jueves, 8 de octubre de 2009

CON TODAS LAS BANDERAS AL CONGRESO


No serán las 123 personas que dieron el presente al rabino Bergman y De Angeli. Serán muchísimos más.
No amenazarán a nadie como ellos lo hicieron con absoluto desparpajo.
Esta vez habrá alegría en la espera de una sabia decisión de los senadores, sancionando en general y en particular, la nueva Ley de Comunicación Audiovisual de la democracia.
Habrá canciones y consignas. Será de madrugada cuando venga la luz.
La Coalición por una Radiodifusión Democrática convocó a la movilización para mañana viernes a las 17 frente al Congreso de la Nación.
Son los autores de los 21 puntos que inspiraron la iniciativa de la Presidenta de la Nación enviada luego al Parlamento.
Allí están los dirigentes de la CTA y la CGT, las Madres y las Abuelas de la Plaza, los pueblos originarios, los artistas, los periodistas, las Universidades, las radios comunitarias, la Iglesia de distintos credos, las organizaciones libres del pueblo.
Actores y directores como Castiñeira de Dios, Victor Laplace y Octavio Gettino, entre muchos otros, se abrazan con Leonardo Favio y Liliana Mazure en la esquina de siempre.
Son un colmenar de argentinos que no disimulan la ansiedad esperando la Ley.
Hablan en voz alta, pero no altanera.
Fueron ofendidos cuando los redujeron al mote de "ley K" y se preguntan "¿Y nosotros qué?"
Ellos son el abecedario íntegro del Proyecto de Ley.
Unidad en la diversidad, escriben con las miradas.
Acuerdan quién lleva la bandera y quién el sonido y los bombos. Es la alegría que preanuncia una nueva Argentina.
No entienden al opositor que afirma por la tele que "los Kirchner estarán 20 años en el poder". ¿Tan poca confianza se tiene la oposición? ¿No piensan presentarse en el 2011 y procurar ganar?. Se preguntan.
Es comprensible la desazón opositora cuando el último presidente radical, Fernando De la Rúa, acaba de denunciar ante la Justicia que fue expulsado del gobierno en el 2001 por un "golpe de estado cívico para llevar al ex senador Eduardo Duhalde al poder".
El mismo hombre que ahora vuelve de sus propias tinieblas.
Un senador radical dice en absoluta reserva "¿Y encima nosotros tenemos que votar juntos, con Chiche y su banda, en contra de una ley apoyada por nuestras universidades públicas? Estoy destrozado. Quizás vaya a la Convención de Rosario y chau pinela"
Otro senador piensa más o menos lo mismo que el colega radical. Pero no lo dice. Le pasan otras cosas por la cabeza cuando piensa que quizá vote contra algunos artículos.
¿Otra vez al lado de los monopolios y la dictadura como Américo Giholdi?
Es tanta la fragmentación opositora que Gerardo Morales anunció ayer que "pedirán unas 50 modificaciones al texto, pero que sólo tienen postura común en cinco artículos"
¿O sea que de 50 artículos observados, en 45 no pudieron acordar ni entre ellos mismos?
Otro opositor pregunta entre resignado y mordaz "¿Y a nosotros quién nos apoya además de los tres chiflados?" Nadie le responde. El testigo sonríe y tampoco dice nada. Sólo un respetuoso gesto, como diciendo "Todavía están a tiempo de salvar el honor".
La flecha está en el aire y ellos saben que votar a favor de la Ley es votarla en general y en particular, tal como vino de Diputados.
¿Se animarán a votar en contra en general y tener después la desvergüenza de no irse del recinto, para votar en contra de algún artículo como les pide Clarín, La Nación o América TV?
Lejos del palacio legislativo, el Ministro Tomada recibía a sus colegas de todo el continente con una sentencia de vida: "la lucha por la recuperación de la crisis y por un mundo más justo es un compromiso de todos"
Trabajadores y dirigentes de la CGT y la CTA marcharon juntas en el Día mundial del Trabajo decente, advirtiendo que "la crisis no la paguen los trabajadores".
Unas horas después, la Presidenta decía lo mismo en la Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo de la OEA que se desarrolla precisamente bajo el lema "Enfrentar la crisis con Desarrollo, Trabajo Decente y Protección Social"
Todo un signo de estos tiempos.


Jorge Giles. El Argentino. 08.10.09
http://www.elargentino.com/nota-61094-Con-todas-las-banderas-al-Congreso.html
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miércoles, 7 de octubre de 2009

¡URGENTE, AUMENTÓ LA ESPERANZA DE VIDA!

El viernes próximo, el Senado de la Nación y un pueblo en las calles, darán la bienvenida a la palabra liberada.
La inminencia de la nueva Ley de Comunicación de la democracia, ya deja ver algunas luces en el horizonte informativo. Hoy pasan calladitas. Pronto serán los verdaderos titulares.
Primero fue el fútbol para todos y la eliminación del delito de calumnias e injurias para la prensa. Ayer, fue la difusión de un estudio que ubica el salario mínimo de la Argentina en el primer lugar de los países de Sudamérica.
Y ahora, la noticia indica que todos los argentinos aumentaron dos meses su esperanza de vida.
¿Quién lo dijo?, las Naciones Unidas. Estamos en el puesto número 49 del ranking de 182 países, ordenados según su Índice de Desarrollo Humano (IDH).
Habría que leer en voz alta, para que escuche el señor o la señora de al lado, así compartimos las buenas ondas en medio de los disparos de pesimismo que tiran las tapas de los monopolios desinformativos.
No es para alegrarse, pero sepamos que abajo nuestro hay 133 países.
En el Informe de la ONU se destaca que en el país mejoraron todos los índices.
*La esperanza de vida de los argentinos al nacer aumentó a 75, 2 años.
*Aumentó el PBI per cápita, que el año pasado era de 12.299 dólares y este año fue de 13.238 dólares. Cada argentino facturó 939 dólares más que el año anterior.
*El tercer valor es el que mide la relación con el entorno social, calculado en función de la tasa de alfabetización y que aumentó al 97,6 %.
Todos estos datos hacen que el IDH argentino aumentara, alcanzando un valor promedio superior al que ostenta en conjunto América latina.
En la misma tabla de la ONU, nuestro hermano Brasil, ocupa el lugar número 75.
Hay más.
La Argentina lidera el ranking regional y se ubica en el puesto 24 sobre un total de 109 países respecto del acceso a las mujeres a las decisiones políticas, siendo el nuestro uno de los primeros países con mayor porcentaje de bancas ocupadas por mujeres en el parlamento.
¡Mujeres son las nuestras!
La derecha mediática humilla al país y se lamenta no ser extranjera. Se los escucha repetir “¿por qué no parecernos a México, Brasil, a Colombia, a Perú que son países serios?” Lean el Informe de la ONU: los países hermanos están, lamentablemente, en el puesto 53, 75, 77 y 78 de la misma tabla, respectivamente.
Pero la derecha opositora y los medios corporativos, insisten con describir a los argentinos como un pueblo de tristes y desesperanzados.
Es cierto que falta avanzar en todos los terrenos del desarrollo humano. Falta más trabajo, más inclusión, más combate a la miseria y a los miserables. Falta consolidar todo lo hecho en estos años. Faltan más viviendas, más hospitales, más caminos, más aumentos salariales.
¿Pero no es este el camino para lograrlo? ¿O se conoce otro mejor y más efectivo que el modelo que permitió recuperar la Argentina en estos años?
Sólo el fanatismo, el odio y una tendencia fatalista y suicida llevarían a optar por los patéticos laberintos que nos ofrecen desde una oposición que va a contramano de esta esperanza de vida que, pese a ellos, sigue ascendiendo.
Nos vamos preparando para un viernes histórico.
El riesgo país siguió bajando porque la confianza en el país siguió creciendo. También subió la bolsa.
¿Se acuerda cuando en el pasado decían que los conflictos laborales lo resolvía “el mercado” y que “los científicos tenían que ir a lavar los platos”?
Hoy, el Estado nacional participa activamente para lograr la paz y la conciliación en el conflicto de Kraft, mientras la Presidenta de la Nación inauguró en Santa Fe una nueva Planta productora de biotecnología con el protagonismo de los científicos argentinos.
“Nuestro modelo productivo tiene que ver con el conocimiento; tengo orgullo de pertenecer a un proyecto político que apoyó al CONICET”, señaló Cristina.
De regalo, y para esperar la Ley, compartimos una bagatela de Mario Benedetti: “cuando los odios andan sueltos, uno ama en defensa propia”


Jorge Giles. El Argentino. 07.10.09

martes, 6 de octubre de 2009

EL SALARIO MÁS ALTO DE SUDAMÉRICA ES EL ARGENTINO

¿No salió en la tapa de algún gran diario esta noticia? ¿O lo que no ponen en la tapa, lo tapan?
Un estudio comparativo del salario en toda Sudamérica, revela que el salario mínimo argentino creció 492 % en los últimos cinco años, ubicándose en la punta de la tabla, en relación al poder adquisitivo.
Lo bochornoso es que cuando los monopolios de la comunicación apelan a su miseria humana, mofándose hasta del funeral de la gran Mercedes Sosa, distintas fuentes nacionales e internacionales, destacan el crecimiento económico y social de Argentina, coincidiendo con la vivencia concreta que tienen los ciudadanos de este país.
¿Vieron que nos comparan maliciosamente con Brasil?
Los comentaristas de los multimedios parecen ser más brasileros que Pelé.
Según esas miradas, obnubiladas por la inminente pérdida del hegemonismo mediático, está “tudo bom”, en el hermano país y “tudo mal” en el nuestro.
Sin embargo, Brasil, la economía más grande de la región, aparece en el séptimo lugar de la tabla salarial mencionada.
No se trata de pintar un paraíso donde falta muchísimo por hacer, pero tampoco un infierno donde se construyen casas y hospitales todo el tiempo.
Los absolutismos son recursos propios de las minorías. De un lado y del otro.
Decía Menem, “no se de qué se quejan si pobres hubo siempre”.
Dicen los iluminados de siempre, “hay que enfrentar al gobierno para demostrar que es un gobierno resignado”
Pero la realidad es tan fuerte que se cuela hasta en un encuentro de ejecutivos financieros, como sucedió el viernes pasado, convocado por un Instituto del sector.
Concluyeron que la Argentina crecerá en todos los frentes económicos, con mejores cosechas y con más producción de la industria pesada, especialmente la automotriz.
Economistas de distintas vertientes coincidieron en el diagnóstico de la situación actual. No importa si algunos lo adjudican a los vientos de cola, a las lluvias generosas o a la pericia en el manejo de las cuentas públicas del gobierno de Cristina Kirchner. Importa darnos cuenta que, mientras lanzan el “operativo rompan todo”, donde la caradurez y obscenidad del periodismo mercenario intenta convencer que “la conflictividad social crece”, el país sigue pujando en defensa de su crecimiento y desarrollo con justicia social.
Hasta dónde mentirán, que mientras hablan de “aislamiento internacional”, la Argentina es el tercer país del continente latinoamericano en inversiones extranjeras, después de México y Brasil. Países con los que integra justamente el G-20, el núcleo de poder más importante en el mundo, consolidado después del estallido de la fenomenal crisis global.
Para saber estas verdades, reflexionar juntos y después decidir libremente, es que se precisa la Ley de Comunicaciones de la Democracia, ahora. Sin dilaciones.
¿Salió en tapas que Cobos perdió en Corrientes y que, por otra parte, la Justicia avaló la eliminación de las AFJP?
Cuando el Estado recuperó la administración de las jubilaciones, la oposición de derecha puso el grito en el infierno, por que, decían, se vulneraban “derechos adquiridos”, amenazando con un tsunami de denuncias penales contra el Estado. Igual que el verso de ahora.
¡Chan, chan!. Ahí está el fallo de la Justicia para mejor comentario.
La derecha, con Cecilia Pando y otros, se juntó en Plaza San Martín con sus consignas. Mienten. Pero, dentro de la ley, todo. Fuera de la ley, nada.
Se juntarán ahora en defensa de los monopolios de la incomunicación y de la legislación de la dictadura genocida. Cada cual cargará con su amoralidad. Y con sus empleos no declarados.
“Producción, inversión y trabajo”, reafirmó Cristina en la Conferencia Mundial del Gas que se realiza en la Argentina, con la representación de 80 países, reunidos para debatir sobre las perspectivas del desarrollo energético mundial
¿Salió en alguna tapa semejante actividad internacional?
Ya está llegando el Día de la Palabra. ¿Vamos a esperarla juntos en el Congreso?

