miércoles, 7 de agosto de 2013

Rosario siempre estuvo cerca



La tragedia de Rosario impacta sobre el alma de los argentinos.  
Como toda tragedia colectiva, la explosión del edificio de la ciudad santafesina nos lastima a todos.  
Esta desgracia, como otras, también alerta sobre lo que aun falta construir en la Argentina.    
Así como precisamos tener la seguridad de que ningún maquinista de tren se duerma en su cabina, urge que las empresas de servicios públicos privatizados nos brinden garantías de cuidarnos la vida.
Como la tragedia ferroviaria de Once y Castelar, esta de Rosario nos conmueve hasta los huesos.
Si se pudo haber evitado, no fue un accidente. Por eso habrá que ir a fondo para deslindar responsabilidades.
“Cerca, Rosario siempre estuvo cerca”, canta Fito Páez en su bello y sublime Tema de Piluso.
Los poetas suelen leer lo que parece invisible a los ojos de otros. En esa canción, el rosarino Fito dice en un dejo de dolor interminable que “Y algo me dice que perdimos algo, perdimos y ganamos algo, algo en verdad. Y la vida como viene va, no hay merienda si no hay capitán. Nada nos deja mas en soledad que la alegría si se va, volar, volar, volar, volar, volar…”
Es lo que sentíamos ayer mientras veíamos las imágenes por la tele.  
La solidaridad colectiva se hizo presente al instante entre los vecinos del lugar. No se borró nadie a la hora de dar una mano al prójimo.
También hay que apuntar que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, desde la sede de las Naciones Unidas donde se encontraba presidiendo el Consejo de Seguridad, se comunicó de inmediato con su gabinete ordenando al ministro de Defensa, Agustín Rossi y al Secretario de Seguridad, Sergio Berni, que se trasladen a Rosario con toda la ayuda necesaria. Y allá fueron ambos funcionarios con la Policía Federal, la Gendarmería y el Ejército con un Regimiento de Ingenieros expertos en salvataje en catástrofes.
La vida sigue su curso.
*El culebrón de Sergio Massa con su denuncia del robo a su vivienda y las contradicciones grotescas que de allí surgieron, provocaron que un coro multicolor condenara el oportunismo de Clarín y del Intendente de Tigre.  
*La unidad latinoamericana más el reclamo por nuestra soberanía en Malvinas y por la democratización de la ONU, fueron ejes principales expuestos por Cristina ayer. 
Leamos esto:
“La Argentina representa una promesa de significativo progreso, que con el liderazgo de la Presidenta y la participación de la mujer en la vida social, política y militar del país, llega al Consejo de Seguridad con un apoyo unánime de Latinoamérica”.
A los que dicen que “el país está aislado”, lamentamos informarles que estas son palabras del Secretario Gral. de la ONU, Ban Ki-moon.
También sucedió ayer.

