miércoles, 14 de noviembre de 2012

El eclipse de los Mitre



Supongamos que el sol que nos alumbra es un criterio de verdad.
Supongamos que la luna que lo eclipsa es Macri, Clarín y La Nación.
Supongamos que a diferencia del eclipse de ayer, esta luna de mentira no se va; se queda allí.
Supongamos que nos tapa el sol eternamente.
Supongamos que nos enteramos que no es casualidad que hablaran el mismo día Macri, Moyano, Mitre y días antes Magnetto.  
Si es así como suponemos, estaríamos contando la historia que nos relataron durante más de un siglo. 
Así como el primero de los Mitre fue General del diario La Nación, su más fiel guardaespaldas, el último de los Bartolo es apenas el bufón de un rey que no tenemos.      
Así como Morales Solá vio un millón de personas donde hubo cien mil, así nos contó Mitre 1° que Rivadavia fue el más grande presidente y que el exterminio genocida contra el Paraguay fue una guerra justa y en defensa propia.
¿Qué motivó que ahora salieran de la madriguera para hablar los capos de Clarín y La Nación?  
¿O es casualidad que hablara el Mitre actual para la revista Veja de Brasil y su todo poderoso par, Magnetto, para los medios apostados en Montevideo?
No podrán tapar el sol indefinidamente.
No, esta vez, no. El sol sale para todos. Y el sol sale el 7D.
¿Y qué dijo Mitre?:
Esencialmente, vivimos en una dictadura de los votos. Es la peor de todas…Es un panorama sombrío. Nunca habíamos pasado por algo parecido”.
O sea.
Con la dictadura cívico militar estaban mejor.
“A partir de 7 de diciembre el Grupo (Clarín) tendrá que someterse a la Ley de Medios aprobada por un Congreso kirchnerista en octubre de 2009”.
“Será el fin de la libertad de expresión de los medios audiovisuales. El paso siguiente será el dominio de los “vehículos” impresos”.  
No mientan más.
La ley de Medios de la democracia no se mete con el diario papel de nadie.
No se mete.
Como tampoco se mete con los contenidos.   
No se mete.
¿Olvidaron que este gobierno promulgó la ley que anula el delito por calumnias e injurias contra el periodismo?  
¿O quieren seguir sosteniendo una luna de papel sobre los rayos del sol?
Mitre acusó, además, a La Cámpora de tomar el predio de Cablevisión.
¿Cuándo fue que no nos enteramos? Y dice que una segunda toma fue impedida por trabajadores de la empresa.
¿Ese es el rigor que tuvieron para escribir la historia oficial?
En el remate final del desprecio oligárquico, dice Mitre: “Argentina no es más un país culto…Es un país con una elite que piensa de una manera y una clase baja que no se informa, no escucha, no toma conciencia y sigue a la presidente. Cuanto menos cultura, más votos Cristina consigue”.
Eso sí: apostó a que el próximo presidente sea “un peronista más de centro”.
Mmm…
El Argentino, miércoles 14 de noviembre de 2012

martes, 13 de noviembre de 2012

De Tecnópolis a los trogloditas



Amanece Argentina. Que no es poco.
La Presidenta se emociona hablando en Villa Constitución, Santa Fe.
Dice: “Seguimos convocando a la responsabilidad social, al amor por la Patria y al compromiso colectivo porque los argentinos debemos avanzar todos juntos”. Y define: “No es posible que un sector se beneficie mientras el resto se hunde”.
Inauguraba fábricas. Trabajo y producción.  
Tecnópolis cerró su ciclo 2012 con un récord en cantidad de visitantes: tres millones y medio de personas pasaron por la mega muestra de arte, ciencia y tecnología.   
Comparemos esta realidad con quienes el 8N pidieron “que se vaya el gobierno”.
Un pueblo  pasó por Tecnópolis. Medio millón de estudiantes. 16 mil personas recibieron atención gratuita en consultorios de odontología y oftalmología.
La Presidenta sigue hablando y dice: “Estamos inaugurando un mojón de la industria pesada del país…La chapa naval es la punta de lanza, insumo básico para la industria pesada del país porque con ellas se pueden construir barcos, molinos de viento y puentes”.
Y de vuelta repasamos aquel odio envasado en diarios, radios y televisión.
¿Ambos lados de la vida tienen cuotas de razón?   
La Presidenta agrega: “Para la derecha y los trogloditas, los científicos son enemigos porque sirven para crear conciencia”.
En octubre crecieron en un 4 %  interanual las ventas de autos usados y la administración del comercio exterior permitió ahorrar 2.550 millones de dólares y el gobierno declaró de Interés Nacional la Semana de la Soberanía Nacional.
20 mil personas se manifestaron en Lomas de Zamora contra la violencia de género y se inició el Primer Festival de Cine Indígena en Buenos Aires mientras el INCAA informó que lleva 2 mil horas filmadas en juicios por lesa humanidad.  
Recordemos las escenas violentas del cacerolazo y cotejemos con esta noticia: será récord el turismo el próximo verano.
¿Y entonces?
Cristina va terminando el discurso ante trabajadores, empresarios y ese piberío que la quiere y protege y agrega: “Tenemos que ser muy inteligentes, muy sensatos y muy tranquilos frente a las provocaciones que algunos quieren hacer para volver a retornar al régimen ultraconservador que arruinó a la Argentina. No les vamos a hacer el juego. No nos vamos a dejar provocar”.
Se me aclaró todo cuando afirmó: “A nadie se le ocurría hablar de aumentar la producción de alimentos para mascotas en el 2001 cuando golpeaban las puertas de los bancos con los martillos para que les devolvieran los ahorros” porque “cuando se le puede dar de comer a las mascotas es porque está comiendo el pueblo”.
O sea.
Si pudieron manifestar con absoluta libertad, es porque somos un país inclusivo y soberano.