Jorge Giles. Martes 6.10.09

lunes, 5 de octubre de 2009

SIN MERCEDES, LA SOLEDAD NOS DUELE MÁS


Justo ahora se fue. Cuando estábamos a punto de recuperar todas las voces, nos quedamos sin su voz. La voz mayor. La mejor de todas. La más bella. La más honda.

Con la muerte de Mercedes, todos nos morimos un poquito.

Así como cantábamos con ella, nos emocionábamos con ella, nos exiliábamos con ella, nos retornábamos con ella.

Así también, nos morimos un poquito más con ella.

Nos dicen que te fuiste para siempre. Y no lo queremos creer. No queremos aceptarlo.

Dejanos decirte simplemente, chau Negra, chau cantora del pueblo.

Y un hasta luego que no es hasta siempre. Por que no podremos acostumbrarnos nunca a tenerte lejos.

Te despide un pueblo, Mercedes, tu pueblo. Míralos pasar al lado tuyo.

La Presidenta de la Nación solloza musitando tu nombre.

“Ay Mercedes, Mercedes, Mercedes…”

El canillita del barrio solloza.

León, Fito, Víctor, el Flaco Luís son pibes destrozados de dolor en el patio de una escuela. No pueden aceptar que te perdieron, Negra de todos.

De todos, pero un poco más de nosotros.

Dijimos que andábamos con el corazón a la deriva desde que supimos la gravedad de tu estado. Pero ahora, no hay más consuelo ni espera de un milagro.

“Se fue nomás la Negra Sosa”, nos dice una vecina. Y llora.

“¿En serio que se murió Mercedes?” nos pregunta un pibe del barrio. Y llora.

Va a ser así de ahora en más. Tendremos que pedirle perdón, a ella que vivía para cantar.

Justo cuando la democracia argentina empieza una semana muy especial.

Con la consagración de la nueva Ley de Comunicación en el Senado de la Nación, se cerrará una puerta y se abrirá otra en la historia de este pueblo que somos.

Redistribuir la riqueza es redistribuir la palabra. Redistribuir con equidad y justicia todas las voces. Y no estará Mercedes.

Habrá que acompañar con entusiasmo ciudadano todas las formas de fortalecimiento de organización y participación política, que ayuden solidariamente a sustentar este desafío transformador. En honor a Mercedes.

Y pedir para que ningún conflicto termine colaborando con los que tratan de impedir por derecha la aprobación de la nueva Ley.

Cualquier patronal acusada de intolerante, abusiva y autoritaria, como sucede en Kraft, seguramente tiene motivos de sobra para sumarse a la resistencia de los monopolios mediáticos. Lo que resulta paradójico es el montaje de las minorías pretendidamente iluminadas por sobre la lucha de los trabajadores, por sobre sus derechos legítimos.

Algunos fueron siempre así.

Hasta ayer estuvieron con la patronal rural cortando rutas y hoy usufructúan y fogonean un conflicto obrero para cortar la Panamericana contra la empresa y “ya que estamos”, contra el único Gobierno popular que se atrevió a democratizar los medios de comunicación y enfrentar a los monopolios que con o sin cacerolazos, amplifican los encendidos discursos de Vilma Ripoll y el sermón de Bergoglio sentado a la diestra de Roberto Dromi, el gran desguazador del menemismo.

Este promocionado conflicto no es, ni por asomo, el flash de una realidad conflictiva generalizada. Es sí, un ensayo que pretende deslegitimar un Gobierno que fue y es el único que se mostró en condiciones de pararse contra los poderosos.

¿Es pura casualidad que justo ahora lancen sus dentelladas contra el gobierno nacional y popular?

La semana arranca con este dolor sin consuelo. Y culminará con un pueblo observando el voto de los Senadores.

En general y en particular.

No hay excusa que valga para darle tres años de gracia a los monopolios. Ellos no tardaron ni una hora para empezar a usar el poder que le otorgó la dictadura.

Lo que nos durará una vida, es este dolor de perderla a Mercedes.

Duerme, duerme Negrita, que tu mama está en el campo, Negrita.

¿Cómo hacer para seguir escuchando tu voz y saber que ya no estás?

Una nueva lágrima empieza a ser bordada en el telar de la memoria de un pueblo y una nación. Lleva tu nombre, Mercedes.

Y canta, canta, canta…


El Argentino. 05.10.09
http://www.elargentino.com/nota-60646-Sin-Mercedes-la-soledad-nos-duele.html

domingo, 4 de octubre de 2009

LA DEMOCRACIA A PUNTO DE ALUMBRAR

PANORAMA POLÍTICO


Estamos a días de consagrar la nueva Ley de Comunicación de la democracia. Con el dictamen de la mayoría, fue convocada la sesión en el recinto del Senado.
Hasta que esto suceda, habrá que hacer una atenta vigilia instando a impedir que una eventual provocación, pueda encontrar eco alguno.
El Gobierno, la democracia toda, están a punto de dar un salto de calidad definitivo a la hora de alumbrar, en paz, los nuevos horizontes políticos y sociales.
Sucedieron, en simultáneo, otros hechos que impactan sobre la realidad, poniendo a prueba el fortalecimiento del proceso político en marcha desde el 2003.
La crisis mundial y sus consecuencias desembarcaron hace tiempo en nuestras orillas. El infierno tan temido de la desocupación, la quiebra de empresas, la caída del consumo interno, la evaporación de mercados internacionales, siguen asolando a gran parte de los países llamados desarrollados. Se acaban de conocer los últimos datos económicos de los Estados Unidos en relación al desempleo y pintan un cuadro realmente dramático en el campo social.
De igual dramatismo son las noticias que llegan de los países de la vieja Europa. El drenaje no culmina pese a los pronósticos económicos alentadores para el último trimestre. Siempre son los trabajadores los primeros en caerse del mapa de la inclusión y los últimos en recuperarse, cuando de crisis se trata.
¿Pero qué ocurre en la Argentina con semejante marco internacional?
Se sienten los crujidos de la crisis global pero al mismo tiempo, se observa un Gobierno que insiste en apostar al empleo como recuperador social y generador de cultura. En la semana se dieron dos pasos más que elocuentes.
El VI Encuentro Nacional del Banco Popular de la Buena Fe en la ciudad de Embalse, Córdoba, que se realizó bajo el lema “Poder Popular, Economía Solidaria y Patria para todos” fue uno de ellos. Participaron más de 3 mil personas de distintos lugares del país, compartiendo sus productos y la experiencia de cooperativismo desarrollada en los últimos años bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social de Alicia Kirchner. Los delegados de las 800 organizaciones sociales y los 815 bancos populares, con 115 mil micros créditos ya otorgados para el cultivo, fabricación y edificación en distintos niveles de actividad, recibieron de la Presidente de la Nación el aliento para su cometido social y el fortalecimiento de la organización política, no partidaria, que sustente en el tiempo semejante desafío.
El otro paso fue la inauguración presidencial en Merlo, provincia de Buenos Aires, de la primera etapa del programa de inclusión social “Argentina Trabaja”, con 10 mil cooperativas de trabajo y organización popular en 10 municipios del conurbano bonaerense, que le da certificado de garantía y calidad a la definición de que “el mejor antídoto contra la pobreza es el trabajo”, según declaró en ese acto, Cristina Fernández de Kirchner.
En otro orden, el conflicto de Kraft muestra la intransigencia del cuerpo de delegados contra una patronal acusada de intolerante, abusiva y autoritaria. El Gobierno actúa como siempre lo hizo en estos años, contemplando la defensa de los puestos de empleo, la legalidad de los delegados y la paz social. El Ministerio de Trabajo exigió a los dueños de la empresa el cumplimiento irrestricto de la legislación laboral argentina, llamando permanentemente al dialogo a ambas partes a fin de continuar con las negociaciones conciliatorias.
Es interesante para el análisis político, observar cómo este conflicto puntual provoca distintas conductas sectoriales.
La postura inflexible de la empresa es claramente promotora de un caldo de cultivo tan injusto como provocador. Los monopolios de la comunicación, por su parte, interesados en resistir por cualquier medio la pronta sanción de la Ley democrática, utilizaron los reiterados cortes en calles y particularmente en la transitada Panamericana, para crear la imagen de una realidad de caos y conflictividad social creciente.
Con o sin cacerolazos, amplifican los encendidos discursos de Vilma Ripoll y el sermón de Bergoglio sentado a la diestra de Roberto Dromi, el gran desguazador del menemismo. El “todo está mal” es el puñal preferido para desgarrar la voluntad social.
Es así como un gobierno que en su origen optó por privilegiar la defensa de los derechos humanos, el empleo y la inclusión social, y que hoy enfrenta al poderoso monopolio de la comunicación en una instancia crucial para todos los sectores que anhelan la profundización de la democracia y el fin de la dictadura mediática, es provocado por una minoría vetusta y anacrónica, sin representatividad social alguna, con un pasado reciente que los mostró apoyando a los patrones rurales durante el largo conflicto desatado por la decisión presidencial de concretar una justa y equitativa redistribución del ingreso.
¿Es pura casualidad que también ahora lancen sus dentelladas contra el gobierno nacional y popular?
Se sabe que en la Argentina, la antítesis del sistema de opresión siempre lo constituyó el movimiento nacional. Los grupos presuntamente radicalizados actúan como si fuesen un eco vago de los intereses que desde la derecha avanzan por un carril paralelo, pero en igual sentido que ellos.
No entienden, desde ambos espectros del dial, quizás no lo entiendan nunca, que el movimiento nacional no aplaca los conflictos, los potencia con todas sus contradicciones. Pero lo hace, estimulando el crecimiento de los sectores populares, no confrontando con la sociedad en su conjunto.
Es así desde los orígenes del movimiento popular. El Estado se compromete y promueve la participación, toma partido por los trabajadores y los sectores medios, brinda las herramientas que ayuden a crecer en conciencia y en organización.
Esa voluntad explica mejor que cualquier otro factor, la recuperación de la iniciativa política por parte de un gobierno al que creyeron fatalmente derrotado en las últimas elecciones.
Será difícil superar la capacidad transformadora de este Gobierno, insistiendo en aquellas prácticas sectarias cuyo espejo no son precisamente las necesidades de las mayorías, sino su propio narcisismo.
Allí están Cobos, Duhalde, Reutemann y Carrió para demostrar adónde conduce el camino de la soberbia.
En definitiva, creemos que este conflicto no es, ni por asomo, un flash que expresa una realidad conflictiva generalizada. Es sí, un ensayo que pretende deslegitimar un Gobierno que fue y es el único que se mostró en condiciones de pararse contra el extinto ALCA, contra el FMI, contra los genocidas, contra la injusta ocupación de nuestras Malvinas, que recuperó la administración estatal de las jubilaciones y hoy está a punto de concretar la democratización definitiva de la palabra.
Quienes apuesten al fracaso gobernante para hacer la vieja política de “cuanto peor, mejor”, volverán a equivocarse y a ser funcionales de los intereses que dicen enfrentar. Igual, podrán intentarlo. Siempre y cuando no confundan la fortaleza de un proyecto que se niega a reprimir, con debilidad política. Ni alteren la convivencia y el derecho que asiste a todos los ciudadanos, en especial a los más humildes.
La Argentina está en la liga de los 20 países que empiezan a definir la nueva arquitectura del mundo. Como dice el embajador Timerman, tanto Clarín como La Nación se ilusionaron con el aislamiento del país y la disolución del G-20. Resulta que Argentina se incorporó a un fortalecido G-20 de la mano de Brasil y México en representación de la América Latina, promoviendo y logrando la participación del mundo laboral representado por la OIT.
El próximo viaje de Cristina a la India y a la China reafirma esta dirección política de insertar a la Argentina en un horizonte de continuo crecimiento, acompañada por el fortalecimiento de la UNASUR y particularmente, por la unidad estratégica con el vecino Brasil, con quien, dicho sea de paso, festejamos su elección como sede de los Juegos olímpicos del 2016.
La semana terminó con la firma del dictamen pero con la desagradable noticia que dan cuenta de los dichos de la nueva jefa de formación de la policía de Mauricio Macri.
Otra vez sopa. Y de la peor. No les alcanzó con el Fino Palacios. Ahora trajeron a Virginia Gamba que se despachó con la defensa de la represión ilegal en la última dictadura y cuestionó los juicios contra los genocidas que están siendo juzgados por crímenes de lesa humanidad. No es una casualidad, sino parte de una causalidad.
Allí está el verdadero adversario conceptual y fáctico de una Argentina que busca avanzar en su camino de memoria y justicia social.
Las provocaciones abundarán en la semana que comienza. La oposición de derecha en sus diferentes expresiones legislativas, volvió a desertar a la hora que la democracia convocó al debate respetuoso. Eso se llama impotencia. Y suele preanunciar más gritos que susurros. Por eso habrá que ser pacientes y festejar recién cuando caiga la última mordaza.



