viernes, 31 de julio de 2009

EL PAÍS DE LA BUENA LECHE


Hoy es el día de la buena leche. Por los anuncios de Cristina y por que los patrones rurales de la Mesa de enlace, vuelven al dialogo democrático convocado por el Gobierno nacional.
Ojalá enfunden sus viejos resentimientos y exhiban civilizada y pacíficamente, sus reclamos corporativos. Y aunque no sea de su agrado, escuchen de paso la palabra del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, exponiendo una mirada integral que abarque a todos los sectores de la sociedad, en la porfiada búsqueda de consensos que garanticen la paz y la equidad social para todos los argentinos, en particular para los sectores populares más humildes.
Por un momento deberán dejar a un costado las mofas y amenazas de las que hicieron gala en los últimos días, tanto en la Sociedad Rural como en el Parlamento nacional. ¿Aceptarán al fin que ellos, por poderosos que sean, no son el ombligo del mundo? ¿Comprenderán que hay una crisis mundial que exige responsabilidad a todos los sectores sociales y mucha unidad nacional para evitar que los cimbronazos hagan peligrar todo lo conseguido hasta el presente? ¿Se mostrarán dispuestos a comprometerse con la defensa irrestricta de la democracia y sus instituciones?
Todos esperamos con expectativas las respuestas a estas y otras preguntas por parte de una corporación de triste fama en la historia nacional y que hoy se topa con un gobierno democrático que en lugar de pelear, lo invita a dialogar y a consensuar posiciones.
Cuando termine la jornada, sabremos si aprendieron la lección de convivencia o si permanecen con la “cara pintada”.
La Presidenta anunció en Villa María, Córdoba, la decisión del Gobierno nacional de invertir 500 millones de pesos para compensar y aumentar el ingreso del sector lechero. De este modo, el Estado asegura un incremento de 20 centavos percibido por cada litro de leche vendido al mercado.
El acuerdo fue firmado por los representantes de la principal cuenca lechera del país y anunciado en un acto multitudinario donde los productores saludaron efusivamente el mensaje presidencial.
Es una señal en la dirección del entendimiento y del dialogo fructífero con los sectores de la producción.
Si no hay mala leche, nadie podrá decir después del salario mínimo acordado y del acuerdo lácteo, que estas reuniones son sólo “maquillaje y entretenimiento”.
Habrá que invertir mucha madurez para no frustrar este momento.
Enaltece la decisión gubernamental de abrirse al diálogo en medio de la mayor crisis mundial. Y se enaltecen los que acuden al dialogo, empresarios, dirigentes sindicales y partidos políticos opositores.
Pero no depende solamente del gobierno, sino de todos los sectores, el éxito o el fracaso de este rumbo de la gobernabilidad democrática.
Otros temas que trascienden la coyuntura son la situación que genera el golpe en Honduras, las infelices palabras del Arzobispo Hector Aguer y la reafirmación del comisario Palacios por parte del gobierno porteño de Mauricio Macri.
La democracia y la solidaridad latinoamericana miden sus fuerzas en Centroamérica contra los dinosaurios hondureños que pretenden atrasar todos los relojes de la historia. El gobierno argentino y la mayor parte de los sectores populares del país condenan activamente la brutal represión al hermano pueblo por parte del golpe cívico-militar.
Las declaraciones de Aguer contra la educación sexual oficial, tildándola de “neo marxista”, avergüenzan a toda la comunidad. Parecen salidas de las catacumbas del proceso dictatorial cuando jerarcas como Bonamín o monseñor Tortolo, pontificaban sobre las “bondades” del genocidio comandado por Videla, Massera y Martinez de Hoz.
Lo que vemos, en realidad, es la última línea de largada hacia la celebración del Bicentenario patrio, decidiendo en cada paso que damos, el camino a seguir en adelante.
En este diálogo por el que transcurre hoy la puja de la historia, tendríamos que ir preparando el equipaje para que el inicio de los próximos doscientos años, se base en un modelo de país donde manden la defensa del empleo, el mercado interno, la unidad latinoamericana, la democracia, la libertad y la justicia social.


(Jorge Giles. El Argentino. 31 de julio de 2009)
http://www.elargentino.com/nota-51800-El-pais-de-la-buena-leche.html