El Argentino, martes 13 de noviembre de 2012

lunes, 12 de noviembre de 2012

Una mujer con las alas rotas




Su padre fue uno de los fundadores del socialismo vasco.
Ella, Amaia Egaña, de 53 años, también fue concejal por su partido en el País Vasco. Ahora trabajaba en una empresa de ómnibus de su pueblo, Baracaldo, Vizcaya.
Con su magro sueldo sostenía la olla familiar junto a su marido, José Manuel Asencio, también ex concejal socialista vasco.
Desde hace un año la crisis financiera le atenazaba el corazón con la amenaza de echarla de su casa hipotecada.
Una entre las miles de viviendas con que La Caixas, el mayor banco español en bancarrota, había provocado la burbuja inmobiliaria que cuando explotó, hizo estallar a España.  
Amaia sufría la vergüenza de ver publicada en Internet la propaganda del banco ofreciendo su vivienda para la venta con un cartel que decía: “¿Te gusta? Haznos tu propuesta. Llaves no disponibles temporalmente”.
Pero si aquí vivía Amaia. Este era el hogar de la socialista, la militante, la luchadora. Una mujer de pueblo. La madre, la esposa, la compañera Amaia, como la conocían en Baracaldo.
Y esa tenaza en el corazón la fue apretando más cuando el gobierno conservador y neoliberal de Mariano Rajoy implementó a rajatabla la llamada “Orden del desahucio”, que hoy es en España lo que fue en la Argentina de la crisis, el desalojo violento de los campos en remate.
Hasta que llegó la partida judicial con la resolución final.
Eran las 9,20 de la mañana del viernes 9 de noviembre.
Amaia, atendió el portero eléctrico desde su departamento del cuarto piso, pulsó el botón de entrada, los funcionarios agradecieron y pasaron, ella arrastró una silla hasta el ventanal del living, lo abrió de par en par y se tiró al vacío.
La resistencia había terminado para ella.
“La crisis causó otra muerte”, dirá la prensa española.  
Da escalofrío recordar aquella tapa de Clarín cuando mataron a Kosteki y Santillán.
La dirigente socialista local, Laura Mintegi, exigió que el Parlamento Vasco impida que se produzcan más desahucios en la comunidad autónoma y afirmó: “la muerte de la compañera Amaia es una gravísima consecuencia de una política económica que pone por encima los intereses de las entidades bancarias antes de los de las personas”
Como dijo Bernardo Kliksberg disertando en Madrid y citando a la revista de salud The Lancet: “cada punto de aumento en la desocupación en medio de la crisis, genera un punto de aumento en la tasa de suicidios”.
Las autoridades reconocieron que la crisis provoca en España el 32% de los suicidios y se convierte en su principal causa.
De ese mismo infierno venimos los argentinos. 
Los que tenemos memoria lo recordamos muy bien.
Y se lo recordaremos a los desmemoriados cada vez que salgan a batir sus cacerolas. 

