viernes, 30 de enero de 2009

EL PROYECTO DE GOBIERNO AVANZA A PASO REDOBLADO

El proyecto del gobierno democrático y popular, avanza a paso redoblado, acrecentando su iniciativa política. Anuncia a diario nuevas obras públicas, créditos para el consumo interno, la emergencia agropecuaria en favor de los productores afectados por la sequía y otras medidas que siguen la misma dirección. Se trata, asimismo, de robustecer las murallas financieras y económicas del Estado siguiendo el rumbo implementado desde el 2003.
Pese a los agoreros, el tsunami económico mundial provocado por el neoliberalismo, no nos encuentra indefensos.
En simultáneo, se siguen tejiendo espacios sociales y políticos donde el ex presidente Néstor Kirchner compone, junto a dirigentes de todo el país, un amplio abanico que incluye a gobernadores, intendentes, legisladores y la militancia de la Concertación y el Frente para la Victoria.
El Gobierno gobierna y la conducción partidaria construye los consensos necesarios para sostener y profundizar el proyecto político. Pero hay que destacar que, por primera vez desde que recuperamos la democracia, esta realidad nos otorga previsibilidad y un crecimiento sustentable y sostenido. Es lo nuevo que hay que valorar, defender y hacer progresar todos los días un poco más.
Nadie podrá negar, si al menos es honesto, que este gobierno expresa los intereses nacionales y populares, con soberanía intelectual, como gusta decir a la Presidenta Cristina Fernández. Por eso se mueve continuamente, al compás de la sinfonía que se escribe aquí y no en el FMI ni en ningún centro de poder financiero internacional.
Resulta absurdo escuchar las críticas dirigidas a las decisiones “unilaterales” que toma el gobierno, cuando lo votaron para eso precisamente, para gobernar.
En los campamentos opositores, mientras tanto, hay desvelo por tres cuestiones básicas que siguen ausentes para sus propósitos: no pueden encontrar la amalgama que los unifique, no tienen un proyecto político económico alternativo y no cuentan con figuras representativas que los aglutinen. Por eso mismo, hay que prestar atención a las amenazas de Eduardo Buzzi y su discurso violento contra el Gobierno. Cuando la derecha se queda sin votos y sin alternativas democráticas, acude a maniobras de desgaste y destitución antidemocrática. Son insaciables cuando se ocupan más por el aparato corporativo del que viven, en lugar de valorar las medidas gubernamentales que favorecen al productor que dicen defender.
Estos patrones rurales, que hacen de masa de maniobra de la oposición, dijeron que iban armados a las rutas, que no descartaban muertos en un próximo conflicto, que demostraron que podían desabastecer y que la meta que tenían era desgastar al gobierno. ¿Cómo no preocuparse entonces cuando Buzzi acaba de anunciar, con su acostumbrado lenguaje de guerra, que por ahora “no van a dinamitar los puentes” pero van a enfrentar la presencia de la Presidenta en Córdoba?
La ciudadanía debería estar prevenida para defender el modelo de crecimiento con inclusión social que está en marcha y desnudar las falacias de quienes hoy se autoproclaman “defensores de los recursos naturales”.
“Mira quién habla”, porque fue la sojización masiva, que defiende Buzzi, la principal causante de la deforestación depredadora de nuestros bosques, de la expulsión de pueblos originarios y campesinos de sus tierras, de la contaminación de nuestros suelos y ríos y enfermedades mortales a la población envenenada con el glifosato que ellos, los sojeros, utilizan para el cultivo.
Los argentinos sólo quieren vivir en democracia y en paz. ¿Es tan difícil entenderlo?

Publicado en El Argentino del 29 de enero de 2009, tapa ycontratapa

lunes, 26 de enero de 2009

LO NUEVO YA NACIO; AHORA HAY QUE HACERLO CRECER

Publicado en Miradas al Sur del 25 de enero de 2009

Todo cambio de época arrastra consigo su propia negación. Allí donde la historia decide posar sus manos para moldear las nuevas vasijas y herramientas que demanda el porvenir, se escuchará irremediablemente un aullido de voces que claman por volver al pasado.
Ocurrió siempre que los pueblos decidieron tomar el destino entre sus manos. Así en Bolivia como en Argentina, en Venezuela como en Ecuador. Así en toda América Latina.
Vale un solo pincelazo para demostrar el concepto.
Mientras la presidenta Cristina Fernández entrelazaba sus manos con Fidel Castro, enviando un mensaje de unidad continental y de esperanza universal al presidente Obama, desde un almuerzo televisivo local se ofendía al gobierno de la democracia, al pueblo que lo votó y a la memoria colectiva de los argentinos.
Así es la lucha entre lo nuevo y lo viejo, entre el cambio y el retraso. Entre el buen gusto y los malos modales.
Está claro que es este el gobierno democrático más tolerante y manso del que tengamos registro histórico. Se niega a volar bajo como sus adversarios, a reptar, a devolver insultos y agravios. Y está bien que sea así, aunque estemos profundamente indignados por lo que dijeron Carrió, De Angelis y Gerardo Morales. Sólo quienes tienen tantos muertos queridos mirando a través de sus ojos, pueden comprender y valorar todo lo que hicieron el gobierno de Néstor Kirchner y Cristina Fernández por la memoria y la verdad. Y por cultivar la paciencia, esa herramienta milenaria que tienen los que aman en serio la vida, la paz y la justicia. Los otros, los que están llenos de odios y frustraciones, vienen de otra historia; la que dejamos atrás, aunque sigan aullándole a la luna.
Es tanta la mediocridad de los opositores, que les impide que sean, al menos, buena gente.
Pese a ellos, lo nuevo ya nació. Las páginas de la historia que se escriban de aquí en más, deberán dar cuenta que en el amanecer de este 2009, entramos de lleno en una nueva etapa signada por el rescate de la política como herramienta colectiva para cambiar la vida de nuestro pueblo, el fortalecimiento del Estado en el centro de la escena política y económica, la defensa del trabajo como articulador social y la construcción de la unidad definitiva de América Latina y el Caribe.
Volvimos a Cuba y Cuba volvió a nosotros. Un afroamericano preside los EE.UU. y cierra la cárcel de Guantánamo, diciendo que ninguna seguridad justifica la tortura y que el mundo ha cambiado y nadie lo debería ignorar.
Es una Argentina nueva, adentro de un mundo nuevo.
Fructifican así las metas que se propuso Néstor Kirchner en su asunción presidencial el 25 de Mayo de 2003, diciendo que por mandato popular, por comprensión histórica y por decisión política, ésta es la oportunidad de la transformación, del cambio cultural y moral y que el cambio es el nombre del futuro. Se trata de hacer nacer una Argentina con progreso social, donde los hijos puedan aspirar a vivir mejor que sus padres, sobre la base de su esfuerzo, capacidad y trabajo, hacer que el Estado ponga igualdad allí donde el mercado excluye y abandona. Por eso, continuó, debemos estar abiertos al mundo pero través del MERCOSUR. El consumo interno estará en el centro de nuestra estrategia de expansión y el Estado se incorporará urgentemente como sujeto económico activo, volviendo a planificar y ejecutar obra pública para desmentir con hechos el discurso único del neoliberalismo que las estigmatizó, afirmaba entonces Kirchner. En una verdadera política de anticipación dijo aquel día, que no estábamos inventando nada nuevo porque los Estados Unidos, de esa manera, en la década del treinta superaron la crisis económica financiera más profunda del siglo XX. Defendió el concepto de la multilateralidad y que por tanto, dijo, no debían esperarse alineamientos automáticos porque nuestra prioridad en política exterior será el MERCOSUR y la integración latinoamericana. Era anunciar el “No al ALCA” que vendría después. Pensamos el mundo en argentino, desde un modelo propio, afirmó. Ese día se despidió recordando, a propios y extraños, que él formaba parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias y que creía en valores y convicciones que no pensaba dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada, a la que llegaba sin rencores pero con memoria.
Admitamos, sin pasiones, sólo con honestidad, que el mandato presidencial de Néstor Kirchner cumplió con creces la senda trazada aquel día de su asunción.
Y vino luego Cristina anunciando en su propia asunción del 10 de diciembre de 2007 que siempre va a faltar la victoria definitiva mientras haya un pobre en la Argentina. Y que ella no venía a ser Presidenta de la República para convertirse en gendarme de la rentabilidad de los empresarios. “¡Que se olviden!”, enfatizó.
Estaba anunciando los cambios estructurales que se correspondían con la etapa histórica que inauguraba con su mandato y muchos no la entendieron. Rescatando la obra del gobierno que inició este proyecto político, agregó que esperaba profundizar el rol del Congreso donde se debata sin adjetivaciones, sin agravios, con propuestas alternativas y viables, con memoria histórica de dónde viene cada uno, qué hizo cada uno y qué representó cada uno, que es lo que da legitimidad para poder plantear una propuesta. Reafirmó la necesidad imperiosa de la reconstrucción del multilateralismo y recordó que somos parte de una generación que creyó en ideales y en convicciones y que ni aún ante el fracaso y la muerte perdimos las ilusiones y las fuerzas para cambiar el mundo, las mismas fuerzas que tuvieron Evita, las Madres y las Abuelas y nuestros próceres, Mariano Moreno, San Martín y Belgrano, dijo Cristina.
Analizar la realidad, planificar su transformación y ejecutar consecuentemente las medidas que alumbren el cambio, son la expresión elocuente de una estrategia de poder en defensa y promoción de los intereses nacionales y populares. Sin estridencias ni consignismos estériles. Es el cambio que soñó una generación que ya no está. En su memoria, no habrá regreso al pasado. Con viento a favor o viento en contra, lo que se dijo se cumplió. Vale entonces aquello que aprendimos hace mucho tiempo, de mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Será la sociedad la cuna de lo nuevo que nació, para que crezca fuerte y viva para siempre. Al fin y al cabo, un gobierno sólo hace lo que el pueblo decide en cada etapa de su historia.
No lo olvidemos nunca.

miércoles, 21 de enero de 2009

CRISTINA Y OBAMA, DESDE EL MALECON DE LA HABANA

La política exterior no admite exclusiones (Publicado en BAE el 21 de enero de 2009)