El Argentino, miércoles 7 de agosto de 2013



martes, 6 de agosto de 2013

Robó, mintió, huyó y lo pescaron



Alguien robó la casa del candidato Sergio Massa. ¿Seguro que robó?
Alguien mintió sobre ese robo. ¿Cuántos son los que mintieron?
Alguien huyó de la escena del robo. ¿Fue uno solo o fueron varios?
Alguien fue pescado con las manos en la masa. ¿Pero a la masa que amasa cuántos más la amasaron?
El partido de Tigre tiene un régimen de apartheid donde, por un lado, hay señores y señoras de alta alcurnia viviendo en barrios privados muy bacanes y por el otro, arrinconados sobre el borde, a punto de caerse de la vida y de los sueños, hay otro tanto de personas sin cloacas, sin trabajo digno, sin agua potable, sin tendido de gas, sin salud y sin escuelas.
Esa división social resulta siempre indigna para la convivencia de cualquier comunidad que se precie de tal. Pero hete aquí que a Massa y a la oposición le preocupen  mucho más los “buenos modales” antes que esa división entre la gula obscena de los más ricos y el hambre miserable de los más pobres.
Massa, adalid de la bandera de la seguridad y de “la ancha avenida” de la concordia, nos acaba de informar a todos los argentinos que en el distrito que el gobierna cualquier ladrón de cuarta puede ingresar hasta la alcoba del intendente, robar sus pertenencias y huir por la misma puerta que utilizan él y sus vecinos ricos que habitan ese country.
Massa, el que encabeza las encuestas electorales según sus promotores y anunciadores de los grandes medios del poder económico ¿nos acaba de mentir al ocultar que el ladrón que ingresó a su casa es un puntero de su propio partido?   
Massa, el que irrumpió hace poco como la cara nueva de los opositores, ayer brindó una conferencia de prensa para denunciar públicamente un robo cometido 15 días atrás. No estuvo acompañado por “jóvenes renovadores de la buena onda” sino por antiguos personajes como la diputada Graciela Camaño, esposa de Luis Barrionuevo y por Alberto Fernández, otrora Jefe de Gabinete, ex asesor de YPF-Repsol y ex nexo de Clarín con el gobierno y nunca viceversa, según dicen por allí.
O sea.
Esta meresunda nos lleva a una sola pista: alguien está muy asustado y sale desesperado a embarrar la cancha antes del domingo.
Lo acosan con una citación judicial a Víctor Hugo y arman algún zafarrancho como este robo, más la sospecha de “fraude electoral”.
Si fuese así, ojala bajen un cambio porque por esta senda irán de mal en peor. La gente ya no come vidrios.
Además ¿cómo creerles a quienes se ausentan siempre del trabajo legislativo, como Gabriela Michetti, Carrió o De Narváez y hoy piden descaradamente el voto ciudadano diciendo que “la política es un servicio”?  ¿O a qué “servicio” se refieren?
Que la memoria nos ayude a la hora de votar. 

El Argentino, martes 6 de agosto de 2013



lunes, 5 de agosto de 2013

Dime cómo votas y te diré quién eres

Ahora sí entramos a la recta final de las PASO. Queda apenas un puñado de días para que cada candidato y cada fuerza política le diga la verdad a una ciudadanía que estará escuchando sus propuestas.
Es la democracia, amiga. Funciona así.
Cada cuatro años somos nosotros, el pueblo, los que decidimos quién será  diputado, concejal, intendente, gobernador y presidente. Y cada dos, como esta vez, elegiremos quién será legislador y quién no lo será.
El 11 de agosto, es decir el domingo que viene, decidiremos quiénes irán de candidatos y candidatas a dirimir una banca parlamentaria en octubre próximo.
Es la democracia, amigo. Funciona así.
Llueven las promesas y las frases huecas, por un lado y surge, por otro, un manantial de hechos que corroboran con creces las cosas que se dicen en campaña.
Una de esas posturas tiene que ver con la vieja política, esa que nos mentía alevosamente, total lo importante era cosechar los votos necesarios para después hacer lo que se le venga en gana al candidato una vez elegido.
La democracia popular dará un salto definitivo hacia un país más justo y más libre de ataduras, el día que le saque el archivo a cada dirigente. No para acorralarlo ni ponerlo en apuros. Simplemente para cotejar con ellos entre lo que se dice y lo que se hace.
Hagámoslo en la semana que nos queda hasta entrar al cuarto oscuro y elegir nuestro voto.
Empecemos por la lista de Sergio Massa que, según dicen sus promotores del Grupo Clarín, va primero en las encuestas en la provincia de Buenos Aires.
Pregunta: ¿Cómo votaron sus candidatos cuando el Parlamento definía los fondos para garantizar la Asignación Universal por Hijo y el aumento a los jubilados y pensionados? Se lo digo ya: votaron en contra de la recuperación del ahorro de los trabajadores incautados por las ex AFJP.
Pregunta: ¿Cómo votaron cuando se debatió el uso de las reservas del Banco Central para afrontar el pago de la deuda externa sin endeudarnos más, como venía siendo desde hacía medio siglo?
Se lo digo ya: votaron en contra.
Pregunta: ¿Cómo votaron los que hoy están con Massa cuando se trató la Reforma a la Carta Orgánica del Banco Central para poder otorgar créditos, obligatoriamente, a la producción y a las pequeñas y medianas empresas?
Se lo digo ya: votaron en contra.
Conclusión: si negaron con su voto los fondos necesarios para bancar la AUH, la movilidad jubilatoria, el trabajo y la producción ¿de qué promesas de un país mejor me hablan esos candidatos?
Por eso vale decir: “dime cómo votas y te diré quién eres”.
En democracia se puede ganar o perder. Se puede ser gobierno y se puede ser oposición. Lo que no se puede hacer más es mentir al ciudadano.