El Argentino, lunes 12 de noviembre de 2012




domingo, 11 de noviembre de 2012

Acá también lo mejor está por venir




Habría que analizar la movilización del 8N en el contexto político histórico que lo abarca y lo explica.
¿Es acaso distinto ese contexto con el que explica el proceso que nos lleva ahora vertiginosamente al 7D? Creemos que no. Que uno y otro son el anverso y reverso de una realidad argentina absolutamente inédita en estos 200 años de vida.   
Deberíamos evitar tanto la superficialidad del menosprecio ramplón, como la sobrevaloración de una movilización opositora, que aunque acéfala, reunió unas 95 mil personas en la Capital Federal, casi 50 mil en la provincia de Bs. As. y poco más de 115 mil en todo el interior del país. Son datos reales.
Nos anima indagar en qué punto de la historia estamos y hacia dónde vamos.
Creemos que la masividad del 8N obedece centralmente a dos razones: a la explícita convocatoria realizada por Clarín y sus repetidoras y a que las políticas de gobierno afectan directa o indirectamente, cada vez más, a los sectores sociales  acostumbrados a ser los privilegiados del país injusto.  
Si nuestra alegría es que haya más y mejor Estado, es al mismo tiempo la razón del odio de los  caceroleros.  
No es una obviedad. Por que sería muy distinto si la razón del enojo colectivo fuese el incumplimiento del gobierno con lo pactado en el contrato político firmado en las últimas elecciones.
Pero las voces escuchadas en la marcha, expuestas por la digna tarea de la periodista Cynthia García del programa 6,7,8 de la TV Pública, dan prueba que la principal razón que estimuló la marcha fue el rechazo puntual al rumbo político plebiscitado con el 55% de los votos hace apenas un año.     
Cristina es leal a ese mandato y la oposición no se banca esa lealtad.
Comprender esto es empezar a entender que confrontan, previsiblemente, las dos miradas que surcan toda nuestra historia.
Algunos podrán resumirlo en centroizquierda versus centro derecha. Otros en país inclusivo versus país excluyente. Otros en Democracia versus Corporaciones.
Así como ayer nomás, fue Patria sí Colonia no. O Liberación o Dependencia.
La historia no se repite, avanza.
Pero claro, el avance es desigual entre los grandes conglomerados espaciales que se mueven.
El proyecto nacional y popular aprendió con creces de sus propias carencias, errores y dolores.
Aprendió a unirse y organizarse.
Reafirmo su convicción que el “ojo por ojo, diente por diente” es cosa de los bárbaros que hablan en nombre de la civilización.
Y por eso no hay violencia ni represión en las calles.
La capacidad de asimilación de cada golpe recibido, de cada ofensa, de cada corrida cambiaria, de cada movida destituyente desde el 2008 a esta parte, es directamente proporcional al salto cualitativo que experimentó el movimiento popular en estos años. Y esa virtud hay que ponerla en valor y traducirla en categoría política. Por que justo es que se reconozca que no siempre fue así.  
La que no avanza en ningún terreno, es la derecha en la Argentina.
Como si su falla de origen signara su destino, irremediablemente.
Nació y creció con represión, con golpes cuarteleros, con genocidios, con el poderoso argumento del sobre de dinero. O la tapa del Clarín.
La historia dice que su hora de baño popular fue cuando logró penetrar al peronismo de Menem. Pero esa fue una excepción, no la resultante de un trabajo propio.  
Quizá eso explique que esta sucesión de marchas y cacerolazos sean una sombra errante en busca de un cuerpo que las contenga y refleje.
Los desconcierta, además, enfrentar a un gobierno peronista de centroizquierda que defiende sin dudar sus convicciones y que, además, gestiona muy bien.
El latiguillo de la inseguridad, del aislamiento internacional, de la inflación y la “mentira” como recursos de ataques, son muy pobres para que puedan avanzar.    
La Argentina es el país más seguro de toda la región.
¿Sabrán que la región metropolitana tiene, por cada 100 mil habitantes, un índice de criminalidad del 0,8 % contra el 1,5 de Quebec, que es considerada la ciudad más segura de la segura Canadá?
¿Sabrán que según la CEPAL, de las Naciones Unidas, la Argentina es en toda la región el primer país en inversiones extranjeras y el de más alto desarrollo económico social relativo?
¿Sabrán que la inflación marcha muy atrás de la recuperación de derechos sociales recuperados, del crecimiento industrial, del empleo y del mejor salario latinoamericano en capacidad adquisitiva, como es el salario de los argentinos?
Posiblemente lo sepan y ese sea el disparador de tanto odio acumulado.
El guión de la “mentira” es obscenamente el contraataque del “Clarín miente”.
Como si la contraofensiva de la corporación mediática pretendiera resignificar los términos populares en defensa propia. Toman los cascotes que caen sobre su azotea y los disparan contra la democracia.
Darían risa si no hubiese una historia trágica por atrás.
El comité central de Magneto demostró tener capacidad de convocatoria y formateo contracultural de miles de personas, pero agotó sus fuerzas, ya no para poder construir, sino siquiera para ejercer poder de daño.
Y sin capacidad de daño, el lobo pierde los colmillos.
La movilización dejó al desnudo la orfandad de fuerzas opositoras. Nadie, absolutamente nadie, pudo capitalizar esta energía negativa desplegada el 8N.
Entraron a la fase final de su propio calvario. Y no lo reconocen.
Cacarean en los estudios de TN como si jugaran al gallito ciego sobre un precipicio.
Su ciclo finalizó en el 2001. Y no supieron, no pudieron o no quisieron entenderlo así.
Mal que les pese, lo nuevo ya nació y se llama kirchnerismo o como se llame el proyecto de país que lidera Cristina.
Y lo viejo, es apenas un alma en pena.   
Vaya paradoja: la marcha opositora fue una reafirmación de la plena democracia y   plena libertad de expresión que hoy existe en la Argentina.
Ya llegará el momento de las urnas, que son el único medidor de la relación de fuerzas en una sociedad democrática como la nuestra.
Mientras tanto, dirimen fuerzas la voluntad de cambio contra la voluntad del atraso.
El 7D lo expresará mucho mejor.  

Miradas al Sur, domingo 11 de noviembre de 2012

viernes, 9 de noviembre de 2012

10 impresiones al final del día



Se comprobó, en un mismo tiempo y espacio, una percepción ya generalizada:   
1.- La oposición no tiene liderazgos pero sí, mil consignas diferentes; mientras que el Gobierno nacional tiene un solo liderazgo, mil políticas de Estado y un proyecto de país, nacional, popular y democrático.
2.- La corporación mediática encabezada por el Grupo Clarín fue la más clara promotora del cacerolazo del 8N. Y esta definición expresa, peligrosamente, el vacío intelectual y representativo de la dirigencia política opositora, más la prevalencia de una fuerza dinámica en el espacio social opositor que tira hacia atrás el carro de la historia.
3.- La oposición gasta todas sus energías en dos direcciones absolutamente erradas: contra el fantasma de la re-re y a favor de un poderoso Grupo empresarial que marcha derechito a la ilegalidad. En ninguno de esas fuentes hay vida.
Pero si la política es vida, se nutre necesariamente de la relación con sectores afines de la sociedad y ganando a la vez, cuotas de soberanía y autonomía de los factores de poder.
O sea.
La oposición se desalmó. Se vació. Se perdió.
4.- La masiva, confusa y heterogénea convocatoria se hizo a costa de esconder y clandestinizar las cabezas de la oposición política. Dicen que estuvieron pero no estuvieron. Cabe, por tanto, una pregunta elemental: ¿quién capitaliza entonces este cacerolazo? Si los opositores no pudieron siquiera poner su firma de cara al cielo, habrá que ver en qué desemboca esta energía social.
5.- Los cacerolazos serán más rabiosos a medida que el proyecto de país que lidera Cristina afecte más intereses y más privilegios. Si el gobierno hiciera la plancha, o si desandara, ponele, algunas de sus mejores políticas de reparación, la crispación bajaría su temperatura, o para ser más claro, su calentura.
6.- En democracia, los pueblos dirimen sus cuitas en las urnas. En dictadura, peleando en las calles. Cada momento histórico impone sus herramientas.
O sea.
Este cacerolazo fue como un luchador de sumo de 150 kilos subido a un ring de boxeo para enfrentar  a Maravilla Martínez con sus 70 kilos. ¿Sabe quién gana, por nocaut, por puntos o por cansancio? Maravilla, obvio.
7.- El movimiento político que gobierna el país desde el 25 de Mayo de 2003 se formó en las calles y en las plazas y en los barrios y en los exilios y en las cárceles y en las persecuciones. Por lo tanto, sabe manejarse con buena cintura arriba del ring cuando le toca hacerlo. Y también sabe arreglarse en las tribunas y los camarines. 
8.-Se confirmó ayer que hay democracia absoluta.
9.-Se confirmó ayer que hay libertad de expresión.
10.-Y finalmente, el 8N ya es el pasado. El 7D sigue siendo el futuro.