Estamos conmovidos. Millones de personas reunidas en Washington coreando el nombre de Obama nos estremece y es inevitable el recuerdo de Martin Luther King, Malcom X o la negra Rose negándose a dar su asiento a un hombre blanco en el bus que la traía del trabajo, encendiendo así la chispa de la mayor rebelión libertaria del siglo XX en aquel país, otrora tan racista como imperialista.
África y todos los negros del mundo, seguramente derramaron alguna lágrima viendo a Barack Husseim Obama asumir como el primer presidente afro americano de los EE. UU.
Cómo no estar feliz. Aunque nos dure un día.
Una felicidad que tiene dos rostros: se va un genocida como Bush y llega una esperanza que habla de cosas parecidas a las que hablamos nosotros, del regreso del Estado para favorecer a los pueblos antes que a los poderosos y que “los cínicos no entienden que los suelos se les han movido”.
Este Obama es el que dice en su primer discurso presidencial que “el principal problema que tenemos es la falta de confianza en nuestra Nación”
En nuestro país, dos conocidos consultores, expertos en política internacional y ubicados en las antípodas del pensamiento gubernamental, acaban de afirmar a través de los diarios Clarín y La Nación, la inconveniencia y ausencia de estrategia del gobierno argentino expresada en el viaje de nuestra Presidente a Cuba en coincidencia con la asunción del presidente de los EE.UU, Barack Obama.
¿Ellos tampoco confían en nuestra Nación?.
Deberían entender que tener estrategia es, precisamente, no ponerse de rodillas.
Uno fue y sigue siendo una clara referencia para el espacio menemista y cavallista y el otro, un experto, ex diplomático, de la cofradía delarruista.
Hablamos, con todo respeto, claro está, de Rosendo Fraga y de Carlos Perez Llana.
¿Hubiesen preferido que Cristina permaneciera en la residencia de Olivos mirando la asunción por las pantallas de la TV? ¿O que nuestro Canciller reeditara la expresión de “relaciones carnales” de los gobiernos de Menem y De la Rúa con que ellos se identificaron? ¿O que la Presidenta dijera a Cuba y Venezuela que suspendía su viaje para no ofender al nuevo mandatario de los EE.UU?
Somos un país soberano y respetuoso de todos los gobiernos del mundo.
Desde este piso, el gobierno escribe y ejecuta su política internacional.
Claro, una falacia, como la que ellos afirmaron, no aparece como tal sino a través de envases presuntamente neutrales y “objetivos”.
Vamos a seguir desmontando estas falsas verdades del conservadorismo y la derecha que pretenden demostrar que la ley de gravedad es aquella que eleva a los objetos siempre para arriba.
El lector debe recordar que a la asunción de los presidentes norteamericanos, a diferencia de lo que ocurre en América Latina, no son invitados los presidentes de otras naciones sino que éstas son representadas por sus embajadores. El nuestro, Héctor Timerman, fue invitado a asistir, reservándose para él un lugar destacado para los representantes de países que son privilegiados por la nueva administración.
En la cena previa a la asunción de Obama, y como homenaje a su Vicepresidente, Joe Biden, Timmerman les deseó la mejor de las suertes para el presidente y su pueblo, en nombre del pueblo argentino y en representación de un país democrático llamado Argentina.
Por tanto, nuestro país estuvo legal, legítima y diplomáticamente representada por la máxima expresión institucional que corresponde para la ocasión.
La estrategia de buena vecindad con los EE.UU no es en nada incompatible con la estrategia argentina de fortalecer los lazos de unidad y desarrollo con América Latina y el Caribe, la región natural y política con la que venimos labrando la historia desde hace ya dos siglos.
La diversidad de convenios firmados por la presidenta argentina con su par cubano, Raúl Castro, a su vez, muestra a las claras la estrategia de unidad continental, que no está asentada ni en las buenas oratorias discursivas ni en acuerdos metafóricos. Son convenios que van a la médula del desarrollo de ambos países de manera conjunta, especialmente en cuestiones de alimentos, energía, ciencia y tecnología. En el mismo tono de los que se vienen subscribiendo con otros gobiernos desde la asunción de Cristina Fernández de Kirchner.
Desde esta estrategia de unidad y soberanía latinoamericana es que se saluda al presidente Obama. No se lo hace desde el aislacionismo estéril ni mucho menos desde la posición tan propia de los intelectuales y políticos colonizados.
Cuando Aretha Franklin regaló su dulce voz en la ceremonia oficial, muchos seguramente recordamos aquella otra canción suya, “Rezo una pequeña plegaria”. Fue un himno en los años en que los golpes militares en el sur de América eran planificados desde la nación del norte, en que los negros eran apaleados en Sudáfrica y en EE. UU, en que aquí se peleaba por las libertades conculcadas y por la vuelta de Perón a la Argentina. Todo eso cambió. Todos cambiamos. Somos una nación democrática y soberana. Por eso nuestra Presidenta construye la unidad de América Latina y, coincidiendo con Obama, opta por la esperanza sobre el miedo.
Quienes lamentablemente se quedaron fijos en el tiempo, no podrán entenderlo jamás

lunes, 19 de enero de 2009

LA OPOSICIÓN Y EL NIDO DE LA SERPIENTE

Publicado en Miradas al sur del 18 de enero de 2009 pág. 6

Discepolín se haría un festín en estos días.
Reiría, viendo al ex senador Duhalde que salió a pescar tiburones y volvió con un gatuzo; Cavallo dedicando su último libro a Menem; De Narváez y la UCD que se auto publicitan en primera, y pierden la personería por falta de votos; De Angelis y los sojeros acusando a Botnia por contaminación mientras el glifosato que usan es un asesino ambiental; Cobos que juega a ser estadista desde la cómoda platea de los espectáculos de verano; la muchachada veleta que dice que hay un giro a la derecha justo cuando la Presidenta viaja a unir lazos con la Cuba socialista; Buzzi dándose un baño obrero para lavarse el mote de “oligarca” y “traidor” que recibe por las calles.
Lo más patético del cambalache ocurrió en la ruta 2, con el huevo de la serpiente amenazando atacar de nuevo. Allí estuvo la Alianza gustada por Carrió, junto a Macri, Castells, Solá, López Murphy, Alderete, Morales, etc
Hay más, pero en resguardo del principio de precaución, lo iremos dando en grageas.
Mientras tanto ¿dónde está la centroizquierda? Si entendemos a ésta como un espacio político y social antes que auto referencial, no tenemos dudas en responder: en el gobierno nacional. Todas las medidas gubernamentales adoptadas por Néstor Kirchner primero y por Cristina Fernández ahora, lo fundamentan con creces.
Cuando Germán Abdala convocó a un amplio frente de opositores al menemismo, lo hizo desde las banderas históricas del peronismo hecho movimiento y pueblo. Afirmaba que con el peronismo solo, no alcanza y sin el peronismo, no se llega a gobernar ni el club del barrio. El desafío era volver a ser mayoría con estas convicciones, para gobernar un país tan bello como aguerrido. En eso anda el gobierno, precisamente.
Hay que volver siempre a Germán, Carlos Auyero y Alfredo Bravo. Son un faro cercano y por eso mismo, no hay derecho a equivocarse. Y porque además, la historia no absolverá a los que fragmentan al campo nacional y popular.
Quienes crean que con este gobierno no alcanza, deberían aceptar, al menos, que con cinco gobiernos iguales y si prefieren, mejores, sí construiremos la nave que precisa este pueblo que se ha largado al mar, sin esperarlos.
Si finalmente no sucede así, terminarán tributando al escenario que planifican desde el nido de la serpiente.
Ya lo deberían haber aprendido.

LA OPOSICIÓN Y EL NIDO DE LA SERPIENTE

Publicado en Miradas al sur del 18 de enero de 2009 pág. 6

Discepolín se haría un festín en estos días.
Reiría, viendo al ex senador Duhalde que salió a pescar tiburones y volvió con un gatuzo; Cavallo dedicando su último libro a Menem; De Narváez y la UCD que se auto publicitan en primera, y pierden la personería por falta de votos; De Angelis y los sojeros acusando a Botnia por contaminación mientras el glifosato que usan es un asesino ambiental; Cobos que juega a ser estadista desde la cómoda platea de los espectáculos de verano; la muchachada veleta que dice que hay un giro a la derecha justo cuando la Presidenta viaja a unir lazos con la Cuba socialista; Buzzi dándose un baño obrero para lavarse el mote de “oligarca” y “traidor” que recibe por las calles.
Lo más patético del cambalache ocurrió en la ruta 2, con el huevo de la serpiente amenazando atacar de nuevo. Allí estuvo la Alianza gustada por Carrió, junto a Macri, Castells, Solá, López Murphy, Alderete, Morales, etc
Hay más, pero en resguardo del principio de precaución, lo iremos dando en grageas.
Mientras tanto ¿dónde está la centroizquierda? Si entendemos a ésta como un espacio político y social antes que auto referencial, no tenemos dudas en responder: en el gobierno nacional. Todas las medidas gubernamentales adoptadas por Néstor Kirchner primero y por Cristina Fernández ahora, lo fundamentan con creces.
Cuando Germán Abdala convocó a un amplio frente de opositores al menemismo, lo hizo desde las banderas históricas del peronismo hecho movimiento y pueblo. Afirmaba que con el peronismo solo, no alcanza y sin el peronismo, no se llega a gobernar ni el club del barrio. El desafío era volver a ser mayoría con estas convicciones, para gobernar un país tan bello como aguerrido. En eso anda el gobierno, precisamente.
Hay que volver siempre a Germán, Carlos Auyero y Alfredo Bravo. Son un faro cercano y por eso mismo, no hay derecho a equivocarse. Y porque además, la historia no absolverá a los que fragmentan al campo nacional y popular.
Quienes crean que con este gobierno no alcanza, deberían aceptar, al menos, que con cinco gobiernos iguales y si prefieren, mejores, sí construiremos la nave que precisa este pueblo que se ha largado al mar, sin esperarlos.
Si finalmente no sucede así, terminarán tributando al escenario que planifican desde el nido de la serpiente.
Ya lo deberían haber aprendido.

domingo, 18 de enero de 2009

EN LA TIERRA DE JOSÉ MARTÍ

Publicado en Miradas al Sur pág. 10 del 11 de enero de 2009

Cuando cayó abatido en plena batalla por la Independencia de Cuba, José Martí tenía apenas 42 años de vida. Con él partía tempranamente el combatiente libertario, el poeta, el periodista, el escritor, el hombre americano en su más excelsa condición humana.
Su voz lúcida y desgarrada, nos sigue preguntando: “¿En qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América?”
La presidenta Cristina Fernández, viajará a Cuba para seguir consolidando la América unida que soñó Martí. Ese es el propósito de este viaje oficial, ahora diferido para la semana próxima, en el convencimiento de que no hay América sin Cuba, como no hay Argentina sin Malvinas.
Es la hora de avanzar en la integración forjada hace 200 años por Bolívar, San Martín y Artigas, junto a otros padres de la patria grande.
Los vientos huracanados que azotan al mundo desde las potencias bélicas del norte, obligan a unirnos para inventar nuestra propia oportunidad de ser definitivamente libres. Nada nos será dado. Todo lo forjaremos, como lo hizo Néstor Kirchner frenando el ALCA imperial en pleno rostro del genocida.
Fragmentados, tendremos otros 200 años de pesares por delante.
En otras orillas, la mediocridad de los opositores y sus plumas mediáticas, hurgan en los cestos de residuos para encontrar la “primicia” del viaje. Su mezquindad no les permite ver más allá de su propia sombra. No alcanzan a percibir la trascendencia de estos cambios que se producen en el mundo y particularmente en América Latina, el continente del futuro, el de las aguas, el del trigo, el de la industria, el del trabajo.
Deberían aprender a buscar en la cuna del continente americano la génesis de este momento histórico que reúne a los gobiernos y pueblos en una misma dirección; uno con su joropo, otros con su guajira, con su cueca, con su tango. Pero todos juntos en una polifonía de voces para esta y las generaciones por venir.
Allí está el futuro de esta América que nos duele y enamora tanto.
Allí, y solo allí, está la narrativa del viaje presidencial y de un modelo de gestión que expresa un proyecto de nación con desarrollo e inclusión social.
De nada valdrá que algunos sigan difamando, con sus bolsillos rebosantes de odio y la mollera vacía de propuestas.
La derecha recoleta y el progresismo placebo, perdieron la brújula y no se dieron cuenta.
Alguien debería, al menos, ir a rescatar a los que confundieron el camino.
Si corrieran el Dakar, aún andarían buscando la salida por los bosques de Palermo.