Miradas al Sur. 04.10.09

EL DÍA QUE VOLVIMOS A NUESTRAS MALVINAS

El aplauso lleno de lágrimas cuando posaron sobre las Malvinas, desató el nudo que traían desde el encuentro en el Aeropuerto de Río Gallegos, en Santa Cruz.
Allí fueron llegando temprano los familiares de los soldados muertos en nuestras Islas.
Todo era emoción. Se miraban y se abrazaban en silencio.
El sollozo cortaba el aire y se colaba por los poros de la memoria colectiva.
Cuando vieron aparecer a la Presidenta y el Canciller Taiana, volvió el manojo de abrazos y se llegó a escuchar un lamento compartido “¿Porqué tardamos tanto?”
No fuimos los argentinos los que tardamos en posibilitar este momento. Fueron las antiguas y vergonzantes “relaciones carnales” de este lado del mar y la injusta actitud de gobiernos anteriores, los que impidieron concretar hasta ayer, el acto humanitario de la visita de los familiares al territorio usurpado.
Conmueve el orgullo de las madres que ofrendaron su hijo a la Patria.
No cabía nada más para remediar tanto dolor y sin embargo, cuando Cristina les habló, ese momento albergó nuevamente a una multitud de 40 millones de argentinos que de algún modo estaban presentes.
“Ustedes no solamente van a ver a sus muertos, sino a los muertos de todos, porque los muertos de ustedes son también nuestros muertos”, dijo Cristina. Y siguió hablando ante la atenta mirada de los familiares. “La causa Malvinas debe ser una lucha inclaudicable de todos los argentinos en el marco del derecho internacional”, agregó.
Las lagrimas fluyeron cuando afirmó que “un día de este siglo, un Presidente argentino va a ir a las Islas, como Presidente de esas Islas también, a honrar a los muertos, en nombre de los derechos legítimos que tenemos, y deberán entender que no pueden existir enclaves coloniales en pleno siglo XXI”
A las 8,25 partió la nave y llegó a posar suavemente en Puerto Argentino a las 9,30 hs.
Nos ponemos de pie. Están honrando a sus muertos. Nuestros compatriotas muertos.
Mientras este acto de justicia sucede, la realidad es un torbellino que nos envuelve con sucesos distintos.
Es domingo, y nos proponemos acompañarlo como todos los domingos compartiendo emociones en una semana con presagios luminosos.
La sanción de la Ley de la Comunicación de la democracia está a punto de consagrarse definitivamente. Ya faltan pocos días.
El Bloque del Frente para la Victoria y algunos senadores aliados procurarán culminar una obra, conjugada por la participación de muchísimos sectores representativos del pueblo y la manifiesta voluntad presidencial.
¿Se da cuenta? Es el acto más trascendente de estos 26 años de democracia.
Recuperar la libertad de la palabra es recuperar el poder autónomo de la política de las cárceles visibles o invisibles de los monopolios, recuperarla del verdadero clientelismo que es el que ejercieron y ejercen los poderosos para imponer sus privilegios, para decirnos cuál es la agenda de los gobiernos, para dictarnos qué mirar en la tele, a quién escuchar y a quién leer.
Debemos estar muy juntos y en paz los argentinos para cuidar este alumbramiento. Que nadie se atreva a cortar el paso de la Ley hacia su destino de libre. Esta vez, jugamos todos.
Duele cualquier conflicto que afecte a los trabajadores, piensen como piensen. De esas causas profundas se nutre nuestra humanidad. Pero es de buena gente reconocer a un Gobierno que honró la memoria de una generación diezmada por el genocidio de la dictadura. Lo hizo de la más sublime manera. Convirtiendo los centros de tortura y desaparición en casas de cultura y de vida; promoviendo intensamente el juicio a los genocidas, para que la justicia se saque todas las vendas de la complicidad. Pero por sobre todo, lo hizo reimpulsando un país donde el trabajo, la inclusión social, la soberanía, la unidad latinoamericana están impresas en la bandera que Argentina hace flamear nuevamente.
De ese lado se puede estar o no. Lo que resulta injusto, es negarlo.



El Argentino. 04.10.09

viernes, 2 de octubre de 2009

LA DEMOCRACIA TIENE DICTÁMEN DE MAYORÍAS

En el rincón más profundo del conurbano bonaerense, en Merlo, la Presidenta hizo repicar la campana de largada del Plan de inclusión social “Argentina trabaja”, uno de los más abarcativos de nuestra historia.

En medio de la gravísima crisis que azota al mundo, el Gobierno inauguró un plan que dará empleo a cien mil compatriotas en una primera fase. Pero además, permitirá avanzar en conciencia y organización popular.

Cristina reafirmó el modelo de país y con mayor énfasis, volvió a decir ayer, de qué lado estuvo antes y sigue estando ahora.

La sonrisa de los trabajadores junto a la Ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, fue el mejor reflejo de un tiempo donde el Estado es el que defiende y promueve el empleo.

En simultáneo, el bloque oficialista del Senado reafirmó su convicción de continuar representando a los sectores sociales que construyeron la Ley de Comunicación.

Ni los grandes propietarios de medios ni los opositores, pudieron convencerlos de lo contrario.

Pero andamos con el corazón a la deriva desde que supimos la internación de nuestra tan amada Mercedes Sosa. Su arte y su compromiso social, le hicieron ganar un lugar privilegiado en el amor de su pueblo. Desde ese rincón del alma, todos piden por ella, la abrazan, la nombran.

Hacemos un respetuoso silencio, antes de seguir transitando por otros pasillos de la realidad.

Más de 300 artistas mandaron una carta a los Senadores para pedir por la pronta sanción de la primera Ley de Comunicación de la democracia. “En usted está la decisión de que sigamos viendo nuestras propias imágenes y de que nuestros hijos sepan, a través de ellas, quiénes fuimos, quiénes somos y qué país y qué mundo soñamos”, escribieron.

Desde ayer, cada Senador sabe que artistas populares como Leonardo Favio, Natalia Oreiro, Andrea Del Boca, Federico Luppi, Soledad Villamil, Patricio Contreras, Ana Maria Picchio, Pablo Rovito, Lito Cruz, Juan Palomino, Lorenzo Quinteros, Luís Puenzo, entre otros, dieron testimonio de la participación personal que tuvieron en la elaboración del Proyecto de Ley. No están sentados mirando a los legisladores como público espectador. Son protagonistas de este paso histórico.

Y desde allí les dicen “nuestro espacio audiovisual está hoy desvastado por las prácticas que se extienden en esta falsa libertad de mercado y por la ausencia del Estado en su regulación. Es un espacio donde casi o tienen cabida nuestras películas y nuestras expresiones audiovisuales. Y esto es lo mismo que decir que no tienen cabida nuestra cultura y nuestra historia”

Los senadores saben que tendrán que optar entre dos intereses contrapuestos: el interés de la sociedad argentina, de un lado, y el interés del monopolio empresarial, del otro.

Los actores, las Universidades, periodistas de la talla de Víctor Hugo Morales, las radios comunitarias, los pueblos originarios, los sindicatos, los pequeños y medianos empresarios, los maestros, los pensadores de Carta Abierta, los cables del interior, en definitiva, todos los sectores sociales que pasaron por las audiencias parlamentarias, solicitaron la sanción de la Ley tal como fue aprobada en Diputados.

Se opusieron los representantes de los grandes medios y los legisladores decididamente jugados en defensa de los mismos.

Hoy, cuando se firme el dictamen de las mayorías, firmaremos todos a la distancia.

¿Los opositores volverán a irse? ¿Sólo se quedan cuando imponen sus verdades absolutas y se retiran cuando la verdad está repartida entre todos?

Eso se llama aquí y en Tanzania, autoritarismo.

Habrá finalmente una buena Ley de la democracia y no una ley que remede el decreto de la dictadura.

La conferencia de prensa que brindó ayer la oposición, fue tan agresiva y mentirosa que preocupa mucho.

¿Acaso preparan algún acto callejero para oponerse con el mismo tono violento?

Si así resulta, la condena social será lapidaria para los que perturben la convivencia democrática.

Ojala reflexionen a tiempo.


Jorge Giles. El Argentino. 2.10.09
http://www.elargentino.com/nota-60379-La-democracia-tiene-dictamen.html

LA DEMOCRACIA TIENE DICTÁMEN DE MAYORÍAS

En el rincón más profundo del conurbano bonaerense, en Merlo, la Presidenta hizo repicar la campana de largada del Plan de inclusión social “Argentina trabaja”, uno de los más abarcativos de nuestra historia.