El Argentino, viernes 9 de noviembre de 2012

 

jueves, 8 de noviembre de 2012

El aliento del diablo



Si la opción de este tiempo es Democracia o Corporaciones, habrá que admitir que hoy mueve sus piezas la corporación mediática.
Es que atrás de toda convocatoria siempre hay un núcleo de poder convocante.
A veces, nacional y popular.
Y a veces reaccionario; como el de hoy.   
La primera víctima de este 8N fue el presunto espontaneísmo y la supuesta frescura de doña Rosa batiendo el teflón contra el gobierno, según la versión Clarín.
Fueron socios en la convocatoria: Mauricio Macri. Patricia Bullrich. Hugo Moyano. Carrió. Pinedo. Fundaciones y ONG de ultraderecha varias.
Y Cecilia Pando, la misma que avaló el robo de bebes en la dictadura y amenazó de muerte al fallecido Secretario de Derechos Humanos, Eduardo Duhalde.   
Queda por saber cómo se comportarán: ¿Pacífica o violentamente?
Ojo con el diablo.  
Desde esta columna alentamos la participación ciudadana, siempre.
Pero cuando está teñida del odio que ésta tiene, la democracia tiene el deber de encender las alarmas que preservan la paz y la convivencia de los argentinos.
Es en ese marco que reflexionamos.
Marchan con un solo fin: castigar y condenar al gobierno elegido por el voto popular hace apenas un año.
Castigar no lo que de malo o erróneo pudieran acusar, sino por lo que de bueno tienen sus políticas sociales, culturales y económicas.
Protestan por que el gobierno privilegia el ahorro de los argentinos por sobre el saqueo financiero que hoy azota al viejo mundo.
Protestan contra la Asignación Universal por Hijo, contra el Matrimonio Igualitario, contra el Fútbol para todos, contra el desendeudamiento, contra la política de Derechos Humanos y el juicio a los genocidas.
Protestan contra la política de unidad latinoamericana que construyó este MERCOSUR y esta UNASUR.
Nos conocemos todos.
Atrás quedó el mito de las cacerolas de “la clase media disconforme”, apoyadas del reclamo inocentón, sino cómplice, para que la Presidenta “escuche esas demandas”. 
Esas demandas fueron a las urnas y perdieron.
Y si esas demandas de la derecha conservadora buscan ahora quien las represente, que no busquen satisfacerlas con un gobierno que tiene otras convicciones y principios.  
Pídanselo a Macri, que se puso a la cabeza del 8N.  Eso sí, no vayan a quejarse después porque no trabaja ni sabe hacer nada de nada.
El día pasará y poco o nada nuevo quedará en el aire.
Serán miles o millones, prometen sus convocantes.
¿Podrán elegir después uno o varios candidatos que los representen a la hora de las urnas?   
¿Podrán escribir después un programa político y afiliarse a un Partido del Odio o como quieran llamarlo? 
Si así resulta, la democracia habrá ganado. 
Y si no es así, estemos preparados para defenderla.