BIENVENIDO 2009, EL AÑO DE RAÚL SCALABRINI ORTIZ

Bienvenido 2009, el Año de Raúl Scalabrini Ortiz

Publicado en Miradas al Sur, pág. 10 del 4 de enero de 2009

Se va el 2008 y llega el Año de Raúl Scalabrini Ortiz, forjador mayor del pensamiento nacional y autor, entre otras obras, de aquella que nos descubrió el alma: “El hombre que está solo y espera”.
La Presidenta Cristina Fernández decretó este merecido homenaje a quién labró como pocos los senderos de un pensamiento crítico desgarrado de ternura y humanismo.
Volver a él es atrapar el futuro y adentrarnos en lo más profundo del espíritu de la tierra, de sus huellas más remotas y de la génesis de un pueblo que construye su propio destino de nación soberana. Es volver a creer, como esencia y magia de la vida.
Hoy lo convocamos para que nos ayude a mirar en su integridad, y no por parcelas como algunos quieren, el campo de batalla donde se disputan cada vez más nítidamente dos modelos de país: uno, autónomo e inclusivo; otro, dependiente e injusto.
El que se va es, por lejos, el año donde el proceso político entró francamente en su etapa de transformaciones estructurales. Lo saben los sectores que adhieren decididamente al rumbo elegido por el Gobierno pero también los aliados críticos y los oportunistas que desertan por desencanto o por miedo, lo saben los adversarios y los medios de desinformación que expresan al núcleo de poder que se resiste a cambiar las condiciones sociales y económicas impuestas por la dictadura en 1976 y profundizadas por el menemismo en los años 90.
Por eso despiden el año con editoriales cargadas de fantasmas, acechanzas y derrotismos. No informan, operan. Profesionales de la mentira, venden gato por liebre sin perder el estilo. Sus plumas mercenarias martillan en falso inventando una realidad virtual de presunto aislamiento oficial que sólo existe en sus afiebrados propósitos. No parecen periodistas, sino voceros de negocios de un mundo cruel que se muere de espanto
El escenario real dice que la correlación de fuerzas favorece al Gobierno. La iniciativa política e institucional está de su lado. Es el Gobierno quien impone la agenda de los días que corren, quien prepara los muros de defensa ante el vendaval de crisis que sopla desde el hemisferio norte, quien maneja de tal forma los tiempos de este proceso político al punto de reponerse rápidamente de la traición cobista y anotarse varias victorias en su haber, siendo la más importante sin dudas, la eliminación de las AFJP y la consiguiente recuperación de la administración del ahorro de los trabajadores y jubilados por parte del Estado.
Todos estos logros fueron el resultado de la combinación, en armonía o tensión, de la voluntad de la Presidenta y el debate democrático en el Congreso de la Nación.
Es una muestra elocuente de calidad institucional que sólo la hipocresía puede negar.
El que termina fue un año donde, después de varias décadas, un gobierno democrático y popular encara una política de redistribución de ingresos de la única manera que se conoce aquí o en la China: sacándole a los que más tienen para repartirlos entre los que “están solos y esperan”. Eso, ni más ni menos, fue la Resolución 125 que el Ejecutivo envió al Congreso, aprobada en Diputados y empatada en el Senado. El voto cínico de Cobos hizo posible el saltito de festejo fugaz de ese frente espasmódico de la derecha criolla, configurado en esos días de conflicto.
En el asalto a la colina estuvieron juntos Eduardo Buzzi, Alfredo De Angeli, Macri, Carrió, Biolcatti, Morales, Llambías, los Duhalde y como una murga que equivocó el festín, se suma ahora la muchachada veleta de ese progresismo placebo al que le crecen los pelos y el ombligo cuando el que gobierna lo hace en representación de los intereses nacionales y populares.
Así, en la segunda mitad del año, se hizo evidente que, a la disgregación del arco opositor le sucedía el afianzamiento del bloque gobernante. Los opositores de diverso cuño son capaces de construir un rejuntado para atacar al Gobierno y para injuriar con violencia inusitada al ex Presidente Néstor Kirchner, pero agotan sus fuerzas con la última piedra que arrojan. Su efímero minuto de gloria se desploma si de construir propuestas y consensos se trata. Replican la conducta que tienen cuando gobiernan.
Será bueno recordarlo a la hora de volver a las urnas. .
La Argentina no registra antecedentes de un mandatario con el nivel de inserción internacional que labró Cristina Fernández en apenas un año de mandato. Desde la cumbre presidencial del Grupo Río en Santo Domingo, evitando una tragedia bélica entre Colombia y Ecuador; hasta la cumbre reciente en Brasil, pertrechando municiones para enfrentar unidos la crisis que el neoliberalismo desparramó al mundo desde Wall Street. Y qué decir de la incidencia determinante de la Presidenta argentina en la reunión de la UNASUR convocada de urgencia para salvar la democracia boliviana que preside Evo Morales y su presencia en el continente africano y en Rusia y en EE.UU.
Si todo esto pasó, si creció el consumo navideño, si tenemos un Gobierno que despliega como nunca antes una batería de medidas económicas para favorecer el consumo y el mercado interno y decide el más grande y estratégico plan de obras públicas de la historia moderna, si recuperamos para el Estado nuestras Aerolíneas Argentinas ¿por qué entonces los grandes medios tiran a matar todos los días?
Por lo mismo que ya dijimos, porque saben que el año que nace es el de la consolidación institucional, económica y política de un modelo de país soberano e inclusivo socialmente.
Y aunque la derecha se enoje y las veletas se desconcierten, la Presidenta visitará oficialmente la Cuba del Che, Fidel y Raúl Castro, en pocos días más.
Quizás pensaba en algo de esto Cristina Fernández, el día que firmó el Decreto 2185 declarando el 2009 como el Año de Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz.

lunes, 29 de diciembre de 2008

EL AÑO DE LOS PAJAROS


Los pájaros advierten tempranamente cualquier cataclismo. Saben que viven con el trigo y que mueren con la soja transgénica. Por eso ya no hay tantos pájaros en Gualeguaychú ni en las plantaciones sojeras de la pampa húmeda ni más al norte. La memoria de la especie les indica huir donde quiera que el peligro esté.
Su destino de belleza alada está en juego, igual que la vida del niño banderillero que señala el surco a las avionetas que rocían con glifosato esos campos que defienden Eduardo Buzzi y Alfredo De Angeli.
El cuerpo del peoncito también es rociado, envenenado, condenado a muerte tempranamente por los barones de esa soja que también defienden Elisa Carrió, Cleto Cobos, Felipe Solá y el ex senador Duhalde.
Ellos tienen quién les escriba los partes de guerra contra la esperanza, en las plumas consonantes del otro Solá (un tal Joaquín), Van Der Koy y Grondona, esos buenos muchachos que toman la hostia todos los domingos.
Allí está el tormento de los pájaros y el nuestro. No quieren perder el país que demolieron hace tiempo con Martinez de Hoz, Cavallo y Menem.
Es lo que motivó la batalla del 2008 por las retenciones a la renta extraordinaria que libró la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Este Gobierno tuvo la osadía de meterse contra el poder económico y mediático constituido. Y fue para redistribuir la riqueza, para invertirla en más escuelas, más caminos y hospitales, para impedir que nos conviertan en un país de monocultivo, evitando la muerte de la diversidad y del banderillero y de los pájaros.
Está en juego el poder, es decir, la construcción de un país para todos o de un país para pocos. Por eso saltaron violentamente sobre las rutas y en Rosario y en Palermo.
El Gobierno recogió de entre los escombros su Resolución 125, caída por el voto cínico de Cobos y esperó el momento para cobrarse una victoria que de tan poderosa, ni se dieron cuenta. Se liquidaron las AFJP, se recuperó para el Estado la administración de los ahorros de los trabajadores y se envolvió para siempre con la celeste y blanca el cóndor de Aerolíneas Argentinas.
Es para celebrar el año que se va y para advertir y advertirnos que en el 2009 se librará la batalla cultural por excelencia: la sanción de una nueva “ley de radio-difusión”, que permitirá que todas las voces, todas, puedan escribirse, decirse, oírse, mostrarse.
Allí nos convocaremos.
Para no perder nunca más el canto de los pájaros que nos siguen habitando.
Publicado en Miradas al Sur del 28 de diciembre de 2008

