domingo, 19 de agosto de 2012

Sur, paredón, La Cámpora y después



Se llovió todo en Buenos Aires y en gran parte del país.
Las lágrimas se disimulan mejor en medio de la lluvia. Y el dolor no es para cualquiera.
Vienen de recibir paliza tras paliza desde la tapa del Clarín y La Nación y como si fuera poco, algunos veteranos les tiran un puntapié, como de pasada, para que aprendan de una vez, “qué cosa es la revolución”. Como si ellos supieran.   
Lo viejo se hace viejo cuando presume que lo nuevo es una etapa inferior en el destino humano.
Los pibes vienen con bronca, pero no pisan el palito. No caen en el juego que propone Magneto y sus esbirros. Vienen de un país aniquilado, ninguneado, derrotado, sangrado, vaciado. Y vienen de inventarse otro mundo, donde entremos todos y donde la política sea una poesía en el muro del barrio. Vienen de trocar la merca licenciosa del olvido impune, por una cultura nacional y popular de la memoria. Vienen de escuchar decir a Kirchner que “cuando la juventud se pone en marcha, el cambio es inevitable”.
La derecha con poder sabe dónde pega y cuándo pega. No ametralla al boleo con sus editoriales. Ametralla a los que están en los barrios, con su salita de primeros auxilios, con su escuelita de apoyo, con la incansable lucha por los derechos humanos, los de ayer y los de siempre. Ametralla con odio en tinta impresa a los que pintan mil escuelas y dicen que van por más, a los que acuden gozosos a inaugurar un jardín o acompañar a Cristina a seguir inaugurando fábricas, caminos, hospitales, gasoductos y pozos petroleros recuperados.
A ellos les disparan porque malician que no son la mera continuidad melancólica de aquella juventud gloriosa de los años setenta. Y no se equivocan.
Esta juventud que milita el proyecto de las mayorías populares en el siglo XXI, es la superación cualitativa de aquella otra. Abreva de aquella experiencia lo mejor que tuvo y aprende al mismo tiempo, a no cometer ningún pecado de soberbia.
Las patrullas perdidas, como decía Walsh hablando de vanguardias, fueron parte de una tragedia nacional. Fueron.      
Sur, paredón, La Cámpora… ¿y después qué? Después querrán venir por el conjunto del pueblo, por sus trabajadores, por sus sindicatos, por una vuelta al país de la deuda externa, por una educación mitrista y privatizada, por una salud para pocos.
Sigue cayendo la lluvia sobre Buenos Aires y en el corazón de Boedo, los pibes de La Cámpora despiden a uno de los suyos. Se llamaba Christian Alejandro López y le decían Rolo sus compañeros. 20 y pico de años y se llevó para siempre el aplauso de pie de la militancia, de esa que lo recuerda mostrando su rostro en mil fotografías, en mil anécdotas, en mil historias que caben en un puñado de años de esta nueva patria que les quema el pecho y el alma. Rolo pintando escuelas, llevando el Nestornauta, pateando el barrio, dando clases de apoyo, escuchando y participando de reuniones incansables  donde se habla de Perón y Evita, de Néstor y Cristina, de Mao y del Ché, de San Martín y Belgrano.
La juventud que libera es siempre universal en sus valores. Y esta lo es. Pero el piberío de ahora le lleva una ventaja a la generación diezmada, como llamó a la suya Néstor Kirchner: sabe mucho más de los Caudillos federales que de Ho Chi Minh y Carlos Marx. Todo un signo del cambio de época.  
Y Rolo se murió de golpe o casi. Por una infección mal atendida, quizá; o quizá porque una maldita bacteria se escapó de la guarida donde incuba el odio. Fue tan militante de base como el Chicho, de 20 años también, que se murió desangrado hace justo un año por meterse a separar una pelea que no le pertenecía, pero que él creía que sí, porque en la militancia aprendió que nada de lo humano le era ajeno y entonces se metió a separar a otros pibes de la villa y lo mataron.
Están ametrallando a esos pibes con sus editoriales. Al sentido de la vida digna que heredaron de esos otros pibes que los precedieron en aquella otra juventud de la militancia.
Y Rolo marchaba con ese mismo sentido.  
La Cámpora se mete en las cárceles, en las escuelas, en los hospitales, en las Universidades. Y se mete con la memoria del país que fuimos y del que estamos haciendo.
Por eso los persiguen.
Porque si fuera cierto que andan con chóferes y autos oficiales y entre lujos y banquetes,  el poder no se inquietaría con ninguno de ellos. Descansaría en ellos. Dormirían tranquilos sabiendo que la hacienda está a resguardo con una pléyade de jóvenes domesticados.
Cuando ese poder dominaba la escena y las agendas, dijeron: “No hay democracia sin mercado”. Justificaban la sangría financiera que vendría, primero por la América Latina y después, el resto del mundo. Total, la resistencia popular, obrero-estudiantil, era apenas un consumo de la nostalgia infértil.
30 mil desaparecidos aquí y otros tantos allá, dejaron tierra arrasada para cometer las peores tropelías. Y fue así, a groso modo, que el mercado se fagocitó a la democracia desde sus entrañas.
El poder imperial de los EE.UU., Consenso de Washington mediante, pasó de una fase de supremacía política y militar a otra de plena hegemonía política y cultural. Se comieron la cancha, con la tribuna incluida. Con el cuento proclamado del “fin de la historia”, estaban decretando el fin del Estado para las mayorías, el fin de la democracia inclusiva, el fin de la esperanza, el fin de las utopías.
Los dueños de esa receta son los que hoy escriben partes de guerra desde Bruselas.
La Eurozona retrocedió en el segundo trimestre de este año al 0,2 %. Hay once países en recesión en toda Europa. Francia está estancada y Alemania duda entre caerse o seguir disimulando.
Y no hay luz al final del túnel. Ni hay quien encienda un farol para advertir que a todos les llegará su diciembre argentino del 2001.
Aquí encendimos nuestra propia antorcha cuando llegó Néstor y después Cristina y empezamos a decir: No habrá patria sin democracia inclusiva, sin trabajo, sin producción, sin soberanía.     
Esa antorcha es la que portaba Rolo y mal que le pese al poder, seguirá encendida en millones de pibes, quién sabe hasta cuándo.