El Argentino, jueves 8 de noviembre de 2012


miércoles, 7 de noviembre de 2012

El talento de los argentinos



La Presidenta inauguró la sede del Instituto de Matemática Aplicada de San Luis, entregó diplomas a la creatividad y brindó datos duros sobre el crecimiento económico y educativo.
Es el fruto del talento de los argentinos.
En otras costas pasaba lo contrario: los diputados opositores juntaron firmas contra la posibilidad de que al oficialismo le asalten las ganas de reformar la Constitución Nacional para crear la posibilidad  que haya un nuevo mandato presidencial en caso que Cristina acepte la posibilidad de postularse para otro mandato.
Fuimos lo más breves, claros y concisos posibles. 
Pero ante tanta confusión mental opositora no resulta nada fácil explicar lo inexplicable.
O sea.
Para justificar la movida opositora tendrían que darse al menos tres posibilidades.
¿No son muy rebuscados? ¿O es que no tienen otra cosa más productiva y razonable que hacer?
¿No se les cae una sola idea para poder construir una propuesta alternativa al actual proyecto de país gobernante?
Es entendible que les cueste ser creativos ante un gobierno que es una máquina de elaborar iniciativas políticas todo el tiempo. Pero al menos, guarden algo de vergüenza.  Esa oposición tiene una falla de origen: está vencida.
Su fecha de vencimiento fue diciembre de 2001. Y mientras no cambien de contenido político ni de envase partidario, van a seguir así, como sombras errantes. 
Es probable que la movilización del 8N termine siendo la despedida final de esta oposición.
¿Sabe porqué? Porque la única oposición posible al gobierno nacional, popular y democrático es por derecha y más aún, por ultraderecha. De tal manera que los políticos que quieran representar a los movilizados, tendrán que sincerarse de una vez por todas. Mientras no lo hagan, serán apenas el eco vago del país que incendió el neoliberalismo. Están en un serio problema.
No tienen políticas, no tienen unidad y no tienen liderazgos.
Y el 8N no les resuelve esa orfandad, por la simple razón que sus convocantes tienen otra falla de origen: no creen en la política sino en Magnetto y en la vuelta a lo peor del pasado.
Por eso se alegran con el asalto de los fondos buitres a la Fragata Libertad.
Y vomitan fuego contra las políticas sociales del gobierno.
Y cumplen horas extras para odiar a destajo.
Todo eso expresa bien Mauricio Macri. Pero no le da el piné para liderar una fuerza que aspira a ser nacional.
Binner está igual: balbucea el diccionario Clarín y dice que si el jefe policial acusado de narco fue un preso político “lo dirá la justicia”.  
¡Y después se ofenden!
Derraparon nuevamente a la banquina.
Estacionan a la derecha, pero con la carrocería toda estropeada.
Paciencia.  
Hay talento. Hay futuro.

El Argentino, miércoles 7 de noviembre de 2012

martes, 6 de noviembre de 2012

Sinfonía de un sentimiento



Hay tipos tan amados que cuando se mueren nos hacen sentir que quedamos huérfanos de una vez y para siempre. 
Leonardo Favio es uno de esos tipos.    
Con su partida, la belleza perdió una de sus miradas; quizá la más talentosa que habitó entre nosotros.
Habrá que recordarlo en toda su inmensidad de artista y militante nacional y popular.
Aquel Gatica memorable, ha vuelto a morir entre nosotros.
Por eso la tristeza en el alma de este pueblo. 
En “Perón: Sinfonía de un sentimiento”, Favio supo desplegar el país que fue, será. Como diría Gelman.
Ese país pujante, industrial y vigoroso del primer peronismo, bombardeado por el odio de las minorías reaccionarias, es el país que hoy despide a Favio.
La Presidenta ayer en Tecnópolis, brindando el apoyo del Estado a la educación técnica, fue, casi sin querer, el homenaje que se merecía en este último adiós.   
Impresiona comprobar cómo y cuánto cambió el país y el mundo en estos años.
Sabemos que en nuestro país el resultado de las elecciones presidenciales en los EE.UU. fue por décadas mucho más importante que la elección en Las Parejas, Santa Fe, por ejemplo.
Al menos para los inventores de eso que llaman “la opinión pública”.
Pero hoy la carga se invirtió de tal manera, que la victoria del joven intendente kirchnerista Diego Mansilla, militante de La Cámpora, por el 80 % de los votos, está marcando la realidad concreta que vivimos y una sintonía fina entre la voluntad popular que lo consagró y la voluntad política que hizo que dos presidentes, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, lograran revertir en estos años la tragedia de la mayor tasa de desocupación, a una situación de pleno empleo y con una recuperación industrial que es ejemplo para todo el país.
Esta semana podrán hacerse oír las cacerolas blindadas y los gritos del odio, pero Las Parejas demostró que los vientos populares soplan en otra dirección.   
Y así será en adelante, más allá que hoy gane Obama o Romney.  
O Magnetto enfurezca defendiendo su poder.
O el golpismo trasnochado siga ladrando a la luna.
No decimos que no sea importante la elección del país del norte. Es muy importante. Pero en el campo magnético de nuestra brújula nacional inciden más los resultados de las elecciones recientes en Venezuela y Brasil que los resultados de los EE.UU.
Es así. 
Seguramente no saldremos a festejar si triunfa Obama, pero dormiremos un poco más tranquilos. Si así no sucediera y gana Romney, las pesadillas volverían de la mano de la ultraderecha norteamericana.
Dios nos libre y nos guarde.  
La vida, de todos modos, seguirá su marcha.    
Y como dijo Cristina: A los grandes, como Favio, se los recuerda trabajando y militando.