miércoles, 24 de diciembre de 2008

ESTA NOCHE ES NOCHEBUENA


En este país supo haber Navidades con presos políticos y con madres desgarradas en las puertas de las cárceles y cuarteles militares, clamando por ver o saber algo de sus hijos desaparecidos.
En este país conocimos Navidades con mesas familiares vacías de comida y repletas de tristezas, mascullando con bronca los nuevos ajustes económicos que castigaban siempre a los sectores más débiles y vulnerables de la sociedad.
En este país atravesamos Navidades poniéndonos un abrigo porque nos querían convencer de que éramos parte del Primer Mundo y como allá, en el Hemisferio Norte, nevaba sobre los tejados, debíamos hacer muñecos de nieve aunque el termómetro marcara 40 grados de calor.
Hoy que llegamos nuevamente al día en que nos sentimos un poco más buenos y cordiales, más nostálgicos y memoriosos, la Nochebuena llega cargada de anuncios y presagios. Pero es el mismo país. Y no es el mismo a la vez.
De un lado, lo viejo, lo anacrónico, lo que empuja para atrás, lo que niega todo el tiempo, lo que repite una historia de desencuentros y agravios, que corta rutas, que habla de muerte, que añora lo peor del pasado lacerante de los argentinos.
Del otro, un pueblo manso como un pesebre, que quiere seguir creyendo y seguir creciendo, dejando atrás para siempre una historia donde los violentos del poder eran los que mandaban sobre nuestros sueños, sobre nuestras mesas, sobre nuestras vidas.
En este país llegamos hoy a una Nochebuena donde seguiremos sin estar en el mejor de los mundos, donde falta trabajo y sobran canallas, donde nos secuestraron a uno de los nuestros, Jorge Julio López y aún no lo encontramos, donde los medios de comunicación siguen concentrados como el poder económico del que forman parte, donde la redistribución de la riqueza balbucea sus primeras letras y donde la mala Justicia lanza dentelladas de vez en cuando, intentando liberar genocidas.
En este día es saludable recordar el país que fuimos alguna vez.
Los que vivieron los primeros años del peronismo, dicen que festejaban alegremente la sidra y el pan dulce de Perón y Evita, porque eran la mejor metáfora de la Patria justa, libre y soberana que estaban construyendo, y no porque con ello cubrían la cuota alimentaria. Pero vaya si eran un signo, un rumbo, una hoja de ruta para las utopías de un pueblo que sólo quería ser feliz y vivir en paz. Sin embargo, la oposición rabiosa de aquellos tiempos les martillaba al oído diciéndoles que el General era un dictador al frente de una dictadura y pintaba en los muros del resentimiento, “Viva el cáncer” para “esa mujer”.
Era la antiquísima lucha entre el amor y el odio, entre la vida y la muerte, entre lo justo y lo injusto.
Allí anda, reeditando aquel pasado, Elisa Carrió con sus ofensas y amenazas, una presunta “moralista cívica” a la que siempre habrá que recordar su pasado de miembro judicial de la más cruel asociación ilícita que hayamos padecido en este país. Hablamos de la última dictadura militar, esa que seguramente añora cuando desnuda sus ganas de atentar contra esta democracia que tanto nos costó.
No nos merecemos como sociedad que, frente a los anuncios de la presidenta Cristina Fernández, al calendario de trabajo y producción que reconstruye con el viento en contra, hoy respondan como responden los poderosos de siempre y sus fieles servidores mediáticos. Repiten la tragedia. Hablan con el mismo odio. Humillan a este pueblo y a nuestra condición humana.
Allí anda Cleto Cobos sorprendiéndonos ahora en uniforme de oficial de reserva del ejército de la dictadura que casi nos arrastró a una guerra con el hermano pueblo de Chile. Mientras desde los naufragios de la democracia se condenaba a Videla y el Cardenal Samoré transpiraba su llamado a la paz y las almas buenas clamaban por un abrazo entre hermanos, el pequeño hombre avanzaba decidido sobre las fronteras al frente de su tropa. Todo presente tiene su origen y la verdad que estremece un poco la fotografía de Cobos con uniforme verde oliva. ¿La vieron?
Allí anda Eduardo Duhalde, el ex vicepresidente de Carlos Menem, anunciando futuras derrotas para el Gobierno, de quien afirma “se sostiene sólo porque manda con dinero”. ¡Mira quién habla! Cual si fuese un “exitoso”, que se olvidó de su criatura preferida, el Fondo de Reparación del Conurbano, con sus millones de pesos a libre disposición, para gobernar precisamente, y mandar con mucha plata.
Pero en este país, a pesar de ellos, la esperanza sigue intacta en su anhelo de construir un país mejor.
La Argentina vuelve a estar encinta de un país más justo e inclusivo. Se alistan ya, decenas de miles de trabajadores para construir caminos y puentes, escuelas y hospitales, puertos y estaciones, rieles y astilleros, ahora que nuestros abuelos saben que nunca más se invertirán en ninguna timba los ahorros que les pertenecen por derecho propio.
En este país donde nos secuestraron 30.000 mil Azucenas, esta Nochebuena levantaremos las copas para brindar por la última nieta que las Abuelas de Plaza de Mayo recuperaron hace unas horas. Toda una señal de buenos augurios para la Navidad que está llegando.
Que duerman en paz esta noche, sus padres desaparecidos, Raquel Carolina Negro y Tulio Valenzuela, el militante que se fugó de sus captores para denunciar a Galtieri y a los dictadores, antes de desaparecer en sus garras definitivamente tiempo después.
Y que bajen la cabeza, al menos, los que nada hicieron para evitar su captura.
En este país, mal que les pese a los injustos de siempre, la defensa de los Derechos Humanos es una política de Estado desde el día aquel del 2003 en que un hombre llamado Néstor Kirchner, alzó el bastón de Presidente por los aires, contagiando alegremente el compromiso de construir un país mejor.
Nos merecemos entonces, una Feliz Nochebuena y una mejor Navidad para todos.

Publicado en Buenos Aires Económico y El Argentino del 24 de diciembre de 2008

http://www.elargentino.com/nota-21676-Esta-noche-es-Nochebuena.html

domingo, 21 de diciembre de 2008

MARCHE UN ALPARGATAZO PARA CLETO


Estas fiestas navideñas parecen venir con más fuegos artificiales que años anteriores. Pese a los agoreros, la recuperación del consumo y de un sentimiento colectivo de esperanza, se expresan así, de esta manera. En los barrios ya vuelan las cañitas voladoras por los aires, se encienden las estrellitas de colores por aquí y por allá y como al pasar, también vuela, respetuosamente, un “alpargatazo” contra Cobos, para que no olvide porqué está allí donde está.
Está para secundar a la Presidenta de la Nación en todas y cada una de las decisiones que adopte el ejecutivo. Para eso lo eligieron. Para eso le pagan un salario mensual. Para eso aceptó ser candidato. Para eso ocupa ese sillón institucional.
Pero él sueña ilusamente con un doble comando en la gobernabilidad. Y erra el viscachazo, porque mientras la Presidenta aferra el timón de un Estado que se reconstruye a una velocidad a la que muchos argentinos no estaban acostumbrados, Cobos apenas puede manejar las riendas de un corcel de calesita.
Por eso genera tanta indignación. Porque sigue usufructuando un cargo al que en vez de honrar con su conducta, lo agravia manoseando las instituciones con el solo fin de sus apetencias personales. Con esa pose delarruista que lo caracteriza, acaba de mostrar una nueva faceta de “patética miserabilidad”, como decía Don Hipólito Irigoyen. Almorzando en un programa de TV, relató que su madre padecía un terrible mal que la desconectaba de la realidad y no lo reconocía cuando él la visitaba, pero sonriendo, agregó: “creo que es mejor que sea así, con las cosas que hoy están pasando”.
No hay palabras para semejante amoralidad.
Dijimos en estas columnas que el elogio a la traición que hacen algunos periodistas, gerentes de los grandes medios, era el asalto final al valor de la palabra.
Cual dilectos voceros del poder, ametrallan cuanta medida tome el gobierno a favor del pueblo y elevan a la santidad cuanto potencial candidato opositor surja en el horizonte. El teorema de Van Der Kooy y Morales Solá, dice: “El que apoya al gobierno es un demonio y el que lo enfrenta es un nuevo santo para las huestes inquisidoras del antikirchnerismo”.
Así se entiende el minuto de gloria que disfrutan en los medios, los que creyeron en distintos momentos que podían encontrar un espacio superador por afuera de este proyecto que lideran Cristina y Néstor Kirchner.
Los que desertaron por derecha terminan abrazados a lo peor del menemismo o compartiendo el bronceado con Carrió. Es llamativa la insistencia de esta señora en denunciar y provocar con agravios a un ex Presidente de la Nación, como Néstor Kirchner, a la vez que estimula sucesos violentos en el conurbano bonaerense para los próximos días. ¿No habría que citarla judicialmente para que diga lo que sabe y para saber qué la une, en ese sentido, con Cobos, Duhalde, Macri y Solá? Ella que fue funcionaria de la mayor y más criminal asociación ilícita que hayamos padecido, como fue la última dictadura, sabrá de lo que está hablando.
No nos equivoquemos, estamos en presencia de una “danza con lobos”, no disfrutando de las ballenas en Puerto Madryn.
Por otro flanco distinto están los que se manifiestan combativos al descalificar al gobierno por su presunta demora en la redistribución del ingreso, pero cuando tuvieron la oportunidad de votar en el Congreso a favor de la Resolución 125, y otras iniciativas oficiales, terminaron votando en contra. Cometen el desatino de imitar a Bombita Rodríguez, justo ahora que el Gobierno va por más y mejor Estado, más inclusión social, más integración latinoamericana y por la profundización de las relaciones con Cuba, entre otras acciones.
Muchos de los actuales funcionarios y militantes del kirchnerismo seguramente fueron “imberbes” cuando la edad les apuró el pulso cardíaco más de lo aconsejable. Pero ser “imberbes” en la adultez, es un signo patológico preocupante. Deberían reflexionar y trabajar por la unidad de los sectores populares en lugar de jugar al divisionismo estéril. Nadie es más revolucionario por aprenderse de memoria los textos de Lenín o Hanna Arendt.
El o la que gobierna en favor de los trabajadores, planifica a largo plazo la recuperación de los intereses nacionales y populares, ayuda a transformar la realidad en términos fácticos y no discursivos, será bien valorado por el pueblo, único e implacable juez de las conductas de sus dirigentes.
En un cierre de año a todo orquesta, el Congreso de la Nación decidió legislativamente la eliminación de la “Tablita de Machinea”, recuperó para el Estado nuestras Aerolíneas Argentinas y aprobó el conjunto de medidas giradas por el Poder Ejecutivo para profundizar el modelo vigente y enfrentar los vendavales de la crisis internacional.
En tanto, la Presidenta Cristina Fernández y el conjunto de presidentes latinoamericanos reunidos en Brasil, decidieron la construcción de un espacio orgánico, decisivo, estratégico, integrado por todos los países de América Latina y el Caribe.
El tablero de la historia marca: “Sale EEUU. Entra Cuba”
“Canción con todos”, aquella que supo armonizar ternura con convicciones, hoy reverdece en ese puñado de Presidentes que expresan más que nunca el destino de unidad entre nuestros pueblos hermanos.
El cachetazo moral que propinó la Presidenta, entre tantos otros dignos y dignas argentinas, contra el intento de liberar a los genocidas, logró que volvieran para atrás los jueces de la vergüenza.
Era hora que la noche buena nos anuncie el amanecer de un país y un continente más libre y más justo.

Publicado en Miradas al sur del domingo 21 de diciembre de 2008, pág. 9

domingo, 14 de diciembre de 2008

CON EVITA NO SE METAN

Amanecemos todos los días con nuevos anuncios y decisiones oficiales en favor del consumo y el mercado interno. En simultáneo, la Presidenta Cristina Fernández recorre el mundo enhebrando acuerdos con otros gobernantes, inaugurando un nuevo mundo, multipolar y complejo, ya sin el acoso hegemónico de los EE.UU y el FMI.La derecha nativa con pedigrí de enfiteusis, no para de ladrar y tirar dentelladas de odio ante cada paso que da el gobierno, intentando desgastar este proceso que avanza con paso firme hacia la configuración de un país más justo e inclusivo. El fin de las AFJP y la “Tablita de Machinea”, son antes que nada un acto de justicia. Con una se recupera capacidad de poder real para el Estado y los trabajadores y con la otra se nos libera de los últimos restos del naufragio neoliberal del 2001. Hace apenas siete años. Es un gran avance en tan poco tiempo y aunque falta mucho por andar, podemos cerrar el año con otro “chau Menem, chau De la Rua”. Es para festejar ¿o no? Hay otro país. Abramos las ventanas y las cabezas para verlo. Volvieron los diputados y los senadores a dictar leyes que favorecen los intereses nacionales y populares y volvieron los mamelucos y los cascos de los trabajadores a protagonizar las tensiones propias de un país que está vivo y creciendo. Y no se escuchan como en otros tiempos, las alarmas de la gobernabilidad exigiendo que nos ajustemos el cinturón y el corralito y el impuestazo y el 13 % de descuentos a los jubilados y la baja de salarios y la falta de empleo y producción.Pero atención. La derecha no se equivoca en expresar su odio de clase. Está resistiendo. Los que se equivocan, son aquellos que en lugar de apoyar al Gobierno para profundizar el cambio, se pavonean en sus propios egos, formando el club de narcisos irredentos que terminan por ser funcionales a los dueños del poder. Es una lástima que se equivoquen tanto.Somos más autónomos como Nación y más equitativos como pueblo. Quizás por eso aquel odio de clase se expresa con el atentado cobarde de las huestes sojeras de Buzzi y De Angelis, contra la imagen de Eva Perón. Ningún comunicado los disculpará. Sólo lo hará, el respeto a la democracia y a la memoria popular.Por eso, en este diciembre donde recordamos a los jóvenes asesinados en la Masacre de Margarita Belén, bajo la dictadura militar que tuvo funcionarios cívicos como Elisa Carrió, les decimos con la mansedumbre y la paciencia de los justos: cuidado, con Evita, no.


