domingo, 20 de noviembre de 2011

La única verdad es esta realidad



Como si el realismo mágico diera una voltereta en el aire y cayera sobre las comarcas de ese poder mediático que siempre despreció.
Como si García Márquez les sacara la lengua augurándoles cien años de soledad a Clarín y La Nación.
Como si el orden de las cosas se hubiese invertido, no justamente por azar, sino por la voluntad de un pueblo.
Como si el género del drama y el grotesco estimulara las plumas y las voces que otrora fueron las firmas del exclusivo y excluyente club de certificadores del sentido común.
La única verdad no es ese caprichoso plagio de realismo mágico que, por otra parte, seguirá perteneciendo por los siglos de los siglos al imaginario popular.
La única verdad es que el viejo orden ha caído.
Ese sí que sería un título certero para describir la realidad del mundo, la región y la Argentina adentro.
Los poderes establecidos a lo largo y ancho del siglo XX perdieron densidad e institucionalidad.
Ni los EE.UU. ni Europa son hoy lo que supieron ser en la antigüedad.
Es una crisis estructural que hace temblar las columnas que sostienen esa vieja hegemonía colonial e imperialista.
Los burócratas de la ONU y la OEA, el FMI y la OTAN, ordenan un café y el mozo les trae una lágrima, un mate cocido o lo que tiene a mano.
Los gobiernos de los países centrales acuerdan un “plan de salvataje” para Grecia y Zorba el griego corre el riesgo de morirse de hambre en pleno baile.
Ese viejo orden tiene sucursal en la Argentina desde siempre. Y también ha caído.
La prueba está en la desesperación facciosa demostrada por sus grandes medios. Mienten tanto y tan descaradamente en sus editoriales, que apenas son un remedo de aquellos burócratas que antes mencionamos.
Asustan con el dólar, por ejemplo, queriendo provocar una corrida y la gente de a pie, en clave de Néstor multiplicado, los mira como diciendo “¿Qué te pasa Clarín, estás nervioso?”.
Pero a no engañarse. Lo que cayó es el viejo orden, no el poder mediático que lo sostenía.
Siguen allí, como el eco vago de un mundo que ya no está, como una mascarita en medio de su propio funeral, como un lobo aullándole a la luna. Pero siguen allí. A veces agazapados y a veces en fugaz estampida por las calles y los bares y las plazas, como si fueran los toros de San Fermín. O el toro fijo de Wall Street.
La mejor manera de enfrentarlos es identificarlos ante cada operación contra los intereses del pueblo y la nación.
Pero sin detenerse más que lo necesario en ese preciso instante donde los hombres y mujeres se vuelven luminosos con su propia verdad.
Hay una patriota en la Casa Rosada. Por eso es tiempo de avanzar y construir un orden liberador, transformando la victoria electoral en más y mejor organización social.
Eso se llama, construir poder popular.
El Gobierno de Cristina está en la antesala del tercer mandato del proyecto nacional iniciado con Néstor Kirchner el 25 de Mayo de 2003.
Acomoda los muebles. Alfombra a nuevo el salón de todos. Quita los subsidios a los poderosos, transparenta el mercado de divisas, defiende el modelo con uñas y dientes, inaugura fábricas, sostiene con eficiencia y dignidad la línea área de bandera de los argentinos. Renueva las lámparas para alumbrar mejor, cercanías y lejanías.
Es una forma de decir que la fiesta obscena del viejo orden ha terminado.
Las principales espadas del modelo limpian los alrededores del salón para que las alimañas del mercado “negro” no hagan su agosto envueltos en papel prensa. Transparencia es el nombre del cambio en esta etapa. Todo por derecha. Empezando por la derecha. La económica, la política, la que venga.
¿Se opone alguien a esta transformación social? Si fuese así, habrá que debatirlo a cielo abierto, con todos los vecinos y los compañeros del trabajo o del papi futbol. Pero debatirlo entre todos, es la tarea. Es la manera de dejar al desnudo la proyección enfermiza que los comunicadores del poder hacen de cada acción de gobierno.
Ellos dicen: “Se terminó la fiesta”. Diario La Nación.
Nosotros decimos: así es y no le han mentido. Tendrán que aceptar, como un jarabe amargo, que la política de subsidios es universal en tiempos de crisis, pero selectiva en tiempos de bonanzas.
Ellos dicen: “La tarifa, como De Vido subraya, no se modificará. Pero los usuarios pagarán mucho más por el gas, luz y agua”. Diario Clarín.
Nosotros decimos: con todo respeto humano, háganse ver por un profesional. Si admiten que las tarifas no subirán ¿cómo hacen para fundamentar que igual se pagará más? A no ser que Clarín disponga un aumento desde las oficinas de Magnetto.
Ya entendimos: ustedes pagarán más. Esa es la queja.
Y a eso le suman que el eje de rotación de la democracia ya no pasa por la inmunidad y la impunidad de nadie, tampoco de los poderosos, sino por una política que redistribuye progresivamente el ingreso y la riqueza. Y que para peor de males, tiene caja de quinta pero no tiene marcha atrás.
Lo cierto es que a mayor transparencia, mayor equidad social. ¿O no se preguntan adónde irán a parar las sumas recuperadas por la quita de subsidios a los grandes contribuyentes? Les damos una ayuda para que no se confundan: ¿Adónde fueron a parar los ahorros de los trabajadores recuperados de las ex AFJP? Si responden a más escuelas, más hospitales, más caminos, más agua, más cloacas, habrán acertado en la respuesta. Si continúan con la opereta de siempre, es porque simple y llanamente no quieren que les quiten los subsidios, no quieren que haya transparencia en la compra venta de divisas, no quieren equidad social.
En esta nueva fase del modelo, el consumo, la producción y la creación de fuentes de trabajo se seguirán recalentando. Aunque no tanto como los diarios del monopolio. Y se seguirán enfriando aquellos mecanismos que encontraron su fundamento en épocas de plena crisis pero no ahora que estamos de lleno en plena redistribución equitativa.
No hay neutrales en esta historia, dice la Presidenta.
Los ninguneados de siempre están contentos. Y esa música del pueblo no suena bien a todos los oídos.
Se tendrán que ir acostumbrando.

Miradas al Sur, domingo 20 de noviembre de 2011

sábado, 19 de noviembre de 2011

HOY: YA NADA SERÁ IGUAL

"Ya nada será igual" El programa que conduce Jorge Giles en la AM 530, La Radio Compañera, todos los sábados de 16.00 a 17.00hs ya tiene su blog. http://yanadaseraigual.blogspot.com/

Escuchala en vivo y en directo hoy sábado 19 de noviembre a las 16hs en www.madres.org/wms2.htm

viernes, 18 de noviembre de 2011

Hay una Patriota en la Casa Rosada


Aquel 20 de Noviembre de 1845 el poder colonial sabría finalmente que allí, en la Vuelta de Obligado, miles de patriotas empuñaban su honor en nombre de una historia que estaban escribiendo ellos mismos.

Duro con ellos.

Cuentan que ingleses y franceses mascullaban su odio contra los criollos que cruzaban las cadenas que impedían esa marcha belicosa y mercantil remontando triunfal el Paraná, aguas arriba.