Miradas al Sur, domingo 19 de agosto de 2012

viernes, 17 de agosto de 2012

En el nombre del Padre de la Patria



“Es la tempestad que conduce al puerto” le dice San Martín a Mercedes, su amada hija. Y se muere.
Eran las tres de la tarde del 17 de Agosto de 1850.   
En su monumental obra sobre la vida de San Martín, Norberto Galasso cuenta: “A veces en los atardeceres, camina lentamente por la casa. Ayudado por su bastón, se interna en su dormitorio y permanece largo rato ante los retratos: el de Bolívar y el suyo. Entre la niebla que vela sus ojos quizás encuentra en ellos el resumen de una vida de largas y denodadas luchas. Quizás viene a su memoria aquella incitación del venezolano que se halla impreso en la litografía: ¡Unión, unión y seremos invencibles!...Luego regresa al comedor y, sentándose junto a Mercedes, se ensimisma en sus recuerdos: Sucre, cayendo del caballo, con un balazo en el pecho; Bolívar, muriéndose solo y triste, con su Gran Colombia despedazada; Artigas, que en su prolongado exilio verde del Paraguay, se está muriendo ahora…Pero la altivez con que la Confederación ha defendido la soberanía frente a las grandes potencias prueba que los esfuerzos no han sido vanos…”
A 162 años de su partida, el General ha vuelto entre nosotros.
No como el bronce sin vida que quisieron los mitristas.
Ese que vuelve es San Martín de veras, hablando en español y en guaraní con igual gracia.
Es el que legó su espada a Juan Manuel de Rosas por defender la Patria ante el Imperio.     
Es el que retó a duelo a Rivadavia, al que describió con desprecio en carta a O’Higgins “Rivadavia me ha hecho una guerra de zapa sin otro objeto que minar mi opinión…yo he despreciado tanto sus groseras imposturas, como su innoble persona”.
Es el que le escribe a Guido el 23 de febrero de 1819: “Mañana salgo y según las noticias que adquiera de Belgrano y Montoneros, procederé”, actuando personalmente ante los Caudillos del Litoral y el Protector de los Pueblo Libres, Artigas, para garantizar la unión de todos los criollos contra los maturrangos que amenazaban aniquilar la Independencia de la Patria Grande.     
Es el que escribió a Rosas al saber  la espuria alianza de los unitarios contra la Confederación: “No puedo concebir que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar a su Patria…”.   
Es el que escribió en la Orden General del 27 de Julio de 1819: “Compañeros…cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos trabajen nuestras mujeres, y sino andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios: seamos libres y, y lo demás no importa nada”
Ahora que tenemos Patria, es San Martín de veras el que vuelve a las Escuelas.
Y es eso, no La Cámpora, lo que más alborota a los mitristas.   

El Argentino, viernes 17 de agosto de 2012


jueves, 16 de agosto de 2012

Lo esencial es invisible a los medios



Allí están las noticias del día.
Y allí las mentiras y la opereta constante de algunos medios como Clarín y La Nación.   
¿Y los hechos esenciales que nos ocultan dónde están?
“Ojos que no leen, corazón que no siente”, parece ser la consigna de Magneto.     
Con este farolito alumbremos algunas:  
*La Presidenta entregó la distinción de Investigador de la Nación al Químico Roberto Williams y Premios “Bernardo Houssay” a diferentes Científicos. Luego saludó a los atletas que participaron en las Olimpiadas de Londres. Cuando el Estado, la ciencia y el deporte se unen, hacen más digno a un pueblo y más grande a una nación.
*El ganador de la Medalla de Oro, Sebastián Crismanich, desmintió a Lanata y agradeció al Estado por el apoyo recibido.
*El Jefe de Gabinete, Juan Abal Medina, inauguró en Tecnópolis el nuevo portal web del Gobierno que reúne el conjunto de políticas públicas orientadas a la juventud. Argentina Comparte es acercar el Estado a todos los ciudadanos.
*La ministra de Seguridad, Nilda Garré, exoneró a un policía acusado de homicidio. Fin del encubrimiento corporativo.  
*El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos informó que fueron apresados cinco prófugos  por delitos lesa humanidad cometidos en la ex Esma. Fin de la impunidad.
*El ministro de Educación inauguró el primer postítulo de especialización Docente de Nivel Superior en Educación y TICs, destinado a docentes de nivel secundario para su  formación específica a partir del Programa Conectar Igualdad.
*El Canciller Timerman se reunió en Perú con el presidente Humala, reafirmando los vínculos históricos de fraternidad entre nuestros países.   
*El músico Gustavo Santaolalla brindará charlas y conciertos, libres y gratuitos, a lo largo y ancho del país, organizados por el Gobierno nacional. La inclusión cultural que le dicen.
*Los ministros Alicia Kirchner, Enrique Meyer y Norberto Yauhar, firmaron un convenio para fortalecer el turismo rural de todo el país. Más producción, más empleo, más paseo, más inclusión social.
*Liliana Mazure por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y Néstor Tognetti por la empresa Ar-Sat (Satelital) acordaron la digitalización de 150 cines con la provisión de 150 proyectores HD, sonido digital y software de gestión para salas de todo el país. A más cultura, más calidad.
*El Senado avanzó en la aprobación del nuevo Código Civil con fuerte rasgo argentino y latinoamericano.
*El Nóbel Joseph Stiglitz dijo: “La paranoia con la inflación no tiene justificación”.
*La nueva Procuradora, Alejandra Gils Carbó, propuesta por la Presidenta, recibió el voto favorable de 63 senadores.  
O sea.    
La única verdad es la realidad.

El Argentino, jueves 16 de agosto de 2012

miércoles, 15 de agosto de 2012

La teoría, la práctica y los sueños



El lunes fue tiempo de la teoría.
El Nóbel de Economía, Joseph Stiglitz y la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner fueron los expositores en una conferencia sobre la crisis mundial y la deuda externa. 
El martes fue tiempo de la práctica.
La Presidenta encabezó el acto de presentación de la nueva línea de producción de tractores y cosechadoras de la firma John Deere, ensambladas con piezas argentinas, en la fábrica santafesina de Granadero Baigorria.
Los eventos se realizaron en el Museo del Bicentenario y en la Casa Rosada, respectivamente.
En ambos, la teoría y la práctica se abrazaron, se mezclaron, se juntaron como partes de un todo.  
Stiglitz teorizó y a la hora de marcar un rumbo, un norte, un ejemplo que sirva para encontrar una salida a la crisis que sacude al mundo, no se anduvo con vueltas ni abstracciones.
Y dijo: Argentina es el camino.  
¿Por qué esta afirmación del Nóbel más prestigioso del planeta no fue titular de los grandes medios que se la pasan diciendo que todo anda mal, que estamos aislados y bla, bla, bla?
La Presidenta, a su vez, teorizó ejemplificando cada concepto con una acción de gobierno del 2003 a la fecha.  
Ayer afirmó, con la imagen en vivo y en directo de trabajadores, empresarios y jóvenes: “Hay que cuidar los intereses de los que trabajan e invierten en el país. Es bueno formar, no con adoctrinamiento, sino formar argentinos, porque durante mucho tiempo deformaron argentinos. Lo importante no es saber cosas, sino no saber cosas que no sean verdaderas”.   
Luego de inaugurar un Centro de Formación Industrial en un Hogar-escuela de  Baigorria, creado por Evita y luego abandonado, la Presidenta afirmó: “Todo lo que estamos haciendo, todos y cada uno de los días, es para que las cosas sigan avanzando y la Argentina no se atranque como sucedió con el resto del mundo. Vamos por más: vamos por más trabajo, más inversión, más industria, más ciencia y tecnología y más valor agregado”.
“Hoy es un día de industrias, de generación de puestos de trabajo”, finalizó.  
Estos hechos son los que verdaderamente marcan la vida de los argentinos.
Porque la constante producción, contra viento y marea, hace que la evolución de la industria metalmecánica esté indicando que en el 2003 el 64 por ciento de la facturación era importada y el 36 por ciento nacional, mientras que hoy es el 43 por ciento importada y el 57 por ciento nacional.
Saber y comprobar que esta evolución no es por azar ni por “vientos de cola”, sino por un modelo de desarrollo inclusivo que da sus frutos tanto en primavera como en invierno, es saber de los sueños y el orgullo de un país.
Aunque lo siga negando la cadena del odio y el desánimo. 