En medio de la gravísima crisis que azota al mundo, el Gobierno inauguró un plan que dará empleo a cien mil compatriotas en una primera fase. Pero además, permitirá avanzar en conciencia y organización popular.

Cristina reafirmó el modelo de país y con mayor énfasis, volvió a decir ayer, de qué lado estuvo antes y sigue estando ahora.

La sonrisa de los trabajadores junto a la Ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, fue el mejor reflejo de un tiempo donde el Estado es el que defiende y promueve el empleo.

En simultáneo, el bloque oficialista del Senado reafirmó su convicción de continuar representando a los sectores sociales que construyeron la Ley de Comunicación.

Ni los grandes propietarios de medios ni los opositores, pudieron convencerlos de lo contrario.

Pero andamos con el corazón a la deriva desde que supimos la internación de nuestra tan amada Mercedes Sosa. Su arte y su compromiso social, le hicieron ganar un lugar privilegiado en el amor de su pueblo. Desde ese rincón del alma, todos piden por ella, la abrazan, la nombran.

Hacemos un respetuoso silencio, antes de seguir transitando por otros pasillos de la realidad.

Más de 300 artistas mandaron una carta a los Senadores para pedir por la pronta sanción de la primera Ley de Comunicación de la democracia. “En usted está la decisión de que sigamos viendo nuestras propias imágenes y de que nuestros hijos sepan, a través de ellas, quiénes fuimos, quiénes somos y qué país y qué mundo soñamos”, escribieron.

Desde ayer, cada Senador sabe que artistas populares como Leonardo Favio, Natalia Oreiro, Andrea Del Boca, Federico Luppi, Soledad Villamil, Patricio Contreras, Ana Maria Picchio, Pablo Rovito, Lito Cruz, Juan Palomino, Lorenzo Quinteros, Luís Puenzo, entre otros, dieron testimonio de la participación personal que tuvieron en la elaboración del Proyecto de Ley. No están sentados mirando a los legisladores como público espectador. Son protagonistas de este paso histórico.

Y desde allí les dicen “nuestro espacio audiovisual está hoy desvastado por las prácticas que se extienden en esta falsa libertad de mercado y por la ausencia del Estado en su regulación. Es un espacio donde casi o tienen cabida nuestras películas y nuestras expresiones audiovisuales. Y esto es lo mismo que decir que no tienen cabida nuestra cultura y nuestra historia”

Los senadores saben que tendrán que optar entre dos intereses contrapuestos: el interés de la sociedad argentina, de un lado, y el interés del monopolio empresarial, del otro.

Los actores, las Universidades, periodistas de la talla de Víctor Hugo Morales, las radios comunitarias, los pueblos originarios, los sindicatos, los pequeños y medianos empresarios, los maestros, los pensadores de Carta Abierta, los cables del interior, en definitiva, todos los sectores sociales que pasaron por las audiencias parlamentarias, solicitaron la sanción de la Ley tal como fue aprobada en Diputados.

Se opusieron los representantes de los grandes medios y los legisladores decididamente jugados en defensa de los mismos.

Hoy, cuando se firme el dictamen de las mayorías, firmaremos todos a la distancia.

¿Los opositores volverán a irse? ¿Sólo se quedan cuando imponen sus verdades absolutas y se retiran cuando la verdad está repartida entre todos?

Eso se llama aquí y en Tanzania, autoritarismo.

Habrá finalmente una buena Ley de la democracia y no una ley que remede el decreto de la dictadura.

La conferencia de prensa que brindó ayer la oposición, fue tan agresiva y mentirosa que preocupa mucho.

¿Acaso preparan algún acto callejero para oponerse con el mismo tono violento?

Si así resulta, la condena social será lapidaria para los que perturben la convivencia democrática.

Ojala reflexionen a tiempo.


Jorge Giles. El Argentino. 2.10.09
http://www.elargentino.com/nota-60379-La-democracia-tiene-dictamen.html

jueves, 1 de octubre de 2009

COMPARTIR EL PAN, SIEMPRE

Cristina sabía que se iba a emocionar. Y se emocionó. Estaba en el lugar donde se daban cita los ciudadanos que salieron del infierno, los que comparten el pan, y se dicen Compañeros.
Esta vez venían desde distintos rincones del país, a compartir su experiencia y exhibir con orgullo el producto concreto del camino solidario que recorren de la mano del Estado.
Es la Argentina profunda la que allí estaba. La que no tiene prensa. Al menos, la prensa de los grandes monopolios.
Fueron ellos los que alcanzaron a gritar a la Presidenta: “Diga bien fuerte que en la Argentina es el Estado el que impulsa el micro crédito”.
Son ya 815 bancos populares construidos. Son 115 mil micro-créditos para fabricar, para cultivar, para edificar.
Pero por sobre todo, es un pueblo que se abraza para construir Poder popular. Desde el trabajo solidario. Organizándose, como dijo Cristina con una lágrima en la voz, para ejercer sus propios derechos, sin impedir los derechos de los otros.
El VI Encuentro Nacional del Banco Popular de la Buena Fe que se inauguró oficialmente ayer en la ciudad de Embalse, Córdoba, se realiza bajo el lema “ Poder Popular, Economía Solidaria y Patria para todos”. Más de 3.000 participantes, organizados en 800 organizaciones sociales, que se reúnen anualmente en torno al trabajo que realizan en un concepto de economía solidaria y organización popular, impulsado desde hace tiempo por la Ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner.
Con el inminente inicio de la actividades de miles de cooperativas de trabajo que darán en una primera etapa, empleo a 100 mil compatriotas, se abrieron las puertas de todos los resentimientos. Era previsible.
No se bancan quedarse sin el monopolio de la palabra y encima, soportar que los humildes se organicen desde el trabajo y con un Estado solidario.
La derecha está rabiosa. Dispara ríos de tinta envenenada desde sus diarios. Todo vale para la defensa final de sus posiciones. Envía señales de auxilio a sus socios y amigos y entonces la televisión española lanza al aire un video sobre la pobreza y la corrupción en el país “sudaca”. O sea, nosotros. El Wall Street Journal hace otro tanto y pinta un cuadro dantesco de “una Argentina, casi igual que en el 2001”.
“Sigamos, sigamos”, dan la orden desde algún lugar.
Las calles de Buenos Aires se llenan de piquetes. En el Chaco, atacan e incendian oficinas del Estado.
Todo vale. El cardenal Bergoglio condena la pobreza en un ambiente recoleto rodeado de “pobres”. Pero no se asombren, son sólo pobres de espíritus.
Monseñor habla al compás de la batuta de Roberto Dromi, el coordinador del seminario, el gran privatizador de Menem, el cerebro jurídico de la demolición final iniciada por la dictadura, el que diseñó el modelo neoliberal en la Argentina.
Los que crearon un país de pobres hoy dictan cátedras contra la pobreza.
La Argentina paradojal entró en combustión.
Los inspirados en la dictadura y en las doctrinas autoritarias y fascistas, cuelgan en Internet, videos de agitación para que no se toque la ley de medios de la dictadura. Muchos de los grupos que hoy cortan las calles, son los mismos que le hicieron el aguante a la patronal rural en los cortes de ruta el año pasado. Lo que se dice, una línea de conducta coherente.
Todo sirve para agitar fantasmas del pasado. La patronal de Kraft pone lo suyo. Provoca, amenaza, empuja, ordena mano dura.
También allí es el Estado el que defiende el empleo decente, con el Ministro Carlos Tomada a la cabeza.
La derecha que provocó el colapso político y económico global, ataca por izquierda, sin ponerse colorada.
Hace tiempo que perdieron el tren de la historia. Pero no hay que subestimarlos jamás. Son capaces de todo, como dicen en el barrio.
Se escandalizan con los cortes, pero los alientan.
Los alientan, pero Macri y De Narváez dicen a dúo, que cuando sean gobierno, palo y a la bolsa con los que protesten.
Esa es la diferencia de vivir con un Gobierno nacional y popular.


Jorge Giles. El Argentino. 1.10.09
http://www.elargentino.com/nota-60214-Compartir-el-pan-siempre.html

miércoles, 30 de septiembre de 2009

HECHA LA LEY, HECHA LA TRAMPA

El poderoso monopolio de las comunicaciones se quedó sin argumentos el día que la Presidenta, los diputados oficialistas y distintos bloques opositores, acordaron introducir al texto original, todas las modificaciones y aportes que impulsaban los actores sociales involucrados en la construcción participativa de la Ley de Comunicación de la democracia.
Les queda el meneado latiguillo de los “derechos adquiridos”, del que nos ocuparemos luego.
Pero los cortes de calles y avenidas, protagonizados por movimientos piqueteros, terminaron siendo ayer la más eficaz resistencia al que apelaron los multimedios contra la Ley.
La cobertura mediática con tono dramático que realizaron, metía miedo contra la población, advirtiendo “el caos que generan las políticas oficiales” y ya que estamos, con el agregado de que “estos piquetes suceden en el momento que se trata de imponer la “ley K” de medios”.
¡Bravo muchachos! Le están dando una buena mano a quienes intentan frenar el avance de las políticas democráticas que impulsa Cristina. Lo que con las cacerolas de la Recoleta no pudieron, buscan lograr con los cortes intempestivos de circulación.
Y esto no implica de modo alguno negar la legitimidad de los conflictos.
Pero hay que decir que muchas de estas agrupaciones le pusieron la pimienta “izquierdista” al conflicto de las patronales rurales el año pasado.
Recomendamos la más perfecta caracterización que al respecto dibujaran ayer los humoristas Paz y Rudy en el diario Página 12.
En una entrevista le preguntan a Vilma Ripoll “¿su agrupación apoya a los trabajadores de Kraft?” Y el dibujo femenino responde “Sí…en un mundo con tantas injusticias, buscamos un poco de equidad” “¿Cómo?” pregunta el periodista. Y la dirigente concluye “El año pasado estuvimos con la Mesa de enlace…este año nos toca con los obreros”
Los comentarios que sobre “el caos piquetero” hacen los voceros del monopolio son de manual. Se sintetizan en la línea de que “el Gobierno, en lugar de estar crispando a la sociedad con una ley de medios, debería ocuparse de estos cortes”
La riqueza de una acción política, social o cultural, no se expresa tanto por las respuestas que conlleva sino por las preguntas que provoca.
Es lo que viene pasando con la Ley de Comunicación que debate el Parlamento.
Agotados todos los argumentos sobre las formas y el contenido del texto enviado por el Poder Ejecutivo, aparece con total desnudez que están discutiendo un asunto de plata, de dinero, de intereses económicos, de ganar tiempo para licuar la ley hasta volverla trampa.
Los derechos adquiridos que previó el constitucionalista lo son para aquellos derechos que son vitales para la educación, la salud, la vivienda, la jubilación, el empleo y la propiedad privada en tanto no resulte invasora o negadora de otros derechos amparados en la justicia social, la democracia, la libertad.
Todas las injusticias del mundo fueron “derechos adquiridos” alguna vez. El colonialismo y la esclavitud fueron legales hace un siglo atrás. El derecho al tormento fue legal. El genocidio cultural de nuestro continente se transformó en un millón de cuerpos jurídicos que habilitaron “derechos adquiridos” de los conquistadores. Los monopolios y los oligopolios lo fueron también. La apropiación y el secuestro del fútbol televisado, ídem. Las AFJP y la mayoría de las privatizaciones espurias del neoliberalismo constituyeron “derechos adquiridos” de los privatizadores.
La ocupación pirata de nuestras Islas Malvinas, es defendida por sus habitantes y el reino inglés por semejante “valor legal”.
Con estos falaces argumentos la humanidad no hubiese avanzado ni un milímetro hacia la plena justicia de los pueblos.
El mayor tiempo que reclaman es equivalente al tiempo que les demandará transformar la ley en una nueva trampa para seguir monopolizando por los siglos de los siglos.
Se dijo en la Audiencia. O votan con el pueblo. O votan con el monopolio y la dictadura. El senador está optando.