Pero no entendían la porfía en resistir tanto poder de fuego.

Hasta que uno de los invasores dijo resignado: “hay un patriota en el gobierno”, pensando sin nombrarlo, en el Brigadier General, don Juan Manuel de Rosas.

Duro con él.

Cuando se produce esa chispa de encuentro y combustión entre un pueblo y su líder, los pueblos se vuelven invencibles.

Y los poderosos sólo encuentran una forma de vencerlos: dividiéndolos.

Es la dura lección aprendida en estos 201 años que llevamos de historia soberana.

La otra lección, su contraparte, es la unidad nacional y popular.

Ahora que se acerca una nueva conmemoración de aquella heroica Batalla, fundamento de nuestra Soberanía, es preciso valorar:

La Patria que hoy tenemos.

El pueblo que hoy somos nuevamente.

La Patriota que habita esa Casa de Gobierno.

Es la que dijo ayer: “en momentos tan complejos de la economía mundial, en la Argentina y en la región en general de América del Sur tenemos una oportunidad de dar un salto histórico en nuestro desarrollo industrial, tecnológico y social y lo vamos a aprovechar para potenciar este especial momento de la región”.

Estamos en ese preciso momento donde se juega el destino común de una vez y para siempre.

Que una fábrica como Peugeot que ocupaba 700 trabajadores en el 2003 hoy cuente con un plantel de 5700, no es un dato menor ni mucho menos aislado. El contexto es la patria recuperada.

Al fin y al cabo, eso es la soberanía.

Cuando Cristina dijo un día: “Tenemos Patria”, fuimos muchos los que sentimos que ahora sí, teníamos trabajo, educación, salud, viviendas, caminos, jubilaciones dignas.

Ya no cruzamos cadenas sobre el río contra nadie. Hoy se construyen automóviles en la Argentina, para caminos locales y caminos de afuera.

Ya no vamos a esperar a nuestro Líder a Ezeiza, confrontando con tanquetas y bayonetas. Hoy se recuerda y honra a Néstor Kirchner y se declara, como lo hicieron ayer los militantes, los gobernadores, ministros y funcionarios desde Río Gallegos, que Cristina es la única conducción del movimiento nacional y popular, del peronismo y sus vecindades.

Ya no se administra la crisis, como en Europa. Se gestiona la victoria que no le pertenece a un gobierno solamente.

Es de un pueblo que ha vuelto a celebrar su soberanía.

El Argentino, viernes 18 de noviembre de 2011

jueves, 17 de noviembre de 2011

Los mocasines del militante


Llovía a cantaros ese 17 de noviembre de 1972.

El militante se había empapado ya la noche anterior, llevando y trayendo las banderas y los bombos al local del barrio.

La alegría y la emoción se mezclaban con el regreso de Perón a la patria.

El frío en los huesos no contaba. El mate cocido caliente remediaba todo.

Los compañeros iban llegando para marchar de allí hasta Ezeiza.

Pero debía cambiarse esas zapatillas antes de largar la marcha

Repasaban una y otra vez las instrucciones del Movimiento y la JP.

El documento de identidad. Papel de diario. Fósforos. Pan y dulce.

El listado de los compañeros. No caer en ninguna provocación y avanzar organizadamente.

El militante tiritaba de frío con los pies mojados.

Corrió a cambiarse y volvió al instante con un nuevo calzado: un par de impecables mocasines.

Sus amigos lo gastaban por su facha de flaco militante, de campera militante, de mirada militante, de conducta militante y de zapatos mocasines a tono para una gran fiesta.

El cielo no mejoraba. Y ellos marchaban alegres hacia Ezeiza.

La columna se engrosaba en cada barrio. Retenes militares por aquí y por allá, pero nada ni nadie los podía detener.

El repertorio era incansable: el Himno, la Marchita, consignas populares y de tramo en tramo un “Viva Perón, carajo” que venía desde lejos.

Arriba del avión también se cantaba. Pero la tensión crecía.

Perón le dio instrucciones precisas al Chacho Pietragalla, de la JP.

“Por si las moscas”, le dijo. Y le enseñó las armas.

“¿Y si lo quieren apresar, General?”

“Habrá que resistir” respondió Perón a Juan Manuel Abal Medina a poco de bajar en Ezeiza.

Los encerraron en el Hotel del Aeropuerto.

La dictadura esperaba una rendición total de Perón ante Lanusse.

“Vamos a salir de acá, así el pueblo se entera que me tienen preso” ordenó Perón.

“No me obligue a disparar” dijo un comisario a cargo del cerrojo.

Perón avanzó igual. Lo escoltaban Cámpora, Rucci y Abal Medina.

Llegaron a la casa de Gaspar Campos.

Los muchachos, dispersos entre los bosques y el río, reagrupaban fuerzas hacia allá.

“La Casa Rosada cambió de dirección, está en Vicente López por orden de Perón”.

Sale el sol. Y Perón habla desde una ventana a esa multitud: “Compañeros…gracias…siento una inmensa satisfacción al presenciar la calidad humana de nuestra juventud…cuando un país puede confiar en su juventud debe sentirse orgulloso de su futuro…el mañana es de ustedes…quiero entregarles un consejo: la fe de ustedes debe ser inquebrantable”

El militante señaló sus mocasines ya destartalados por el aguacero y comentó por lo bajo:

“¿Vieron quién es el único que vino correctamente calzado para esta fiesta?”

Así nació el Día del Militante.

El Argentino, jueves 17 de noviembre de 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Entre el cielo y el infierno


Imaginemos un poco. Es un buen ejercicio para la memoria.

Empecemos por imaginar un día en la vida de Ángela Merkel.

La jefa del gobierno alemán se levanta temprano y parte a su despacho.

La Bundeskanzler habla con banqueros, con presidentes de la eurozona y el tema siempre es el mismo: el ajuste.

Nunca una inauguración de escuelas, de fábricas, de caminos y obras públicas.

Nunca.

En tiempos de ajuste salvaje, la palabra “producción y empleo” es una herejía.

Y la palabra “inclusión” te transforma en sospechoso de inmigrante clandestino.

Merkel charla animadamente con el francés Sarkozy y se dividen las tareas.

Uno habla con los griegos. Otro, con los italianos.

Recitan la receta del FMI con algunos bemoles.

“Europa desaparece si desaparece su moneda” dicen. “Es la crisis más grande desde la segunda guerra mundial. ¿Cómo debemos enfrentarla? Ajustando más la economía con menos gasto público, menos empleo, menos inversiones”.

España ya probó la medicina. Y se cae. Portugal, ídem. Grecia e Italia, ídem.

La cultura greco romana no era tan fuerte como nos enseñaron.

¡Hasta el petiso Asterix se les anima!

¿Y un día en la vida de nuestra Presidenta es muy distinto?

Se levanta temprano. Recibe a sus ministros y funcionarios.

Viene de Tierra del Fuego. Inauguró una fábrica. Habló a los trabajadores y les pidió que cuidemos el país que reconstruimos y que vamos por más. Siempre.