El Argentino, miércoles 15 de agosto de 2012

martes, 14 de agosto de 2012

Las puertitas del señor Macri



Los dos proyectos de país en pugna estuvieron a la altura de sus circunstancias.
Mientras ayer la Presidenta disertaba en el Museo del Bicentenario junto al Premio Nóbel Joseph Stiglitz sobre la deuda externa, demostrando cómo se conduce un país sin tener que chocarlo en la primera curva, en la Ciudad de Buenos Aires, el caos y el desgobierno hacían de las suyas.
Todos lo sufrían, menos el señor Macri que, cual personaje de historieta, cerró las puertas a la realidad y se dio a la fuga.  
Esta Argentina que superó su propia crisis a partir del 2003, es una bandera levantada por  los pueblos que resisten la crisis en Europa y también por académicos del nivel de Stiglitz o Krugman que proponen el modelo  liderado por Cristina como única salida para la encrucijada que atraviesa el mundo.
Entre el orgullo nacional y la vergüenza ciudadana. Por esa cornisa anda la vida.    
El conflicto del Subte deja varias enseñanzas.
La principal es que de la vieja política no se puede ni se debe esperar absolutamente nada.
Y Macri, señoras y señores, es la vieja política.
¿Por qué? Por que antes de Néstor y Cristina Kirchner, estaba en la naturaleza de la política firmar una cosa con las manos hoy  y borrarla con el codo mañana.
La gente no creía en los políticos y los políticos, en una gran mayoría, no creían en la gente.
Es lo que hace Macri: pide que le devuelvan los Subtes, el Gobierno nacional se los devuelve, Macri firma el traspaso y luego los abandona en el primer andén.
No tiene palabra. No la respeta. No la valora. No la cumple.
Se puede ser de izquierda, de centro o de derecha. Pero para gobernar una comuna, una provincia o un país, hay que honrar la palabra.
En las antípodas está la obra maestra del neoliberalismo, signada por hacer añicos la palabra.
“Hoy digo una cosa, mañana otra”.   
En consecuencia, y por lo visto en estos días de caos y desgobierno porteño, Macri es claramente un heredero de esa subcultura política.
No creemos en la soberbia de los inspectores del voto de las mayorías. La mayoría de los porteños lo votaron dos veces a Macri para que ejerza la jefatura del gobierno local y hay que respetar ese voto.
Pero esta conducta ciudadana no nos inhibe de opinar y proponer que la próxima vez votemos mejor.
Macri no gobierna, se victimiza. Es un patrón amarrete, más que conservador; no arriesga nunca. No se juega por los ciudadanos de su aldea. Se fuga.
Tiene el síndrome de falta de liderazgo que está matando a Europa.
Cristina, en cambio, lidera un proyecto, tiene un pueblo a su lado y la voluntad necesaria para enfrentar adversidades y transformar la realidad.   
Es otra lección que el paro del Subte dejó en la superficie.  

El Argentino, martes 14 de agosto de 2012




lunes, 13 de agosto de 2012

¿Por qué no lo hace, Macri?



La reacción popular fue inmediata. Ardían teléfonos y celulares. Las redes sociales se cargaban de comentarios mordaces. La oposición aullaba, como siempre. La mayoría de los ciudadanos celebraba a viva voz.
¿Qué había pasado?
La televisión mostraba un aviso oficial de Presidencia de la Nación que recordaba, con tono pedagógico, la situación real de los Subterráneos de Buenos Aires. Y sobre el final del spot, una voz preguntaba “¿Por qué no lo hace?” en obvia alusión a la falta absoluta de gestión y decisión por parte del gobierno porteño de Mauricio Macri para resolver el conflicto que afecta a un millón y medio de personas.
Veamos.
El 3 de enero de este año Macri aceptó y firmó el traspaso de los Subtes a su legítimo dueño: la Ciudad de Buenos Aires. En la misma acta el Estado nacional se comprometió a transferir 360 millones de pesos en 12 cuotas a fin de garantizar el funcionamiento efectivo del transporte público más usado en la Capital.
Dos días después, el 5 de enero, Macri asume su rol y sube la tarifa un 127 % elevando el costo del pasaje de 1,10 a 2,50 pesos.
La Nación cumplió a la fecha con el pago de 240 millones de pesos más la compra de 45 vagones nuevos por un valor de 90 millones de dólares que están esperando que Macri vaya a buscarlos sin costo alguno.
Sin costo alguno.
Por si esto fuera poco, los porteños pagan al Subte millones de pesos por mes a través de una partida específica descontada en el ABL y que el aviso muestra en imagen (Ley 23.514- Fondo Permanente para la ampliación de la Red de Subterráneos)
O sea. El Gobierno nacional pone la plata comprometida, pone los vagones gratuitamente, los porteños ponen la plata que recauda directamente el gobierno porteño ¿y Macri qué pone?
Debería empezar por hacerse cargo de sus obligaciones y a renglón seguido resolver el conflicto gremial y facilitarle la vida a los ciudadanos y no hacerla tan desgraciada como la viene haciendo dejándola de a pie.
Son momentos donde no hay que ser muy entendido para entender lo que está  pasando. La cruda realidad provocada por el desgobierno porteño reemplaza la necesidad del análisis político.
Como en un ejercicio virtual, ahora invirtamos los datos y supongamos por un instante  que todos le quieren hacer la vida imposible a Macri y nadie, ni el Gobierno nacional ni los porteños, ponen un peso para los Subtes. Supongamos.
¿Para qué sirve un gobernante en esas circunstancias? ¿Para decir como dice Macri que no puede hacer nada si no le dan más plata o si no sube las tarifas un 500 % más? ¿Para hacer como hace Macri que no hace nada para resolver el problema?
Macri confundió al Subte con un pozo. Y no advirtió que se enterró solito.