Jorge Giles. El Argentino. 30.09.09

martes, 29 de septiembre de 2009

INVITACIÓN - 29/9 - 17.30HS



DECLARACION
CORRIENTE NACIONAL Y POPULAR
FRENTE PARA LA VICTORIA

Somos la Corriente Nacional y Popular del Frente para la Victoria.
Somos un conjunto de militantes comprometidos, con la voluntad de dejar lo mejor de nosotros en esta instancia crucial de la historia.
Nos constituimos en la convicción que el 25 de Mayo de 2003 se inició una fase decisiva del proyecto de nación que transita la patria desde su mismo nacimiento y es preciso, en consecuencia, poner todos los principios en acción para fortalecerlo.
Poder sostener y defender el modelo de país que expresa el Gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, es poder profundizarlo.
En esa etapa estamos y a ella nos debemos.
Pasada la encrucijada de los últimos comicios electorales, el escenario nacional demuestra cómo la voluntad política puesta al servicio de los intereses del conjunto del pueblo, pudo restañar lo que hubo que restañar, corregir rumbos sin arriar banderas, avanzar a cielo abierto, enfrentando a las permanentes corporaciones del poder económico y mediático que operan desde las vulnerabilidades partidarias de los opositores de turno.
Somos una vertiente más en el amplio camino de construcción política, territorial y cultural que aún nos debemos como parte del proyecto.
Nos anima un deber patriótico, una mística, una historia de lucha, una memoria que está viva en nuestras conductas cotidianas.
Nos convoca sólo el desafío de ahondar este proyecto desde la modestia de nuestra cotidianidad militante, inspirados en una tradición cultural que cruza toda la historia argentina y todo el territorio de la nación.
Nos convocan desde el pié de la Patria, Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Dorrego y San Martín, y en los días más próximos, Evita y Perón.
Nos convoca el 17 de Octubre, la Resistencia y también el Cordobazo.
Nos convoca una razón de ser y de vivir, inspirados en una generación que dejó todo de sí por la construcción de un país más justo.
Nos inspiran las mujeres y los hombres que en el antes y en el ahora de nuestras utopías colectivas, supieron construir un pensamiento nacional y popular, progresista y transformador, propio y universal al mismo tiempo. Estamos pensando en la FORJA de Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz, en Hernández Arregui y Rodolfo Puiggros, en el testimonio inclaudicable de Rodolfo Walsh y en el compromiso intelectual de los compañeros y compañeras que hoy conforman Carta Abierta.
Nos comprometemos a militar la unidad frentista de todos quienes reconocemos en la conducción y el liderazgo de Néstor Kirchner, la posibilidad concreta de superar las injustas desigualdades que aún castigan a los sectores más humildes de nuestro pueblo.
Con esta voluntad venimos a dar el presente, contribuyendo solidariamente al debate colectivo, con un Documento político de este nuevo sueño organizado.-

Buenos Aires, Septiembre de 2009


Mesa Nacional:
Jorge Giles –Carlos López – Alberto Vulcano –Enrique Deibe – Horacio Gonzales –Ignacio Velez –Nora Jiménez –César Nuñez –Agustín Colombo Sierra –Silvia Risko.
Integran la Corriente: Cristina Álvarez Rodríguez –Lilia Walsh – Sergio Fernández Novoa- Néstor Piccone- Luis Lázaro- Hugo Barcia y otros.

“¿Padres de la patria o hijos del monopolio?”

Así se preguntó ayer una cronista de una FM barrial que analizaba la ronda de audiencias en la Cámara alta por el proyecto de Ley de Comunicación de la democracia.
Hay quienes sostienen que los diputados son los representantes del pueblo y los senadores, los “padres de la patria”. Una exageración, sin dudas.
Pero preferible a cualquier prestación de servicios de origen dudoso.
Los muros pintados por la militancia, son acompañados en estos últimos años por otros medios de comunicación, tan modernos como populares.
Las radios comunitarias, los blogs, los correos electrónicos.
Todo sirve para la bella frescura de los jóvenes cronistas de nuestro tiempo.
Hay que leerlos y escucharlos, por que de ellos será el reino de las comunicaciones en un futuro muy próximo.
Lo saben las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo que debieron peregrinar su calvario durante la dictadura y aún después, llevando sus laboriosos comunicados para una prensa local, generalmente esquiva.
Ayer pasaron por el Senado. Pero, qué extraño, la televisión no transmitió en vivo y en directo.
Pudieron decir con la digna voz de Hebe de Bonafini que “esta ley de la dictadura es una vergüenza para el mundo. No nos tenemos que seguir avergonzando. Nos tenemos que sentir orgullosos de que hubo 156 periodistas que prefirieron morir a callarse la boca”
Nadie con más autoridad moral que los familiares de los 30.000 desaparecidos para poner las cosas en su justo lugar. Sin odios, sin resentimientos, sin revanchismos. Simplemente mostrando sus propios dolores, su historia, sus expectativas, sus enormes ganas de ver sancionada, en los próximos días, la Ley que nos debe la democracia desde hace 26 años.
Después, vendrán las perfecciones, la prosa fina del texto final. Pero, cualquier demora, sonará a emboscada.
Todos saben que es así. Y saben que nada volverá a ser como antes de este debate.
La mentira planificada de los monopolios y de sus voceros políticos, está sentada en el banquillo de una sociedad que quiere ser libre, pero libre de veras.
Hablaron en la audiencia, además de los organismos de Derechos Humanos, representantes de los maestros, de las radios del interior, de los trabajadores de prensa. Hablaron los protagonistas de carne y hueso de la comunicación. Y entonces se cayeron las máscaras de los que vienen hablando en su nombre, interpretando sus necesidades y los presuntos riesgos que corren.
Fueron muy claros ante el verdadero interrogatorio al que lo sometieron los senadores de la oposición que parecían querer obligarlos a que digan que hay que modificar el proyecto.
El consenso que pregonan algunos senadores, debe ser el consenso con los sectores sociales, no con los intereses de los monopolios.
En la defensa de la libertad, no hay derecho a equivocarse después del crimen de Cabezas, ni después que radio “Mitre” del monopolio “Clarín”, mancilló el nombre de Adolfo Castelo y lo siga haciendo pese al pedido expreso de sus hijas para que no lo hagan.
El monopolio tiene poder, lo que no tiene es moral.
Hay una sociedad que está mirando. Y seguramente juzgará el comportamiento de cada uno.
Ya lo está haciendo.
Hay que leer los resultados de las elecciones en Salta y en Santa Fe el domingo pasado para contextualizar la derrota estruendosa de dos de los más relevantes dirigentes del llamado “PJ disidente”, Juan Carlos Romero y Carlos Reutemann
Una publicación decía ayer que Reutemann perdió hasta en el casco de su estancia.
El triunfo del socialismo santafesino es complementado por otros dos datos muy significativos: uno, que el Frente para la Victoria que había perdido en Rosario en el 2007 por una diferencia de 24 puntos, este domingo arañó el primer lugar, quedando sólo 4 puntos abajo; y otro, que los candidatos amigos de la patronal rural, perdieron rotundamente en las ciudades donde se presentaron.
Ya viene alumbrando un nuevo día. Aunque los grandes diarios sigan titulando que oscurece siempre.



Jorge Giles. El Argentino. 29.09.09
http://www.elargentino.com/nota-59897-Padres-de-la-patria-o-hijos-del-monopolio.html

lunes, 28 de septiembre de 2009

UNA RAZÓN DE VIVIR, VÍCTOR

La vida vale en tanto haya una razón de vivir, como dice Víctor Heredia en una de sus más bellas canciones.
La democracia, como la vida, también vale en tanto sirva para vivir mejor, para profundizar la justicia social y tener la palabra liberada y sin mordazas.
Invocamos esta canción al empezar una semana que será trascendente para el camino que viene recorriendo desde hace 26 años la Ley de Comunicación.
Atrás, la dictadura. Ahora, la democracia.
Todo lo que se haga para demorar la sanción de la nueva norma legislativa olerá a negocios turbios. Devolver el proyecto de Ley a Diputados, sonará a derrota popular y triunfo de los intereses exclusivamente monopólicos.
¿Quieren más tiempo para qué?
¿Para especular con la continuidad de los monopolios?
No hay nada que no se pueda contemplar en la promulgación y la reglamentación de una Ley por parte del Poder Ejecutivo.
Es lo que sucede después del paso parlamentario de una Ley. De ésta y de cualquier otra.
Sanciona el Senado, pasa al Ejecutivo, la promulga, la reglamenta, se constituyen las autoridades de aplicación previstas por el texto legal, se reúnen y recién allí fijan los plazos del calendario, otorgando audiencias a los presuntos afectados para acordar los plazos más convenientes.
Todo ese trámite lleva mucho más de un año. Esa es la verdad.
No hay más excusas.
Por eso, para frenar la Ley el monopolio tendrá que tener de su lado a voluntades legislativas complacientes. ¿Les alcanzará?
Son aquellos que se desvelan por los presuntos “derechos adquiridos” de las corporaciones, pero “no dicen ni mu” por los derechos vulnerados a las organizaciones libres del pueblo.
¿O las radios comunitarias, las cooperativas telefónicas y los pueblos originarios clamaron por no tener la Ley así como está?
Se lo vamos a responder a los senadores de la oposición, que el viernes brillaron por su ausencia: todos, absolutamente todos los sectores populares y profesionales de los pequeños y medianos medios de comunicación dijeron que quieren ya la nueva Ley.
Y dicho con todo respeto ¿No sentirán un poquito de vergüenza haberse rasgado las vestiduras senatoriales para que el Proyecto sea debatido, no en una como marca el Reglamento, sino en cuatro comisiones del Senado y cuando éstas se constituyen, dejan las sillas vacías?
¿O sólo están cuando se trata de defender a los monopolios?
¿O sólo hablan cuando están las cámaras de la televisión en vivo y en directo?
¿O creerán que las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo hoy pedirán más tiempo? ¿Los sindicatos que irán pasando por la Audiencia Pública, los de la CGT y los de la CTA, reclamarán por un punto y coma del texto para que vuelva hasta el infinito a Diputados?
Ya pasaron por otras Audiencias y fijaron su posición a favor de la Ley.
¿Qué les pasó a los senadores opositores para tirar su honra a los perros y actuar cual fieles abogados defensores de los monopolios?
En un prestigioso programa de radio, por la media noche, le preguntaron a Víctor que sentía por la actitud de los senadores radicales, y respondió lacónico y tajante: “tristeza”.
“Para aligerar este duro peso de nuestros días, esta soledad que llevamos todos, islas perdidas. Para descartar esta sensación de perderlo todo, para analizar por donde seguir y elegir el modo. Para aligerar, para descartar, para analizar y considerar, sólo me hace falta que estés aquí con tus ojos claros…ay fogata de amor y guía, razón de vivir mi vida…”
La poesía se adelantó al debate de la democracia, en el deseo de tener las herramientas para que se escuchen todas las voces populares que aligeren, descarten, analicen y consideren nuestra razón de vivir.
Claro, un monopolio no está en condiciones de tener ni perder un unicornio azul.
Un monopolio sólo sabe de intereses económicos. No sabe de canciones ni poesía.
Esas son cosas del pueblo y sus cantores populares.
¿Lo entenderán igual los senadores?