El Argentino, lunes 5 de agosto de 2013



 

domingo, 4 de agosto de 2013

El cielo de la política se muestra despejado



A sólo una semana de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, el cielo de la política se encuentra mucho más despejado de lo que estaba  apenas un mes atrás.
Ese cielo despejado nos permite apreciar lo equivocados que estaban aquellos que auguraban, otra vez, que la irrupción de alguien como Sergio Massa se constituiría en una irreparable sangría para el kirchnerismo. No pasa nada. Por el contrario, es una buena noticia que la fuerza mayoritaria que conduce los destinos del país, perfile cada vez mejor su propia identidad como movimiento nacional y popular del siglo XXI.  
Que los gatos sigan mezclados en otras bolsas: las de la oposición.
La lectura simplona que hablaba hasta hace muy poco del “fenómeno Massa” y del presunto arrastre electoral casi imparable del Frente Renovador del Intendente de Tigre, careció desde el arranque de rigor de análisis sobre la Argentina que hoy vivimos.
No entendieron que Massa se presenta como “renovador” porque es, en el mejor de los casos, la renovación de lo viejo.  
Lo nuevo hace rato que anda por otras orillas.
Por eso, y como la dialéctica existe, el crecimiento de Insaurralde explica el descenso de Massa.
Tampoco comprenden que este país es otro desde el 2003 y que el kirchnerismo no es un manojo de políticas economicistas y nada más. El kirchnerismo es un cambio político y cultural en nuestra historia contemporánea; de allí que sepa interpretar, expresar y conducir desde el timón del Estado un proyecto de país inclusivo.
Estamos protagonizando un punto de fuga más que importante con el viejo país del neoliberalismo diseñado, orquestado y conducido por el poder económico concentrado que expresan desde hace muchos años, desde la dictadura al menos, el Grupo Clarín y La Nación.
Los que diseñaron la primera fase del lanzamiento de Massa  creyeron que la aureola de “santo” le sentaría eficazmente a la hora de confrontar con un kirchnerismo al que insisten en ubicarlo con disfraz de “Satanás”. Pues bien, tendrán que admitir que fracasaron. No por una cuestión de estilo publicitario, ni porque antes “dialogaban” y ahora patotean sacándose el saco para “pelear”, sino porque no aciertan en interpretar lo que de veras está pasando en la realidad. Esa oportunista y acomodaticia posición de “apoyo lo bueno pero ataco lo malo” es un discurso hueco por afuera del kirchnerismo. Esa frase tiene validez, en el mensaje y en los hechos, sólo fronteras adentro del oficialismo.
¿O acaso este gobierno no ha demostrado infinidad de veces que es capaz de corregir su propio rumbo sin afectar por eso el rumbo estratégico principal?
Además, como se dijo en Salta, nadie puede atribuirse padrinazgo alguno sobre la década ganada con beneficio de inventario. El que afirme que apoya la AUH y la movilidad jubilatoria tendrá que aceptar que esas iniciativas fueron posibles porque el gobierno nacional recuperó el ahorro de los trabajadores incautado por las ex AFJP. El que afirme que acuerda con el valor de la soberanía nacional, tendrá que aceptar que hoy somos soberanos porque Kirchner se enfrentó al imperio diciéndole “No al ALCA” junto a Lula y Chávez, porque nos independizamos del FMI y porque Cristina recuperó YPF en defensa de los intereses de los argentinos.
Volvamos a Massa. La burda y grotesca puesta en escena del “renunciamiento” electoral del duhaldista  Eduardo Amadeo (con el 0,5 % que habría obtenido si se presentaba) para pasarse a las filas “renovadoras”, también es una muestra del grosero error de la derecha al no saber leer la realidad y en consecuencia definir mal el marketing que precisaban para su candidato Massa. Fracasaron. Ahora queda a la vista de todos que apenas son el reciclaje del duhaldismo y el menemismo residual apadrinados por Magnetto. No hay nada nuevo bajo el sol.
Entonces: ¿es bueno o no que Massa se haya ido de las filas kirchneristas? Es muy bueno que eso haya sucedido.
No hay que negarle a nadie el derecho a cobijarse allí donde mejor crea le calienta el sol. Y a todos ellos, es evidente que les calienta mejor el costado derecho del alero.
El problema, para esa derecha, no es ese, sino que son varias fracciones las que se disputan la  misma cobija. Tres fracciones, por lo menos, se disputan entre sí en la provincia de Buenos Aires: el eco vago de la Alianza radical-socialista de Margarita Stolbizer y Raul Alfonsín; el eco vago del menemismo de Francisco De Narváez y el eco vago del duhaldismo-menemista encabezado por Massa.
En la Ciudad porteña pasa otro tanto. Quizá con más grotesco. Ver a Tumini y Donda junto a Gil Lavedra y Prat Gay y a Solanas haciendo de mayordomo servil de Carrió, llama a la perplejidad por donde se lo vea.
La impotencia de la oposición es tal que la denuncia de Magnetto a Víctor Hugo sólo se puede entender desde allí.
El próximo 8 de agosto, el día que tan digno periodista está citado judicialmente, se convertirá en el otro cierre de campaña. Y no será nada virtual. Será un punto de confrontación muy alto entre la verdad y la mentira, entre la honestidad y la corrupción del poder, entre la libertad y la fuerza bestial del monopolio. Serán millones los ciudadanos que estén donde estén y desde el afecto y el sentimiento solidario, acompañen ese día a Víctor Hugo con su abrazo sinceramente fraterno.  
Ya no hay derecho a confundirse en la Argentina. Ya no hay nubarrones que tapen el sol o escondan la luna que desvela nuestros sueños.
Si Martín Insaurralde crece en las encuestas como crecen todos los candidatos del Frente para la Victoria a lo largo y ancho del país profundo, es porque estas elecciones no son un ensayo para ver qué pasa más adelante, sino un primer plebiscito sobre la década ganada y la década que queremos construir colectivamente. Por eso es la Presidenta la que se carga la campaña al hombro, para que los argentinos nos hagamos cargo de la decisión de consolidar este destino de ser un pueblo libre; como aprendimos nuevamente a ser desde tiempos de Néstor hasta los días con Cristina. 

