viernes, 30 de marzo de 2012

Charla con Jorge Giles

Entre la comedia y la guerra


Pasos de comedia.

Macri reclamaba el subte y se lo dieron. Reclamaba recursos y se lo dieron. Reclamaba el traspaso y se lo dieron. Reclamaba tiempo para la seguridad y se lo dieron.

El gobierno nacional, en tanto, fue construyendo la argamasa que mejor conoce: gestión eficiente más institucionalidad democrática. Es decir, actuó rápidamente y envió al mismo tiempo un proyecto de ley al Parlamento nacional para que se expida.

El subte está. La ley está. Los recursos están. El federalismo está.

Y Macri, incluso, le puso el moño el día que firmó el acta y aceptó el traspaso y aumentó las tarifas un 127 %.

“A confesión de parte, relevo de pruebas”, diríamos.

Es lógica pura, es la legislación vigente y es sentido común al servicio de los ciudadanos.

Pero contra todo esto, Mauricio Macri se rechifla porque se le dan las ganas.

La dictadura unitaria de la clase pudiente porteña tiene larga data.

Bartolomé Mitre algo sabía del tema.

Pero no vayamos tan lejos.

No hay que olvidar que en la antigüedad, antes de Kirchner, esta clase de políticos eran los que gobernaban, opinaban, mandaban, ordenaban y desordenaban.

Así nos fue.

¿Qué fue lo que pasó entonces? Que la mayoría de la sociedad dio un salto cualitativo en su nivel de conciencia política, en su convivencia democrática y hoy está a la altura de los tiempos que corren. Pero los políticos como Macri se quedaron estancados allá a lo lejos y hace tiempo. Macri no creció ni se educó en esta nueva democracia inclusiva que jerarquiza los intereses del pueblo.

Y por eso actúa de esta manera. Qué quiere que le diga, no encontramos otra explicación.

Pasos de guerra.

Hace 30 años los trabajadores ganaban la calle contra la dictadura cívico-militar. Tres días después las fuerzas armadas desembarcaban en Malvinas con nuestros bravos soldados.

El mando era de los mismos genocidas que torturaban en el continente y estaqueaban en las Islas.

Gloria y Honor a los 649 soldados muertos, 323 de ellos asesinados en el hundimiento del Crucero “General Belgrano” por orden directa de la premier inglesa, Margaret Thatcher.

Gloria y Honor en este nuevo 2 de Abril para todos los Héroes de Malvinas.

Los que cayeron peleando y los argentinos que sumaron su voluntad patriota en aquellos días trágicos, no preguntaron si convenía o no pelear en esa guerra; prevaleció en ellos la responsabilidad de hacerse cargo de la patria frente al colonialista que volvía a pisarnos con sus garras blindadas.

Ojala que Macri y todos los obtusos de esta tierra bendita aprendan algo de aquel digno ejemplo.

Hacerse cargo de la patria es aprender hoy a respetar la democracia y a la Presidenta que eligió este pueblo.

El Argentino, viernes 30 de marzo de 2012

jueves, 29 de marzo de 2012

Dentro de la ley, todo


“Dentro de la ley todo, fuera de la ley, nada”.

Decía Perón.

Pero hay gobernantes y empresarios que creen que el oficio de la política es “opinar” sobre la realidad y no administrarla eficientemente, cumpliendo con la ley.

*Mauricio Macri y sus huestes del PRO no reconocerán la ley aprobada anoche por el Congreso de la Nación disponiendo el traspaso del subte y los colectivos a su verdadero dueño: la Ciudad de Buenos Aires.

¡Señores, es una ley!

Si se declaran en rebeldía atentarán contra los porteños y contra los provincianos de todo el país. A unos sumirán en un laberinto abandonado a la buena de dios y a los otros querrán pasar la gorra para que les financien el transporte público.

Un cachito de sintonía fina no les vendría nada mal.

*La Corte Suprema falló a favor del aborto en caso de violaciones y ese fallo es válido aquí, en La Quiaca, en Ushuaia, en Salta, en toda la Argentina.

Sin embargo, algunos opinan que no.

Y no es así. Acatas o no acatas.

*Hay operadores comerciales que a través de sus lobistas mediáticos crean la sensación térmica del presunto “cierre de importaciones”.

Son los herederos del personaje de aquella propaganda de la dictadura contra las sillas argentinas y a favor de las importadas.

Mal que les pese, la Argentina encabeza el ratings de países importadores en toda la región y desde febrero se aprobó el 70 % de los 162 mil pedidos de importación tramitados ante la ventanilla única compuesta por la AFIP, la Aduana, la Secretaría de Comercio y todos los organismos oficiales intervinientes.

¿Cuál es la trampa entonces? Fundamentar su profundo odio a los productos locales y atentar contra un modelo económico que defiende la industria nacional.

*El Grupo Clarín realizó un bocinazo mediático contra la presunta “falta de libros por problemas de importación”. Les respondió la propia Cámara Argentina del Libro negando cualquier inconveniente y afirmando que la provisión es absolutamente normal.

Claro, si lo que se fabrica en el exterior se puede fabricar en la Argentina, el modelo ya avisó: se fabricará acá.

¿Es eso lo que molesta, no?

*La empresa YPF-Repsol anunció con bombos y platillos descubrimientos de pozos petroleros y reservas gasíferas. Sin embargo, importan combustible.

¿Y la producción local y las inversiones y el autoabastecimiento que debería garantizar?

Con este panorama la necesidad de sintonía fina vale para todos.

Hoy se realiza la Huelga General en España contra el ajuste, la falta de negociación colectiva, despidos masivos, rebajas salariales, privatizaciones, recortes presupuestarios para salud, jubilados y educación.

Pensar que esta nueva Argentina salió del mismo infierno.

El Argentino, jueves 29 de marzo de 2012

miércoles, 28 de marzo de 2012

La Argentina tiene código


La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, presentaron ayer el anteproyecto de ley para unificar y reformar el Código Civil y Comercial.

Fue en el Museo del Bicentenario, con la presencia de un arco político y social muy representativo.

En la elaboración del texto participaron más de un centenar de juristas, constituyendo la mayor representación en la historia de las leyes, afirmó el Dr. Lorenzetti.

En su propia lectura se advierte la principal luminosidad de este cambio impulsado por el gobierno nacional: se protege a la persona, se amplían derechos de y para la sociedad, se reparan fallas del derecho vigente y se reconoce el derecho de la propiedad para la comunidad de los pueblos originarios.

Parejas que no podían acceder a la maternidad y la paternidad, ahora lo podrán hacer.

Lo que la infertilidad física no permite, la fertilidad del derecho y la democracia lo repara.

Parejas que estaban comprometidas con la ley pero no con los afectos, ahora podrán decidir libremente sobre su destino con plena libertad.

El código es el amor, la vida y la igualdad en la nueva Argentina.