El Argentino, lunes 13 de agosto de 2012






domingo, 12 de agosto de 2012

La batalla cultural en su mejor momento



El cuento de Augusto Monterroso decía: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.
Con apenas siete palabras es considerado el más célebre micro relato en lengua española.
Hasta ahora.
Esta semana sin subtes, con el Hospital Borda violentado por la policía Metropolitana, con otros Hospitales parados por demolición y con la recurrente amenaza de más cierres de grados y escuelas públicas, se provocó en Buenos Aires una sensación algo parecida a esa pesadilla.
Y aquel mini cuento fue superado por este otro: “Y, viste como es Macri”.
Con estas cinco palabras los funcionarios macristas justificaron el capricho del jefe del PRO para no hacerse cargo de gobernar la ciudad. 
Quien crea que el neoliberalismo está sepultado, sólo tendría que leer las noticias que llegan de Europa para darse cuenta, irremediablemente, que esos intereses y los políticos que los representan, aún andan por aquellas lejanías y por estas cercanías.
Llevan las de ganar los que trabajan por una democracia inclusiva, en tanto Macri y sus abonados dan batalla con categorías del siglo pasado, mientras que el proyecto nacional, popular y democrático avanza a la par de los vientos del nuevo siglo.
Aún así no hay que descuidarse ni un instante.
Para no perdernos en el laberinto al que convoca el fastidio colectivo provocado por la desidia de Macri, ni ser presas fáciles de la andanada mediática con que dispara y disparará Clarín y los grandes medios de aquí hasta diciembre, es preciso ajustar las clavijas para un mejor entendimiento.
¿Qué está ocurriendo ahora? Que la aplicación de la sintonía fina del modelo gobernante está pasando el peine por todos los costados de la realidad.
“¿Por qué no lo hicieron antes?”, interpelan los opositores. Porque antes no se podía y ahora sí. Es una primera respuesta. Pero una segunda y más categórica es: ¿Y porqué no lo hicieron ustedes, los opositores, cuando fueron gobierno? ¿O acaso salieron de un repollo?
De aquí en más el Estado invertirá en más Estado. Y eso provoca la reacción de los viejos “ajustadores”, hoy devenidos en nuevos “ajustados”.
Bonelli, por ejemplo.
Se dirá, y con razón, que eso viene sucediendo desde el 2003. Pero con la sintonía fina,  el Estado, después de un largo tiempo de responder demandas, empieza a preguntarse por aquello que falta. Y el Estado se pregunta por el transporte que consume, por el banco que resguarda sus bienes, por las firmas que fabrican sus billetes, por el combustible que insume en su transporte. El Estado se pregunta y al hacerlo pisa callos. O descubre falencias en la propia gestión y las remedia sin demoras.
Por eso los funcionarios viajarán en Aerolíneas Argentinas, se depositarán los sueldos y otros fondos públicos en el Banco Nación, se pone en valor la Casa de Moneda y se carga nafta y gas en YPF.
El modelo sigue siendo previsible.
Sin ser reiterativos, pero con el ánimo de salir a la calle con argumentos sólidos,  diremos que este modelo cada vez que se encontró con dificultades, de menor a mayor, las que quieran poner de ejemplos, siempre optó por más inclusión social y por más  ampliación de derechos. Nunca fue para atrás. Siempre fue por hacer de lo público un espacio virtuoso y liberador. Es una de las características esenciales del modelo.
El neoliberalismo, en cambio, opta ante cada dificultad, por tomar crédito en el mercado de capitales, o sea, endeudarse y en lugar de ampliar derechos y alimentar el consumo, opta por el achicamiento de gastos y el ajuste social. 
La batalla cultural, en orden al espacio que eligió ocupar el gobierno, el Estado y el proyecto político liderado por Cristina Fernández de Kirchner, se libra sosteniendo la eficiencia de gestión desde un pensamiento claramente integrador, productivo, inclusivo, abarcador, reparador.
Decimos que es un buen momento para dirimir esta batalla, lejos de cualquier campaña electoral, porque los proyectos en pugna están a cielo abierto, en la vidriera, se muestran como son, descarnadamente. No importará tanto la plataforma que los próximos candidatos presenten en el futuro. Importará saber qué hicieron hoy, qué lugar ocuparon, qué salida propusieron.
En este contexto habrá que anotar el desempeño en la gestión de cada gobierno para poder calificarlos en las urnas.
Pasen y vean.
Buenos Aires es una maqueta viviente de lo que es el neoliberalismo y la derecha criolla más ramplona.     
El abandono de los Subtes no sólo expresa una pésima gestión, una falta absoluta de responsabilidad con los ciudadanos que están bajo su orbita institucional. Expresa un desinterés total con lo público y con el público, es decir, con todos los ciudadanos.
La insensibilidad social de Macri y el PRO se muestra en su más patético delirio.   
Así son ellos, así piensan, así viven, así gobiernan.
La técnica comunicacional del monopolio que los protege sigue siendo la misma: incendian la pradera y culpan de encender el fuego al Kirchnerismo. Y como ya no pueden salvarlo a Macri del desgaste, arrastran virtualmente hasta el ring al Gobierno nacional para hacerlo compartir el cartel de “irresponsable”.
Mienten cuando exclaman en plural “son caprichos de los gobiernos”. Hay un solo gobierno responsable del caos sufrido en Buenos Aires y es el de Macri. 
¿O pretenden que el Gobierno nacional intervenga los Subtes con la Ciudad adentro?
Bueno sería que todos insistamos, desde el lugar donde nos puso la vida, que la batalla de fondo es entre dos proyectos en pugna desde hace 200 años.
Y que la suerte de esa batalla definirá el país de los argentinos.    
Sería una manera de unificar el pensamiento a veces fragmentado y disperso por el bombardeo de Clarín y sus repetidoras.
Porque lo que aparece como “desconectado”, en verdad, son cuentas de un mismo collar de hechos desestabilizadores.
La Cadena nacional, en este sentido, sirve para orientar el rumbo, revelar verdades y defender nuestra soberanía.
Aunque distintas en su textura, las cadenas que los criollos pusieron en 1845 en la Vuelta de Obligado, sirvieron para lo mismo.    

Miradas al Sur, domingo 12 de agosto de 2012

sábado, 11 de agosto de 2012

YA NADA SERÁ IGUAL

Como todos los domingos de 9 a 10hs los espero en la AM 570, la radio de las Madres. http://www.madres.org/wms2.htm

viernes, 10 de agosto de 2012

Un lugar en el mundo: Argentina



La Cadena nacional de radiodifusión hoy sirve para que la verdad no sea secuestrada por el monopolio mediático.
Suficiente razón para su uso en una democracia que no la utiliza para anunciar el descuento del “13 % a los trabajadores y jubilados” ni el “estado de sitio” ni “el corralito” ni “el corralón”.
Ayer sirvió para que la Presidenta realizara anuncios de trascendencia:     
La Argentina empezó a perforar, nuevamente, sus propios pozos de gas, a producir su propio Euro diesel y su propia nafta Premium.
La Argentina profunda será provista de combustibles por YPF, a lo largo y ancho del país.
Allí donde todo es soledad, donde el páramo sucede a los pueblos, a los bosques y los lagos, allí estará YPF.
Como dice el equipo conducido por Miguel Galuccio: “Donde otros no llegan, llega YPF”.
La Presidenta anunció las nuevas y millonarias inversiones del Estado en la gran empresa de energía recuperada para los argentinos y fue mucho más allá de los números: transmitió la garantía de un proyecto de país sustentable donde entramos todos y todas.
La firma del Pacto Federal Hidrocarburífero entre el Estado nacional y las provincias, expresa sin equívoco alguno, que sólo los argentinos son los dueños de sus recursos.
La energía está.
Debería alimentar estratégicamente, además del transporte y las fábricas que se abren en esta Argentina reindustrializada, la usina que alimente la verdad. Sí, la verdad. Esa verdad que nos ocultan los lenguaraces y escribas del monopolio mediático.
La Presidenta reclamó ayer una ley de ética periodística, afirmando la necesidad de que los que editan falsas noticias, como Bonelli y otros de su misma laya, dejen de mentir, de asustar, de hacer campaña contra la Argentina y contra los argentinos, o al menos  digan cuáles son las ventanillas donde cobran por la “publicidad no convencional” o “chivos” o como se llamen. 
Si todos entendemos que la Argentina “duerme con el enemigo”, revelar la verdad sería   tarea sencilla.
Pero si no es así, si la pantalla de “TN” ametralla con mentiras a granel en cada casa, en cada bar y en cada lugar público y encima les creemos, entonces ese enemigo público número 1, que es la mentira, habrá ganado la batalla contra el país  profundo.
Habría que transmitir una y otra vez el discurso presidencial de ayer.
Servirá para seguir desnudando a los falsos profetas de la crispación. Servirá para ponerle nombre y apellido a los agitadores profesionales.
Servirá, en definitiva, para ser más libres.
Ningún país se hace con tristeza y desconfianza; lo sabe el pueblo, pero también lo saben los canallas.
Por eso mienten, asustan y siguen sin resolver el conflicto del Subte en la Ciudad.  