(Miradas al Sur 14/12/08)

viernes, 12 de diciembre de 2008

LA PRESIDENTA Y EL FUTURO QUE LLEGÓ

Un gobierno que continuó lo iniciado en el 2003El Gobierno de Cristina Fernández cumple su primer año de gestión en medio de la mayor crisis del capitalismo en toda su historia. Los vientos huracanados ya se advierten sobre el horizonte y lo que es peor, no hay nadie que nos sepa decir con precisión el tiempo de duración.
Lejos de arrinconarse en territorio conocido, la Presidenta eleva anclas y recorre el mundo articulando lazos con países africanos, con Rusia, con América Latina, con Europa, con China, con la India. Regresará para la reunión del Mercosur y para promulgar las medidas en favor del consumo interno que envió al Parlamento en estos últimos días del año.
Es un gobierno que sigue el ritmo intenso del primer tramo del proyecto político iniciado con la presidencia de Néstor Kirchner. Revalida su política de Derechos Humanos, de Unidad Latinoamericana, de trabajo, producción e inclusión social, cual si fueran autopistas centrales de la estrategia implementada. Siguen bajando los índices de pobreza y desocupación, la inflación se mantiene estable, el dólar no se disparó, el crecimiento económico sigue en alza, aunque no con los mismos valores, pero creciendo al fin y al cabo, y como si fuera poco, recuperamos Aerolíneas Argentinas para los intereses nacionales. Claro, es mucho lo que falta recorrer y sabemos que el hambre no espera.
Vale una tristeza al paso: cuando se quiso apurar la redistribución del ingreso, vía las Resolución125, muchos opositores de la progresía votaron en contra. No lo olviden.
Pero queremos resaltar cuatro ítems trascendentes que marcaron a fuego este largo e intenso año de los argentinos. A saber, el conflicto con los patrones rurales, la reunión de la Unasur en Santiago de Chile, la recuperación del sistema jubilatorio y la revalorización del Congreso de la Nación.
Juan Rulfo justifica con creces su extraordinario noviazgo con la literatura sólo con un par de libros: “Pedro Páramo” y “El llano en llamas”. Dice Eduardo Galeano que el escritor mexicano hizo el amor tan intensamente con esas bellas páginas, que luego se echó a descansar por el resto de sus días. Quizás la Presidenta argentina haya concretado en apenas un año aquellas obras que en otras gestiones demandarían el tiempo completo de la gestión. Pero, a diferencia de Rulfo, todo indica que faltan aún tres años para consolidar lo realizado, profundizando el proyecto nacional y popular en marcha.
El conflicto con los sojeros puso al desnudo la Argentina del conflicto latente y permanente entre los sectores populares y los dueños del poder, sea en su expresión doctoral o en su versión más brutal y desdentada. Es historia conocida el resultado provocado por Cleto Cobos.
La derecha no mostraba toda su saña fascistoide desde hacía décadas. Con sus mensajes perversos inauguró en las rutas un campo de batalla desde el que pujaron por destituir un gobierno elegido por el voto popular. Decía Nicolás Casullo que lo más pernicioso de ese período conflictivo fue que en la disputa por el sentido común hegemónico, los ruralistas y los poderosos medios de comunicación ganaron gran parte de la batalla cultural. Contribuyeron algunos progresistas que, en el susto, aplaudieron a los patrones rurales cual si fueran barbudos bajando de Sierra Maestra. Todos ellos violaron la palabra, la despedazaron, la trituraron, la manejaron a su libre arbitrio para imponer en el inconsciente colectivo que en la mesa de enlace estaban “los buenos” y en el gobierno, “los malos”. Venían de demonizar a Borocotó por una entrevista pero por muchísima más transfugueada, Cobos pasó a ser un héroe. En el elogio a la traición se coronó el último asalto a la verdad. Aprendimos la lección.
El Gobierno culminó con este “Llano en llamas”, se repuso y siguió andando.
Cuando parecía que finalmente el Gobierno de Evo Morales gobernaba en tiempo de descuento y que el cerco mediatico, paramilitar y sojero, avanzaba desde Pando hacia La Paz para destituirlo, la Presidenta argentina se comunicó con el Presidente Boliviano y con la Presidenta de Chile, Michele Bachelet, para convocar a una reunión de urgencia en solidaridad militante e institucional con Bolivia. Todo sucedió en menos de 48 horas. América Latina obtuvo así su credencial definitiva como continente de paz, de justicia y democracia. Sabrá el mundo entero y los sectores antidemocráticos nativos que desde ahora deberán lidiar con todo el Mercosur y la Unasur cada vez que quieran posar las garras sobre nuestros pueblos y sus gobiernos legítimamente electos. Este logro es de todos pero un poco más de la Presidenta de todos los argentinos. ¿No es motivo para sentirnos orgullosos como argentinos y latinoamericanos?
La recuperación para los trabajadores y la sociedad toda, del Sistema Público de Jubilaciones y el fin de las AFJP, es un logro estratégico que inaugura el primer cimiento del Estado moderno, inclusivo y productivo que se viene reconstruyendo desde el 2003. Es el inicio definitivo de una nueva nación, con recursos propios y autónomos. Es el “Pedro Páramo” de Cristina Fernández.
Por último, el salto cualitativo en la calidad institucional lo configura la decisión política de poner en pleno funcionamiento el Congreso Nacional a la hora de definir las políticas sustantivas de este modelo de desarrollo con inclusión social.
Es el Parlamento, quizás, el poder republicano que mayor relieve ha tenido este año a través de la inmensa tarea que condujeran los presidentes de los bloques oficialistas, el Senador Miguel A. Picheto y el Diputado Agustín Rossi, así como el Presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner.
Pese a todo lo realizado, los escribas de los grandes medios siguen vociferando sus profecías del miedo y la desesperanza, mientras la oposición no muestra ningún pudor con sus infamias e injurias. El pueblo sabe lo que sufrió con ellos cuando gobernaron este bello país. Sabrá valorar que esta vez, el Estado está del lado de los humildes y que como dijo hace unas horas la Presidenta, “el futuro ha llegado y hemos decidido hacernos cargo de él”

Publicado en BAE y El Argentino del 10 de diciembre de 2008

domingo, 7 de diciembre de 2008

QUEMAR LAS NAVES

Dice Benedetti que el día o la noche que por fin lleguemos, habrá que quemar las naves. Y que antes de hacerlo es conveniente meter en ellas nuestra arrogancia masoquista, nuestros escrúpulos blandengues y los hipopótamos de Wall Street. Recomienda meter en el incendio, los menosprecios por sutiles que sean y esa falsa modestia y la dulce homilía de la autoconmiseración. Será para evitar el riesgo y la tentación de volver atrás y remar hacia otra orilla que no sea la nuestra, ya que será abolida para siempre, la libertad de preferir lo injusto y en ese solo aspecto, seremos más sectarios que dios padre.

Algo así es lo que uno recuerda de aquella poesía, que vale mucho para estos días, en que pisamos tierra firme con el Gobierno de Cristina abriendo los anchos caminos para que nadie quede afuera, para defender el empleo y el plato de comida y la escuela y la salud y ya que estamos, basta de amenazar a Graciela Ocaña, porque tendrán que vérselas con todos nosotros.

Lo peor ya pasó y lo mejor siempre estará por venir. Con Néstor Kirchner se enarboló la memoria de nuestros más profundos dolores. Desconocerlo es despeñar por un barranco todas las convicciones. El olvido naufragó en este país el día que apareció Juan y Victoria y Horacio Pietragalla levantó en sus brazos a su Abuela de pañuelo blanco y juntos saludaron alegres en la Plaza de Mayo. Reparar en algo el genocidio es una manera digna de quemar las naves, hacia atrás. Y es arropar, hacia adelante, el futuro como un guricito dormido en los brazos de la Patria.

“Aquí no se rinde nadie” es el mandato que brota desde hace 200 años y hoy tiene nuevas voces y nuevos brazos y manos para sostener el rumbo aunque anuncien que el huracán ya llega a nuestras costas. Hoy tenemos un Estado más fuerte que el que nos dejaron. Dios nos libre y nos guarde si hubiesen seguido las plagas menemistas, cavallistas y delarruistas.

Mal que les pese a los desesperanzados, a los que desertaron, a los que traicionaron el voto popular, a los que ofenden porque no tienen nada mejor para proponer, a los que vaticinan el ocaso justo ahora que amanece, habrá que anunciarles una y otra vez que, este proyecto nacional y popular seguirá abriendo caminos a favor del pueblo, aun a costa de equivocarnos muchas veces.

Andaremos descalzos, pero andaremos juntos alumbrando el día que no haya un solo argentino hambriento en la banquina.

Vale la pena quemar las naves, no hay nada que temer.

(Miradas al Sur – 07/12/08)