Verlo de esta manera permite valorar la trascendencia de estos cambios que expresan la sintonía fina de la democracia.

Los poderosos estarán que trinan en el terreno donde ejercen el oficio de la monopolización.

Sea en la justicia. Sea en la religión. Sea en los medios de comunicación. Sea donde sea.

La vuelta de un Estado para todos y no sólo para las minorías privilegiadas, lejos de conculcar derechos, los amplía, los profundiza y los enriquece.

Somos libres de vivir como más felices seamos; el único límite es el respeto al derecho del prójimo.

En eso anda el país. Mal que les pese a los crispados y rabiosos que andan babeando odio y resentimiento sin argumentación alguna.

Una dosis de amor no les vendría nada mal, digo.

Por otro andarivel pero con el mismo sentido, la Argentina defiende su soberanía sobre las Islas Malvinas y el derecho a vivir en paz y libre de amenazas nucleares en el Atlántico Sur.

El Canciller Timerman exigió ante la Cumbre de Seguridad Nuclear que se desarrolla en Corea del Sur, que Gran Bretaña confirme o no la ausencia de armas nucleares en esa zona, habida cuenta que enviaron a Malvinas un submarino nuclear.

América Latina es zona de paz y así deberá ser respetada.

Los 6 Premios Nobel de la Paz que ayer exigieron a Cameron el diálogo con la Argentina por Malvinas, rubrican esta posición a favor de la vía diplomática y pacífica.

El colonialismo está desnudo sobre el escenario y la democracia lo pone en jaque.

Señoras y señores, bienvenidos al siglo XXI.

El Argentino, miércoles 28 de marzo de 2012

martes, 27 de marzo de 2012

Cuando los buitres vienen marchando


Estados Unidos suspendió el sistema de preferencias arancelarias para con la Argentina.

Alegan que el motivo es el supuesto no pago de nuestro país a dos empresas de origen norteamericano.

Si el gobierno argentino pagaba la pretendida deuda estaría violando el sistema legal vigente, afirmó nuestra Cancillería; además, calificó esta medida de “incomprensible y unilateral” afirmando que “el lobby ejercido por los fondos buitres para lograr esta decisión es una presión que nuestro país condena de forma contundente”.

Más allá de la escasa repercusión económica de esta decisión del gobierno de Obama importa considerar la repercusión política de la misma.

A minutos de conocerse la medida algunos portales del monopolio mediático casi que celebraron la medida contra nuestro país. La corresponsal de Clarín señaló, por ejemplo, que “Obama, en persona, expulsó a Argentina del sistema de preferencias”.

Distinta fue la reacción de industriales argentinos que criticaron severamente la medida.

¿Cómo reaccionó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner?: rechazando el desplante norteamericano con toda firmeza y dignidad.

Es evidente que EE.UU. se sigue moviendo como si estuviera en su plena lozanía imperial y hegemonizando un sistema capitalista floreciente. ¿No se advierte acaso que los mismos factores del poder financiero que lo llevaron a esta crisis política son los que le aconsejan estas medidas que pecan de irracionales por donde se las mire?

El mercado, con sus dioses y sus buitres, actúa de la manera voraz como lo ha hecho aquí hasta el 2003. Pero los estados que se valoren de civilizados y democráticos, precisan respetar y estimular formas de intercambio y dialogo que favorezcan el entendimiento a largo plazo entre sus respectivas naciones.

El Papa Benedicto XVI está en Cuba. ¿Hay acaso alguna identidad religiosa e ideológica que una al Vaticano con la Revolución? No la hay y sin embargo dialogan. ¿Cómo es comprensible entonces que el conservadorismo de cabotaje y el del exterior apelen al garrotazo como única forma de hacerse oír?

La vida, mientras tanto, sigue latiendo por aquí.

La actividad económica creció 5,5% en el primer mes del año, el PBI aumentó durante el año pasado 8,9%, el genocida Díaz Bessone fue condenado a perpetua y la Presidenta anunció que tenemos nuevo DNI y que el Banco de Desarrollo de América Latina otorgó una lluvia de créditos para el país a destinarse al Nuevo Archivo General de la Nación, a la Industria Azucarera, a Rutas, Obras en municipios, Recursos educativos, energéticos y otros.

Una postal de final de ciclo: Videla se quedó dormido en el juicio por el plan sistemático de robos de bebes.

El Argentino, martes 27 de marzo de 2012

lunes, 26 de marzo de 2012

Las zapatillas del futuro


Dicen que el que mejor interprete la puerta que abre y cierra nuestro pasado, tendrá la clave para abrir las puertas del futuro.

“Sucedió el 24 de marzo de 2012”, dirán las crónicas de la historia dentro de cien años.

Ese día las calles de la patria se llenaron de pueblo. No faltó nadie a la cita. Estaban las Madres y las Abuelas, los Hijos y los sobrevivientes, los trabajadores y los estudiantes, las amas de casa y los dirigentes políticos, la militancia, la clase media, los compañeros ministros y ministras y agitando los trapos, la agrupación más demonizada por los monopolios: “La Cámpora”.

Observar la ancha avenida 9 de Julio desde su intersección con Avenida de Mayo, en el centro porteño y desde allí mirar hacia el sur, era gozar el privilegio de ver en vivo y en directo la recomposición de la historia.

Avanzaban los organismos de los derechos humanos portando la larga bandera con los miles de rostros de los desaparecidos, la memoria en carne viva. Y a metros nomás, los pibes con sus pancartas, sus banderas argentinas, las Malvinas en lo alto, Néstor y Cristina, el futuro en zapatillas.

Hay tres protagonistas relativamente novedosos para una Marcha que no es cualquier marcha: el peronismo kirchnerista, el piberío masivo de los estudiantes secundarios y la gente humilde. Ellos recompusieron la historia.

La responsabilidad de evitar cualquier sectarismo en el análisis, no debiera llevarnos a falsear los hechos de la historia real. Y esa historia cuenta que la inmensa mayoría de los muertos, desaparecidos, encarcelados, desamparados y exiliados eran trabajadores y los trabajadores eran mayoritariamente peronistas y que los pibes se contaban por decenas en los campos de concentración de la dictadura cívico militar.

Sus descendientes son los que volvieron a ganar las calles en el día de la Memoria. Durante buena parte de la democracia, estas marchas parecían patrimonio de partidos minoritarios de la “izquierda abstracta”, como los llama con certeza el querido maestro Norberto Galasso, que poco o nada tuvieron que ver con la historia de terror que cayó sobre el pueblo. Todos saben que fue así.

Sin embargo esta vez hubo una sola marcha masiva, clara, contundente, convocada como desde hace casi 30 años por las Madres y las Abuelas y en esa marcha multitudinaria, el arco diverso, plural, profundo de quienes se identifican con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner fue amplia mayoría.

Ese dato está diciendo mucho. Cuando la política se llena de pueblo como se llenó el sábado, es señal que la Argentina es otra, es una nueva Argentina, les guste a quién les guste.