El Argentino, martes 6 de noviembre de 2012





lunes, 5 de noviembre de 2012

La democracia y sus vísperas



Terminamos octubre y arrancamos noviembre con una semana cargadita de logros y buenos augurios, así como empezamos otra que promete ser movidita y aleccionadora de la nueva época que vivimos.
Si el cacerolazo convocado por Macri, Barrionuevo, Cecilia Pando, Bullrich, Eduardo Amadeo, Moyano, Carrió, De Narváez y los desconocidos de siempre, alcanza, supongamos, a juntar un millón de almas en las calles, será una prueba absoluta de la democracia plena que vivimos en la Argentina.
En las dictaduras, como se recordará, están prohibidas las reuniones de tres o más personas.
Y si resulta un fracaso, no será culpa de la democracia, sino de la escasa representatividad de los convocantes.
Planteadas así las cosas, vale caracterizar correctamente la sombra exasperada que se moverá el próximo jueves.
Se deshizo en este tiempo el mito de que era “la clase media inconforme” la que se movilizaba. Llegaron al colmo de decir, incluso, que una porción de “kirchneristas disconformes” se sumaban con sus cacerolas.
Digamos la verdad: la derecha conservadora argentina, el sector más reaccionario de la sociedad, es una sombra sin cuerpo. Y es esa sombra la que se movilizará. No están pensando en construir una alternativa política democrática al proyecto gobernante, lo que sería plausible. Por lo que aprecia en el guión expuesto por las redes, quieren limarle las patas al gobierno y provocar su derrumbe, su retirada, su rendición.
De la política, de la democracia y de la república que se hagan cargo otros, parecieran decir.
El odio visceral y reaccionario que demuestran no es propio de las clases medias, sino de las patrullas perdidas del privilegio.
De todos modos habrá que estar atento a cualquier desborde de abstinencia golpista. Algunos de los convocantes portan cacerolas hoy, pero batieron los tambores de la guerra durante la dictadura.
Adelantamos el curso de acción que seguirán en estos días:
*Se victimizarán como lo hicieron siempre. Ellos son los victimarios en nuestra historia larga y corta como país, pero acusan y condenan a las víctimas como si fuesen culpables.
*Se pondrán el traje de republicanos para mentir que el gobierno ataca a la justicia. Justo ellos que manejaron a su antojo los tejes y manejes del partido judicial durante siglo y medio.
*Inventarán “divisiones internas en el oficialismo”, atacarán a La Cámpora y Unidos y Organizados en el vano intento de escindirlos del universo peronista, nacional y popular. Vieja táctica gorila.
No hay nada nuevo bajo el sol en esas orillas.
Lo único y maravillosamente nuevo es esta democracia fecunda y alegre, con el voto de los jóvenes a los 16 y con la construcción colectiva del 7D.
Allá vamos.   

El Argentino, lunes 5 de noviembre de 2012

* Columna dedicada al triunfo del FPV en Las Parejas, Santa Fé

domingo, 4 de noviembre de 2012

El 7D ya está entre nosotros




El 7D nos desnuda a todos de diferentes modos.
No es verdad que desvista solamente al monopolio Clarín.
Ese día, el más largo de este siglo, se escribirá el renglón final de un capítulo definitivo en esta larga historia colectiva por vivir con más libertad, más inclusión y más soberanía.   
De un lado está el poderío económico que representa Magnetto. 
Del otro, la democracia.
La disputa por el poder está expresada en esa ecuación; no en ninguna otra.
Y así como la Presidenta en esta encrucijada, asume el rol y la responsabilidad que le corresponde como Jefa de la Nación, no resulta extraño que a un mes del 7D aparezca en escena, por fin, el jefe opositor, el CEO del Grupo Clarín, para reafirmar una decisión que ya se conocía: no acatarán la ley.
Ellos se rigen por sus propios códigos y quieren seguir haciéndolo.  
Eso es el viejo poder. Sólo sabe mandar. Así en democracia como en dictadura.  
Para ellos, la república y sus instituciones son apenas, “puesto menor”.  
Planteada así la situación, queda en claro que nunca como ahora la democracia había llegado tan lejos en la conquista, la construcción y la reparación de nuestros derechos como pueblo y nación.
Es mucho lo que se avanzó y es mucho lo que se podrá avanzar después de esta circunstancia del 7D.
Es necesario hacer una evaluación de lo acontecido a partir de la sanción de la Ley de medios.  
Se descubrió el lugar de la madriguera del poder en el domicilio del Grupo Clarín el día que Néstor Kirchner denunció la entente entre el Grupo, la Sociedad Rural, las ex AFJP y los políticos que los representan desde la derecha a la progresía y viceversa.  
El salto cualitativo no es sólo el conocimiento del poder económico, financiero, terrateniente, monopólico mediático y trasnacional que se enfrenta, sino que ese  conocimiento hoy esté al alcance de toda la sociedad y no sólo de los espacios de la militancia.
Luego se descubrió la red del partido judicial-legislativo que opera para Clarín desde hace mucho tiempo. Y entonces los desconocidos empezaron a ser conocidos por la población: Tettamanti, Recondo, De las Carreras, Aguad, Sanz…y siguen las firmas.
Por último habría que señalar que en general, con honrosas excepciones, la oposición política fue portadora en todo este proceso de una conducta abiertamente colonizada.
¿O siempre se equivocan para el mismo lado?
Sólo así se entiende el porqué brindan todo el apoyo a Clarín y toda la crítica, la condena y la sospecha permanente contra el gobierno de la democracia.
De una democracia que, ¡oh casualidad!, también los elije a ellos. Aunque por lo que demuestran permanentemente, esa oposición anclada en la vieja política que estalló en diciembre del 2001 recibe el mandato directamente de Clarín.
La sesión de los diputados debatiendo el derecho al voto de los jóvenes a partir de los 16 años fue una muestra explícita de ello.   
Quizá el aullido de lobos hambrientos que emanan los discursos de Carrió,  sea el más obsceno. Pero no les fueron en zaga los otros discursos opositores que declamaron sus canalladas contra la Presidenta y contra los jóvenes protagonistas del derecho reparado.
En ese marco, la palabra del diputado Andrés Larroque conmueve, en esencia, de la misma manera que el mensaje del socialista Jorge Rivas.
¿Por qué? Porque dicen, como deben y pueden, su propia verdad.
He allí la pasión de la nueva política.
He allí la denuncia contra la hipocresía de la vieja política.
He allí las cosas por su nombre.
Para los que no lo saben, Larroque es un militante forjado y formado en la militancia resistente de los años noventa, como tantos otros.
Es interesante recorrer su trayectoria para conocer la génesis de esa pléyade de militantes de La Cámpora y de otras agrupaciones kirchneristas.
Conocerlos es entender el origen del movimiento nacional, popular y democrático en esta nueva etapa. Y es entender sus discursos.  
El joven De Pedro, por ejemplo, cuyo nombre aparece en los archivos periodísticos del 19 y 20 de diciembre de 2001, apaleado, apresado y picaneado por la policía, es el mismo Wado De Pedro, hoy dirigente de La Cámpora, diputado nacional e hijo de desaparecidos.
La historia se reserva el derecho de admisión. Y visto está que para estas nuevas batallas culturales que resultan decisivas, la historia quiso que los protagonistas del campo popular, además de jóvenes, expresen la memoria de una sociedad golpeada que se ha dispuesto a liberarse de una vez y para siempre.
Decimos que el 7D nos desnuda a todos, de manera desigual pero combinada, porque al ponerle un plazo a la disyuntiva de seguir siendo un país y una democracia formal, políticamente correcta y atada al mandato de un poder paralelo como es el del Grupo Clarín, o consolidar esta nueva democracia y este nuevo país inclusivo que venimos construyendo desde el 2003, nos saca el maquillaje a todos.  
Somos lo que demostramos ser. Somos lo que decimos. Somos lo que nuestros sueños y nuestras convicciones dicen que somos.
Por eso aquella sanción en diputados mostró lo inocultable: el quórum de la democracia es hoy, guste o no guste, una responsabilidad exclusiva del proyecto de país que lidera Cristina.
Los opositores que se fueron del recinto planificaron esa vergonzosa retirada con mucha anticipación. Faltaba un solo guiño para concretarlo. Y ese guiño no se los dio un discurso, que bien podrían rebatir con argumentos usuales en el lugar donde, precisamente, se va a parlar. El guiño vino de Clarín y sus repetidoras.
La etapa deliberativa quedó atrás.
Entramos de lleno a la etapa ejecutiva y decisiva en la lucha por la democratización de la palabra.
Desde esta perspectiva es vital que todos los sectores que apuestan a la profundización de esta democracia, asuman, como lo hacen, que hay un solo liderazgo conduciendo al pueblo: Cristina.
Y que hay un solo responsable en la instrumentación de la ley: Martín Sabbatella.
Y que los otros millones de ciudadanos participamos sumando; no restando o dividiendo. 
El 7D es una construcción colectiva de la historia. Por eso será una gran victoria.