Miradas al Sur, domingo 4 de agosto de 2013

viernes, 2 de agosto de 2013

Que no se apaguen las calderas




Que no se apaguen las calderas nunca más en la Argentina.
Ese fue quizás el mensaje más luminoso que dejó Cristina ayer en el norte jujeño al reinaugurar el histórico Ingenio La Esperanza.
En los rostros de esos compatriotas, en la mirada milenaria de ese pueblo norteño, está grabada  la historia que venimos recorriendo en estos últimos años.
Fue como si la Pachamama en su día celebrara gozosa la vuelta del trabajo y la inclusión social allá en lo alto de la Patria.
Hay más de una razón para celebrar. A modo de muestrario  vale enunciar que:
*La recaudación fiscal trepó en el mes de julio a un nuevo récord, superior a los 80 mil millones de pesos; un 31,6 % más.
*La producción y el trabajo, el consumo interno y el turismo continúan creciendo, lo que hace prever que la economía aumentará mucho más que el 3,5 % pronosticado por algunos organismos. 
*El haber jubilatorio subió un 14,41, lo que implica un aumento del 31,78 % en lo que va del año. 
*La desocupación bajó del 7,9 al 7,2 %.
*Se anunció la apertura de una gran planta de producción de motocicletas en la provincia de Buenos Aires.
*La ANSES superó los 282.000 millones de pesos de su Fondo de Garantía de Sustentabilidad contra los 80 mil que tenía cuando lo manejaban a su antojo las ex AFJP.
*La industria de la construcción creció en junio el 6,6 % de la mano de la obra pública y en particular de las viviendas sociales y el Plan PROCREAR.
*El consumo de servicios públicos (agua, luz, gas) creció el 7,1 % durante el primer semestre del año.
*La industria de electrodomésticos creció en sus ventas un 23,4 % respecto al mismo período del año pasado.
Podríamos seguir enumerando logros, pero alcanza con estos para implorar a una oposición que hace rato perdió el rumbo, que terminen con los versos, que rebatan si se animan estos datos de la realidad y que muestren un proyecto de país superador al que nos hizo recuperar la Patria en esta década ganada  y nos hará crecer mucho más en los próximos años.
El nuevo tramo del gasoducto inaugurado por la Presidenta ayer en Salta gracias a  la recuperación y robustecimiento del Fondo de la Industria tabacalera,  más la puesta en marcha del Ingenio La Esperanza en Jujuy, son la expresión más nítida de la Argentina de esta época.
En tan dignos lugares el neoliberalismo supo poner en dudas el rumbo de la Patria: entre los que decían que esas provincias eran inviables y los que se abrazan desde siempre al legado imbatible de San Martín, Belgrano, Güemes y Juana Azurduy.
Es eso lo que se vuelve a dirimir en estas elecciones.
Por eso la emoción de la Presidenta y su pueblo.
Saben que está en juego nuevamente el destino del país profundo.