El Argentino, viernes 10 de agosto de 2012





jueves, 9 de agosto de 2012

Macri, ese hombre indiferente

El político, sea de derecha, de izquierda, o sus costados, es un tipo ocupado y preocupado por su entorno social.
Macri no.
El político, venga de donde venga, intenta ser creativo. A veces lo logra y otras no. Pero invierte su tiempo en buscar soluciones; por sensibilidad social o por su ego individual.
Macri no.
El político con funciones de estado trabaja varias horas al día al frente de su gestión.
Macri no.
El político que tiene experiencias al frente de una empresa o varias, al frente de un sindicato o de una banda de rock, le pone onda y escarba en lo mejor de su pasado para utilizarlo en pos de su gestión.
Macri no.
El político gobernante que se enfrenta a un conflicto, lo hace como puede y debe hacerlo, con lo que tenga a mano; lo destraba, lo resuelve, lo utiliza para su capital político y luego dice a los cuatro vientos “¿Vieron cómo lo hice? ¿Vieron que se puede cuando se sabe cómo? ¿Vieron que soy el patrón de la esquina? ¿Vieron que estoy para más?”
Macri no.
El político olfatea tras la huella que dejaron sus colegas victoriosos y trata de imitarlos en lo mejor que tuvieron, aunque hayan estado en las antípodas de su pensamiento.
Macri no.
El político investiga las causas del fracaso de otros colegas políticos, indaga, pregunta, quiere saber lo que de mal hicieron para no pisar la misma piedra.
Macri no.
El político es un tipo que podría pecar de mil errores y pecados públicos y privados, pero nunca de ser un tipo indiferente. Explota un volcán y no dice: “¿Y yo qué culpa tengo?”. Desborda el río en su comarca y no declara: “Es la madre natura y sus consecuencias”. Se incendia la pradera y no dice: “No nací para bombero”. El tipo se preparó durante años para llegar donde está y entonces, actúa. Reparte remedios, colchones, canoas y compra matafuegos y después declara: “Como verán, estamos trabajando para llevar soluciones a la gente”.
Macri no.
El político actúa sobre el horizonte de la realidad. Pero cuando no encuentra ni el plano ni la perspectiva y todo espacio le es ajeno y hostil, inventa su propio horizonte.  
Macri no.
El político, mientras gobierna, no se va de vacaciones.
Macri si.
A los que viven o transitan la ciudad más rica de la Argentina, lamentamos decirles que fuimos abandonados por Mauricio Macri y su eterno gris de ausencia.
Y si la orfandad que deja es peligrosa, también lo es su presencia belicosa contra los más pobres, contra los enfermos de los hospitales públicos, contra los profesionales de clase media, contra los pibes y sus maestros, contra los trabajadores, contra los usuarios del Subte, contra los médicos y enfermeros.
O sea.
Macri, ese hombre indiferente, abandonó la Ciudad a su suerte.    

El Argentino, jueves 9 de agosto de 2012

miércoles, 8 de agosto de 2012

Con su historia en la piel



“Encontramos otro nieto, el 106”. 
Así comienza el mensaje de Abuelas de Plaza de Mayo leído ayer.
El día de San Cayetano, protector del pan y del trabajo y el día del Cumpleaños de la Casa Cuna.
Deja que hable la vida y te sorprenderá.
Pablo Javier Gaona Miranda es el nieto 106.   
Su papá, Ricardo y su mamá, María Rosa, lo acunaban entre sus brazos aquel 14 de mayo de 1978 cuando la dictadura los desapareció.  
De los padres nunca más se supo.
Pablo tenía apenas un mes de vida y  reapareció ayer en las Abuelas y otros nietos recuperados, con su identidad y su memoria, con su historia en la piel.  
Desapareció en el país del terrorismo de estado y el genocidio; siguió desaparecido en la democracia de la impunidad y el olvido y volvió con su propia sangre en el país de las Madres y las Abuelas, el país que preside Cristina Fernández de Kirchner.
Quizá su padre le haya susurrado alguna vez la bella guarania de su tierra paraguaya, “Mis noches sin ti” y lo haya dormido canturreando: “Sufro al pensar que el destino logró separarnos, guardo tan bellos recuerdos que no olvidaré, sueños que juntas forjaron tu alma y la mía y en las horas de dicha infinita que añoro en mi canto y no han de volver”.
Venimos de allá lejos, Pablo.
De cuando Clarín escribía en esos mismos días: “Los órganos periodísticos se manejan con prudencia. El gobierno -de Videla- no ejerce presiones indebidas. La prensa escrita se alinea sin dificultades en el rumbo general del proceso…”
O cuando La Nación ponía en tapa una nota titulada: “Apoya la Rural la acción del Gobierno -de Videla-”.
Lo cierto es que las Abuelas recuperaron otro nieto.
Y otro nieto recuperó su país, su pueblo, su patria, su historia, su familia, su verdadera identidad.
Si pintar nuestra aldea es pintar el mundo, pintar la Argentina es pintar la memoria, la verdad y la justicia en trama universal.
Es nuestro orgullo nacional, en un país que reencuentra sus raíces.    
Ayer se inauguró en Pampa del Indio, allá en el Chaco profundo, el Primer Centro Educativo Bilingüe Intercultural del país y de toda Sudamérica, con la participación protagónica de los hermanos Wichi, Qom y Mocoví.
Es otra forma de reencontrar la identidad de este pueblo que somos.
Pampa del Indio es la Argentina de hoy.
Nos ponemos de pie para saludar el gesto solidario de los artistas populares que lo hicieron posible junto al gobierno provincial y nacional. 
Como bienvenida a Pablo y a la espera de los 400 nietos que faltan, seguimos cantando:  
“Mi corazón en tinieblas te busca con ansias, rezo tu nombre pidiendo que vuelvas a mí porque sin ti ya ni el sol ilumina mis días y al llegar la aurora me encuentra llorando, mis noches sin ti”.