Allí van los pibes con sus zapatillas. Salúdenlos. El futuro llegó.

El Argentino, lunes 26 de marzo de 2012

domingo, 25 de marzo de 2012

El regreso de la república plebeya



Cada 24 de marzo hay algo en el pecho que te oprime y te vuelve a doler. Como un nudo en la memoria para que no olvidemos.

Nos duele cada ausencia. Y al final de la jornada regresás del abrazo y las consignas en la Plaza del pueblo y te animas a decir: la vida es bella.

En los tiempos que corren, la Argentina sucede a toda marcha.

La vida siguió andando después del desamparo, del horror, la humillación constante, el garrotazo en la espalda. Pocos preguntan cómo.

Pero sucede. La vida nos empujó y empujamos a la vida con el último aliento que quedaba. Y amamos nuevamente, criamos hijos y conocimos otra gente y otros compañeros.

Ninguno reemplazó a los que perdimos. No era el caso.

Lo cierto es que ahora sí, terminó la dictadura.

La historia fija fechas en el calendario que son llamadas a ser un antes y un después de cada acontecimiento. Pero el almanaque no sabe de procesos tan complejos como los que vivimos.

El 24 de marzo de 1976 es el día en que se inicia la dictadura cívico militar de manera “institucional”. Pongámosle. Cierran el Congreso, echan jueces, ponen jueces, dejan jueces, prohíben partidos políticos y sindicatos obreros. Nombran a Videla presidente y a Martínez de Hoz, superministro de economía. Nombran gobernadores que son militares y civiles. Matan, secuestran y torturan a destajo. No se pagan horas extras para el exterminio. El terror no baja las persianas los fines de semana. Tampoco los feriados. Pero las causas que motivaron ese desenlace venían de más lejos.

De igual manera, las consecuencias letales del genocidio continuaron después que recuperamos la democracia y la república perdida, entre los basureros y los calabozos. Y entre los bancos y las financieras que siguieron administrando el botín de guerra de la deuda estatizada.

La dictadura empezó un 24 de marzo y terminó cuando asumió Alfonsín, el 10 de diciembre de 1983. Pero no hubo un punto-aparte, en términos absolutos. Ni antes ni después de ambas fechas. Los años 90 lo demuestran. Julio López también. Recién ahora entendemos tal suceso. Y esa es la buena nueva. Descubrimos, al fin, que la guarida central de los dictadores no estaba en los cuarteles protegidos con alambres de púas y fusiles, sino en las oficinas alfombradas y remodeladas a nuevo del poder económico y mediático concentrado.

La dictadura fue primero civil y después militar. Y no al revés. Los juzgados por crímenes de lesa humanidad, bien juzgados están. ¿Y Martínez de Hoz y su cría financiera? ¿Y el monopolio creado en plena dictadura? ¿Y los jueces, fiscales y secretarios colaboracionistas de los genocidas? ¿Y los religiosos que bendecían la picana y echaban agua bendita a los fusiles antes de un secuestro? ¿Y los médicos que asistían a las sesiones de tortura o envolvían al recién nacido para entregarlo al coronel y su mujer? ¿Y los empresarios que confeccionaban las listas de sus empleados “sospechosos” de subversión? ¿Y la banca financiera que robaba a 4 manos en un país descuartizado?

No hablemos más de “complicidad civil”. Y si lo hacemos, deberíamos hablar de “complicidad militar” para ser ecuánimes condenando el terrorismo de estado.

Ese templo cívico, que es el último reducto de la dictadura, ha empezado a derrumbarse por imperio de la política, de la democracia, de la memoria, la verdad y la justicia.

Es la primera conquista que debemos a Néstor Kirchner.

La segunda es Malvinas. Sí, Malvinas. Porque hasta hoy, la causa mayor de nuestra soberanía era asociada exclusivamente al verde oliva de un uniforme militar. Digámoslo: la dictadura causó la mayor, la peor, la más dramática desmalvinización de tan digna causa. Con el gobierno de Cristina, Malvinas es un patrimonio de esta democracia que hoy tenemos. Está asociada a la paz, al respeto por las leyes internacionales, al respeto por la verdadera historia, asociada a la América Latina. Ya no a una dictadura.

Malvinas no es una causa de soberanía territorial. Solamente. Malvinas es el decodificador de la América del Sur. Nos enseña la memoria del colonialismo. De los colonialistas y los colonizados por ajena o propia voluntad.

Casi sin darnos cuenta hemos logrado lo que parecía imposible: Malvinas ya es una causa vital de esta democracia que venimos construyendo desde el 2003.

Crecimos escuchando que la política era el arte de lo posible, ¿acaso el kirchnerismo es el arte de lo imposible?

La otra conquista sobre la dictadura es la Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Ahora sí, cortamos amarras con la ley de gravedad que imponía el pensamiento neoliberal. Poder ser, como nación, soberanos económicamente, es poder restituir la espina dorsal de la democracia. Es el fin de la dictadura económica y el agotamiento de la democracia formal.

Es casi paradojal: cuando más inclusiva y plebeya es la democracia, se torna más real.

Para el final: cuando la oposición concentró sus fuerzas en el llamado “Grupo A” conducido por Magnetto, allá por el 2009 y 2010, Néstor Kirchner en su rol de líder del movimiento nacional y popular, convocó a que se abran mil flores, mil agrupaciones, mil corrientes de opinión interna.

Todo terminó en el triunfo de Cristina en el 2011, en la dispersión opositora y el caos conceptual del monopolio mediático.

Hoy, cuando esa misma oposición está en franca retirada y absolutamente dispersa y atomizada, quizá llegó la hora que aquellas mil flores sean parte de un mismo jardín, de un mismo proyecto político y organizativo, todos cobijados bajo un mismo alero kirchnerista.

A mayor dispersión opositora, mayor unidad nacional y popular. Es un imperativo de la hora. El protagonismo heroico de la juventud será determinante en este lío.

Por ese rumbo anduvo Alicia Kirchner en el masivo acto de Kolina.

Es que el proyecto que lidera Cristina precisa concentrar sus energías para gobernar y transformar el país de los argentinos.

Además, la cría civil de la dictadura dispara munición gruesa desde sus usinas editoriales.

Si el diagnóstico es certero, la unidad es un asunto imprescindible.

Miradas al Sur, domingo 25 de marzo de 2012

viernes, 23 de marzo de 2012

El árbol de la memoria


Cuando éramos pibes, el mes de marzo era el regocijo de reencontrarse con los compañeros corriendo nuevamente en el patio de la escuela.

Cuando adolescentes, el mes de marzo eran las hojas muertas del otoño en las veredas y la cita amorosa invitaba a un abrazo más tibio y prolongado.

Y ahora que crecimos todos, así de golpe, el mes de marzo es el mes de la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Pasaron muchas cosas en los años que siguieron al 24 de marzo de 1976.