domingo, 27 de septiembre de 2009

EN DEFENSA DE ESTA PRIMAVERA

Habrá que decir que a lo largo de estos años, pocas coyunturas políticas fueron tan profundas como esta.
Habrá que anotar en la memoria, que esta vez la primavera vino cargada de presagios de un nuevo tiempo para la democracia.
Con la Ley de Comunicación que se debate a duelo en el Senado, se recuperarán del olvido las voces del niño de la Puna, del gran Chaco y de la Patagonia, del obrero peleando por un trabajo digno, de la maestra, del profesional, del artista, del intelectual, del artesano, de los pueblos originarios.
Por eso es importante que sigamos observando las diferentes posturas que los legisladores asumen en el debate parlamentario y en la puesta en escena que realizan a través del desfile por los medios.
Están dictaminando en nuestro nombre. Aunque no parezca cuando algunos se enardecen defendiendo los intereses de las empresas monopólicas y se olvidan que están allí para defender el bien común, empezando por el bien público.
En defensa de esta primavera habrá que inscribir la próxima sanción de la Ley.
Algunos logros ya se pueden ir anotando en el tablero de la pugna por más o por menos democracia en las comunicaciones.
Cuando empezó a correr este reloj que hoy marca nuestras horas, eran muchos los que negaban la existencia de monopolios. Y hoy, como dijo Cristina, ya se discute sobre cuál es el peor de los monopolios.
Antes de esta discusión que atraviesa toda la sociedad, el titular de un gran diario, la imagen desolada y despueblada de una pantalla televisiva, más la voz latosa y gangosa de una radio de alcance universal, eran la verdad absoluta, un pesebre de deidades indiscutibles, una sentencia y un dogma a seguir a pie puntilla.
Sin embargo hoy, aprendimos el arte de desconfiar en defensa propia, de mirar la marca antes de consumir a ciegas, de leer la fecha de vencimiento, de ligar la fuente con lo que se afirma.
En definitiva, sabemos que nos mienten o al menos no nos dicen toda la verdad.
Que es más o menos lo mismo.
Un gigantesco avance para la cultura de un pueblo inteligente y soberano. Pequeñas batallas ganadas que anteceden al triunfo final.
El fútbol para todos y la decisión presidencial de eliminar el delito de calumnias e injurias para la prensa, para que todos puedan ver, oír y decir lo que les venga en ganas, es un triunfo de la democracia, que vino de la mano de este Gobierno y esta sociedad capaz de discernir sobre su propia suerte.
En defensa de esta primavera habrá que anotar que la Argentina volvió al concierto de las 20 grandes naciones del mundo en un pie de igualdad. Pero con una diferencia respecto a un siglo atrás, cuando se era potencia y granero del mundo al precio de ser “la más preciada joya del imperio británico” como dijo un ministro de la vieja oligarquía.
Esta vez, por el contrario, entramos por la puerta grande del mundo sin arriar las banderas del pleno empleo, la producción, la democracia, los derechos humanos, la inclusión social, el multilateralismo.
Y la unidad inquebrantable con los países hermanos de América Latina.
Como dice Néstor Kirchner, “vaya con la diferencia entre un centenario y otro”.
Este domingo primaveral hay motivos para encender la esperanza. Pero también para estar alertas. Faltan apenas días para llegar al 7 de octubre y sacarnos las mordazas del monopolio de la información.
¿Leyó usted algún titular con la formidable noticia que la economía volverá a crecer en este último trimestre? ¿Y leyó en alguna tapa, a todo color, que la Argentina forma parte del nuevo polo mundial donde se discuten las nuevas reglas del juego democrático internacional?
Por el contrario, bombardean diariamente con un crónico pesimismo y con la infamia de un “país aislado”. Son ellos ese país que está solo y al que nadie espera.
Que nadie permanezca indiferente en esta hora crucial. Es casi un mandato de la historia.
Y una forma de devolverle una flor a esta primavera que recién comienza.


Jorge Giles. El Argentino. 27.09.09

Tenía que ser octubre para alumbrar la Ley

El curso de la coyuntura provocó extrañas mutaciones en algunos medios. El diario “La Nación”, por ejemplo, reivindicó piquetes y tomas de fábricas cual si fuese un boletín de izquierda y el grupo “Clarín” husmea en la historia del movimiento popular para atacar al Gobierno.
Todo vale a la hora de apropiarse de la palabra para fragmentar la sociedad.
Son días de cuidarse de las emboscadas mediáticas. En las intrigas y conspiraciones, superan, con su dosis de perversidad, la imaginación de Alfred Hitchcock.
Octubre es un mes de evocaciones trascendentes. Alcanza con decir que un 17 de ese mes, en 1945, irrumpieron para siempre los trabajadores, los sectores medios, el pueblo real y concreto, inaugurando un ciclo histórico que aún está por fructificar uno de sus mejores logros.
Un ciclo que sigue abierto, una historia inconclusa, dolorosamente esperanzada.
Por eso tenía que ser octubre cuando alumbre la nueva Ley de Comunicación de la democracia.
Habrá un antes y un después del debate coral en el Parlamento.
Cada legislador cargará de ahora en más, con la honra o la deshonra del deber cumplido. Dependerá del lugar que cada uno haya ocupado en la faena.
Al servicio de la democracia o al servicio de los monopolios.
Pocas veces la historia del Congreso registró actitudes bochornosas como las que pudimos ver en estos días, en vivo y en directo.
Los senadores opositores sobreactuaron la defensa de las empresas monopólicas con mayor énfasis que los mismos propietarios y voceros de esas empresas.
No intentaron siquiera el buen gusto de la sutileza para expresar sus discursos en el Senado.
Arremetieron contra Gabriel Mariotto y Tristán Bauer con la ferocidad del fiscal que niega la legitimidad del Estado para recuperar la soberanía de la palabra a través de una nueva legislación.
Este plano de la realidad domina por sobre los demás planos en tanto genera una tensión pocas veces vividas durante estos 26 años en democracia.
Además, lleva a suponer que estamos en el preludio de una nueva etapa política y que ésta se hará efectiva a partir de la sanción definitiva de la Ley.
El debate parlamentario fue una pantalla partida mostrando distintos modelos de sociedad, de intereses y conductas contrapuestas.
Están en pugna los dos escenarios posibles para celebrar el próximo Bicentenario patrio. Con monopolio comunicacional o con mayor cuota de democratización para el conjunto de la sociedad.
En el panel contra el Proyecto de Ley convocado por la denominada “Fundación Libertad” en la ciudad de Rosario, se mostraron juntos, Daniel Vila, el socio de Francisco de Narváez, un periodista del diario “La Nación” y Vicente Massot, dilecto amigo y defensor público de varios genocidas.
Los panelistas abundaron en las acusaciones de corte ideológico contra los principales dirigentes políticos del oficialismo. El más anacrónico y rabioso macartismo, al que muchos creían superado por el ejercicio de la democracia, volvió a la carga en boca de los disertantes. No defendían sólo la libertad de empresa, sino las mismas ideas que se impusieron con el terror de la dictadura y la “doctrina de la seguridad nacional” de tan tristes consecuencias.
Claro, son dueños y/o voceros de empresas multimedios, confesos simpatizantes de ideas de la derecha más retrógrada.
Por eso mismo, resulta escandaloso el sometimiento colonizado de aquellos legisladores opositores que no titubearon en cuestionar el articulado del Proyecto de Ley referido a los intereses económicos de las empresas monopólicas afectadas. No encubrieron sus intervenciones en la defensa del derecho de los ciudadanos a tener una mejor radio y una televisión más culta y educativa. Defendieron el presunto “derecho adquirido” por los monopolios y la necesidad de facilitarles todos los años que demanden para la reconversión técnica que, hipotéticamente, les demande la futura legislación democrática. Es una falacia total. La senadora Blanca Osuna, dio cuenta de esta situación con palabras mesuradas y respetuosas. Pero que dejaban traslucir el llamado casi angustiante a que asuman el origen de sus mandatos institucionales, que no es justamente el de ser defensores de las empresas privadas sino del bien público, del derecho de los niños y los jóvenes a ser contemplados en una nueva Ley de la democracia. Si bien se dirigió a todos sus colegas por igual, esas palabras fueron destinadas a los legisladores opositores. Ninguno acusó recibo de las mismas.
Atrás había quedado la anterior situación creada con el artilugio de la falta de tiempo suficiente para tratar el Proyecto, el peligro de las telefónicas, la autoridad de aplicación y las cuatro comisiones que solicitaban en la Cámara alta.
Despejado el argumento sobre las formas, los protagonistas se vieron y se ven obligados a debatir el contenido del texto y asumir entonces, su propia opción.
Más allá de nuestras fronteras, dos sucesos conmovieron la región y el mundo.
El regreso a su país del Presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, reavivó la resistencia nacional e internacional contra los golpistas que el pasado 28 de junio lo destituyeran, dejando ver la bestialidad de un régimen dictatorial que reprime al pueblo hondureño y ataca la Embajada de Brasil donde se aloja el legítimo Presidente.
La rápida respuesta internacional esta vez no se hizo esperar. Sin embargo, el golpe cívico militar demuestra una porfía que, por su permanencia, sólo es imaginable con un poder de fuego muy pesado, radicado en algún otro punto del verdadero poder que lo sostiene.
Nuevamente, fueron la Presidenta argentina y el Presidente Lula los protagonistas a la hora de liderar la defensa de la democracia en un país hermano del continente latinoamericano. Habrá que seguir de cerca el desarrollo de la resolución final de esta crisis, en la certeza que, en verdad, se está jugando la fortaleza del sistema democrático y el poderío de los países que decididamente se enfrentan a los golpistas.
O pasa el golpismo o se consolida la democracia.
Más al norte, la Asamblea de las Naciones Unidas y la Cumbre del G-20 parecieran indicar el inicio de una nueva agenda. El vértice del poder se amesetó y del G-8 se pasó al G-20. Argentina está entre ellos. ¿Salió en algún titular argentino?
Ya no pregonan la flexiblización laboral como en la cumbre anterior. Con la incorporación de la OIT propuesta por la Argentina, se avanzó en promover al trabajo decente y la producción como ejes articuladores de un nuevo orden mundial, que todavía deberá vencer el acoso del planeta neoliberal y financiero que pugna por volver a las condiciones que regían antes de la crisis global.
La tabla evangélica del pensamiento único, del unilateralismo, del valor de lo financiero por encima de lo productivo, pareciera haber encontrado su última estación.
De todos modos, Cristina fue la imagen de la inserción argentina en el mayor plano internacional, reafirmando la prioridad de su gobierno en el empleo, como articulador social de un nuevo desarrollo y en el mercado nacional y regional como la frontera común del mismo.
La actual coyuntura pareciera ir trazando las líneas de un horizonte no tan lejano.
Que se empiece a hablar de la candidatura presidencial de Mauricio Macri, licenciado en “fascismo” a estar por sus estridentes declaraciones, está indicando la profunda crisis de la derecha nativa.
Obligado por la deserción de Carlos Reutemann y la caída vertical de Elisa Carrió, el jefe de gobierno porteño es empujado a salir al ruedo en el intento de reagrupar las filas partidarias que representan los intereses económicos y sociales de una minoría privilegiada. La derecha atendida por sus propios dueños, como oportunamente se dijo. Deberá pasar por el trance de dirimir el liderazgo del espacio opositor con Julio Cobos.
La vergonzosa actitud antirepublicana de quien es Vicepresidente de la Nación y jefe opositor al mismo tiempo, parece estar licuando vertiginosamente la figura del mendocino. Debería apurarse por adecentar su conducta, si quiere pretender al menos un certificado de idoneidad para correr la próxima maratón presidencial.
En la otra orilla, los sectores del cambio, nucleados en el espacio nacional y popular, avanzan en la ampliación de sus fuerzas. Se definen por sus aliados, pero mucho más por los enemigos que cosechan con las medidas estructurales que encara Cristina.
Un amplio abanico de sectores políticos, sociales y culturales, considera posible y necesario, la configuración de un polo que se aglutine alrededor del liderazgo del ex Presidente Néstor Kirchner, en la construcción de un proyecto político que pueda expresar genuinamente la defensa, la continuidad y la profundización de los cambios producidos en estos últimos años.
Pero falta mucho tiempo para que maduren todas las brevas. Antes, habrá que disfrutar, ya con la nueva Ley de Comunicación, el próximo y primaveral mes de octubre.