El Argentino, miércoles 8 de agosto de 2012

martes, 7 de agosto de 2012

¡Liberen a Buenos Aires!



La Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue un verdadero caos el día de ayer.  
Quizá hoy también.
No hay antecedentes de semejante atascamiento en el tránsito, de furia ciudadana, de ómnibus cargados hasta los techos.
Y hay un solo responsable que deberá dar cuenta de tan indigno desgobierno: Mauricio Macri.
No hay que invertir los términos de la responsabilidad: es Macri el que no se hace cargo de los Subtes; sólo después se entenderá la lucha de los trabajadores que están a la intemperie, al igual que todos quienes habitan y trabajan en la gran ciudad.
Buenos Aires está atrapada en una red de ineficacia, desidia, ineptitud e insensibilidad.
Todas “cualidades” del gobierno del PRO.
Las últimas pruebas son, más que elocuentes, escandalosas.  
Cierre de la Terapia Infantil del Hospital Durand.
Falta de calefacción y atención medica adecuada a los internos del Hospital Borda.
Falta de atención del Hospital de Niños Gutiérrez, del Tobar García y del Argerich. Denuncia por el abandono edilicio y médico del Hospital Álvarez.
Cierre de grados en Escuelas de la Ciudad.
Falta de pago en los subsidios para los teatros independientes luego de ser aprobados por la Legislatura.
Falta de pago a la tarifa del alumbrado público y en consecuencia el corte del servicio eléctrico al Obelisco y varias Plazas de la Ciudad.
Aumento de los niveles de pobreza y mortalidad infantil.
Aumento del déficit habitacional, con una paradoja macrista: la población en villas creció el 52 % mientras el 40 % de las obras autorizadas fueron suntuosas.
Denuncias varias por los burdeles y casas de prostitución avaladas por gobierno del PRO.
El ajuste salvaje del ABL.   
La lista sigue pero con esto es suficiente para demostrar que en la Ciudad no se gestiona ni para la gente ni para los indigentes ni para los sufrientes vecinos que no pueden creer que estén sin Subterráneos por el abandono de Macri de su responsabilidad como titular del transporte público más importante de la CABA.
El monopolio de Clarín y La Nación le cuidan la espalda (y algo más) al procesado Jefe porteño con un sospechoso silencio.
Pero hay otra forma sutil de cuidarlo.
Es la que emplean algunos medios haciendo compartir la responsabilidad de lo que ocurre por partes iguales, al PRO, al Gobierno nacional y a los trabajadores.
Esos periodistas saben que mienten.    
Porque saben que hay un solo responsable: el gobierno de Macri.
Los Subtes son de la Ciudad y de nadie más. Lo dice una ley. Lo dijo el propio Macri cuando firmó el traspaso e impuso un tarifazo en los pasajes.
Buenos Aires está presa de esta pesadilla.
¡Basta ya Macri!
La cárcel  es para los asesinos de Mariano Ferreyra; no para los ciudadanos.   

El Argentino, martes 7 de agosto de 2012
  

lunes, 6 de agosto de 2012

Las alas en el ropero



Hay quienes acostumbran a ponerse las alas que heredaron de sus mayores y las  guardan en el ropero con infinito amor.   
Son los que vuelan alto, miran con ojos de esperanza y despliegan la memoria que  anida en el alma de los pueblos. 
Los dueños del poder mediático no entienden de estas cosas.  
Ametrallan desde cada tapa de Clarín y La Nación, aunque sólo consigan el eco fantasmal de los que no tienen pueblo o de los que habiéndolo tenido, allá lejos y hace tiempo, optaron por tirar su honra a los perros.  
El paredón del odio está resquebrajado y como tal se muestra.
Ayer, domingo, La Nación publicó: “Efecto paritarias: A pesar de la crisis, se incrementó el consumo. Las ventas de alimentos y bebidas sin alcohol subieron 2,6% en junio”.
Y sigue diciendo que hubo un fuerte rebote y que “el efecto paritarias llegó al consumo. En junio, las ventas de alimentos y bebidas pegaron un salto del 2,6% en volumen…representa la segunda suba más importante del año, empujada por los aumentos salariales acordados en los últimos meses. El dato confirma la recuperación de la demanda que había empezado a vislumbrarse en mayo, tras el abrupto freno registrado a partir de marzo”.
Algo es algo.   
Pero como buscan excusas para decir que el Gobierno “es un desastre”, el diario de Mitre publicó el día anterior otra nota titulada: “Impacto en la avenida Alvear. Los productos de lujo, en retirada. Las trabas a la importación”.
No tiene desperdicio. Es una pintura del país de la exclusión, del país que fue.
¿Cuál es la nómina de productos de “su” primera necesidad que ya no encuentran?: Carteras Luis Vuitton, queso gorgonzola, el Pecorino romano y los quesos duros franceses e italianos: el roquefort Societé; el brie y camembert Président, el parmigiano macchiato San Daniele o el Reggiano, el Prosciutto de Parma San Daniele, cervezas importadas y una gran variedad de tés, desde los ahumados Twinings, a los orgánicos franceses Dalfour y los ingleses Ammad Tea.
 “El lujo es un tipo de consumo pasional, de conocedores guiados más por el ánimo y la opción de calidad que por los precios”, apunta un joyero.
“De todas maneras, esto de vivir con lo nuestro no es nuevo -recordó una fuente-…Es tan arcaica, dañina y burocrática esta política que no podrá sostenerse mucho más en el tiempo”, agregó.  
“Maldito modelo nacional, popular y democrático”, parecieran decir.
Pobrecitos.
Si las elecciones fuesen hoy, la Presidenta constitucional de los argentinos triunfaría por el 60 % de los votos.
Y eso les provoca mucha rabia e impotencia.  
En nuestro ropero no habrá ropa de marcas.
Pero nos alcanza con un par de alas y un país cada vez más justo y soberano para seguir volando.   