Hay una grieta en nuestra historia personal y colectiva, un antes y un después, un hola que tal que quiso ser eterno y a renglón seguido adiós, me voy, no puedo, debo escapar, me andan buscando, un hasta pronto, un no lo vi más, un nunca supe nada de ella, que la extraño tanto, que aun me duele cada herida, que los 30 mil, que aquí nadie se rinde.

Desde 1983, cuando los dictadores se fueron de la escena, hasta el 2003, pasaron 20 años. Que 20 años no es nada, según cómo se mire. Hubo el juicio a las juntas. Y luego el punto final y la obediencia debida que borraron con el codo de la democracia lo que escribieron las manos manchadas con la sangre de nuestros compañeros. Y hubo indultos al por menor y al por mayor. Y los genocidas se cruzaban con nosotros en el supermercado. Y los Hijos escrachaban cada domicilio del terror para que nadie olvide. Y las Madres daban vueltas en la Plaza y al hacerlo, daban vuelta la vida para que nadie se muera de tristeza y desesperanza.

Desde 2003 hasta ahora pasaron apenas 9 años. Como si se dijera pasaron 9 meses, el tiempo suficiente para alumbrar otra historia.

Los juicios a los genocidas se multiplican.

Los civiles de la dictadura, los que controlaban el ritmo cardíaco de los torturados, los que daban misa antes de los vuelos de la muerte y bendecían con la cruz, la bayoneta y la picana, los que acomodaban el expediente judicial para que el crimen parezca un accidente o legalizar la prisión por pensar diferente, todos ellos, todas ellas, iniciaron el lento pero seguro peregrinar de la justicia. La democracia da otro salto.

La dictadura ha terminado. Ahora sabemos que fue primero civil y después militar y siguió civil; que no fue la locura de una noche de lobos sino que el poderoso don dinero llamó al general y este al almirante y este al brigadier y salieron todos juntos a cazar al pueblo. Ahora sí empezamos a reparar definitivamente las heridas.

La democracia repara lo que la dictadura intentó borrar.

Por eso Malvinas y por eso incluso, la recuperación del Banco Central.

El árbol de la memoria que ayudó a sembrar Néstor Kirchner y a cuidar esta Presidenta que se parece a su pueblo, demuestra hoy más que nunca que no nos han vencido.

El Argentino, viernes 23 de marzo de 2012

jueves, 22 de marzo de 2012

La recuperación del orgullo nacional


La aprobación en Diputados de la Declaración de Ushuaia en defensa de la soberanía argentina en Malvinas, coloca el magno tema en un lugar institucional de máxima relevancia.

No es poca cosa que los representantes del pueblo se encolumnen atrás de los intereses nacionales, más allá de banderías partidarias.

Que Cameron y el gobierno británico tomen nota: Malvinas no es botín de nadie.

Malvinas es Argentina.

Antes de aprobar la Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que es la otra recuperación de nuestra soberanía, el Senado debatió el traspaso de los subtes y los colectivos porteños a quienes corresponde legalmente administrarlos: los gobernantes porteños.

Parece mentira, pero la tozudez, el egoísmo, la ineptitud para gobernar que demuestra Mauricio Macri provocó que finalmente este asunto tenga que ser debatido y resuelto por el Congreso de la Nación.

Macri demuestra ser un experto en construir laberintos. Así con la educación, con la seguridad urbana, con la salud, con el transporte. Y de los laberintos, enseñó Leopoldo Marechal, se sale por arriba.

Es lo que viene ocurriendo. Con el voto afirmativo de 55 senadores y 8 en contra, el Senado aprobó finalmente el proyecto del oficialismo. Esa es la distancia que media entre la razón y la sinrazón. Así de simple y concreto.

Hoy se celebra el Día Mundial del Agua, según Naciones Unidas.

Como un homenaje por adelantado, ayer se comentaba que habría caído definitivamente el proyecto para construir una represa sobre el Arroyo Ayuí, en la provincia de Corrientes. ¿Se acuerdan? Es la represa financiada por uno de los capos del Grupo Clarín, José Aranda. El gobierno nacional, a través de la Secretaría de Ambiente, se había manifestado en contra de esta pretendida obra que, de haberse concretado, habría inundado una porción valiosa del territorio y contaminado peligrosamente, la costa y las aguas del río Uruguay.

Los vientos soplan para el lado de la justicia. Y aunque el monopolio mediático y sus gerentes editoriales se pongan nerviosos y pretendan instalar una realidad ficticia y eternamente crispada, tendrán que acostumbrarse a que la democracia funciona de esta manera. A veces se es mayoría y a veces, minoría. Y está claro que esta vez la mayoría legislativa ya no la tienen con el extinto “Grupo A”. La mayoría es la que ayer se vio votando.

Relájense, que esto recién comienza.

En igual sentido, el directorio de YPF habrá escuchado la posición del gobierno.

“Reclamamos un claro, taxativo y preciso plan de inversión para YPF”, aseguró el secretario de Política Económica, Axel Kicillof.

O sea.

La Argentina recuperó su orgullo. Es eso, nada más.

Y es eso, nada menos.

El Argentino, jueves 22 de marzo de 2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

La conectividad de los pueblos libres


La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner entregó ayer el decodificador digital número un millón y se comunicó, en el mismo acto, con el Presidente venezolano, Hugo Chávez.

El canciller Timerman reafirmó que somos el segundo país del mundo en aumentar sus importaciones, después de la India.

Mercedes Marcó del Pont consideró que la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, que hoy tratará el Senado, es un hecho histórico para los argentinos.

El ministro de Salud, Juan Manzur, informó sobre la producción nacional de un medicamento contra el mal de Chagas.

Ante tanto griterío y barullo monopólico, nos preguntamos:

¿No estamos comunicados localmente y con la Patria Grande acaso? ¿No estamos integrados al mundo? ¿No somos soberanos económicamente? ¿No estamos cuidando la salud de los argentinos?

Hoy comienza el otoño en esta parte del mundo. Pero hoy también, no todos lo saben o recuerdan, es el Día Mundial de la Poesía instaurado por la UNESCO.

La Directora General de este organismo de Naciones Unidas, Irina Bokova, difundió ayer una declaración tan profunda como bella. En uno de sus párrafos dice:

“En un mundo que está en plena mutación, sacudido por un vértigo de cambios y transformaciones sociales, los poetas acompañan los movimientos cívicos y atinan tanto a sacudir las conciencias por las injusticias del mundo como a conmoverlas por su belleza. Nosotros vemos también las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y los breves mensajes que circulan por las redes sociales para conferir un nuevo aliento a la poesía y favorecer la creación y el intercambio de poemas o versos capaces de dilatar nuestra relación con el mundo.”

Vale esta cita para celebrar lo acontecido ayer.

Como si una convención de poetas sesionara en Tecnópolis, Cristina y Hugo Chávez hablaron de la integración de la América profunda.