Jorge Giles. Miradas al Sur. 27.09.09

viernes, 25 de septiembre de 2009

DISPAREN CONTRA EL SENADO

Hay que prestar atención al debate que se inició ayer en el Senado de la Nación sobre el Proyecto de Ley de Comunicación de la democracia.
Por allí anda la pasión de la historia, diría Scalabrini Ortiz. Y anda la sombra luminosa de Lisandro de la Torre.
Es un debate político a favor o en contra de la libertad de la palabra. Es decir, a favor o en contra de los monopolios.
Aunque se escandalicen los profetas del olvido, en los momentos cruciales de la historia los pueblos caminan por un desfiladero que sólo deja lugar para dos opciones posibles.
Con San Martín o con los godos. Con Hipólito Irigoyen o con el golpista Uriburu. Con Perón o con los fusiladores de la “revolución libertadora”. Con la democracia o con Videla. Con Alfonsín o con los “carapintadas”. Con los trabajadores o con el neoliberalismo. Con De La Rúa o con el pueblo en las plazas.
En un nivel de tensión semejante, y con la garantía del ejercicio pleno de la democracia, los argentinos estamos en las puertas de un salto de calidad en la construcción de ciudadanía. Es ahora o nunca.
El debate nos permite ver en vivo y en directo a quienes husmean en los recodos más íntimos del Proyecto para encontrar la ocasión de asestar un golpe a la Ley, defender la vigencia de la legislación de la dictadura y la continuidad de los monopolios.
Son legisladores elegidos por el voto popular, aunque usted no lo crea.
Luego de las consideraciones expuestas por Gabriel Mariotto y Tristán Bauer, desde algún lado pareció venir la orden de abrir el fuego discursivo contra los funcionarios.
Los opositores, preguntaron y repreguntaron como si fuesen fiscales contra el Estado, contra la cosa pública, contra la sociedad. Algunos, incluso, actuaron como auténticos abogados defensores del monopolio mediático.
No argumentaban a favor de los derechos de los ciudadanos, ni de una mejor televisión y una mejor radio, sino a favor de las empresas. Parecían un clon de Marcelo Bonelli.
Concurrieron encolumnados tras la consigna fundamentalista de “la defensa de la propiedad privada”.
Pero son miembros de un poder del Estado, aunque usted no lo crea.
No preguntaban; interrogaban, que es muy distinto. Defendían el poder de las corporaciones mediáticas y menoscababan el derecho del pueblo a tener su propia Ley.
Indagaban con la inocencia de monjes de clausura y sentenciaban con el odio de los inquisidores.
Pese a ellos mismos, lo importante es que un Parlamento que antes debatía en penumbras el descuento del 13 % a los jubilados, la entrega del patrimonio público a manos privadas y las leyes del olvido y la impunidad, hoy debate para dejar atrás un triste resabio de la dictadura, como pretende esta Ley.
Es todo un signo de vitalidad para la democracia, que pone en evidencia cuánto hemos avanzado en estos últimos años. Aunque la oposición no lo crea.
Por primera vez, en 26 años de democracia, un Gobierno y un Bloque oficialista, defienden el derecho a tener una Ley que regule los medios y evite el monopolio; en tanto los opositores, asumen el oscuro papel de defender los intereses de los propietarios de esos grandes medios, citando descaradamente a la SIP, organismo empresario que defendió a la dictadura.
Anótelo en su memoria. Y acuda a ella toda vez que elija algo.
La crónica de lo sucedido en el Senado está a la vista de todos.
Nadie tiene excusa para escapar por la tangente, criticando las formas, la escasez del tiempo y la estética nacional y popular del oficialismo.
No están las telefónicas, se amplió la autoridad de aplicación y se giraron a cuatro comisiones en el Senado.
Por eso ahora se muestran con sus argumentos al desnudo. Prefieren la continuidad de un decreto-ley de la dictadura antes que una Ley perfectible de la democracia.
Pero es un avance que el Parlamento argentino esté procurando la profundización y ampliación de la democracia y no su achicamiento, como lo supo hacer durante gobiernos anteriores.
Y no es poca cosa para ir festejando.



Jorge Giles. El Argentino. 25.09.09
http://www.elargentino.com/nota-59493-Disparen-contra-el-Senado.html

jueves, 24 de septiembre de 2009

UNA CARICIA AL ALMA

Fueron las palabras que utilizó la Presidenta argentina para valorar el mensaje del Presidente de los EE.UU., Barack Obama, ante la Asamblea de las Naciones Unidas, convocando a la paz y el entendimiento entre Israel y Palestina.
Cristina condenó con toda dureza y claridad al golpe cívico mediático de Honduras, que por estas horas reprime a su pueblo, corta la luz de la Embajada argentina y ataca a la Embajada de Brasil donde está refugiado el Presidente constitucional Manuel Zelaya.
Reclamó nuevamente al gobierno iraní por el esclarecimiento judicial del atentado a la AMIA.
Finalizó su discurso, reafirmando la bandera de la democracia, la vigencia de los derechos humanos y el multilateralismo efectivo entre todos los países, sean ricos o pobres.
La Presidenta se mueve como pez en el agua en este contexto internacional, signado por las consecuencias de la crisis global.
Corre con la ventaja de presidir un Gobierno que arrancó temprano en la tarea de enfrentar las primeras oleadas del tsunami neoliberal, en el 2001 y el 2002.
Cristina señaló en sus conferencias que, desde la gestión del Presidente Néstor Kirchner en adelante, el país recuperó el rol primordial del Estado en los asuntos públicos que conciernen a la vida y la suerte de los ciudadanos, dejando atrás una era de hielo en que el dios mercado y el poder financiero destrozaron los ahorros, la producción y el trabajo de los argentinos.
La agenda presidencial en los EE.UU. está cargada de reuniones con empresarios, académicos, presidentes de países amigos, como España y México, y se aumenta con los pedidos de audiencia que recibe la Embajada argentina por parte de importantes personalidades.
Junto a otros presidentes de la UNASUR, la Presidenta se reunió con Clinton y compartió un almuerzo con Obama.
Esta Asamblea, indica que el mundo está girando alrededor de más democracia.
Y que Argentina está más inserta que nunca en la nueva agenda mundial.
Seguramente, se tardará un largo tiempo antes que el envión inicial adquiera un ritmo sustentable, duradero y previsible.
Escuchar a Obama exaltar el multilateralismo y definir sin ambigüedades, que son ellos, los países más desarrollados e industrializados, quienes más daños causaron al medio ambiente, es una muestra cabal de los cambios que se avecinan.
Mientras tanto, la nueva Ley de Comunicación de la democracia avanza, generosa, en el Senado de la Nación.
A propósito, ¿se acuerda de ese dúo imperdible que una vez conformaron Jorge Luz y Jorge Porcel, haciendo el exitoso programa de TV, "La Tota y la Porota?"
Eran dos vecinas muy chismosas, que se la pasaban criticando a quien se les viniera en ganas. Cuando no acertaban en encontrarle fisuras a la víctima circunstancial, sus chismes rondaban sobre la pintura de uñas que usaba, la cartera y el vestido que lucía, etc. Eran muy graciosos.
Pero, que haya dúos de pretendidos analistas políticos televisivos, repitiendo aquel guión, es una falta de respeto a los cómicos argentinos.
Algunos aparecen en las pantallas una vez por semana y otros, todas las noches. Es una pena que trunquen el prestigio profesional que, quizás, se merecen por méritos propios, en el afán de defender apasionadamente al monopolio de Clarín o el de De Narváez, Vila y Manzano; en definitiva, empañan su carrera defendiendo la ley de la dictadura y los poderes económicos corporativos.
Con el nuevo gesto de amplitud del bloque oficialista, girando el Proyecto a cuatro comisiones, los opositores ya no tienen argumentos basados en los procedimientos democráticos para oponerse.
Claro, nada los conforma, por que sólo tratan de dilatar el debate hasta el infinito, si les fuera posible,
Ahora sí se mostrarán, impúdicamente, como defensores de los monopolios, en el último intento de ganar en un artículo todo lo que llevan retrocediendo con la Ley en general. Desconcierto opositor total.
Que nos gobierne un proyecto de nación, esa sí que es otra caricia al alma.