Vuelve a Buenos Aires. Viaja a Santa Fe. Recorre la planta de General Motors en Alvear, en las afueras de Rosario. Le muestran la unidad 200.000 del modelo “Agile” producido en el país y, además, se anuncian más inversiones.

Pronuncia un discurso y luego se dirige a la ciudad santafesina de Las Parejas; cierra la 8ª edición de la Muestra Agroindustrial, “Néstor Kirchner”; participan más de 90 empresas de maquinaria agrícola.

Se anuncian inversiones por 2,5 millones de dólares y se descubre una placa recordatoria con la frase que pronunció Néstor Kirchner en julio de 2007, cuando dijo: “Las Parejas es el corazón vivo de la Argentina que renace”.

Dice Cristina: “es bueno que los argentinos sepamos que tenemos que defender con uñas y dientes, en un mundo complejo que se derrumba, este modelo que hemos construido entre todos y que aprendamos que cuando comienza a irle mal a un sector, generalmente son los más vulnerables los que más tarde o más temprano sufrirán las consecuencias”.

En el regreso lee que la ministra Alicia Kirchner declaró: “Mientras en el mundo se discute el ajuste, en Argentina se siguen generando puestos de trabajo e inclusión”.

Cristina sonríe.

Sabe que él la está mirando desde algún rincón del cielo, mientras festeja el triunfo de Argentina.

El Argentino, miércoles 16 de noviembre de 2011

martes, 15 de noviembre de 2011

Si no nos dejan soñar...


Habló la Presidenta desde Tierra del Fuego y convocó a seguir creciendo de manera solidaria.

Europa se desploma, advierte la canciller alemana, Angela Merkel.

Berlusconi ya es pieza de museo.

Atacan a nuestra Aerolíneas Argentinas, provocando la cancelación de vuelos.

Cristina llamó a no boicotearnos entre nosotros.

Se recupera una fábrica y hay fiesta popular en Ushuaia.

¿Hay una Europa viable y otra Europa inviable?

Si hubo provincias inviables en el país de Cavallo ¿porqué no pensarían lo mismo para el viejo continente?

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, solicitó a la Justicia la suspensión de la personería gremial de APTA, Asociación del Personal Técnico Aeronáutico, por no acatar la conciliación obligatoria.

El radicalismo parece a punto de desintegrarse.

El peronismo federal ya se desintegró pero sigue haciendo daño desde las huestes sindicales que responden a Luis Barrionuevo. Momo Venegas, de FATRE y Ricardo Cirielli, de APTA, entre otros.

La Presidenta dijo “Yo les pido a todos los argentinos que tengamos la inmensa responsabilidad de defender lo que hemos logrado. Defenderlo inteligentemente, que no significa no debatir. No me gustan las sociedades de mudos, pero tampoco las de tontos, que debaten cosas que nada tienen que ver con la realidad del país”.

Argentina avanza. Europa retrocede.

Argentina construye trabajo y producción. Europa los destruye.

Argentina invierte, invierte, invierte. Europa ajusta, ajusta, ajusta.

Paren las rotativas.

Muchachos, ustedes, los “combativos” del siglo XXI, los que no aceptan que el mundo ya no volverá a ser lo que era, que ha llegado el fin de un ciclo para la humanidad, que hay que elegir de qué lado se quiere estar, si del lado de los presidentes que se parecen a los mercados o del lado de los presidentes que se parecen a sus pueblos.

Muchachos, a la Argentina la defendemos entre todos o no la defiende nadie y Aerolíneas somos todos y esta vez es para siempre.

Muchachos, ustedes, los especuladores del billete verde, los que defienden los subsidios a las grandes empresas, bancos y financieras, los que se ponen locos y furiosos cuando escuchan hablar de transparencia, los que titulan mentira tras mentira en sus editoriales, los que bastardean la voluntad del pueblo y el digno orgullo de sentirnos argentinos.

Quizá nuestro buen gusto por la belleza se explica porque aquí no se rinde nadie y se está haciendo historia y aquí hay memoria y hay un 54 % de la verdad y aquí hay coraje, voluntad y claridad.

Por eso, bajen las armas de una vez, que aquí sólo hay pibes soñando.

Pero además, como dice el graffiti de los indignados, si no los dejan soñar, no los dejarán dormir.

El Argentino, martes 15 de noviembre de 2011

lunes, 14 de noviembre de 2011

Los zapatos de la patria


Alguna vez fuimos un país descalzo.

Un país sin casas ni caminos ni automóviles no precisa andar calzado.

Alguna vez fuimos un país sin escuelas.

Un país sin alumnos ni trabajadores ni productores no precisa andar calzado.

Alguna vez fuimos un país sin turistas.

Un país sin jubilados ni viajeros ni cantores no precisa andar calzado.

De allá venimos todos, de ese viejo país de la injusticia y la tristeza de andar descalzos por las calles de la vida.

Es preciso que usemos la memoria como un arma cargada de futuro, parafraseando al poeta.

Es preciso que les recordemos a la dama y al caballero que, desprevenidos, repiten como un loro lo que leen en Clarín y La Nación, que les recordemos decía, que hubo un tiempo, no hace mucho, donde el infierno tan temido estaba aquí a la vuelta, en el fondo de la casa, en esa pesadilla que tenía el domicilio fijo en la almohada, en el flaco sueldo que se moría de pena a mitad de cada mes, en la falta de trabajo.

Pero para que nadie crea, confundido de olvidos, que sólo nos conformamos mirando por el espejo retrovisor, es preciso que pintemos entre todos una bandera gigante, con fondo patria, azul y blanco y escribamos, por ejemplo: ¡Argentina producirá este año 115 millones de pares de calzado!

Levantemos la voz, sin prepotencia alguna, sólo para que se escuche a lo lejos una humilde noticia de este tiempo, pero que nos hace tan felices, ahora que ya no somos un país descalzo ni andamos por la vida con zapatos rotos.

Pase, vea y compare, señora, señor:

La ministra de Industria, Débora Giorgi, afirmó en un bello texto que la Argentina duplicó la producción nacional de calzados en los últimos 7 años y que casi triplicó el consumo de zapatos.

De ser alguna vez un país que arrastraban por el suelo los mercaderes del templo neoliberal, nos hemos convertido en un país “cien pies” que no para de andar de aquí para allá.

La industria del calzado es un buen ejemplo para entender lo que está pasando.

Venía a los tumbos y en un puñado de años, Néstor y Cristina mediante, se pusieron de pie y echaron a andar con taco y suela nueva.

Mil fábricas pequeñas y medianas. 70 mil personas trabajando en ellas. Apreciados en el extranjero por su porte y elegancia, ya llevan exportados 1.200.000 pares, revirtiendo la tendencia nefasta del pasado.

Zapatero a tu zapato, ahora que se puede caminar a cielo abierto, desoyendo los aullidos de esos lobos desdentados que tienen sus madrigueras en las tapas de Clarín y el zócalo de TN.

Usted sabrá disculpar. Pero este día quisimos arrancar de esta manera.

¿Qué importa si Susana se quedó sin poder comprar más dólares?