El hermano pueblo de Perú fue aplaudido de pie por honrar el legado sanmartiniano al defender con su gobierno, dignamente, la soberanía americana frente al agresor colonialista en Malvinas.

La emoción fue creciendo hasta que la voz de Cristina se alzó bien alta para denunciar a las grandes potencias que generan las guerras, los asesinatos masivos y las crisis económicas con que castigan a los pueblos en otros lugares del planeta.

Y para decir a continuación que la América toda, se debía y merecía un presente descolonizado y en paz.

Malvinas es, una vez más, el decodificador de la historia continental.

Bastante más que una disputa territorial. Todos lo saben. Y por eso aúllan los lobos de la desesperanza.

Así es la historia de los pueblos libres, dijo Cristina.

Y por eso los pibes seguirán cantando. Siempre.

El Argentino, miércoles 21 de marzo de 2012

martes, 20 de marzo de 2012

La Patria Grande ya está conectada


La actividad inaugurada ayer en Tecnópolis con el nombre de “Patria Grande Conectada”, da cuenta de la transformación emancipadora que atraviesa la América Latina.

Seguramente los Presidentes darán ahora otro paso en el mismo sentido y será el más trascendente del que tengan memoria las distintas voces del continente que pugnan por liberarse, encontrarse y multiplicarse desde hace siglos.

Como si fuese un punto de encuentro puesto por la historia de nuestros pueblos y los gobernantes que se les parecen, se quiso que fuera en la semana donde recordamos con dolor colectivo aquel nefasto 24 de marzo de 1976, cuando se logra esta conexión de la palabra.

Del genocidio a la vida. De la dictadura a la democracia inclusiva.

Podríamos salir a pintar los viejos paredones de los barrios: No habrá más silencio ni olvido.

Que tiemblen los tiranos de los diccionarios. Que bramen, que bufen, que gruñan en sus añorados pastoreos del privilegio los que acuñaron un día que “el silencio es salud”.

Esta vez hablamos todos. No solamente ellos, los apropiadores del lenguaje y la palabra.

Tendrán que resignarse a aceptar que finalmente no pudieron “parar el viento”, como afirma el documental que recoge las voces de los ex alumnos del Colegio Nacional Buenos Aires en homenaje a la memoria de sus 17 compañeros desaparecidos por la dictadura cívico-militar.

Y por si no alcanzara con ese testimonio, el gobierno de la democracia, a través de la Secretaría General de la Presidencia, declaró de Interés Nacional dicho film.

He allí una muestra concreta de cambio de paradigma.

En el encuentro de Tecnópolis el Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina afirmó:

“Lo que estamos haciendo no es ni más ni menos que profundizar la democracia y garantizar que todos, independientemente de su sector social, puedan hablar y ser escuchados” para que con esta tecnología “el conocimiento no sea patrimonio de unos pocos”.

“Estamos construyendo un modelo de país con los cuarenta millones de argentinos adentro y eso es lo que a algunos molesta…si no salimos a hablar es porque estamos trabajando”, agregó.

A su vez, el ministro Julio de Vido dijo: “Nos enorgullece anunciar la finalización de entrega de decodificadores para esta primera etapa de 1.000.000 de hogares” y agregó: “El interés de la Presidenta es que las comunicaciones, la información sea abierta; tenga acceso gratuito el 100 por ciento de la población. Eso lo hemos logrado porque hemos trabajado defendiendo los intereses del Estado y no conciliando, acordando y negociando con las grandes corporaciones y monopolios mediáticos”.

¿Qué parte no logran entender esos poderes?

En fin, la palabra es libre.

Celebremos.

El Argentino, martes 20 de marzo de 2012

lunes, 19 de marzo de 2012

Durmiendo con el enemigo

Se llaman calificadoras de riesgo las consultoras que diagnostican la realidad económica y política de un país…según el cheque que reciben.

El cheque, con sumas abultadas de dinero, puede ser emitido por quien va a realizar un negocio y necesita que le acomoden la mira para justificar los gastos de inversión y los créditos bancarios que tomará. O bien, por quienes se oponen a un negocio y precisan “fundamentar” con mentiras calificadas su oposición.

¿Vamos bien hasta acá?

El desastre sucedido en los EE.UU. y en Europa, con consecuencias letales para sus respectivos pueblos, fue instrumentado por esas “calificadoras”.

¿Cuál era el trabajo sucio que realizaron? Inflaron la conveniencia de invertir en fondos bancarios o en negocios inmobiliarios que resultaron un globo, tan pero tan grande, que cuando explotó, se los llevo a todos puestos.

En la Argentina las calificadoras de riesgo se llaman “Clarín” y “La Nación”.

Tómese el trabajo de leer cualquiera de esos medios de ayer, domingo, y para su escándalo verá que apuntan, rodilla en tierra, contra el país, contra su economía, contra la expectativa social favorable al modelo de desarrollo con inclusión, contra el crecimiento alcanzado, contra la unidad de la América Latina, contra la voluntad popular.

Contra la democracia.

El “riesgo país”, un invento de ellos, es el riesgo de perder la cuota de poder de la que gozaron durante siglos. Para nosotros, el riesgo país es que entreguen nuevamente el país a esos sucios capitales que representan y tiren por la borda todas las conquistas sociales logradas desde el 2003.

La consultora de los Mitre es de terror: exhibe datos brindados por los mismos tipos que desde el 2003 vienen augurando el caos, el agotamiento del modelo, el pos kirchnerismo, etc., etc.

¿Qué están buscando? Que el Estado no intervenga en defensa de las mayorías y del bien común. Es uno de sus objetivos centrales. Y para eso cuentan con una sola receta: voltear el proyecto nacional, popular y democrático.

Mientras el consumo sigue creciendo, el empleo se fortalece, las industrias producen, la conectividad de la Patria Grande dará desde hoy un salto de acá a la luna, el país se consolida como el segundo país del mundo en atraer inversiones internacionales, los recursos gasíferos y petrolíferos se garantizan desde las provincias y el estado nacional, mientras sucede la Argentina, estas calificadoras asustan con sus tapas mentirosas y sus editoriales ladinas y dañinas.

La Argentina duerme con su enemigo. Es triste admitirlo, pero es así.

No siempre nuestros males vinieron desde afuera. Fueron estas calificadoras las que nos pusieron en riesgo.

¿Pero saben qué?

Esta vez perdieron.

El Argentino, lunes 19 de marzo de 2012

domingo, 18 de marzo de 2012

¿Por qué están desesperados y furiosos los monopolios?


Cortito y al pie.

Mientras el gobierno nacional y los estados provinciales marcan la agenda con tinta indeleble, causa soberana de Malvinas y recuperación de concesiones petroleras mediante, la oposición sigue sin dar pie con bola.

Ni por izquierda ni por derecha hay alternativas al modelo nacional y popular; por eso escuchamos tantos gritos y aullidos a la luna desde las tapas y las editoriales de Clarín y La Nación.