miércoles, 3 de diciembre de 2008

UN PANAL DE ABEJAS EN PLENA TAREA

La Presidenta y la política de nuestros días
La Presidenta Cristina Fernández anunció el Plan Raíces para favorecer la vuelta al país de todos los científicos argentinos que por distintas razones se vieron obligados a emigrar años atrás. A la repatriación de capitales le sucede la del pensamiento. Otras áreas trabajan sin descanso para presentar una serie de medidas en sintonía con los proyectos que debate el Parlamento y con la creación del flamante Ministerio de la Producción. El gobierno es un panal de abejas en plena tarea. Pronta a viajar a Chile, posteriormente a Rusia y finalmente a Brasil para estar en la reunión del Mercosur, la Presidenta avanza en la consolidación de esta política estrechando lazos internacionales tan necesarios para el pasaje de un mundo unilateral en crisis a un nuevo marco multilateral capaz de crear las condiciones para una etapa superadora del neoliberalismo depredador.Más trabajo, más producción, más salud, más educación, más integración latinoamericana. Es la misma orientación política, haya viento a favor o ciclones a punto de entrar al país aunque no tengan pasaportes.¿Y el resto de la política que dice por estas horas?Desde la derecha, sus diferentes expresiones siguen sin poder superar su dispersión de fuerzas y su falta de liderazgos creíbles, pero unifica y antagoniza hasta el límite de la legitimidad democrática, sus críticas contra el oficialismo. No importa lo que se anuncia desde el Gobierno, la consigna es echar rodilla a tierra y disparar ríos de tinta, injurias y editoriales tan reaccionarias que sólo encuentran antecedentes remotos en las peores horas de dictaduras pasadas. Siguen siendo la perla de una corona que ya no existe. Pero a fuer de ser honesto y parejo, es necesario advertir que cuando más se necesita afianzar culturalmente este proceso nacional y popular que encabeza el Gobierno de Cristina, algunos sectores del progresismo vernáculo, hacen oír sus voces con críticas totalmente destempladas cuando no infundadas, regando el escenario con cuestionamientos que terminan por ser funcionales a los adversarios del Gobierno y que van desde la presidencia del Partido Justicialista por parte de Néstor Kirchner hasta la presunta falta de apertura al debate y el veto a una ley de protección a los glaciares. De pronto actúan como si quién gobierna no fuera Cristina hoy y Néstor Kirchner ayer ¿O se olvidan quienes fueron los primeros y casi los únicos que en los años noventa salieron a proclamar la defensa inclaudicable de nuestros Hielos Continentales y nuestros glaciares? ¿O es tan difícil entender los tiempos y el debate participativo que requiere gobernar sobre estos temas tan sustantivos? ¿O no es posible entender que Kirchner asume tamaña responsabilidad partidaria con el mismo patriotismo y honradez con que asumió sus actos de gobierno? La política, cuando se comparte un espacio común, se nutre de confianza. O no se comparte. El adentro o el afuera vale para la causa política que se defiende y no para el artefacto partidario que cada uno elija.Sería deseable que cada uno de los sectores críticos, abran y estimulen masivamente el debate en su propio lugar de pertenencia antes que declamarlo y reclamarlo desde otro lado. Quizá la raíz se encuentre en creer que son los partidos políticos los que están en crisis y que con un servicio mecánico de urgencia todo se solucionará. La crisis es de la política en su conjunto y por lo tanto todos deben sentirse alcanzados por las esquirlas de la deflagración ocurrida cuando estalló el país hace apenas un puñado de años. No verlo así nos lleva al injusto y peligroso riesgo de creer que adentro del PJ está lo sucio, lo malo y lo feo y que todo lo puro está afuera del mismo. Es una falsa dicotomía. Además no se entiende cómo se puede sostener este criterio con tanta pasión cuando se continúa perteneciendo al mismo elenco gobernante que se condena. Cleto es un maestro en estas artes, pero no es bueno imitarlo.Por otra parte, habría que ser más respetuoso y humilde frente a quien transformó este país desde el sólo capital de sus convicciones y el coraje político para llevarlo adelante. Néstor Kirchner no esperó a nadie para realizar los cambios que se hicieron desde el 25 de Mayo de 2003. Los hizo simplemente.Este proyecto tiene, en un amplio abanico del centro a la derecha, los adversarios que se merece. Estamos librando una batalla en democracia por la justicia social y la plena soberanía de la nación y es posible darla victoriosamente estrechando filas, no dispersándolas con una lógica de lista electoral.
(BAE, El Argentino, 3/12/2008)

domingo, 30 de noviembre de 2008

KEYNES EN LA UNIDAD BÁSICA

La fragmentación del pensamiento sucede a la del Estado y la sociedad, víctimas de la política neoliberal que concentró el capital y fragmentó el movimiento popular.
Hoy la balacera mediática continúa con la misma estrategia. Hacen terrorismo comunicacional con el pesimismo y la desconfianza. “Nos quieren ver tristes”, dice Jauretche.
Una primera respuesta es comprender y difundir las decisiones políticas y económicas del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de una manera coherente y abarcadora. Porque no es cierto que sean medidas aisladas y obligadas por la crisis internacional, como proclaman los escribas del poder y algún perro en cancha de bochas.
Están en la génesis del proyecto nacional y popular que gobierna desde el 2003. Son parte indisoluble del modelo de desarrollo con inclusión social. Más obras públicas, más empleo, más institucionalidad con el Ministerio de la Producción y la decisiva participación del Congreso, más fortalecimiento de nuestros vínculos comerciales con América Latina, África, China, Rusia. Todo en su medida y armoniosamente.
Así se entiende el keynesianismo en este lugar del mundo, construyendo sobre las ruinas que dejaron los que gobernaron este país y que hoy vuelven a las pantallas cual si fueran sabios de la tribu, como Cavallo, Menem, López Murphy o Duhalde. Nos salvamos de ver a De la Rúa porque duerme y a Carrió porque adelantó el verano en Punta del Este.
Mauricio Macri, hace keynesianismo al revés, demoliendo calles y lugares históricos. Alguien tiene que parar tanta locura. Está bombardeando Buenos Aires y a punto de hacer polvo el cine El Plata, el “Cinema Paradiso” del popular barrio de Mataderos. Le resultará insoportable que haya una obra tan majestuosa, sostenida por los vecinos, nutrida de cultura y encima edificada en 1945, el año que los trabajadores y el pueblo fundaron, sobre los adoquines que hoy nos roban, una patria justa, libre y soberana.
La crisis del sistema demuestra que el dinero no se multiplica infinitamente. La política tampoco debería reproducirse eternamente con gerentes politiqueros. Sería bueno que los nuevos keynesianos, esos tipos que hacen cosas por la comunidad, que trabajan, que militan, que se embarran todos los días por solidaridad, sean los que hoy dignifiquen la política como la herramienta más bella que tienen los pueblos para cambiar su destino.
Un día de estos tendríamos que invitar a Keynes a tomar unos mates en el local del barrio.


(Publicado en Miradas al Sur, 30/11/08)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

LA PRESIDENTA Y LA CARTA DE NAVEGACIÓN


VOLVIÓ KEYNES, VOLVIÓ PERÓN
La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner pareció mirar a los ojos de cada uno de los presentes cuando anunció el rosario de medidas que profundizan el modelo social y económico en marcha desde el 2003. El aplauso cerrado tras sus palabras parecía bajar desde la Quiaca hasta Tierra del Fuego, desde los empresarios industriales hasta los trabajadores que seguían, por los medios, el discurso presidencial. Advertíamos, una vez más, que la Carta de navegación sigue apuntando su brújula en el trabajo y el desarrollo productivo. Acá no hay despidos, hay más trabajo; no hay fuga, hay repatriación de capitales; no hay persianas de empresas que se bajan, hay mayor promoción de trabajo registrado. En definitiva, es una concepción de la vida la que se está instrumentando.En la previa a los anuncios, los francotiradores mediáticos de la derecha política y económica del país, disparaban con munición gruesa contra el Gobierno, instando a la rendición de cualquier asomo de optimismo en nuestro presente y futuro como Nación. No aprenden más. Cae nieve en Nueva York y ellos insisten en salir abrigados a las calles de una Buenos Aires que se calcina al sol. Operan mensajes desalentadores todo el tiempo contra la población y evangelizan con el enfriamiento de la economía porque es lo único que aprendieron en los años de neoliberalismo. Si se les hiciera caso, el país entero sería una “puerta 12” para nuestro porvenir. Pero esta vez la taba se dio vuelta a favor del desarrollo, del trabajo, de la producción, de la inclusión. La decisión de crear el Ministerio de la Producción es un nuevo paso en el giro copernicano que imprime el gobierno en cumplimiento del mandato popular votado por la mayoría de la sociedad. Es una forma de expresar con toda elocuencia que la época de los ajustes, de las rebajas salariales, de los despidos, de los impuestazos, del congelamiento de la producción, ya son parte de la prehistoria menemista y aliancista. Se trata de construir una herramienta jerarquizada para que propios y extraños tengan un interlocutor privilegiado a la hora de convenir inversiones productivas que sirvan a nuestro desarrollo. Lejos de desmantelar el Estado, este Gobierno sigue apostando por más Estado.Este conjunto armónico de medidas, más las obras públicas que se implementarán a lo largo y ancho del país, por valores inéditos en nuestra historia contemporánea, está en la génesis del modelo gobernante, aunque los escribas del atraso continúen vociferando sus canalladas. Un repaso de medidas y mensajes del ex Presidente Néstor Kirchner desde el año 2003, demuestran a las claras que venimos a paso redoblado avanzando en este rumbo, consolidando posiciones con la recuperación estatal de la administración del sistema jubilatorio, el superavit fiscal y comercial, el desendeudamiento externo, el acento en el intercambio con los países hermanos de la región, particularmente Brasil y México, con China, India y al que ahora se suman los países del continente africano que visitó días atrás la Presidenta. Cuando en el hemisferio norte tiemblan de espanto por la feroz crisis sistémica que los acosa y recurren al tan maldecido Estado para salvarlos del naufragio final, nuestro Gobierno, que reivindicó el rol regulador del Estado desde el primer día de gestión, interviene decididamente, no para plantar medidas fiscalistas, que se corresponden precisamente con la etapa anterior a la crisis, sino para apostar hacia adelante pensando en el consumo, en el mercado interno y en el empleo. Si hasta la reciente cumbre del G-20 se vio obligada a declarar que “la regulación es primero, y ante todo, responsabilidad de los reguladores nacionales, que constituyen la primera línea de defensa contra la inestabilidad del mercado”.Néstor Kirchner y la Presidenta podrán decir con toda solvencia y modestia: “Es lo que venimos diciendo hace mas de cinco años”. En la última Sesión anual de la ONU, cuando el derrumbe ya se mostraba inevitable, la Presidenta de los argentinos expresó categóricamente: “…durante la vigencia del Consenso de Washington, nos decían que el mercado todo lo solucionaba, que el Estado no era necesario, que el intervencionismo estatal era nostalgia de grupos que no habían comprendido cómo había evolucionado la economía”Volvió Keynes y Perón, volvió el trabajo como regulador social, volvió Copérnico para que los planetas giren naturalmente alrededor del sol. Tenía que volver el Estado. Y un Gobierno que, como el de Cristina, se parece mucho a su pueblo.


Publicado en BAE y El Argentino del 26 de noviembre de 2008

martes, 25 de noviembre de 2008

domingo, 23 de noviembre de 2008

LOS PIES DESCALZOS DE LA VICTORIA

La historia es así de caprichosa. Elije su destino, determina sus tiempos, llama a silencio o bullicios y andá a cantarle a Gardel. Se sube a un tren en La Plata y baja en el Malgreb, dialoga con Perón por la mañana y a la tarde borronea con Khadafi una amistad del Sur que nos haga más libres, en un mundo nuevo que habrá que inventar.
Es tan sabia que cuando algunos creían que doblaban las campanas en el funeral de las utopías, un vendaval de pueblos olvidados irrumpió en el momento exacto que los mercaderes caían atragantados con su codicia. El banquete neoliberal ha terminado.
Ahí se despide Bush como alma en pena, con tantos pibes muertos al pie de sus misiles. Él y sus banqueros fingen que es apenas un malestar pasajero y es el sistema arterial financiero el que les estalló en las entrañas, dejándolos sin aire.
Hoy estamos de nostalgia y alegría. Con una flota de aviones que vuelve a ser argentina y un Estado que se reconstruye sobre sus escombros, recuperando la soberanía de nuestros ahorros. Vamos por el futuro, ahora o nunca. No hay tiempo que perder. Ni demorarse bajo el fuego a granel de los grandes medios. Ni caer en la trampa del divisionismo. Ni responder la ofensa de una señora regordeta y republicana, formada en un cuartel del Chaco, ni la provocación de los vice gansos ni los pituquitos como Isidorito Macri.
Esta vez no habrá más penas ni olvidos, aunque duela que no estén aquí todos los compañeros, duele que sean para siempre parte del río y el mar y que no puedan disfrutar lo que les pertenece por dolores propios.
Hay que agrupar filas con Néstor y Cristina, saber que llegó la hora de los pueblos, así en Bolivia como en el cielo de la América toda, así con Lula, Chávez y Correa. Lo que se muere es un mundo viejo, injusto y guerrero. Es su caída, no la nuestra. Vamos a alumbrar otro mundo de aquí en adelante. Nada nos será fácil ¿o alguna vez lo fue?
Mientras la derecha derrama leche en los caminos y faena lecheras sin compasión, nosotros decidimos vivir, no de cualquier modo, sino justos, libres y solidarios.
Es ahora la hora de la historia que tarda en llegar pero no sabe esperar cuando lo decide. Se llamará Evita, se llamará Germán.
Los que pudimos ver tan sólo los pies descalzos de la victoria, creemos que es tiempo de verla todita, bella y desnuda, con la melena al viento y un pan bajo el brazo, junto a un pueblo entero.