La patria camina con zapatos nuevos. Y eso sí que es importante.


El Argentino, lunes 14 de noviembre de 2011

domingo, 13 de noviembre de 2011

Artífices de nuestro propio destino


Dicen que la rueda de la historia funciona más o menos así:

Los pueblos construyen su propia realidad cultural, viven conforme a las mismas durante un largo ciclo, luego transforman esa realidad y vuelven a comenzar un ciclo nuevo. Si este será superador o no respecto al anterior, dependerá de quiénes lideren el cambio social y cultural.

En este marco podríamos afirmar que en nuestro país hay un choque inevitable entre una cultura del amor que se abre paso y otra cultura del odio, que niega su decrepitud y resiste el cambio.

Hemos construido hasta aquí como sociedad, un tiempo histórico signado por la construcción y la reparación de derechos, junto a la recuperación del rol del Estado en los asuntos de la vida pública.

Al kirchnerismo, expresión actualizada del movimiento nacional y popular, le cabe el logro de haber reposicionado el sentido de la política y la democracia con más inclusión social y más integración latinoamericana.

Nada le vino dado a este país desde otros confines. Nada. Todo lo que hoy tiene lo construyó con su propio esfuerzo y saber.

Acertados o equivocados, los argentinos podemos decir con propiedad y fundamento que volvimos a ser artífices de nuestro propio destino.

Si esto es así, hay que definir categóricamente que el modelo de país vigente, en términos políticos, económicos y sociales, es una construcción cultural colectiva.

Podrán arreciar las tempestades de la crisis global en los EE.UU. y la vieja Europa, pero la voluntad popular ha dicho con toda elocuencia y claridad, que los argentinos desean vivir en este proyecto de país que lidera Cristina.

Esta introducción pretende dar cuenta de la singularidad del proceso político que protagonizamos los argentinos en los últimos años y que nos convoca y estimula a valorar el hábitat cultural que nosotros mismos hemos construido.

¿Será por eso que Clarín y La Nación se oponen?

Ya peca de grotesca la furiosa y desenfrenada ofensiva mediática contra la democracia argentina.

Meten miedo todo el tiempo. Intentan cargarse el 54 % del electorado a martillazos de titulares y editoriales, escritas y habladas. Y no contentos con eso, cargan también contra algunos dirigentes de la oposición a los que ellos mismos prohijaron en tiempos del Grupo A.

El reciente episodio de pretender vanamente ensuciar la relación con el gobierno de los Estados Unidos por parte del diario de Mitre, La Nación, los ubica a la derecha del Tea Party. Esa derecha fundamentalista del país del norte, al menos, se declara fanáticamente norteamericana. Mientras que la corporación mediática cruzó hace rato la raya reservada sólo para los cipayos de peor estofa.

Lo cierto es que mientras la Argentina, Brasil, China, India y los países emergentes todos, siguen y seguirán creciendo económicamente, trastocando el viejo orden de las cosas en el mundo, la tragedia griega se extiende como una mancha venenosa.

Ya cayó Italia. Ya cayó España. Ya cayeron los pobres y las clases medias en los Estados Unidos de América. Ya cayó la educación en Chile.

Y ya cayó otro edificio en Buenos Aires y ahora amenazan con hacer caer los derechos constitucionales de los docentes porteños.

La lista sigue y amenaza con engrosarse allí donde la serpiente del neoliberalismo encuentre el terreno apto para poner sus huevos.

Después de la advertencia de la directora del FMI, Christine Lagarde, acerca de que el mundo corre peligro de ingresar a una fase de crisis terminal, de la que nos salvamos todos o no se salva nadie, según afirmó, tenemos la impresión de estar asistiendo al lanzamiento de los últimos botes que quedaban en el naufragio neoliberal y sentimos la necesidad de activar el reflejo de ponernos en guardia ante una eventual provocación de querer contagiarnos con tamaña crisis mundial.

La estrategia del poder financiero global está a la vista: resguardar a los bancos y financieras, “creyendo” que con planes de ajustes cada vez más impopulares se asegurarán el cobro de la deuda externa de los países bajo la hegemonía del anarcocapitalismo, como los denominó nuestra Presidenta en el G-20.

Hace diez años conocimos ese infierno en esta tierra nuestra. Vade retro.

Los argentinos navegamos con todas las velas al viento, creciendo, soñando, imaginando un país y un continente más justo e inclusivo.

Pero hay polizones a bordo. La necesidad de identificarlos, se ha convertido en una causa nacional.

Y lograrlo no depende sólo del gobierno, sino de la activa participación democrática de la sociedad toda.

¿Por qué debiera ser así? Porque las minorías del privilegio que provocaron la tragedia que hoy vive el viejo continente, cuentan con una infantería mediática que les abre paso a lo largo y ancho del mundo.

Ojo al piojo. Que nadie crea que nos enojamos con Clarín, TN o La Nación sólo por que mienten. La razón más profunda es porque con esas mentiras intervienen como un actor estratégico en el escenario local, intentando crear un estado de miedo, de resentimiento y de frustración colectiva que es el terreno apto para que aniden los mentores del capitalismo más salvaje que conoció la humanidad a lo largo de la historia.

El modelo argentino que lidera Cristina crea seguridad en torno a cuestiones tan elementales como el trabajo, la creciente producción industrial, la educación y la ciencia. Hacía allí van dirigidos los cañonazos mediáticos, para crear inseguridad y zozobra en la población.

Vienen de perder una gran batalla el 23 de octubre, para decirlo con términos que ellos mismos usaron. Como se mueven por senderos que están en las antípodas de la democracia, al día siguiente de aquella victoria electoral iniciaron una contraofensiva mediática para empañar el triunfo popular y avisar que ellos están allí.

Mientras la gente los identifique, no habrá nada que temer.

Además, gobiernos como el de Néstor y Cristina, no resuelven una crisis mirando para atrás, sino hacia delante, construyendo el futuro, pintando un horizonte venturoso con el pueblo.

Gobiernan pensando en el día que vendrá.

Celebremos. Ese día está llegando.

Miradas al Sur, domingo 13 de noviembre de 2011

sábado, 12 de noviembre de 2011

HOY: YA NADA SERÁ IGUAL


‎"Ya nada será igual" El programa que conduce Jorge Giles en la AM 530, La Radio Compañera, todos los sábados de 16.00 a 17.00hs ya tiene su blog. http://yanadaseraigual.blogspot.com/

Escuchala en vivo y en directo hoy sábado 12 de noviembre a las 16hs en www.madres.org/wms2.htm



viernes, 11 de noviembre de 2011

El derrumbe y la condición humana


El tipo se acomodó el bigotito, carraspeó un poco, miró a lo lejos y declaró solemne ante los medios:

“La tragedia se podría haber evitado si el gobierno hubiera hecho cumplir la ley como le corresponde. Son muchos los porteños que corren riesgo de muerte por este Estado ausente. La tragedia no es un tsunami, ocurrió porque existe un Estado ausente, porque hay una mala política, irresponsable y cómplice de la corrupción. La política tiene responsabilidad porque, con las leyes vigentes, la tragedia no hubiera existido. Lo único que interesa ahora es esclarecer la verdad para que hechos como éstos no vuelvan a ocurrir.”