El Argentino, viernes 2 de agosto de 2013

jueves, 1 de agosto de 2013

Los que duermen y los que sueñan



Las imágenes filmadas por una cámara de seguridad a bordo de un tren urbano exhibidas ayer son de terror.
El motorman duerme sobre el mando del tren que debiera conducir responsablemente.
El tren dispara sobre las vías sus 500 toneladas de hierro y acero. No está vacío. En sus vagones viajan mil pasajeros desprevenidos absolutamente de lo que pasa en la cabina de mando.
Ellos sólo saben que los espera una jornada de trabajo o de estudio o de trámites en el centro.  Y que al final del día, recién vendrá el sueño reparador.
El tren cruza un paso nivel a 60 km. por hora. Y pasa otro y otro y otro más.
El  motorman sigue durmiendo de manera criminal.
Esa mañana, seguramente viajaba Dios a bordo de ese tren. Solamente así se explica el milagro que no haya ocurrido una nueva tragedia ferroviaria.
Estas conductas antisociales deben ser erradicadas definitivamente.
Que cada cual se haga responsable de su parte. Pero ojo: no alcanza con echar la culpa a ese conductor y a todos los que incumplen peligrosamente con su responsabilidad.
La dirigencia política, social, religiosa, judicial, periodística, deportiva, toda la dirigencia argentina, debería ser el digno espejo donde nos miremos. Pensemos como pensemos. Trabajemos donde trabajemos.
Saber, por ejemplo, que el gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, mintió escandalosamente en un spot electoral publicitario, como lo denunció Carolina Scotto, ex rectora de la Universidad local y actual candidata a diputada por el Frente para la Victoria, deja mucho que desear si de conductas ejemplares se trata. ¿Quién puede creerle ahora a De la Sota?
Saber que los que se candidatean para ocupar una banca y ofrecen proyectos de ley al mejor postor y discursean sobre “el dialogo” son los mismos que se agarran a piñas antes de llegar a las urnas, también deja mucho que desear.   
¿O no es este el caso de la alianza del desjunte opositor de Carrió, Prat Gay, Solanas, radicales, los del PRO y el rejuntado de Massa?  
Cuánta distancia con los gobernadores reunidos ayer en apoyo a Martín Insaurralde.  
Saber que Gabriela Michetti se ausentó en 40 de las 43 sesiones de la legislatura porteña cuando fue Vice jefa de Macri y que como diputada nacional votó en contra del Matrimonio Igualitario, la recuperación de YPF y Papel Prensa y no votó las leyes de Muerte Digna, Regulación de la Medicina Prepaga, el Voto a los 16 años, la Fertilización asistida, el trabajo digno para los peones rurales, de Identidad de género ¿no es acaso un mal ejemplo para la convivencia social?
El  fin de ciclo es para todos los irresponsables antisociales.   
El nuevo ciclo es para los que sueñan; no para los que viven dormidos.  

El Argentino, jueves 1 de agosto de 2013