(Miradas al Sur, 23/11/08)

jueves, 20 de noviembre de 2008

DE LA VUELTA DE OBLIGADO A LA VUELTA DEL ESTADO

¿Quién escribirá la historia de estos días que corren? ¿Alguien tomará de las solapas, con la prosa y la palabra, a los canallas y los cínicos que sólo braman blasfemias en las penumbras, cuando asoma algo de luz? ¿Podrán decir los escribas que después del saqueo contra las arcas del pueblo, sucedió la vuelta a casa de nuestra línea aérea, el juzgamiento a los genocidas, la caída del desempleo, la integración latinoamericana, la liberación de las garras del FMI? ¿Se dignarán en nombrar a Néstor Kirchner y Cristina Fernández como los hacedores de un tiempo forjado por esa mayoría que sólo quiere vivir mejor?
Por si acaso, los mansos y los justos deberían dejar las huellas de estos días a resguardo para los que vendrán después. No importa, siempre que sea digna y auténtica, lo tosca que la huella sea. Pero decir claramente que hoy volvimos a tender las cadenas de la Vuelta de Obligado para que la codicia de los mercaderes no pase nunca más contra nuestro destino de libres.
Es 20 de Noviembre y resignificamos el Día de la Soberanía con la recuperación de la administración estatal del patrimonio de los trabajadores y los jubilados. En la votación parlamentaria no nos separarán sólo dos maneras de gobernar nuestros ahorros, sino dos visiones de la Argentina, dos modelos en pugna, dos formas de vivir la vida en este bello país. Es la disputa entre lo viejo y lo nuevo, entre lo justo y lo injusto, en el momento que se define el rumbo de un mundo en llamas.
Duele saber que la palabra se rompió cuando, dictadura, menemismo y alianza mediante, rompieron los cimientos del Estado, pero hay que decirlo. ¿Cómo no se iba a fragmentar la palabra y la política si la sociedad fue bombardeada mediáticamente hasta hacerla refugiar en los rincones de la sobrevivencia?
“Salvese quien pueda” fue la consigna. Saquearon nuestros ahorros pero el verdadero propósito de inventar el negocio de las AFJP, fue rasgar y romper el tejido social para eliminar todo sentimiento organizado, atentando así contra la solidaridad colectiva, que es constitutiva de la condición humana. Por eso, cuando decimos que este cambio es estructural no estamos pensando desde una máquina registradora sino desde el alma de un pueblo que vuelve a juntar sus parcelas dispersas, su identidad de nación, un futuro compartido.
Seamos definitivamente un pueblo y una nación y no esa aritmética feudal del neoliberalismo. No somos clientes ni socios ni meros consumidores. Somos ciudadanos, que es un rasgo superior de la escala democrática. Y desde hoy lo somos más que ayer.
Duró catorce años este debate. Mienten los que aúllan clamando más tiempo para analizar y decidir. Ya nos robaron bastante para que sigamos marcando el ritmo del reloj con la letanía de una cigarra. Esta es la hora y no mañana. Mientras otros corren en auxilio de sus banqueros, nosotros lo hacemos a favor de la justicia social. Vaya con la diferencia. Se dirimen estas cosas en una sesión que compromete a todos, oficialistas y opositores, en la posibilidad histórica de hacer causa común cuando se construye ciudadanía y no partidismo de cuarta. Tengamos memoria cuando mañana elijamos nuestros representantes, recordando el voto de este día.
Recuperar nuestra identidad es escuchar el canto destemplado y heroico de los criollos que en la Vuelta de Obligado entonaban el Himno Nacional mientras combatían contra la más poderosa flota naval de esos tiempos. Es alzar en los brazos de la memoria al Gaucho Antonio Rivero, el mismo que recuperó en 1833 nuestras Malvinas al mando de un pequeño ejército compuesto por dos gauchos y cinco indios y que alcanzado por el fuego enemigo, caía para siempre ese 20 de noviembre de 1845. Ellos, con el General Lucio Mansilla al frente, también peleaban contra la fragmentación de la patria que nacía a ponchazos y sablazos, al grito de “¡Viva la soberana independencia argentina!”
Por eso, como ya se dijo desde lo más alto de la representación popular, no es una casualidad que sea hoy el día en que vuelve el Estado a resguardar nuestro destino común.
Claro, la batalla es muy distinta. El campo de disputa es el campo del debate y es esta democracia a la que habrá que seguir vigorizando con la profundización de este modelo de desarrollo con inclusión social.
Sólo así honraremos a los patriotas que supieron defender con honor nuestra Soberanía.
(BAE, 20/11/08)

domingo, 16 de noviembre de 2008

EL TIEMPO DE LA MILITANCIA

En Washington, la Presidenta argentina y el Presidente Lula, blandieron el pensamiento autónomo latinoamericano ante los poderosos del mundo reunidos en el llamado G-20. Más Estado, más consumo, empleo, producción y multilateralismo, dijeron a coro.
En Chile, Néstor Kirchner acomodó como pudo su larga humanidad en la modesta silla del estrado, miró a los presentes y parecía que no estaba allí sino pensando lejos, quién sabe dónde, tomó aire y al galope de sus palabras en el Foro del Progresismo, interpeló: “Los militantes progresistas, nacionales y populares, debemos decidirnos de una vez por todas entre optar ser políticamente correctos, aceptando las reglas de juego que nos impuso el poder y el neoliberalismo, o nos animamos a cambiar para siempre nuestro destino como pueblo construyendo una región más democrática, más justa, soberana y solidaria”. Algunos aplaudieron entusiastamente y otros, convocaron sus antiguas rebeldías colgadas en el placard.
En nuestro país, el centro derecha es un turco en la neblina; ata un nudo y se le desatan otros. Carrió, Patricia Bullrich y Gerardo Morales inauguran a destiempo la segunda fase de la Alianza que escapó en helicóptero y alborota a eventuales socios. Felipe Solá amaga irse y queda desolado. Mauricio Macri es “Carlitos bombero”, apagando incendios en hospitales y escuelas. El diario mitrista degrada en un pasquín de albañal y a falta de creatividad, parafrasea en clave de brulote “no ahorrar la honra de los gauchos”.
Es la hora de los pueblos, por eso pretenden contagiarnos el espanto de una época que expira. Debemos evitar que las máscaras y los maquillajes no le ganen al cambio profundo que nos debemos. Será la juventud la que escriba el relato de los tiempos por venir.
Mañana es el Día del Militante y el jueves 20 el de la Soberanía Nacional. Ayer tendimos las cadenas contra el colonialismo en La Vuelta de Obligado y hoy recuperamos para nuestros jubilados la alcancía solidaria que los mercaderes nos saquearon en la noche menemista.
Para profundizar este modelo en marcha, es preciso esa mística y ese compromiso. Porque esta vez se juntó el “se debe” con el “se puede” y eso ocurre muy de vez en cuando en la historia, cuando los gobernantes se parecen a sus pueblos y no claudican jamás.
En eso habrá estado pensando Kirchner, el militante, sabiendo que hablaba desde la tierra de quien fue un gran amigo del Tío Cámpora, el Presidente Salvador Allende.
(Publicado en Miradas al SUR el 16/11/08)

jueves, 13 de noviembre de 2008

LA PRIMAVERA Y EL TÍO CÁMPORA

El ex Presidente Héctor J. Cámpora, que hoy regresa a la Casa Rosada de la mano de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, es infinitamente más contemporáneo nuestro que muchos políticos de la oposición. Su reloj sigue marcando esta hora y la que vendrá. Por eso su presencia no se corresponde con las efemérides sino con la Política. Así, con mayúsculas.
No habrá que asombrarse si las palomas de la Plaza se alborotan sin saber porqué. Intuirán que alguien muy importante, a quien llamaban El Tío, ha vuelto con nosotros culminando para siempre un largo exilio. Y entonces le dedicarán una ronda de júbilo porque es jueves y las Madres y las Abuelas de aquellos imberbes que lo querían tanto y ya no están aquí, darán testimonio de vida en nombre del país que somos y queremos ser.
Tanta cárcel, tantos dolores y desencuentros, tanta dictadura, terminó con la vida de un gran romántico de la política. El Movimiento fue su casa, la lealtad al Líder y a su Pueblo, la razón de su vida. Quizás por eso, los latidos de los bombos de la Juventud entrelazan su nombre y el de Evita en lo más alto del sentimiento colectivo.
Vuelve el Tío con un Gobierno que honra su memoria día a día y que en su homenaje, el próximo 20 de Noviembre desde el Congreso de la Nación, hará posible que celebremos el Día de la Soberanía recuperando para los trabajadores el mayor instrumento de solidaridad social: el Sistema de Jubilación, administrado desde ahora nuevamente por el Estado. Nunca más los mercaderes del templo podrán lucrar con el ahorro de los argentinos. Con este Gobierno, el egoísmo individualista del “sálvese quien pueda”, está en retirada.
Es una pena que el sectarismo de algunos nos impida emocionarnos juntos, pensemos como pensemos partidariamente, pero creyendo en esta Argentina que estamos reconstruyendo. Duele que los radicales de hoy serruchen la escalera que los radicales de ayer construyeran para que pase Ricardo Balbín hacia el abrazo de la unidad nacional que pergeñaron junto a Perón. Duele y lástima en lo más hondo del tejido social que se nieguen a votar a favor del pueblo, rechazando el proyecto de Ley que, curiosamente, dicen compartir. Desconfían de un Gobierno elegido democráticamente y sin embargo entregan su voto de confianza a los atildados buitres que se alzaron con sueldos mensuales de 100.000 pesos mientras vaciaban las cajas de las AFJP. Los radicales de Gerardo Morales, se escandalizan con las futuras inversiones en obras públicas pero no se escandalizan con el verdadero robo de los privatizadores que se enriquecieron personalmente, invirtiendo en oscuros fondos el producto del saqueo a nuestros jubilados.
Para colmo de males rehacen la Alianza con Elisa Carrió, aquella abogada que inauguró su carrera “repúblicana” como integrante del poder judicial de la dictadura que en su provincia, Chaco, produjo entre otros males, la Masacre de Margarita Belén y las torturas y encarcelamiento de miles de compatriotas. Para entender la dimensión histórica de las cosas hay que decir que la doctora Carrió es la misma que asesoraba a los dictadores que mantenían cautivo al Presidente Cámpora tras los muros de la Embajada de México cuando el cáncer quemaba su digna vida sin poder ser asistido por los médicos que entonces precisaba. Pero ahí anda la sombra predemocrática de Carrió dictándonos sentencia moral desde el lugar de blonda fiscal de la dictadura al que se niega dejar atrás, revistiendo su falso moralismo con el peor de los cinismos de la política. Así, con minúsculas.
Los enemigos de la democracia siempre intentan montar escenarios propicios para frustrar la unidad del pueblo. Habrá que andar con cuidado para no caer en la trampa de los ajenos que muerden y los cercanos que ladran, los que inundan las pantallas de terror y miedo y cuelgan carteles en los potreros advirtiendo la presencia de menores como potenciales delincuentes y apuestan al descalabro económico de lo que construimos colectivamente desde Néstor Kirchner hasta aquí. Disparan con mensajes divisionistas al centro del proyecto nacional, popular y progresista. Buscan fracturar o al menos astillar la confianza del pueblo en su Gobierno. Pero sabiendo donde están los leales, es más fácil saber por donde andan los que no lo son.
Además, tenía que ser primavera: volvió para alumbrarnos el camino, la mirada mayor de la Lealtad, el Tío Cámpora.
(BAE, El Argentino, 13/11/08)