Jorge Giles. El Argentino. 24.09.09

miércoles, 23 de septiembre de 2009

LA ARGENTINA EN MOVIMIENTO

“Un día todos los elefantes perderán la memoria. Todos, menos uno”
Cobijados por este antiguo proverbio, y mientras contamos las horas que faltan para tener una nueva Ley de Comunicación de la democracia que deje atrás para siempre a la dictadura, analicemos algunas cuestiones que impactan sobre la realidad.
*La situación en Honduras es la continuidad, a escala del siglo XXI, del golpismo antidemocrático del siglo pasado.
*El último llamado a un “cacerolazo” contra el Gobierno nacional fue un fiasco total.
*La marcha hacia La Plata con la que venía amenazando la Mesa de enlace de los patrones rurales, apenas reunió un puñado de personas.
*La Presidenta desarrolla en los EE.UU. una agenda internacional estratégica para el país.
*El índice oficial dice que la pobreza bajó en el último año del 17,8 % al 13, 9%.
¿Qué nos dicen estos datos apuntados sobre la marcha en el día de ayer? Veamos.
Desde el mismo instante en que se conoció la noticia sobre el golpe cívico militar que destituyó al Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, nuestra Presidenta asumió un liderazgo y una presencia que mereció calificativos antagónicos, según su origen.
El macrismo, durante un clásico almuerzo televisivo opositor, reprobó y hasta se mofó de la preocupación presidencial en defender la democracia hondureña.
En cambio, los pueblos y gobiernos latinoamericanos expresaron su admiración por el coraje de Cristina al trasladarse al epicentro de la tragedia.
Hoy es el Brasil del Presidente Lula quién sigue aquellos pasos de dignidad refugiando en su Embajada al mandatario destituido.
El mundo mira angustiado ese estadio de béisbol con centenares de presos de una dictadura que ya se parece al estertor maloliente del dictador Pinochet.
¿Qué guió aquella vez a Cristina, sino la memoria de nuestros propios dolores?
El “Nunca más” vale para nosotros y para toda América Latina.
El vertical descenso en la capacidad de convocatoria de los más fanatizados opositores al Gobierno, está indicando una pérdida de credibilidad ante el amplio abanico social que hace apenas un año cautivaron con la colaboración interesada de los grandes medios de desinformación.
La historia se mueve hacia adelante mientras los opositores caminan para atrás. Alguien debería avisarles que el país es un reloj en permanente movimiento.
No atrasa ni adelanta. Funciona.
Que la Presidenta argentina brinde sendas exposiciones en la prestigiosa Universidad de Columbia y luego ante un nutrido auditorio de importantes compañías inversoras, defendiendo el proyecto de país que desarrolla su gobierno, el rol del Estado, la defensa de la producción y el trabajo y que en ambos lugares, sea aplaudida de pie durante varios minutos, sinceramente ¿no es para que se sientan orgullosos todos los argentinos, sean oficialistas o no?
Sólo el odio y el resentimiento, oscurecen y enturbian el entendimiento.
El índice de pobreza está marcando una tendencia. Exactamente en el sentido inverso del modelo económico que pregonan los líderes de la derecha opositora.
Mientras haya un pobre, un excluido social, no estaremos alegres sino con una razón para seguir peleando por la justicia y la equidad.
Pero lo que nutre la esperanza, es saber que venimos de una línea de pobreza que se ubicó entre 1996 y el año 2000 entre el 28 y el 29 % de la población y que la curva de personas bajo esa línea, ascendió en el año 2002 al 54,3% de la población. Lo leyó bien.
De allí salimos. De aquel drama social nos venimos recuperando en los años que siguieron a la asunción de Néstor Kirchner como Presidente de la Nación.
Esto es lo que hay que valorar. Un país que se mueve en dirección de la inclusión, de mayor empleo y que en medio de la mayor crisis global del capitalismo, mantiene su capacidad de reserva en 45.500 millones de dólares. Y aún así, no se conforma.
La rebeldía ante las injusticias es el motor del desarrollo.
¡Que venga ya una nueva Ley de Comunicación que permita valorar estas cuestiones!



Jorge Giles. El Argentino. 23.09.09
http://www.elargentino.com/nota-59146-La-Argentina-en-movimiento.html

martes, 22 de septiembre de 2009

LOS SOSPECHOSOS DE SIEMPRE


Lo que le vamos a contar ahora no tiene desperdicios. O está lleno de ellos. Según el diario "La Nación", más otros testigos inoportunos, el miércoles pasado, mientras los diputados sesionaban en la Cámara baja, muy cerca de allí, en un salón del hotel Savoy, instalaron una "mesa de arena" donde se representó la sesión legislativa, con muñequitos de cartón que representaban, con colores distintos y en degradé, las eventuales posiciones que asumirían los diputados a la hora de pasar a votación el Proyecto de Ley de Comunicación Audiovisual.
En la sala donde se realizaban las "maniobras", los celulares se ponían al rojo vivo con el paso de las horas.
¿Sabe quiénes habrían sido los "comandantes" del operativo? El ex senador Eduardo Duhalde y el que acuñó en tiempos de Menem la frase "robo para la corona", José Luis Manzano; hoy socio de De Narváez.
El clima era tenso, alborotado y ansioso. Los personajes que entraban y salían eran altos directivos de la corporación mediática y dirigentes políticos de un porte semejante a los nombrados.
Las frases más escuchadas se referían al intercambio de agendas y contactos para "cazar" legisladores y convencerlos que voten en contra o al menos, se abstengan.
Pasadas las primeras horas, y viendo que el bloque oficialista estaba muy firme en sus convicciones, que el socialismo reafirmaba su coherencia de principios respecto al tema y buena parte de otros legisladores progresistas adelantaban su decisión de votar afirmativamente, los "comandantes" decidieron impulsar el abandono urgente del recinto de los bloques liderados por Francisco De Narváez y Federico Pinedo, el autodenominado "PJ disidente", la UCR oficial y el grupo de Elisa Carrió.
Uno de ellos aseguraba con un tono altanero "acuérdense lo que les digo, yo sé de estas cosas; cuando se vayan los nuestros, medio bloque oficial también se irá".
Y un empresario de los medios, agregó muy canchero "ese es el momento de sacar una buena foto para terminar de destruirlos con la tapa de mañana".
A esta circunstancia, se refiere en parte, la nota publicada ayer en El Argentino con el titulo "La foto que no pudo ser".
El final parlamentario ya es conocido.
Salvo el centenar de legisladores opositores de la derecha, todos los demás se quedaron, debatieron, parlamentaron y votaron.
Lo que se dice, una derrota estrepitosa para los que ponían y sacaban los muñecos de cartón.
Se oyeron reproches mutuos y las caras largas barrieron las alfombras del salón.
Sigilosamente, partieron en sus poderosos automóviles, tras ordenar a sus auxiliares una limpieza prolija de la escena operativa.
¿Qué había sucedido ese día?
Ganó la política, ganó la democracia, ganó el derecho de los pueblos a vivir sin monopolios, a comunicarse libremente, sin ataduras ni mordazas.
Los "operadores" de la vieja política se quedaron anclados en un pasado donde los multimedios movían a algunos políticos como muñecos de cartón. Compraban o alquilaban voluntades con la "banelco" o la chequera o la billetera corruptora. Por eso ahora algunos de esos personajes, apelan al golpe bajo para intentar manchar a los dignos legisladores que simplemente cumplen con su deber de legislar en nombre del pueblo y no de un monopolio.
"El ladrón cree que todos son de su misma condición" respondieron con distintos matices, Agustín Rossi y el Gobernador Binner a las desaforadas críticas de un Reutemann que se quedó sin nafta nuevamente.
Mientras alumbra en el Senado la sanción definitiva de la Ley, el Presidente Zelaya nos emocionó con su regreso a Honduras y la Presidenta se entrevistó en Nueva York con el Nobel Joseph Stiglitz y el Director del BID; además, recibió la confirmación que la Cumbre Iberoamericana del 2010 se realizará en nuestro país y brindó una cátedra en la Universidad de Columbia.
Allí pronunció una frase que los huéspedes del Savoy deberían leerla, aunque no la entiendan jamás:
"Hay quienes saben de todo pero no entienden nada. Y hay quienes no saben tanto, pero entienden todo"


Jorge Giles. El Argentino. 22.09.09
http://www.elargentino.com/nota-58964-Los-sospechosos-de-siempre.html

lunes, 21 de septiembre de 2009

LA PRIMAVERA PROGRESISTA

Allá por 1973, se produjo lo que dio en llamarse “la primavera camporista”.
Con Héctor Cámpora en la presidencia, el país vivió un breve interregno histórico signado por cambios profundos en la orientación y el mensaje del gobierno democrático elegido el 11 de marzo de ese año.
En la memoria colectiva y en el registro de la historia, quedó impresa la extraordinaria participación dinámica de la juventud de ese tiempo, las masivas movilizaciones populares, así como en su reverso y con mayor impacto y dramatismo, se apuntan las agudas contradicciones en el campo popular.
Esa primavera fue el rasgo de una época. Importa el comportamiento de sus protagonistas, saber de sus potencialidades y sus limitaciones a la hora de hacer la historia, en el barro de la historia, con sus pulsiones y sus emboscadas, para sacar enseñanzas que ayuden a equivocarse menos y acertar más en el presente de un país inesperado como es el nuestro.
Si por progresismo entendemos un núcleo de ideas asentadas en la creencia de que es necesario construir una sociedad mejor, más libre, más justa, más solidaria, más equitativa, mejor desarrollada, la experiencia enseña que es imprescindible sumar al mismo tiempo, la posibilidad, la capacidad y la inteligencia política para que esas ideas puedan dar brotes, como las flores en la primavera.
De lo contrario, el progresismo se muere en un café entre amigos de la misma especie, ocupando el carril izquierdo de un campo de juego dominado por los poderes fácticos de la sociedad.
En síntesis, creemos que el progresismo es tal si es capaz de transformar la realidad y no sólo de interpretarla. Es en este marco conceptual donde habrá que medir los próximos pasos de los sectores progresistas en sus distintas escalas de representatividad social, cultural y política.
Esta vez, es nuevamente un Gobierno de raíz nacional y popular el que produce los cambios estructurales, el que lidia con las ingratitudes de una época muy distinta a los años 70 pero al mismo tiempo camina en la dirección de los vientos que soplan en el continente. Nunca, como ahora, la historia quiso que tantos presidentes latinoamericanos comulguen una misma idea de desarrollo y unidad continental.
La reciente votación en Diputados dándole media sanción a la Ley de Comunicación está expresando que no sólo es necesario sino también posible juntar masa crítica entre los diferentes sectores progresistas, no para acompañar pasivamente sino para impulsar y sostener en el tiempo la construcción de un país más democrático y justo.
Las condiciones en la historia, es decir en la política, son irrepetibles y son intransferibles. Lo que no se haga hoy no se hará de la misma manera mañana. El tiempo político de una sociedad tiene peso, densidad, cuerpo, tiene su propia textura y cuando se muestra en la pista, hay que sacarlo a bailar inexcusablemente.
La música está sonando.
Asistimos al quiebre de todos los ensayos partidarios del centro hacia la derecha. Se desmiembran sin disimulos por causas profundas y banales a la vez.
El poder del monopolio mediático que los cobijó y los maquilló durante décadas, ha entrado en crisis; carecen tanto de liderazgos como de un mando único que los articule armoniosamente; carecen de un proyecto alternativo al proyecto gobernante, y por último, carecen de una voluntad política de igual o mayor volumen que el que habita en el espacio conducido por Cristina y Néstor Kirchner.
Es la hora de la primavera progresista. Lo viene siendo desde el 25 de Mayo de 2003
¿O en qué lugar del tablero hay que apuntar el entierro del ALCA y las AFJP, el soberano adiós al FMI de la imposición colonial, la política de Derechos Humanos, la de empleo, el protagonismo en la UNASUR, el enfrentamiento contra los poderosos barones del poder terrateniente?
Habrá que estar muy juntos para seguir avanzando, para sostener lo conquistado y para cuidarse de los ataques miserables de los que sólo aspiran seguir viviendo en el país de un eterno y gris invierno.


Jorge Giles. El Argentino. 21.09.09
http://www.elargentino.com/nota-58825-La-primavera-progresista.html