Así hablaba Mauricio Macri luego del incendio en “Cromañón”, ocurrida en la noche del 30 de diciembre de 2004.

¿Y ahora, Macri?

Claro, no era él sino Aníbal Ibarra el Jefe de Gobierno cuando sucedió la tragedia del salón de Bartolomé Mitre 3060.

Bajando por la misma calle, en el 3º B del edificio de Mitre 1232, vivía Isidoro Madueña.

Quién se iba a imaginar que 7 años después ese lugar se derrumbaría no por una bengala, sino por la irresponsabilidad criminal de empresarios voraces y la ausencia del Estado porteño.

Claro, hoy es Mauricio Macri el Jefe de Gobierno y cuenta con el triste récord de edificios derrumbados, muertos, heridos y víctimas de desgracias que podrían haberse evitado.

23 derrumbes y 10 personas muertas en lo que lleva de gestión.

Esta vez la desgracia llamó a retirada con un crujido largo, como dando tiempo para que se alejen todos.

Así lo hicieron los vecinos, solidariamente.

Solitarios y tristes, desamparados y desolados.

Isidoro era un poco sordo.

Montenegro: ¿Ni un policía metropolitano para socorrerlos?

Allá en el corazón de San Telmo, Mariano Madueña, hijo de Isidoro, tiene su mítico bar “GueBara”.

Corrió a buscar a su padre.

No atendía el teléfono. No lo llamaba. ¿Dónde estaría sino en su propia casa encerrado?

Pero nadie le prestaba atención.

La grúa, porfiada, castigaba una y otra vez las paredes del edificio donde estaba su padre.

Hasta que el tipo, de bigotito aunque se haya afeitado, salió a decir desvergonzadamente que estaba contento porque había un solo desaparecido.

Hoy, un solo muerto.

La indolencia de Macri para con la vida, le pegó en el pecho a Mariano con la fuerza de esa grúa.

Los que guardan en su memoria tanto dolor acumulado, sintieron lo mismo que él.

Pero quienes gobiernan la ciudad creen que todo se arregla con dinero; por eso hablan solamente del valor de las expropiaciones y cero de contención.

Hace dos siglos Carlos Marx escribía: “La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas”.

Fin.

El Argentino, viernes 11 de noviembre de 2011

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Cómo, esto también es Argentina?


Los cambios de época suelen apreciarse, a primera vista, por sus actos simbólicos más representativos.

¿Nos damos cuenta lo que representa simbólicamente que la Presidenta de la Nación asista a la presentación de un libro de matemáticas en el Teatro Maipo?

¿Nos damos cuenta del valor que adquiere esa imagen de Cristina al lado del campeón de la NBA, nuestro Emanuel Ginóbili, del respetado periodista Víctor Hugo Morales y de Adrián Paenza, autor del libro “Cómo, esto también es matemática”?

El acto realizado anoche quizá resuma como pocos, con inteligencia y alegría, esta Argentina que hoy vivimos.

Allí se anunció que las netbooks del programa Conectar Igualdad vendrán con el e-book del libro de Paenza, que será el primero cargado a ese programa.

El autor y la editorial adelantaron que cederán los derechos para que los alumnos puedan leerlo en forma gratuita.

Hay solidaridad. Hay gobierno. Hay proyecto. Hay modelo. Hay ciencia. Hay educación. Hay construcción colectiva. ¿Cómo no estar felices?

¿Es casualidad acaso que justo ahora una iniciativa argentina obtenga el Récord Guinness por la realización del cómic colaborativo con mayor cantidad de autores?

Con 80 de ellos, el cómic titulado "Aventuras en el mismo futuro" logró superar el récord que en abril tenía un cómic colaborativo inglés con 62 autores.

Linda metáfora para una Argentina que quiere ser una película de amor hecha por 40 millones de personas.

Otras noticias para celebrar:

1.- YPF confirmó el descubrimiento de 927 millones de barriles equivalentes de petróleo de hidrocarburos no convencionales en el área de Loma La Lata, Neuquén, e informó que delineó una nueva área de 502 kilómetros cuadrados con potencialidad de recursos adicionales.

2.- El ministro Alberto Sileoni y el titular de la Anses, Diego Bossio, presentaron un informe sobre la influencia de la Asignación Universal por Hijo en la educación, realizado por seis universidades nacionales.

Hay una reincorporación efectiva de 140.000 chicos al sistema educativo.

Según detalla el documento, “la política de la AUH ha logrado una centralidad mayúscula en el imaginario social, político y mediático que no puede obviarse y dejar de reconocerse”.

3.- El ministro Julio De Vido anticipó que este año la inversión pública alcanzará un máximo histórico del 6% del PBI y que la inversión privada rondaría el 25%.

Hay que defender a rajatabla este país que se abre paso en un mundo que, según advierte la directora del FMI, “está en una fase peligrosa”.

¿Sabe qué están diciendo en verdad estos señores? Que quieren contagiarnos la crisis del anarcocapitalismo.

Pero como dicen las Madres de la Plaza: ¡Ni un paso atrás!

El Argentino, jueves 10 de noviembre de 2011

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Que parezca un accidente


El anarcocapitalismo financiero hace estragos en el mundo.

Si en Europa derrumba las bolsas y elimina fuentes de empleo, en Buenos Aires derrumba edificios y elimina los derechos de los docentes.

Decíamos ayer que el estado de incertidumbre que viven los porteños no es asunto de la arquitectura, sino de la política.

Para ser más precisos, del modelo político que gobierna la ciudad, asentado en un estado ausente para las mayorías, que deja hacer lo que le plazca al capitalismo más depredador.

¿Se lo imaginan al ingeniero Macri, especialista en demoliciones, gobernando el país alguna vez?

¡Dios nos libre y nos guarde!

Fue triste escucharlo decir: “Tenemos que estar contentos porque hay un solo desaparecido”.

Esa frase es pura ideología y la más deshumanizada expresión de la derecha que Macri representa en estas pampas.

No está solo en su cometido.

Clarín y La Nación azuzan desde sus portadas reclamando desesperadamente por la vuelta de los subsidios a las grandes empresas y en defensa del mercado negro del dólar, sin control, sin límites, sin Estado que regule nada.

El secretario de Transporte, Juan Schiavi, los acusó de hacer “terrorismo mediático”.

Y tiene razón.

Del otro lado del mar, la crisis europea ya dibujó la puerta de salida.

Está a la derecha de la pantalla, señora.

Entraron a la crisis imitando a la Argentina del 2001; pero no saldrán de su trance como lo hicimos nosotros desde el 2003.

Pese a este marco mundial de anarcocapitalismo, con sede macrista en la CABA, el país continúa avanzando con su proyecto nacional y popular.

Ayer, la Presidenta inauguró la flamante Universidad Aeroportuaria de Ezeiza.

O sea.

Mientras el neoliberalismo se estrola contra la pista de bancos y financieras, la Argentina enseña a volar.

Vaya con la diferencia.