Nótese que incluso los conversos de esta etapa, con bigote o sin bigote, terminan por buscar refugio en la guarida del monopolio. Acuden al regazo de Magnetto a sabiendas que quedaron a la intemperie.

“Hay que pasar el invierno”, se autoconvencen.

Es que se produjo un disloque en el devenir de la historia. Suena raro, pero la derecha está en problemas.

Su poder de fuego se redujo a un polvorín de tinta y un canal de cable; y para colmo de males, las sirenas que cantaban para ellos en la antigüedad, quedaron encalladas en el hemisferio norte.

Por eso los “marzistas”, esos heraldos de marzo del 76 como Pagni o Nelson Castro, sólo atinan a maccartear a los pibes de La Cámpora con chatarra discursiva de corte antisionista y antimarxista.

En verdad, demuestran ser profundamente antiperonistas.

Los enerva Cristina cuando habla y cuando calla. Los enerva el cuadro de Perón y Evita. Los enervan los pibes cuando cantan “no nos han vencido”.

La noche del 54 % que reeligió a la Presidenta, ese viejo poder concentrado, autoritario, injusto, pro colonialista, supo que empezaba a correr el tiempo de descuento para sus intereses. Al día siguiente de ese 23 de octubre del 2011, ordenaron nuevamente otra balacera desde las terrazas del monopolio.

No pegaron una. Y como sucede a menudo, lo que no te debilita, te fortalece.

Hemos cortado amarras con el pasado; la nave va y los viejos muelles se pierden en el horizonte.

Nótese también que el país crece en todos los rubros de su economía, constituyéndose una paradoja peculiar en el devenir del sistema capitalista, porque mientras el sistema a nivel internacional se contrae, a nivel local y regional se expande.

¿Se acuerdan cuando se decía que si el mundo estornudaba, la Argentina se resfriaba? Algo se rompió, entonces, en esa inestable relación entre el centro y la periferia.

Si el FMI y los centros internacionales del poder financiero ordenan que giremos hacia la derecha, Argentina gira en posición contraria. Lo que no significa girar hacia la izquierda en los términos clásicos. En verdad, el proyecto que lidera Cristina es heterodoxo; y a los heterodoxos no les gusta repetir fórmulas clásicas. Detestan el “copie y pegue”. Son creativos por naturaleza.

Apenas se conforman con que le tilden ser “el hecho maldito del país burgués”.

Y ya con eso tienen bastante trabajo por hacer.

Una pregunta al paso: en la antigüedad, antes de Kirchner ¿quiénes eran los grandes disciplinadores locales que actuaban en nombre de esos grandes poderes?: los medios del monopolio y sus mascarones políticos. Eran ellos los que bajaban línea a la sociedad, encolumnando las neuronas de sus plumas reales.

Pues bien, el kirchnerismo rompió esa lógica y al hacerlo, rompió con una lógica tan antigua como el capitalismo: impide que se cumpla el ritmo cíclico de reproducción y acumulación de capital a imagen y semejanza de los poderes fácticos. Ahora es el Estado el que marca la agenda de la democracia. Pero como esta enunciación no es sólo una presunción ontológica sino que conlleva una fuerte carga de democracia explícita, el viejo poder lanza dentelladas a diestra y siniestra.

Así actúa el poder mitrista conformado por Clarín, La Nación y sus socios locales e internacionales. Son ellos el verdadero poder monopólico y antidemocrático.

El kirchnerismo, como expresión actual de las mayorías populares, es el challenger en el cuadrilátero de la disputa histórica. Por eso esta batalla (con perdón de la palabra) la ganamos entre todos. O no.

Es decir, la disputa no es entre el kirchnerismo y los monopolios, sino entre los monopolios y el pueblo que apostó a una democracia inclusiva y participativa.

“Abrir la cancha” como pedía Néstor, es argumentar en este mismo sentido.

Mientras no superen su estadio de autoritarios, destituyentes, violentos, golpistas, hegemonistas y excluyentes, los monopolios serán incompatibles con la vida en democracia. Siempre fue así. La diferencia está en que en la antigüedad el sistema democrático los aceptaba en su rol dominante y en esta nueva democracia se les dijo: no.

Hablemos de las huellas. El 19 de noviembre de 1977, cuando el reloj de la historia más dramática de los argentinos marcaba que la dictadura venía pasando a degüello lo que quedaba en pie, la editorial central del diario mitrista La Nación decía bajo el título “No basta con negar”: “Jefes y oficiales del Ejército han ofrecido conferencias, recientemente, a personal docente de establecimientos de enseñanza primaria y media para explicar detalles y características de los fenómenos subversivos sufridos por nuestro país…los expositores detuviéronse en aclarar la formas de infiltración empleadas para penetrar en los ámbitos educativos.

Esta hoja señaló en su momento, esto es varios años atrás, antes del 24 de marzo de 1976, y mientras aquella infiltración parecía proceder, como efectivamente procedía, del seno mismo del gobierno constituido, la gravísima penetración ideológica de la escuela media, a veces en sectores exteriormente revestidos de fe cristiana y en textos y obras de enseñanza general o de formación pedagógica.

Sería ingenuo suponer que esas profundas huellas han sido totalmente borradas, aunque sus aspectos más declarados y sus elementos más notorios hayan desaparecido. Pero para alcanzar en este plano, el de las ideas y los sentimientos, victorias decisivas, queda un largo camino por recorrer”.

Como se verá, las editoriales recientes de Clarín y La Nación son un eco vago de aquella simiente tenebrosa de la costilla civil del genocidio.

Claro, el clima de época ya no lo ponen ellos, sino la democracia.

Miradas al Sur, domingo 18 de marzo de 2012

viernes, 16 de marzo de 2012

El derecho a ser felices

Todo ocurre en simultáneo.

La realidad no acostumbra a brindar tregua cuando la historia sopla fuerte.

La Presidenta viajó a Chile consolidando la unidad regional y el apoyo a nuestra soberanía en las Islas Malvinas.

La Cancillería anunció rigurosas medidas en custodia de nuestra soberanía nacional en el Atlántico Sur. Se accionará penalmente contra las empresas que, con complicidad de Gran Bretaña, violan nuestros recursos petroleros en Malvinas.

Chubut y Santa Cruz le retiraron a Repsol-YPF la concesión de áreas petroleras.

Diputados dio media sanción a la Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, lo que permitirá promover la inversión genuina en el país.

Mauricio Macri encabeza junto al ex presidente español José María Aznar un encuentro internacional de la derecha conservadora.

El FMI cerró sus puertas en la Argentina.

Clarín y La Nación disparan munición gruesa contra el gobierno nacional dejando en el aire un olor a fascismo y antisemitismo.

Resuenan todavía los ecos del fallo de la Corte Suprema en defensa de la vida de las mujeres violadas.

