará con mi hermano Omar y mi Viejo Ventura, con los 30 mil compañeros, con Evita y con Perón, con sus hermanas y sus padres y prolongará seguramente aquel abrazo que se dio con Néstor Kirchner el día que los pude presentar.
En sus horas finales, llena de infinitos dolores y heridas sin curarse, yo le silbaba bajito y amorosamente una bella canción: "La calandria", el chamamé de Isaco Abistbol que tanto le gustaba cuando lo silbaba el amor de su vida: el ferroviario Ventura.
No se porqué, pero estoy seguro que mi Vieja me escuchaba. Y que me sigue escuchando cada vez que voy para su habitación, ahora vacía, y silbo para ella, una y otra vez, La calandria.

viernes, 19 de julio de 2013

Monona querida

Monona querida: 

Chau Vieja linda. Te voy a extrañar mucho. Vos lo sabes. Mirá abajo lo que recién te escribió tu nieta Sol. Yo sólo me acuerdo de todo lo vivido a tu lado y los momentos que me bancaste en la larga y tortuosa noche de la dictadura. Lo siento Vieja, no puedo cumplir con tu deseo de que no llore en esta hora de tu partida. Lloro y me acuerdo de tus justos insultos a los milicos. Junto a tu eterno Ventura, mi Viejo, tu compañero de vida. Me consuela saber que ya no sufrirás de esos dolores que te retorcían lo que de cuerpo te quedaba. 

Chau Vieja peronista, kirchnerista y montonera. Siempre compañera. En este adios te vestimos con la remera que tiene el rostro de Cristina y la consigna que tanto te gustaba: El amor vence al odio. Eso fuiste vos, compañera madre, madre compañera.
Para compartir el adios o el hasta luego como dice Sol, hoy estarás de 18 hs. hasta mañana a las 11 hs. en Cucha Cucha 1785, Ciudad de Buenos Aires.
Ya pasará esta tristeza. Cuando te vuelva a sentir al lado mio, como siempre.


Jorge Giles

De sol para Monona



Que la vida le gane a su antítesis,
nos borre el dolor de hoy
y nos dé siempre la bienvenida.

Que el recuerdo no sea el desarraigo de una memoria chueca,
sino un pedazo de vos
bailoteando desprolijamente un chamamé.

Que tu nombre desate siempre una carcajada,
una anécdota,
una picardía,
una guasada.

Y esto sea sólo un paréntesis
en el que el tiempo se detiene para levantar la copa
y brindar por toda excusa que lleve tu nombre.

Que nadie pronuncie esa infame palabra
que empieza y termina inerte en la congoja.

Que nos gane la alegría de haberte tenido.
Y de tenerte aún y siempre, intacta y radiante.

Que regresen con el viento esas manos que inauguraron la primera Unidad Básica del Partido Peronista Femenino en la República de Corrientes,
y luego desafiaron garrotes, muros y andenes.

Que se eternice la palma indescifrable
de tu coquetería vestida de rojo,
mientras meces mil sueños en el regazo.

Que no haya adiós sin hasta luego
y vengan los jirones de tu vida
a cebarnos mate dulce.

Que la vida le gane a su antítesis,
nos borre el dolor de hoy
y nos dé siempre la bienvenida.

Para tener alguna vez una pizca de tu grandeza
y no nos asalte el llanto, el egoísmo o la cobardía.

Para que nos visite siempre tu risa, tu voz alta, tu sordera.
Y nos encuentre chapoteando bajo el jazmín y la parra.

Para que estés siempre naciendo,
bien guapa y montonera,
Monona,
viejita linda.

jueves, 18 de julio de 2013

De la Vaca Muerta a la Gata Flora



La Presidenta inauguró en Resistencia, Chaco, una fábrica de bicicletas.
En su mensaje, Cristina puso el acento en la producción y el trabajo recuperado en la Argentina desde el 2003; pero mucho más en lo que aún falta por hacer en esta nueva década.
Permítanos preguntarnos: ¿Alguien recuerda algún  pronóstico opositor que se haya cumplido?
No acertaron una. Ni con la movilidad jubilatoria, ni con las Paritarias, ni con la Asignación Universal por Hijo, ni con la renacionalización de YPF, ni con la Fragata Libertad, ni con la causa Malvinas.
Ni con el pronóstico del tiempo aciertan.
Y si no acertaron una ¿cómo creerles ahora esa visión negativa y condenatoria del acuerdo firmado por nuestra YPF con la empresa Chevrón?
¿No es que criticaban al gobierno por falta de inversiones en áreas estratégicas como la extracción y producción de petróleo y  gas?
¿Y ahora critican porque esas inversiones finalmente llegaron al Yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén?
Que se pongan de acuerdo.
Como dijo Cristina ayer, pasan de la Vaca Muerta a la Gata Flora en un chasquido de dedos. Para ellos es gratis, pero no para el país. Porque esa prédica pesimista que ejercen todos los opositores, busca  bajar la moral y la autoestima de los argentinos. Y no falta el incauto que cae en esas redes.
Por eso es mejor recurrir a las fuentes de la realidad, que sigue siendo la única verdad. 
Hablemos con datos en la mano.
*El acuerdo firmado entre YPF y Chevrón permitirá al país valerse de inversiones y recursos técnicos y económicos para poder explotar la principal reserva energética que dispone el subsuelo de la patria. ¿Acaso la oposición prefiere que esos pozos petroleros permanezcan tapados? ¿A quiénes están defendiendo? A los argentinos, seguro que no.
*13 millones de argentinos están disfrutando de las vacaciones de invierno en todo el país.
*La industria creció el 6,6 % en el último año, empujada por el crecimiento histórico de la industria automotriz y la construcción de obras públicas, entre rutas, escuelas y viviendas.
*La economía argentina creció un 7,8% en mayo.
*La cosecha granaria 2012-2013 logró un nuevo récord histórico con las 105 millones de toneladas alcanzadas.
*La construcción de viviendas del programa PROCREAR también logrará un nuevo récord este próximo viernes  cuando 70 mil familias participen del sorteo de créditos hipotecarios.
*La meta presidencial de fabricar en el país sus propios tractores y maquinaria agrícola empezó a dar sus frutos. La firma John Deere anunció la producción de 1060 tractores y 270 cosechadoras para este año. 
O sea.
La Argentina eligió seguir haciendo.
Que nada ni nadie detenga esta marcha nacional y popular.

El Argentino, jueves 18 de julio de 2013