Miradas al Sur, domingo 4 de noviembre de 2012


viernes, 2 de noviembre de 2012

Un día tenía que suceder



Da un poco de escalofrío escuchar a Magneto.
Pero hay que hacerlo.
Y habría que celebrar, incluso, que podamos escucharlo colectivamente.
Les vendría bien a los infantes que confunden a un gobierno de la democracia con el verdadero poder.  
Sabrían de una vez, suponiendo que aún no lo saben, que ese que habla es un hombre del poder en su múltiple expresión.
El poder económico, financiero, mediático, terrateniente y trasnacional.
El poder de arrancar el día imponiendo una agenda.
El poder de dominar el mercado del papel para la prensa.
El poder de unificar y disciplinar con un discurso único a la oposición política sindical a través del monopolio mediático que preside. 
Ese poder no va a elecciones. El que gobierna, sí.
¿En qué punto del camino estamos hoy?
Se descubrieron las guaridas y los rostros de los jueces y políticos amanuenses que representan a ese poder, por un lado.
Y por otro, la democracia construyó su propia fortaleza.
Esa es la gran noticia del siglo: que la democracia se las arregla bien, solita, para defenderse y para avanzar con su proyecto de país inclusivo.
La oposición política parece sellar definitivamente su destino al lado del poder.
Con una curiosa paradoja: mientras Clarín se niega a desinvertir y descentralizar sus medios, la oposición sí desinvierte el poco capital histórico que les queda, sin vergüenza alguna.
¿Tanto miedo le tienen a un poder que tiene fecha de vencimiento?  
La semana culmina llena de logros y buenos augurios.
La ley del voto a los 16 nació como debía nacer: sin caretas.  
Con el socialista Jorge Rivas dando un ejemplo de entera humanidad.
Con el diputado Andrés Larroque diciendo sus verdades dignamente.
Con algunos legisladores admitiendo que se fueron del recinto para que caiga el quórum.
La ley del Presupuesto 2013 también está aprobada.
Esto quiere decir que están aseguradas las partidas para sostener el trabajo, la producción, el consumo, la educación, la salud, la vivienda, el crédito.
Además, el Secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, presentó un pronto despacho para que la Causa Papel Prensa, la empresa apropiada por la dictadura cívico militar y entregada luego a Clarín y La Nación, avance en la justicia con la velocidad que amerita una causa por genocidio.
En un país donde los derechos humanos son una política de Estado, no se entiende esta lentitud judicial más que por la sospecha de la complicidad.
Por último, las palabras de la Presidenta, ayer, son uno de los trazos más significativos de la semana que se va.   
“Nos levantamos y hay argentinos que tienen más derechos que el día de ayer. Así que tenemos que festejar”, afirmó Cristina.
Era hora. Un día tenía que suceder.