La lista alcanza para darnos cuenta que la democracia argentina está perforando las cuencas más profundas del sentido de sabernos patria, sabernos nación y sabernos pueblo con mayor inclusión y justicia social.

De estas profundidades saldrán reservas políticas, morales y culturales para varias generaciones futuras, no sólo para las presentes.

Si unimos imaginariamente una por una las cuentas del collar de noticias iniciales será fácil advertir, si es que prima la honestidad intelectual, que el gobierno consolida y profundiza el rumbo iniciado en el 2003 y que la oposición política y mediática, no da pie con bola.

El monopolio de los grandes medios sigue cumpliendo ese rol. Pero a falta de propuestas alternativas a las del gobierno, se dedican a lo que mejor saben hacer: tiro al blanco contra la esperanza colectiva.

Si el nazi Goebbels decía “miente, miente, miente que algo quedará”, esos medios gatillan desde sus editoriales diciendo “pegá, pegá,pegá que alguien caerá”.

Dos reflexiones finales a modo de preguntas:

1.- ¿La disputa es entre el gobierno y Clarín como dicen los opositores? ¿O sigue siendo entre los monopolios y el sistema democrático?

2.- ¿Hay que responder permanentemente las provocaciones facciosas? ¿O mejor acentuar los logros alcanzados por el pueblo y su gobierno?

Pensamos que la democracia es incompatible con el pretendido dominio de los monopolios.

Y que hay que responder una por una esas agresiones, pero sin caer en ninguna provocación. La iniciativa política la tiene el gobierno democrático.

Y además, hace rato nos hemos ganado el derecho a ser felices.

El Argentino, viernes 16 de marzo de 2012

jueves, 15 de marzo de 2012

HOY, A LAS 19HS

Crónica de un país en sol mayor


Regresa al barrio con la primera luna. Saluda con un beso a la familia. Se sienta a la mesa. Descorcha un vino. Y dice antes del primer bocado: “¡Salud!”.

Comentan las cosas de la casa, el trabajo, la escuela, la universidad.

“Se va pa’ Chile”, dicen mientras miran por TV a Cristina hablando de la escuela pública y de créditos para las provincias.

Y se larga la conversa del encuentro. Sin comillas.

¿La unidad latinoamericana es tan fuerte? Le preguntan.

Como la Cordillera de los Andes, responde.

Mirá que este Piñera anda por el carril derecho, provoca el más picante.

Ya lo dijo Cristina, Malvinas no es de izquierda ni derecha, es de todos.

Menos de los ingleses, aclara el más joven.

Partió el tren de desarrollo social y salud al interior del país ¿vieron?

Lleva médicos, enfermeras, ginecólogos, pediatras, farmacia, capacitadores.

¿Sabes de quién fue la idea? De Eva Perón y Ramón Carrillo. Luego se abandonó y ahora lo retomó Alicia Kirchner. Mirá.

El Estado sobre rieles.

Donde hay una necesidad hay un derecho, decía Evita.

Bajó medio punto más la desocupación. Ya estamos próximos al pleno empleo. Acordáte, en 2015 a más tardar.

Así que vos agarrá los brolis que no muerden, porque van a ser falta más ingenieros, médicos, científicos.

El pibe sonríe, sin dejar de comer.

¿Sabes lo que leí hoy? Que la Argentina es el país que más empresas y fuentes de trabajo construyó en toda América Latina en estos últimos 8 años. ¿Y sabés qué? La mayoría de los nuevos emprendedores son jóvenes, el 70 %. Qué tal.

La música sonaba bajito trayendo aires de un chamamé.

¿Es el Chango Spasiuk, no? Ajá. “La calandria” está tocando.

Che, parece que las provincias patagónicas van a recuperar nuestro petróleo. Ya lo hicieron hoy. Viste vos. Santa Cruz y Chubut largaron primero, pero me parece que se viene un argentinazo en ese tema, ¿no?

Falta recuperar todos los ferrocarriles y estamos completos.

No se apure jovencito, intercede la abuela, que la Presidenta sabe lo que hace y cuándo lo debe hacer. Este es el camino. Todo llegará a su tiempo.

La verdad, no seremos un paraíso pero viendo lo que pasa en Europa, mamita querida.

España volvió a ajustar su economía. Y en Inglaterra, escuchá este dato: el gobierno de Cameron dejó en la calle a 270.000 empleados públicos desde que comenzó su plan de ajuste.

A ver, bajá un poquito la música que ahí la tele está pasando lo del ajuste en Europa.

Y escuchan decir a un dirigente: “Tenemos que ir al paro contra el ajuste”

No es Europa, es aquí en Buenos Aires, le aclara el hijo.

¿Y a quién echaron aquí? Qué país generoso, dicen a coro.

Poné la música que estaba linda.

Y siguen compartiendo el pan y el vino.

El Argentino, jueves 15 de marzo de 2012

miércoles, 14 de marzo de 2012

Aquí también la Nación crece


Allí donde hay una obra pública, sea un gasoducto, un camino, un plan de viviendas, una escuela, un hospital, estará el cartel indicativo de que “Aquí también la Nación crece”.

Quizá llegó la hora de extender esta frase al crecimiento cualitativo de los argentinos.

¿Cómo negar que crecemos todos con un fallo como el que ayer adoptó la Corte Suprema de Justicia despenalizando el aborto por causas de violación?

Crecemos como ciudadanos, como seres humanos, como sujetos de derechos.

Y eso es crecer como Nación integralmente.

¿Cómo no decir que crecemos como Nación cuando el ministro Tomada informa que desde el 2008 medio millón de jóvenes se reinsertaron al mercado laboral y que el 50 % de ellos pudieron terminar sus estudios?

Repasemos otros dos hechos a modo de ejemplo:

Ayer el ministro De Vido destacó ante el Senado que “la transferencia de servicios de transporte a la Ciudad Buenos Aires es una medida federal y de inclusión social”.

Luego, los senadores firmaron el dictamen, superando así, en cuanto a calidad institucional, el nuevo show mediático que brindó el antiguo legislador radical, Gerardo Morales.

Crecemos.

La Presidenta anunció la creación de “Artepolis” en el Centro Cultural del Bicentenario; defendió con convicción y ternura la participación de la juventud en la militancia política y firmó el decreto de creación del Plan Nacional Igualdad Cultural, que propicia la integración digital de espacios culturales de todo el país a fin de brindar condiciones de igualdad en la producción y acceso a la cultura.

Crecemos.

En los fundamentos del decreto, es ilustrativo el siguiente párrafo: “los desafíos en materia de infraestructura, tecnología y conectividad que se presentan en las sociedades modernas impactan sobre la producción cultural creando nuevas formas y lenguajes, generando la necesidad de contar con políticas públicas que tiendan a crear las condiciones para alcanzar un espacio público, dinámico y plural…”

O sea.

Las nuevas condiciones estructurales del país crean una nueva realidad social y cultural. Y mientras caen los viejos paradigmas, están naciendo otros.