En Grecia, España, Italia, EE.UU., las únicas víctimas son los millones de personas que pierden sus empleos. Así como en nuestro país los más beneficiados por el proyecto liderado por Cristina, son los sectores populares y las clases medias.

En esas antípodas se debate este tramo de la historia del planeta.

Está claro que el 54 % de los argentinos eligió categóricamente de qué lado está y quiere seguir estando.

La corporación mediática lo sabe y por eso pega sus furiosos alaridos.

La respuesta a tamaña agresión debe venir, pacífica e inteligentemente, de la sociedad democrática.

Sería bueno pasar este aviso solidariamente y denunciar a viva voz la campaña destituyente del monopolio mediático:

“Este diario está mintiendo”. “Este canal está contaminando”. “Esta radio está envenenando”.

La querella es por el sentido común. Y para construirlo, todos somos albañiles.

O ingenieros.


El Argentino, miércoles 9 de noviembre de 2011

martes, 8 de noviembre de 2011

El derrumbe tan temido


Las siguientes son algunas de las preguntas de los vecinos afectados por el derrumbe en el barrio de Monserrat:

“¿Dónde está Mauricio Macri?”

“¿Por qué no da la cara?”

“¿Por qué el gobierno de la ciudad nos dejó a la intemperie?”

“¿Por qué no evitaron este nuevo desastre?”

“¿Por qué Rodríguez Larreta manda mensajitos por twitter en lugar de estar aquí?”

Cuando sucede una tragedia de estas características uno se pregunta si realmente era evitable o no.

Y es aquí donde está la clave para entender por qué pasan las cosas en esta gran ciudad.

Digamos categóricamente que este derrumbe y posterior demolición eran absolutamente evitables.

Pero con otro modelo de ciudad.

Nos negamos a politizar cualquier desgracia. Lamentablemente, las causas de esta inseguridad edilicia en la porteña ciudad, son de origen político, no arquitectónico.

Pase, vea y razonemos juntos:

*Si Buenos Aires está gobernada, por decisión legítima del voto democrático, por un gobierno de derecha que no cree en la presencia del Estado y Macri, se presenta diciendo que el PRO es un partido “pro mercado y pro negocios”.

*Si abundan los inescrupulosos en el mercado inmobiliario como en cualquier otro lado, que cuando encuentran espacio para construir torres y no hay Estado que los controle avanzan con la topadora sin importarles un comino ni la vida ni los bienes de los ciudadanos porque “ellos están para hacer negocios”…

¿Se da cuenta que esa es una fórmula infalible para el desamparo social: ausencia del Estado, más capitalismo salvaje?

Macri no está presente, no por descuido o negligencia, sino porque está en su naturaleza.

Si no fuese así:

¿Por qué no atendieron las tres denuncias efectuadas por vecinos y la cuarta por la UOCRA advirtiendo la posibilidad de este último derrumbe?

¿Por qué Macri aún no reglamentó la ley que regula la construcción en amparo de la vida de los constructores y de los ciudadanos pese a la veintena de derrumbes ocurridos?

¿Por qué el gobierno del PRO no inspeccionó las obras al momento de la excavación?

¿No aprendió nada Macri de los 20 derrumbes ocurridos en Buenos Aires desde que gobierna el PRO?

¿No se conmovieron humanamente ni él ni sus ministros con las nueve personas muertas, los heridos y los damnificados en siniestros anteriores?

La conferencia de los legisladores opositores al gobierno porteño encabezados por Juan Cabandié, junto al ministro Carlos Tomada, dejó al desnudo la gravedad de esta situación de desamparo que sufren los vecinos de la ciudad.

En las antípodas de esta cultura demoledora, la Presidenta reafirmó ayer el modelo de crecimiento y de inclusión social que ella lidera.

O sea.

Unos construyen y otros demuelen.

El Argentino, lunes 8 de de noviembre de 2011

domingo, 6 de noviembre de 2011

Argentina, una razón de vivir

Para decidir si sigo poniendo esta sangre en tierra, este corazón que bate su parche, sol y tinieblas.” Mientras escuchamos a Víctor Heredia cantar una de sus más bellas canciones, volvemos una y otra vez a recordar que somos un país que hace apenas diez años había perdido su razón de vivir. En lo personal y en lo colectivo. El neoliberalismo nos había tirado literal y dolorosamente a la banquina de la historia. Por eso vivíamos al día, en una sociedad donde el largo plazo ni siquiera era la muerte, sino el día después.

Recuperarnos del calvario de esa tragedia social precisaba, como primera estación, reencontrarnos juntos en un proyecto común. Esa razón, mejor que ninguna, es la que explica que los primeros ladrillos de la gestión del gobierno instalado el 25 de mayo de 2003, fueran colocados con la virtud de saber combinar el arrojo y la paciencia, como sólo la tienen los constructores de la historia. Néstor Kirchner fue construyendo de este modo los cimientos y las paredes de un nuevo país, a la par que nos devolvía el orgullo de ser parte indisoluble de una misma nación. “Para continuar caminando al sol por estos desiertos, para recalcar que estoy vivo en medio de tantos muertos.” En la América del Sur, fueron Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Lula los que reedificaron el orgullo nacional de la Patria Grande, con igual destreza y virtud. Arrojo para decirle en Mar del Plata hace seis años a George Bush: “No al Alca”; paciencia para soportar el embate de los poderosos. Arrojo para bajar los cuadros de los dictadores; paciencia para afrontar el quebrantamiento de la propia salud. Arrojo para liquidar la dependencia de la deuda externa con el FMI; paciencia para edificar un país que devuelva el trabajo a cinco millones de argentinos, sin poder contar con el acompañamiento solidario de una oposición atada a los intereses del monopolio mediático. Podríamos seguir enunciando logros y desafíos, pero alcanza con éstos para fundamentar nuestro título de hoy. Entender este concepto y asumirlo como tal, creemos, es la manera de mirar más lejos para tratar de entender en qué instancias estamos en esta construcción colectiva que se llama Argentina. Estamos caminando en plena transición, rumbo a la segunda asunción de la Presidenta, el 10 de diciembre próximo. Ese día comenzará una nueva etapa en el país. Habrá un nuevo Parlamento, con una relación de fuerzas favorable al proyecto nacional, popular y democrático y habrá un nuevo gobierno, con un vicepresidente leal; todo un dato para celebrar. El otro gran dato histórico es que el ensamble institucional se hará en los adentros de un mismo proyecto de país, de un mismo modelo, de una misma concepción del mundo y sus rincones.

Habrá continuidad y cambio al mismo tiempo. Y eso sí que es posible sólo por la vigencia de aquello que algunos denominan con acierto: calidad institucional. La tan proclamada y deseada estabilidad republicana sólo se logra con inclusión social; es la gran lección de estos años. Lo contrario, fue la quietud de un país al que le quebraron el alma. Y de eso, los argentinos somos peritos y licenciados mucho antes que los griegos. Haber recuperado colectivamente una razón de vivir explica, y mucho, el mensaje de la Presidenta en la cumbre del G-20. Quien así habló ante los poderosos del mundo estaba asistida no sólo por el 54 % de los votos de su pueblo, sino por una larga historia militante que amerita con creces cada una de sus palabras. La degradación del capitalismo al estadio global del “anarcocapitalismo financiero”, como Cristina lo denominó, es a la economía del mundo lo que Durán Barba es al ejercicio digno de la política allí donde sean contratados sus mercenarios servicios.