El Argentino, viernes 2 de noviembre de 2012

jueves, 1 de noviembre de 2012

Reflexiones con un Cuervo en el alma


Prohibieron a nuestros padres y abuelos nombrar a Perón y cantar la Marcha.
Pero la progresía, radicales y republicanos no se ofendieron.
Llenaron las cárceles de revolucionarios peronistas con la dictadura.
Pero la progresía, radicales y republicanos, no se ofendieron.
Nos enrostraron la teoría de los dos demonios como si el torturado y el desa

parecido fuesen tan culpables como el torturador y el genocida.
Pero la progresía, radicales y republicanos, no se ofendieron.
Ofendieron a Néstor Kirchner con lo que se les dio las ganas, le desearon la muerte, a él primero y a la Presidenta después.
Pero la progresía, radicales y republicanos no se ofendieron.
La humillan a Cristina día a día, la injurian, la ofenden, la apedrean en la plaza pública, escupen su odio y sus cacerolas, se burlan del pañuelo de las Madres.
Pero la progresía, radicales y republicanos no se ofendieron.
Desde el Grupo Clarín y sus testaferros los coroneles del país vacuno dijeron que la AUH los pobres la gastaban en las drogas y el casino.
Pero la progresía, radicales y republicanos no se ofendieron.
Y apareció el militante diputado Andrés Cuervo Larroque. Y allí sí, la progresía, los radicales y los repúblicanos se ofendieron y se retiraron del recinto, simbolizando así su retiro efectivo de la realidad y de la política.
A pareció el Cuervo y en un solo trazo desandó la hipocresía de los barones del parlamento, la cría de los noventa, los que sacan el carnet de conducir en los estudios de TN, y les dijo que los pibes tienen tanto o más derechos a decir y opinar en libertad y democracia lo que se les plazca. Si lo hacen los adultos opositores ¿porqué no los pibes?
"Narcosocialismo", dijo. Y saltaron como rata por tirante. ¿Si se sienten inocentes porqué no dieron el debate? ¿No es que tienen más nivel político que ese pobre villero, peronista, kirchnerista, negro sucio, chusma, cabecita negra, descamisado insolente?
La patria se hubiese vaciado si el pueblo de Néstor y Cristina se hubiese ido cuando lo ofendió "la fusiladora", Videla, Menem, Cavallo, Carrió, Saenz, Cobos, "Ricardito", Gerardo Morales, Magnetto y otros.
Pero como patria y pueblo son lo mismo, nos quedamos acá. Y peleamos. Y debatimos.
Ahora dicen que es de "bajo nivel" decir la verdad, como lo hizo el Cuervo.
El alto nivel nos lo reservamos para cuando volamos a cielo abierto junto al pueblo.
Nunca entenderán que la dignidad suele alzar la voz cuando se siente herida.
Y eso también es amor.
Por todo esto, gracias Cuervo. Y gracias Jorge Rivas, tan digno, tan fuerte, tan pueblo. Y gracias a todos los diputados que anoche hicieron posible el voto a los 16.
La historia y los pibes nos juzgarán.

Un país de jóvenes



Se aprueba el voto desde los 16 años.
Se aprueba el Presupuesto 2013.
Se conocieron los datos finales del Censo 2010.
Las reuniones con Irán fueron positivas, informó nuestro Canciller.
La industria sigue creciendo.   
El Presidente de Colombia agradeció al gobierno argentino por la captura del mayor jefe narco de ese país.  
El Ministerio de Trabajo certificó la legalidad de la CGT encabezada por Antonio Caló.
La Presidenta entregará hoy el nuevo DNI número 20 millones. 
O sea.   
La Argentina anda. La Argentina crece. La Argentina vive.
Y sin embargo, están ocurriendo las cosas estrambóticas que predijo Cristina iban a ocurrir antes del 7D.
Los fondos buitres retienen en Ghana la Fragata Libertad, el Senado repudió el hecho por unanimidad, pero Clarín casi que festeja la captura.
Luis Barrionuevo, el sindicalista que se definió alguna vez como recontra alcahuete de Menem,  adhirió al próximo cacerolazo, igual que Cecilia Pando.
Clarín publica mentira tras mentira y las 250 repetidoras del monopolio amplifican hasta el hartazgo las mentiras.
Miente, miente que algo quedará.   
La última desvergüenza fue sobre el presunto costo para refacciones en la Casa Rosada. 
El Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, tuvo que salir a desmentir una por una las infamias, afirmando que “solamente la locura de Magnetto por la ley de Medios puede hacerle decir a estos escribas lo que dicen y lamento que otros loritos radiales repitan las mentiras de los escribas de Magnetto”.
La madre de las estrambóticas es la afirmación del Grupo Clarín de que desconocerá el cumplimiento de la ley de medios de la democracia.
Ilegalidad explícita.
Una actitud de patoterismo inconcebible en una sociedad democrática que se rige por la Constitución Nacional y las leyes de la República.
Hay gente que por ignorancia, por miedo o por complicidad declara sin ruborizarse que “esta es una pelea entre poderes, entre Clarín y el Gobierno y no me interesa meterme”.
Son unos cuantos y de todos los colores. Que al que le quepa el sayo, se lo ponga.
Cosa estrambótica es ver que gente tan liviana nos quiera embaucar a los argentinos mezclando las cosas de tal modo que pensemos que todo da igual.
¿Acaso es lo mismo un gobierno elegido por el voto popular que un grupo poderoso  que le pone una pistola en la nuca a la democracia?    
Seamos serios: el 7D no pone en juego la suerte de un gobierno, sino la fortaleza de la democracia y de sus leyes.
Por que si se permitiera que Clarín pase los semáforos en rojo porque se le canta, como grafica Martín Sabbatella, desde ese día todos estaríamos habilitados para hacer lo mismo.
No lo haremos. No somos un país estrambótico, sino un país joven.

El Argentino, jueves 1 de noviembre de 2012