Pero hay quienes al hablar o escribir, provocan la necesidad de pintar carteles en sentido contrario.

Los casos más estridentes, rayanos con actitudes antidemocráticas, cercanas al nazismo, son las editoriales últimas de Clarín y La Nación, escritas por un tal Pepe y un tal Pagni.

La Presidenta se refirió al ataque que vienen soportando los jóvenes de La Cámpora y en particular el antijudaísmo lanzado contra Axel Killicof, el viceministro de Economía.

“El pez por la boca muere”, dice el refrán.

Ese sería un cartel propicio para algunos lenguaraces.

El Argentino, miércoles 14 de marzo de 2012

domingo, 11 de marzo de 2012

Por qué los monopolios atacan a La Cámpora


¿Alguien se preguntó a fondo por qué Clarín y “La Nación” atacan furiosamente a los pibes de La Cámpora?

En los últimos meses la balacera mediática siguió al pie de la letra el cuadernillo de instrucción de los monopolios: identificaron al “enemigo”, trataron de aislarlo y van ahora por el asalto final.

No buscan discutir democráticamente con esa militancia joven que se incorporó a la política; buscan quebrarlos y sacarlos del mapa de la política mayor.

Tarde piaste. Los chicos crecen.

El objetivo crucial es aislar a Cristina del proceso histórico que desde hace 200 años, en cada encrucijada, lideró la juventud.

Que gestione, pero que no haga historia ni alumbre el porvenir.

En esta faena, una oposición peleada con la realidad se sube al lomo de los poderosos y repiten sus injurias.

Dan vergüenza ajena.

El kirchnerismo avisó antes de entrar a la Casa Rosada cuál era su propia historicidad, sus raíces, sus mojones, su huella, la dirección de sus vientos.

“Volvieron” mascullaron rabiosos los que habitan las guaridas del poder.

“Volvimos” celebraron los derrotados, los perseguidos, los ninguneados por la historia oficial mitrista.

El kirchnerismo, como pluma silvestre de la memoria popular, escribe esa constancia de los no vencidos y la perseverancia con una causa, un destino y una lealtad inquebrantable con el pueblo.

Más que un encuadramiento orgánico, es una idea, un proyecto, una mística colectiva.

La Cámpora, al recoger las botellas del último naufragio, no se quedó en las orillas del mar a escribir una oda a la melancolía setentista.

Leyó el mensaje, los reinterpretó y se largó a crecer con sus propias alas.

Si lo hubieran hecho sin raíces, ningún gallo cantaría.

Hay que desmontar una por una las piezas del argumento falaz de los destituyentes.

Aquella juventud de los setenta creció de abajo hacia arriba. Y esta de ahora, también. Sólo que aquella lo hizo desde el llano, en un país dependiente pero no destruido y el 49,59 % de los votos al Tío Cámpora, un día como hoy, 11 de Marzo de 1973.

Y ésta lo hizo desde el magro 22 % de Néstor Kirchner, en un país destrozado por sus cuatro costados, desde un gobierno que rompía con el ALCA y enfrentaba a los genocidas y al FMI al mismo tiempo.

Y ya no estaba Perón.

De allí al 54% de Cristina: ¿fueron o no de abajo hacia arriba?

Hay continuidad y ruptura, seguramente, en la trama escrita desde entonces.

Le corresponde a esta generación tomar lo que le sea necesario y conveniente de aquella experiencia colectiva y del mismo modo, corregir, transformar, descartar, mejorar e inventar el sustantivo del cambio que corresponde a esta nueva época.

La mirada camporista, como idea sustancial del peronismo que transforma la realidad desde los intereses de las mayorías populares, está en el origen del movimiento creado por Perón. No con ese nombre obviamente; sólo que después del largo exilio de Perón y de la Resistencia, será el nombre de Cámpora el que resumirá y expresará una forma de interpretar la política, la militancia, el país, el continente, los derechos sociales.

No se podría tributar a esa vertiente ninguna tara de la derecha liberal conservadora.

Por el contrario, el camporista es el militante nacional y popular (peronista o no) que no tranza, que no traiciona, que no defecciona, que prefiere partir en soledad a lamerse las heridas de un olvido antes que dar una pelea interna por los cargos o los oropeles del palacio de invierno.

El camporista, siglo XX o XXI, no hace gorilismo con Evita suprimiendo a Perón ni con Néstor anteponiéndose a Cristina. Conjuga en armonía a Evita y Perón, a Néstor y Cristina, a los laburantes y a los estudiantes.

Él sólo quiere la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación. No tiene otro destino. No sirve para otra cosa.

El setentismo, que es el camporismo en una hoja del calendario, quedó inconcluso allá en el fondo de la historia. Por eso el kirchnerismo no es la repetición de nada ni de nadie, sino la versión que se corresponde con esta etapa. Nadie puede repetir lo que finalmente no fue. Y aquel camporismo en verdad, no fue. Se anunció en sociedad, mostró sus banderas y cantó sus consignas, le dio categoría política a la lealtad, batió las alas para volar muy alto y no fue. Pero quedó su alma.

Desde su derrota, lopezreguismo, dictadura, menemismo, mercachifles mediante, cualquiera de sus figuras representativas era sinónimo maldito de los setenta. Nombraban a un maldito setentista y a renglón seguido se advertía: “de eso no se habla”. Y no se habló hasta que llegó Néstor Kirchner al escenario nacional y sin que nadie se lo pida se puso a andar, avisando de entrada que él era uno más de aquella generación, con sus aciertos y sus errores, con su entrega, con sus convicciones.

“Hablemos”, dijo Kirchner. Y empezaron a hablar con la sociedad.

¿Pero qué había cambiado en el país y en el interior de un “nosotros” que volvía?

La derrota no los venció y una hebra de aquel tejido cultural que había quedado desflecado, fue recuperada.

Asimismo, antiguas categorías políticas superlativas robustecían el nuevo rumbo político: la plena identificación con la democracia, la resolución pacífica de las contradicciones, el abandono de cualquier forma de violencia.

Es que el vientre blindado de la época que había parido el desapego con una democracia que no se conocía, el vanguardismo iluminado y la violencia como método, ya era parte del pasado.

Kirchner lo supo primero. Cristina lo completó. La Cámpora los siguió.

Esa es la razón de tanto odio.

La encrucijada entonces es la de una sociedad, no de un buró político; es la de un país que se preguntó el “ser o no ser” de su destino.

O saltaba el cerco del neoliberalismo, definitivamente. O retrocedía.

Y decidió saltar.

Allí está la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la construcción del MERCOSUR y la UNASUR y la causa soberana de Malvinas.

Por eso el diablo se retuerce de odio en su madriguera y a falta de cuarteles, escribe las editoriales de los diarios y ordena a un mercenario publicar un libro.

Miradas al Sur, domingo 11 de marzo de 2012