El Argentino, lunes 6 de agosto de 2012



domingo, 5 de agosto de 2012

El final de 200 años de soledad



El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, mayor timonel institucional de la Argentina, acaba de cruzar victoriosa una nueva raya de la historia: en una misma semana liberó al país de su deuda principal y protagonizó este “Cruce de los Andes" del siglo XXI que es el Mercosur con Venezuela adentro.  
La próxima estación será el 7 de diciembre con el adiós definitivo al monopolio mediático.
Del lado Magneto de la vida, como dice Víctor Hugo Morales, todo es incertidumbre, lamentos, aullidos, mentiras e injurias.
Un dato que marca el pulso de este nuevo tiempo es que esa metralla del odio no ocasiona el mismo daño que provocaba en el pasado.
Por eso se fortalece Víctor Hugo.
“Lo que no mata, engorda”, dice el refrán popular.
Lo cierto es que, mientras el mundo se achica, la Argentina amplía sus fronteras hasta el Caribe.
De eso queremos hablar.
La historia dirá, creemos, que el 31 de julio de 2012 el Sur se alzó triunfante sobre un Norte que se disgregaba peligrosamente.  
El Mercosur, ampliado y consolidado, significa terminar con 200 años de soledad, como acertadamente dijo nuestra Presidenta.
¿Cuál es el patrón de medida que fundamenta semejante hondura en la definición?
En el plano más largo de la historia convendría releer a Eduardo Galeano y sus Venas Abiertas de América Latina:  
“Nunca seremos dichosos. ¡Nunca!” Había profetizado Simón Bolívar. Para que el imperialismo norteamericano pueda, hoy día, integrar para reinar en América Latina, fue necesario que ayer el Imperio británico contribuyera a dividirnos con los mismos fines. Un archipiélago de países, desconectados entre sí, nació como consecuencia de la frustración de nuestra unidad nacional. Cuando los pueblos en armas conquistaron la independencia, América Latina aparecía en el escenario histórico enlazada por las tradiciones comunes de sus diversas comarcas, exhibía una unidad territorial sin fisuras y hablaba fundamentalmente dos idiomas del mismo origen, el español y el portugués. Pero nos faltaba, como señala Trías, una de las condiciones esenciales para constituir una gran nación única: nos faltaba la comunidad económica”.
Esta era la radiografía del continente 42 años atrás.  
En el plano más corto y contemporáneo habría que empezar por tener un planisferio a mano.
¿Cómo se dividía el mundo hace apenas 10 años?
La caída del Muro de Berlín y el derrumbe de la Unión Soviética diluyeron la tensión de la Guerra Fría y corrieron el eje de la disputa Este-Oeste o “capitalismo versus comunismo” hacia esa fantasía del “fin de la historia”. 
Pero la confrontación real seguía siendo entre países ricos y países pobres, entre potencias dominantes y regiones dominadas.
De un lado teníamos el Norte y del otro el Sur.
Los del Norte eran los ricos y los poderosos. Con su economía, su poderío bélico y su hegemonía absoluta sobre los organismos internacionales que hacían y deshacían las reglas de juego internacional después de la Segunda Guerra Mundial.
El FMI y el Banco Mundial eran los que sobresalían.
En ese hemisferio se movían a su antojo los EE.UU., Europa y Japón.
En el Sur del planeta estábamos los países pobres, los dominados y colonizados, los que alimentábamos la caldera del mundo con nuestras materias primas y con el jugoso pago de la deuda externa.
Por ese mundo ancho y ajeno, como diría Ciro Alegría, se contaba esta América Latina, China, la India y a mitad de camino, Rusia y el naufragio de lo que fue el llamado “Bloque socialista”.
Ese equilibrio es el que acaba de romperse definitivamente.
El Norte en franca descomposición y el Sur recuperando su destino de Patria Grande.
Este desarrollo desigual y combinado de las placas geopolíticas, desarticula el viejo mundo que conocimos para articular otro nuevo que recién empieza.
En este contexto, lo nuevo ha nacido y se llama Mercosur.  
Hay otros hechos novedosos que son demostrativos de este nuevo ciclo de la historia.
El remedio amargo que el Norte exportaba recurrentemente al Sur para expoliarlo y dominarlo mejor, con sus recetas de ajustes y desolación, ahora lo prueba en su propio territorio y con sus propios conciudadanos. Los griegos, los españoles, los italianos, una buena parte de Inglaterra, Francia y Alemania, sufren el desempleo y el abandono por parte de sus gobiernos en nombre de los organismos que en nuestro continente están para el museo, pero que en Europa son constitutivos de un súper gobierno junto al Banco Central de aquel continente.
No están impedidos a exportar sus crisis como estaban mal acostumbrados.
Pero hete aquí que al Sur se le ocurrió arreglarse por su propia cuenta, pagar sus deudas y liberarse del FMI. Y crecer. Y desarrollarse. Y agregar valor agregado a sus productos primarios. Y consumir. Y tener mercados nacionales. Y para colmo, asociarse  en intercambios de carácter estratégico, como YPF-PDVSA, o directamente unirse en un solo bloque.
Eso es hoy el Mercosur.
El sur de América pasó de ser una comunidad de intereses históricos, culturales, sociales y políticos para ser, además, una sola comunidad económica con sus velas al viento navegando siete mares. Traza el horizonte con la pasión del pionero que sabe que bajo sus pies está el petróleo, el gas y los alimentos y que tiene técnica y ciencia suficientes para convertirlos en cadenas productivas e industriales más rutas terrestres y de navegación para trasladarlos de una punta a la otra del continente.
Si no hay resistencia popular, la crisis política europea y los ataques especulativos de los ladrones financieros, podrían extenderse hasta que se cansen de saquear pueblos. Y sus escombros caerían sobre nosotros sin tener un cobijo donde guarecernos.
El Mercosur es ese cobijo, en tanto casa común de nuestros países; pero por sobre todo, es un faro que ilumina por primera vez en 200 años la próxima centuria de la humanidad.
La única condición para que eso suceda, es que el faro no se apague.
O sea, que la derecha no lo apague. Por eso hay que cuidar esta luz.
Tenemos patria y somos Mercosur.
Por estos anchos caminos anda nuestra historia.

Miradas al Sur, domingo 5 de agosto de 2012


sábado, 4 de agosto de 2012

YA NADA SERÁ IGUAL

Como todos los domingos de 9 a 10hs te espero aquí en la AM 530 la radio de las Madres para compartir nuestro programa: Ya nada será igual. Este domingo viajaremos por América Latina Unida, solidaria y organizada. Te voy a estar esperando.
http://www.madres.org/wms2.htm

viernes, 3 de agosto de 2012

Un país con las manos libres



Faltaban pocos días para asumir la Presidencia.   
Néstor Kirchner se prodigaba generoso con sus compañeros, diagramando la hoja de ruta y entreviendo los nombres y los pilares de un gobierno destinado a sacar a la Argentina del infierno, como él propuso y cumplió.
En esos días un periodista le espetó: “El FMI advirtió que si su gobierno no veta la ley que posterga las ejecuciones hipotecarias, se postergarán los convenios ya acordados”. El presidente electo sonrió y respondió: “No hay que olvidarse de que Argentina ya demostró que puede vivir sin el acuerdo con el Fondo”.
Quienes lo conocían, comprendieron el mensaje.
El periodista puso violín en bolsa con aires de descreído.   
En esos días vertiginosos de mayo de 2003 su esposa, la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner, declaraba: “Es hora de hablar de nuestra generación, no por los atajos que tomó, sino por lo que en verdad expresaba de cambio político, de compromiso con el destino del país y del mundo”.
Esas convicciones y esa claridad de rumbo fueron las que llevaron a reconstruir el país en nueve años, desprenderse del yugo que imponía el FMI y comprometer nuestro destino histórico con la América del Sur.
Y saldar las deudas provocadas por gobiernos anteriores.  
El pago del Boden 2012 es un capítulo central de este recorrido, al que habrá que abordar no como una fotografía estática, sino como parte de un proceso dinámico de soberanía, crecimiento industrial y desarrollo con inclusión social.
La bajada de cuadros de los genocidas también fue un momento preciso, pero que se explica, en su dimensión real, en el desarrollo integral de la política de derechos humanos que puso el fin a la impunidad.
Así, el proyecto nacional, popular y democrático demostró desde el 2003 que concibe la acumulación política como fruto de la acción de gobierno.
Primero la decisión y la acción. Sólo después, la acumulación de mayores cuotas de representatividad.
Kirchner decía que las relaciones de fuerza son la consecuencia de una construcción diaria, pero con la mira puesta siempre en el largo plazo.
No hay relaciones preestablecidas. Se las construye.
Como el amor verdadero.
Que no es el falso amor de Macri.
Allí está el discurso presidencial de anoche. Para leerlo y analizarlo mil veces.
Se paga una deuda, se aumentan los haberes de los jubilados y se reafirma el camino de la producción y el trabajo.
La historia dirá que esta Presidenta honró la deuda pública, honrando su palabra. 
Quisieron quebrar este proyecto por el frente externo, fracasaron.
Quisieron aislarnos del mundo, fracasaron.
Quisieron quebrar el orgullo de un pueblo, fracasaron.
En este país no habrá más deudas ni olvidos.