Tamaña decadencia sólo es posible en un mundo dominado por los monopolios mediáticos, los parásitos financieros y la complicidad de algunos políticos. “Para decidir, para continuar, para recalcar y considerar, sólo me hace falta que estés aquí con tus ojos claros.” La reacción desmesurada, crispada y falaz de los lenguaraces y escribas de Clarín, TN y La Nación ante las últimas medidas del Gobierno argentino, es una clara expresión de su tenaz beligerancia contra la democracia y contra el destino soberano de nuestro país. Al no respetar la voluntad popular expresada en las urnas con toda claridad, demuestran una vez más su afán destituyente y mendaz.

Su enemigo no es el Gobierno, sino la democracia. Así actúan los marginales con poder. Por eso mismo, y en este tramo más que nunca, habría que saber que la batalla cultural no se libra en un solo día y para siempre. No es Maipú ni Chacabuco. Es una batalla de todos los días por hacer valer la iniciativa política a favor del pueblo. Hablamos de la necesidad de construir una nueva pedagogía que sirva para avanzar en esta etapa política. Insistimos hoy con el concepto de instrumentar la agenda de la victoria y salir a campo abierto a plantear, por ejemplo, que la corporación mediática estimula el mercado negro del dólar y defiende a rajatabla los subsidios del Estado a bancos y financieras. No se pueden entender, si no, sus titulares y editoriales atacando las medidas del Gobierno.

Y si así no fuera, que salgan ellos a explicar sus razones. Porque está claro que la decisión anunciada por los ministros Amado Boudou y Julio De Vido se resume en una regla que es vital para el proyecto político que lidera Cristina: a menos subsidios y prebendas para los que más tienen, más redistribución del ingreso y la riqueza para los sectores sociales que menos tienen. Saber que no son medidas meramente económicas sino profundamente políticas nos lleva a recordar con orgullo aquellas palabras de Cristina en su paso rutilante por el G-20: “Es cierto que muchas veces, para solucionar determinados problemas, hay que afectar intereses que son muy poderosos. Pero yo me atrevo a decir que es mejor enfrentar esos intereses minoritarios pero poderosos, antes que más adelante enfrentar la furia de la sociedad”.

“Ay! fogata de amor y guía, razón de vivir mi vida.”


Miradas al Sur, domingo 6 de noviembre de 2011

viernes, 4 de noviembre de 2011

Cristina y el orgullo nacional


Estamos orgullosos de nuestra Presidenta. Qué quiere que le diga.

Los argentinos todos, los de buena fe.

Los que sin importarles el carné partidario, se envuelven con la bandera cuando la patria llama.

Y estamos alegres por ese fugaz y eterno instante en que el protocolo internacional, poniendo las cosas en su lugar, la ubica al frente del retrato oficial en el G-20.

Fue ayer en Cannes.

En un primer plano, sitúan a los presidentes Hu Jintao, de China y Medvedev, de Rusia y en el medio de ellos, nuestra Presidenta.

¡Maldito aislamiento internacional!

Y para colmo la ONU difundió un trabajo que ubica a la Argentina entre los 50 mejores países para vivir.

No estamos “ensartados” como antes. Estamos insertados, que es distinto.

Como apreciarán, hoy estamos de remate. Locos de contentos.

Obama se acerca a Sarkozy y dice sin disimulos: “¡Nicolás, tenemos que aprender las lecciones de la victoria de Cristina!”.

No creemos en el cholulismo del primer mundo. Para nada.

Pero Clarín y La Nación nos vienen moliendo a palos la autoestima desde hace 8 años que no está nada mal un baño de orgullo nacional y popular de vez en cuando.

¿Alguien se imaginó alguna vez tener una Presidenta que en plena cumbre de los poderosos del mundo, decide celebrar como lo hizo, aquello que hace 6 años logró su compañero Néstor Kirchner, cuando le dijo a Bush: “No al ALCA”?

¿Alguien soñó con ese momento, cuando enérgica, vivaz e inteligente, Cristina llamó sin reparos a los neoliberales del mercado: “anarcocapitalistas financieros” y reciba una ovación de empresarios y trabajadores?

¿Alguien deliró con que días después de ser reelegida, la Presidenta se metería de lleno a transparentar las cuevas de la city, quitar subsidios a bancos y financieras, obligar a liquidar divisas en el país a las mineras y las petroleras?

“¡Claro que lo imaginamos, lo soñamos, lo deliramos!”, grita la tribuna.

Esta Argentina que encontró su rumbo honrando su propia historia, es la que provoca que la Secretaria General de la mayor Confederación Sindical Internacional aplauda a nuestra Presidenta y diga en su discurso: “Cristina es una luz de esperanza en un mar lleno de bruma”.

En tan digno lugar hay que ubicar las palabras presidenciales denunciando a los que hoy trafican con la “solución griega”, como lo hicieron en el 2001 con la “solución argentina”.

Que lo sepa el mundo entero: en este país soberano del amor y la igualdad, un gobierno vino al fin a reparar lo que quedaba y aún queda de dolor popular.

A menos subsidios, más redistribución de la riqueza.

Por eso el odio de TN, Clarín y La Nación.

Ya son, apenas, “el diario de Carrió”.

Como dice el tango: “mirá lo que quedó”.

El Argentino, viernes 4 de noviembre de 2011

jueves, 3 de noviembre de 2011

Dentro de la ley, todo.




Mientras escuchábamos ayer los anuncios efectuados por los ministros de economía, Amado Boudou y de Planificación, Julio De Vido, recordábamos una de las frases mas claras y concisas de Juan Domingo Perón: “Dentro de la ley, todo. Fuera de la ley, nada”.

En esos conceptos hunde sus raíces el kirchnerismo como nombre propio del movimiento popular del siglo XXI.

El gobierno nacional encara con firmeza la transparencia total del sistema económico.

Ahora fue el turno de eliminar los subsidios a bancos y financieras, a seguros, a juegos de azar (casino, bingo, hipódromos), aeropuertos, puertos, telefonía móvil y a las actividades extractivas de hidrocarburos y minerías.

Una comisión de expertos estudiará todas las líneas de subsidios que se venían otorgando, mientras se traspasan los subterráneos y el premetro a la jurisdicción porteña, tal como dicta la ley.

Los 600 millones de pesos que se ahorrarán serán destinados a más inversión en infraestructura.

Pese a que el ministro De Vido aclaró con firmeza, con didáctica y con elocuencia que la quita de subsidios no implicará la modificación de ninguna tarifa pública, TN transmitía la duda y el temor sobre posibles aumentos y la página de Clarín, metía miedo con “el encarecimiento de los servicios públicos en las próximas facturas”.

Mienten a mano armada, sin pudor alguno.

Ofende al buen gusto tanta mentira organizada.