lunes, 10 de noviembre de 2008

APUNTES PARA LA INOCENCIA

Estamos atravesando la segunda etapa del proyecto político que empezó con Néstor Kirchner y hoy continúa con la Presidenta Cristina Fernández.
Cuando se quiso redistribuir equitativamente la riqueza, la oligarquía apretó filas, disputó el sentido común de la sociedad, resistió en defensa de sus intereses sojeros, lanzó sus misiles mediáticos y terminó ganando por una cabeza de ganso de diferencia.
De este lado, curaron las heridas y volvieron a la carga, mejorando notablemente la puntería. Tras el anuncio de la recuperación pública del sistema jubilatorio, se dio giro de inmediato al domicilio de la democracia, el Congreso de la Nación, para que los legisladores deliberen y decidan. Se ganó en Diputados por amplio margen, aunque habrá que velar armas en el Senado y rogar que ni el diablo ni el ganso tengan oportunidad de meter la cola.
La batalla por la recuperación de un Estado democrático al servicio de los intereses del pueblo y la nación es la medida exacta de nuestros antiguos sueños, está en la génesis constitutiva del país, en la memoria de nuestros muertos y desaparecidos, en el presente y futuro de nuestros jóvenes y en el justo y digno abrigo que merecen nuestros viejos queridos. Por eso nos combaten.
Compartimos hasta aquí la inocencia del día que descolgaron los cuadros de los genocidas y nos independizamos del FMI y rechazamos el ALCA y exorcizamos con la memoria popular la ESMA y La Perla y los cuarteles se llenaron de democracia y ciudadanía y la Ministra Garré se abrazó a las tropas jurando defender para siempre la Patria y la Constitución y los derechos humanos y los pueblos hermanos de nuestra América del Sur.
Ya nos descubrieron. Saben que para nosotros, la democracia despierta causas colectivas y despliega banderas allí donde soplan los vientos del pueblo. Por eso mismo debemos seguir juntando fuerzas en el boca a boca con nuestros vecinos, advertidos que la televisión no transmite la realidad que vivimos o impone otra virtual y caótica para que naufraguemos en medio de la mar. No nos dejemos confundir. Hemos echado proa hacia nuestro destino y nada ni nadie nos detendrá.
La inocencia es lo último que se pierde. ¿O no era así? Defendámosla, pero juntando más fuerza para celebrarla y sostenerla, ahora que “el cambio recién empieza” y un ciudadano negro llamado Barack Husseim Obama es el nuevo Presidente de los EEUU. Y Martin Luther King vuelve a tener un sueño.

(Publicado en Sur del domingo 9 de noviembre y El Argentino del 10/11/2008)

miércoles, 5 de noviembre de 2008

LA OPCIÓN NO ADMITE MEDIAS TINTAS

Las cosas ya están claras para todos. Esta vez no nos asiste el derecho a invocar el tan meneado “yo no lo sabía”, ahora que los campos en pugna están posicionados y batallan en el recinto del Parlamento, en procura de lograr la aprobación o no del proyecto oficial que devuelve a los jubilados y a los trabajadores el sistema de previsión solidaria que le robaron en la larga noche menemista. La opción es precisa y contundente y por ello, no admite medias tintas: O recuperamos el país solidario que nos robó la dictadura y el menemismo o retrocedemos cincuenta años.En este marco, no se equivocó Eduardo Buzzi en su discurso cuartelero; identificó al gobierno democrático como su enemigo y ordenó el desgaste como método de ablande antes de asestar un golpe rutero. Ni se equivocan Llambías, ni Biolcati, ni De Angeli, cuando enarbolan la defensa de la “propiedad privada” batiendo tambores de guerra mediática, azuzando nuevamente a quienes permanecen indiferentes o expectantes a la vera del camino. No se equivoca Carrió cuando rasga los tejidos más sensibles de la democracia con sus ofensas y agravios a la institución presidencial. No se equivocan las plumas mitristas ni los clarinetes que llaman a la desesperanza y al descreimiento más infame sobre el destino nacional. Todos ellos operan para el país desigual e injusto. Los mismos que se jactaron en desabastecer a la población, enfrentando al gobierno cuando avanzó en su proyecto de redistribuir la riqueza de manera solidaria y equitativa, son los que hoy marchan para defender sus privilegios, obligados a dejar un rato sus poltronas porque el Estado, que les pertenecía, ahora trabaja para los argentinos que fueron saqueados y no para los saqueadores. Hoy los veremos juntos a muchos de ellos marchando con sus cacerolas inflamadas de odio y resentimiento en un vano intento de desgastar y acorralar a este gobierno que pretende reconstituir la nación que supimos ser y que para lograrlo, empieza por recuperar el valor conceptual de pueblo en reemplazo de ese genérico placebo a quien ellos llaman “la gente”.Para eso sirve devolver al Estado la administración y el resguardo de los fondos que pertenecen a los trabajadores activos y jubilados. Para que la solidaridad sea la garantía de que estamos construyendo estructuralmente un país para todos y no para robustecer los fondos de quienes sólo lucraron con los dineros del pueblo. Claro, como el ladrón cree que todos son de su misma condición, hacen reduccionismo mediocre y ladran sus desverguenzas como si se miraran sólo en sus propios espejos. No dicen que son ellos, los poderosos, los que hicieron “caja” durante décadas con el dinero que nos pertenece a todos, en beneficio de sus campos, de sus vacas, de sus riquezas. Que volvamos a tener un gobierno que recupere esa caja para los trabajadores, es poner las cosas en el justo lugar de la equidad social. Ni mucho más ni mucho menos.Quienes participamos de aquellas flacas marchas de resistencia contra la embestida neoliberal de los años 90 éramos muy conscientes de que el derrumbe del sistema jubilatorio estatal significaba lisa y llanamente un golpe al corazón de nuestra propia identidad como pueblo. Por eso lloramos cuando vimos la difusión en cadena de la implosión del Albergue Warnes, cual si fuera una representación dramática y cínica montada por el menemismo para demostrarnos que su latiguillo preferido de “cirugía mayor sin anestesia” era en verdad una “política de estado” y no una simple bravata de ocasión. Muchos argentinos se estremecieron de dolor e impotencia cuando sobre los escombros del sistema estatal de reparto, los neoliberales de guante blanco inventaron el más ruin y fabuloso negocio llamado “Afjp”, haciéndonos creer que cada individuo se convertiría en un prospero capitalista independiente, un ser sin patria y sin historia. Por eso hoy es posible y hasta fácil entender semejante conglomerado marchando juntos; están defendiendo su caja, su propiedad privada, sus ganancias y sus privilegios de clase, ese modelo de país en el cual algunos son y serán siempre ricos y otros son y serán siempre pobres, como le gustaba decir a Menem.Hay que estar atentos pero sin temerles. Son tan sólo, el estertor del viejo país que no suelta el hueso. Tendrán que entender que hay lugar para todos. Y aunque no les guste, deberán resignarse a que sigamos escuchando la más maravillosa música que, para nosotros, es la palabra del pueblo argentino.
(BAE el 5 de noviembre)

domingo, 2 de noviembre de 2008

EL HUEVO DE LA SERPIENTE

Este Gobierno puede ganar o no una votación en el Congreso sin perder la dignidad; salir airoso aunque malherido de esta pelea como sale un perro callejero enfrentado a una jauría de Rottwilers adiestrados para matar. Batirse a duelo contra sus propios fantasmas y despertarse agotado pero enteramente vivo.
Pero no hará lo contrario. Como anunciar en cadena que los tiempos de crisis que corren por el mundo no aconsejan enfrentarse a las “AFJP” ni redistribuir ingresos ni ser solidarios ni torear a los dueños del poder ni seguir peleando por una patria justa, libre y soberana ni tener utopías ni sueños ni nada.
Nunca dirá: “hasta aquí llegamos” y si así prefieren, que venga Macri, con Menem, De la Rúa o Blumberg y De Angelis sea el López Rega de los nuevos tiempos y el juez de los buitres, Mr. Griesa, sea nombrado ciudadano ilustre. Por algo será, la gente es así, este país de mierda, serán las voces que se escucharán.
Pasa que este Gobierno no claudica, no se rinde y libra la más grande batalla por recuperar el país solidario que nos robó el menemismo. Y no quiere darla solo sino compartirla. Desafía a mostrarnos a nosotros mismos, sin otro carnet de afiliación que al pueblo, para que seamos capaces de vencer el egoísmo, el sectarismo, el posibilismo, el derrotismo. Mostrarnos juntos con nuestras diferencias la próxima sesión en Diputados, en Senadores y en la calle y en las plazas, para que el golpismo televisivo de Carrió, por ejemplo, no sea nada más que un grotesco de mal gusto de aquella dictadura de Videla que la sigue desflorando en su moral de falsa republicana y auténtica idiota del planeta de los simios y la Banca Morgan.
El huevo de la serpiente reapareció en estos días y dicen las comadronas de la pluma mitrista, es decir cipaya, que la cría venenosa cercará el Congreso y el Obelisco desde la Recoleta, con sus cacerolas y sus bronceados, mordiendo a estos bandoleros que hoy gobiernan pretendiendo que los jubilados tengan el mismo amparo que tuvieron en vida del “anciano prófugo”, es decir, Perón.
Frente a semejante odio, juntaremos fuerzas para vivir en paz, profundizando este modelo de desarrollo e inclusión social de fabricación argentina.
Y porque este Gobierno es Nosotros. Con virtudes y defectos.
Y porque no nacimos para desertar cuando el destino de este pueblo llama.
(Miradas al Sur, 2 de Noviembre de 2008)