El Argentino, viernes 3 de agosto de 2012

jueves, 2 de agosto de 2012

A más patria, menos deudas



La patria está desatada.
Con el Mercosur se liberó el continente y mañana nos liberaremos de las deudas que dejó el neoliberalismo.  
Se alborota el vecindario con la más maravillosa música que, como dijo el General, “es la palabra del pueblo”.
Los miserables del poder más miserable no salen de su asombro.
Estaban acostumbrados a mandar sin mucho apuro.
Gobernaban a control remoto. Por intermedio de.
Del capataz de turno, el gerente, el amanuense, el político de moda, el batata, el capanga, el obispo, el general, el almirante, el brigadier.  
“Andá a verlo a fulano de parte mía”, era su latiguillo preferido.  
Ellos ni se mosqueaban. Estaban para otra cosa. Acumulando billetes en la billetera.
Y mucho más dinero en paraísos fiscales.
Eso sí: se ocupaban de entregar premios y castigos desde las tapas de Clarín y La Nación.
Por décadas disciplinaron haciendas, congresos, gobiernos, planes económicos, el valor del peso y del dólar, la balanza comercial, las exportaciones y las importaciones, el humor social, la tasa de inflación y la inseguridad, por el módico precio de una editorial de Mitre o de Magneto Herrera de Noble.
Hoy lo tienen a Lanata. Y no les alcanza.  
Piden pan, no le dan; piden queso, le dan hueso.
No funcionan como antes las palancas de cambio. Cada vez los leen menos. Y menos  les responden.
El kirchnerismo es el hecho maldito del país corporativo.
Alguna vez los porteños elegirán a quien se ocupe y preocupe por la salud pública.
Y entonces sí, no habrá más penas ni olvido en el país de Gardel.
Los pacientes del Borda no pueden ni deben esperar mucho más.  
Menos ahora que lo nuevo ha nacido definitivamente y se llama Mercosur con Venezuela adentro.
La Patria Grande nació otra vez de sus cenizas.
El centro de gravedad de la política, el que no estaba en manos de los pueblos ni de sus presidentes, ahora sí les pertenece. Porque ahora el Mercosur recuperó la brújula que utilizaron Artigas, Bolívar y San Martín.
¡Agarrate Catalina que ponemos quinta hacia el futuro!
La historia está sucediendo.
Habrá un antes y un después del Mercosur y del pago a los bonistas, pese a Macri, a Magneto y a la oposición que confunde su mandato.
Tan confundidos están que alguna progresía cree que poner el pecho a las corporaciones, es igual a mostrar los pechos en la Tele.    
Cuesta abajo en la rodada, Clarín terminó por convocar los servicios de asesor espiritual en estos temas al “matricida” Schoklender.
Y ya que estamos, preguntamos: si los que martirizan a una mujer no debieran gozar de salidas transitorias ¿por qué está libre Magneto entonces?
Sigamos andando.
Que a más patria, menos deudas.
Otra linda ecuación para saber por qué cantamos.  

El Argentino, jueves 2 de agosto de 2012

miércoles, 1 de agosto de 2012

La memoria del gato negro




Lo dijimos ayer.
Venezuela en el Mercosur es una sonora carcajada de los pueblos de Artigas, Bolívar y San Martín.
Hoy vamos a hablar de algo grave que ocurre en la ciudad de Neuquén. 
Advertimos que esta nota no es apta para personas susceptibles de emoción violenta.
Gobierna el municipio, la rama radical del PRO.
El cobista Héctor Pechi Quiroga es el Intendente.
Fue el primero que firmó un acuerdo con Mauricio Macri rumbo a las elecciones del 2015.
Al igual que sus provincias hermanas, Neuquén nació, creció y se unió al territorio nacional a través del ferrocarril.
Los trenes llegaban hasta la vieja estación y giraban su alma de caldera a leña sobre una   plataforma giratoria que era todo un orgullo para los neuquinos.  
Ese lugar es un verdadero patrimonio cultural.
Cuando se fue el ferrocarril, construyeron allí un Anfiteatro para poder resguardar el foso como sitio histórico.
Donde antes circulaban locomotoras, ahora pasea la gente sobre el Parque Central.   
Pero este 22 de abril llegaron las topadoras, demolieron los tres primeros escalones y con esos escombros taparon el Anfiteatro.
Así como lo lee.
La orden fue del Intendente Quiroga.
El 29 de abril se congregaron muchos jóvenes, artesanos y artistas populares y empezaron a reconstruir lo que parecía un milagro: desenterrar el patrimonio público.
Lo hicieron. Y al hacerlo, de entre las ruinas, surgió imprevistamente un gato negro aprisionado durante 7 días. Y allí anda la mascota disfrutando de sus 7 vidas.
Hubo fiesta y baile cuando en junio terminaron la tarea.
La cultura no se entierra, la memoria tampoco.   
Pero el odio, ya sabemos, no descansa. Y fue así que este 30 de julio, durante la fría madrugada y a escondidas, nuevamente las topadoras de Quiroga enterraron por segunda vez el sitio histórico.
¿Para esa derecha no vale nada la participación ciudadana, la voluntad pacífica y democrática de una juventud que es protagonista, la presencia de Pérez Esquivel, las 8 mil firmas de apoyo, los 13 festivales, las 100 bandas musicales solidarias, el patrimonio cultural de un pueblo?
Y allí están ahora los pibes, nuevamente, desenterrando con sus manos la historia demolida.
Conmueve tanta dignidad.
Así como nos indignan los que no llegan a entender que esta es otra Argentina y que hoy somos un país que rescata su memoria como el bien más preciado.
Ocurre en Neuquén; debería dolernos por igual a todos los argentinos.
¿Cuánta distancia media entre la mediocridad de esa derecha injusta y los Presidentes que ayer se reunieron en Brasil?
El continente es ese gato negro que salió vivito y coleando entre los escombros del Anfiteatro demolido.
Por eso está de fiesta. Y sigue resistiendo.

El Argentino, miércoles 1 de agosto de 2012