A una medida como la de ayer, que defiende a los que menos tienen y les hace pagar lo que corresponde a los que más tienen, La Nación la llamó “plan de ajuste” y el Clarín la bastardeó como quiso.

Un humilde consejo, apreciado lector: no escuche más a los agitadores profesionales del periodismo monopólico y si lo hace, no les crea nada.

Haga como hizo el pueblo con Carrió y sus profecías sobre el Apocalipsis: la dejó sola.

Además ¿no habría que iniciar una campaña ciudadana de salud ambiental exigiendo a las confiterías y lugares públicos que la pantalla fija no sea la de TN?

La etapa económica que se inició se expresa en dos palabras muy usadas en la antigüedad, antes de Kirchner, pero muy poco aplicada: transparencia y equidad.

Si los subsidios generalizados del Estado fueron una palanca necesaria para volver a mover un país destruido por el neoliberalismo, en este tramo de la historia, en que la economía crece en todos los rubros, ha llegado la hora de personalizar cada línea de subsidio.

Es la hora de pasar el peine fino, como dijo la Presidente oportunamente y reafirmaron ayer los ministros.

¿O no era esto lo que antes reclamaban algunos opositores?

“Cambio es el nombre del futuro”, anunció Kirchner el día que asumió.

Señoras y señores, damas y caballeros: el futuro llegó.

El Argentino, jueves 3 de noviembre de 2011

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Argentina, un país en serio

Acomódese en la butaca y disfrute.

Primera escena.

“Documentos, por favor”, pide la policía. Y el que lo escucha hace este movimiento: toma la billetera con la mano izquierda, con la derecha extrae el DNI y se lo pasa al ciudadano vigilante. El uniformado lo lee, hace una pregunta de rigor, devuelve el documento y…a otra cosa mariposa.

Segunda escena.

“Documentos, por favor” pide la policía. Y otro señor, atildado, brillosamente enfundado, en nada parecido al de la primera escena, responde entre furioso y altanero: “¿Y porqué me lo pide a mi?”. El uniformado le responde que están haciendo un simple control de seguridad y por eso identifican a todos.

“No le doy nada, usted no sabe con quién se mete” contesta más furioso el ricachón.

“Entonces me tendrá que acompañar a la comisaría” dice, en cumplimiento del deber, el ciudadano vigilante.

Cae el telón. Aplausos y ovación.

La obra se llama “Un país en serio”

Las cosas se vuelven más justas y equitativas cuando los deberes y los derechos son iguales para todos.

El que se sienta con la cola sucia tendrá que identificarse ante la justicia como corresponde.

Esto fue lo que pasó en estos días con el tema dólar.

Los que no tienen los papeles en regla, se pusieron muy nerviosos.

Y para disimularlo y buscar cómplices en algún sector social incauto, hicieron un escandalete que terminó en bochorno.

Si uno le conoce la cara al monstruo, su fétido aliento, sus tretas y emboscadas, nada habrá que temer.

Sólo hay que pararse en la vereda de enfrente y gritarle fuerte para que escuche: “¡Mostrá los papeles!”

Se terminó la oscuridad en este país: los buenos con los buenos; los malos, a la justicia.

Y hablando de justicia: Durán Barba tendrá que comparecer ante los tribunales por la campaña sucia porteña y otros anexos más.

El diario Tiempo Argentino siguió la huella, publicó lo que sabía y la jueza Servini ayer decidió llamar a indagatoria al gurú asesor de Mauricio Macri.

La periodista Cynthia Ottaviano, Jefa del equipo de investigación, señala en un primer párrafo de la nota de ayer: “Para concluir que el Grupo Clarín y Mauricio Macri son una sociedad político empresaria de cierta eficacia apenas hace falta una dosis adecuada de memoria. Los vínculos comerciales entre el Grupo Clarín y Mauricio Macri no son nuevos”.

Todo lleva a suponer que el menjunje entre Clarín y Macri es de vieja data y habría pruebas al respecto.

De esas computadoras también habrían salido las líneas editoriales para atacar al gobierno y demonizar a Guillermo Moreno y Hebe de Bonafini.

En un país cada vez más luminoso, los mal acostumbrados a moverse en las sombras tendrán que acostumbrarse a mostrar los documentos.

El Argentino, miércoles 2 de noviembre de 2011

martes, 1 de noviembre de 2011

Los marcianos atacan nuevamente


La operación contra la clase media es grotesca.

Ahora la asustan con una falsa “corrida del dólar” y con cuanta mentira puedan instalar desde la pantalla de TN, Clarín y La Nación.

No hay que creerles absolutamente nada. Tengamos memoria.

Ocurre que los marcianos del mercado están desesperados y disparan contra el modelo de país que revalidó abrumadoramente el pueblo en las urnas.

Entraron en estado de pánico la misma noche de la victoria histórica de la Presidenta.

Ayer iniciaron una balacera mediática valiéndose de Clarín y La Nación, de algunos opositores derrotados y de los economistas neoliberales.

¿Quiénes son los que operan? ¿Magnetto, Duhalde, Carrió, la city bancaria? ¿Algunos grandes bancos y financieras con casa matriz en el exterior? ¿Todos a la vez?

Con estos tipos no se jode y hay que denunciarlos a tiempo.

Son golpistas de viejo cuño.

Utilizan a los operadores que fungen de lenguaraces de la economía como si fueran “arbolitos” de la city; esos que te dicen al oído: “cambio, cambio”.

Kamikazes lanzados contra la inocencia de los incautos, quieren en verdad el “cambio” de este modelo argentino para parecerse a España o Grecia y nutrir sus arcas con el hambre del pueblo.

No pasarán.

Nunca más. Nunca menos.

Esta vez se estrellarán contra una montaña cuyo pico más elevado mide 54 % de votos. ¡Y sin contar las reservas monetarias de la retaguardia!

Atacan paralelamente con su “intelectualidad orgánica” para provocar un revuelo con sus ofensas e injurias instalando falsos ejes de debate. Si alguien pisa el palito, licuarían parte de la energía social que desató el pueblo en las urnas el 23 de octubre.

La maniobra distractiva consiste en hacernos debatir los temas de esa agenda del desprecio contra el pueblo.

Ladran en el mercado financiero azuzando con “corridas” del dólar y otros fantasmas del pasado.

Ocurre en la previa del G-20 y no es casualidad.

Intentan crear antes de la cumbre un escenario montado con presuntas “incertidumbres”.

¿Cómo identificar a estos ladrones de la esperanza popular?: Fácil.

Son los que escriben falsas alarmas en los diarios de la corporación y son los que temen que la transparencia implementada por el gobierno les descubra la guarida.

Amado Boudou fue muy claro cuando advirtió ayer:

“Es importante que tengan mucha tranquilidad todos aquellos que tengan sus cuentas en orden y que tengan mucho nerviosismo los que pretendan hacer maniobras en negro. Venimos trabajando en una serie de cuestiones que tienen que ver con el combate al lavado de dinero, a la economía informal, a la economía en negro, y es una medida que va en ese sentido” afirmó Boudou.

Ladran, Amado, señal que cabalgamos.

El Argentino, martes 1 de noviembre de 2011