jueves, 30 de julio de 2009

EL DIÁLOGO MÍNIMO, VITAL Y MÓVIL


Sucedió ayer a la tarde en la Casa Rosada.
La Presidenta miró a los ojos de cada uno de los legisladores oficialistas para transmitirles el mensaje. Sabía que calaba hondo en la historia militante y en las convicciones más profundas de todos ellos.
Sabía también que le estaba hablando a su pueblo, cuando dijo: nuestra opción seguirán siendo los más humildes, los sectores más vulnerables de la sociedad, los que todavía deben ser rescatados del desempleo y la pobreza.
Y anunció que será el Parlamento el lugar donde se defenderá la voluntad de este modelo de inclusión, reasignando las partidas presupuestarias que antes realizaba el Ejecutivo, fundamentando con principios y con mucha consistencia política y económica, la defensa de los intereses nacionales y populares.
Nunca, los de ninguna minoría, por poderosa que ésta sea.
El abrazo colectivo, al final del discurso presidencial, pareció rubricar la cohesión de diputados y senadores, dispuestos a poner cuerpo y alma al nuevo cuadro de situación nacional e internacional y las acciones políticas que se demandan.
Esta nueva iniciativa política de Cristina, descorre todos los telones de la discusión más estratégica, más abarcadora, más inclusiva. Como si instara a que cada uno ocupe su lugar en este nuevo escenario.
Opositores y oficialistas, políticos y periodistas, progresistas y derechistas, empresarios y sindicalistas, representantes y representados.
El mensaje profundo de ayer fue ese, anunciando el contenido y la forma del camino a recorrer en los próximos dos años.
“Con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, se decía en los días de grandes épicas colectivas.
El tiempo podrá corregir, mejorar, cambiar las palabras por otras acordes a cada nueva época.
Pero los principios y los sueños de una sociedad más justa, son inalterables.
La antesala del discurso presidencial fue la aprobación del salario mínimo, por parte de la Comisión tripartita conformada por representantes de los trabajadores, los empresarios y el Gobierno.
Configura un gran hecho político, más que un asunto económico. Por que además de ser para los trabajadores, el más alto de la serie histórica, está expresando la continuidad del modelo de país en desarrollo desde el 2004.
La consolidación institucional de este espacio de debate social entre partes que pugnan por la defensa de sus respectivos intereses y el aliento del Gobierno a debatir y resolver el piso salarial, está indicando una de las expresiones más vitales del proceso político que arrancó con Néstor Kirchner y continúa con Cristina.
Acontece un hecho que mueve el tablero de la sociedad hacia arriba, en una escala de ascendente justicia social y redistribución del ingreso, que rompe el esquema instaurado salvajemente por el modelo neoliberal en tiempos del menemismo.
¿Se acuerda como era entonces?
No se discutían los salarios, ni los haberes de los jubilados y los pensionados. No se discutía nada.
Fue la era del hielo. Todo congelado.
Estábamos en el horno, pero nos hacían creer que estábamos en el freezer.
El neoliberalismo demostró ser la antítesis de cualquier debate democrático a favor del desarrollo con inclusión social.
El presunto “fin de la historia” suponía el fin de los conflictos. Y como la realidad se encargó de demostrar que eran falacias, sólo quedó lugar para el recrudecimiento de todos los conflictos.
Sin embargo hoy, este plus valor del debate salarial va de la mano del dialogo político convocado por la Presidenta y protagonizado por todo el arco político, con una sola y triste deserción.
Es el modelo de país el que funciona así. Está en su propia naturaleza.
Superada la primera etapa caracterizada en los primeros años por la recuperación del Estado y el valor de la política, sucede esta etapa signada por la profundización del modelo a través del mayor consenso social que fuese posible.
¿Y todo para qué? Para que la gente viva mejor y más feliz.
En este contexto, el dialogo es parte del modelo.
Ojala encuentre a todos los sectores con la madurez necesaria para sostenerlo en el tiempo.
El gobierno de la democracia ya anunció cuál seguirá siendo su propia agenda.


(Jorge Giles. El Argentino. 30.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-51625-El-dialogo-minimo-vital-y-movil.html

miércoles, 29 de julio de 2009

LA ARGENTINA EN ASAMBLEA PARITARIA


Se suceden las reuniones convocadas por la Presidenta en esta etapa signada por el dialogo político.
A contramano de lo que pasa en el mundo, el país entero ha entrado en una suerte de asamblea paritaria. El modelo de país inclusivo, delibera en cada mesa de trabajo.
El Consejo del Salario, con sindicatos, empresarios y el Ministerio de Trabajo, debaten el valor del salario mínimo para los trabajadores.
El Consejo Económico y Social calienta los motores antes de su pronto inicio.
Las Comisiones legislativas del Parlamento Nacional avanzan en el tratamiento de los temas previstos en la Agenda previamente consensuada.
Los Gobernadores se contagiaron del Gobierno Nacional y también iniciaron sus propias rondas de dialogo con diferentes sectores provinciales.
Debaten los intendentes y los concejales en los municipios.
Debaten los vecinos en Villa Urquiza y acuerdan el rechazo barrial al comisario Jorge “Fino” Palacios designado por Mauricio Macri.
El dialogo domina la coyuntura, en una catarata de encuentros suscitados desde que Cristina anunció la convocatoria a este nuevo tiempo dialoguista.
Es conveniente cotejar el escenario nacional con las dramáticas situaciones que suceden en otros países, volvió a insistir la Presidenta anoche.
Las informaciones que se cuelan a diario dan cuenta de un mundo donde los trabajadores y las clases medias se deslizan por un tobogán social promovido por la profunda crisis económica que azota al mundo entero.
Le proponemos a usted que señale cinco países, por decir una cantidad mínima, que estén discutiendo aumentos salariales y la garantía de seguir, repetimos, seguir, cuidando el empleo de sus trabajadores.
¿Los encontró? Imposible.
El mundo entero, lamentablemente, está viviendo con la cola a cuatro manos temiendo perder más empleo, más empresas, más fábricas.
Y es un dato de la realidad concreta, irrefutable. Lo saben bien los empresarios pero también los dirigentes sindicales que comentan sus encuentros con colegas de otras latitudes, quienes les transmiten sus angustias por los sufrimientos que atraviesan los trabajadores como consecuencia de la larga y profunda crisis mundial.
El fantasma de la desocupación globalizada recorre el mundo, con su secuela de miserias, de inseguridad, de descalabro social.
Pero en la Argentina, desde el 2003, con todos los comentarios críticos y autocríticos que quieran poner, dio inició una etapa donde se empezaron a romper los paradigmas neoliberales que nos dominaron desde el 24 de marzo de 1976, golpe cívico militar mediante.
La historia de los procesos políticos, enseña que los gobiernos adoptan sus medidas más trascendentes, las que anuncian de algún modo la orientación principal que seguirán, en el primer tiempo de su gestión.
Néstor Kirchner instauró en el inicio de su presidencia, la defensa de los derechos humanos como política de Estado, la recuperación para el sistema democrático de la Corte Suprema de Justicia, del Estado regulador, del valor central del empleo como categoría ordenadora de la sociedad, y la reinserción en América Latina.
Cristina, de acuerdo a la palabra empeñada durante su campaña, empezó por profundizar el cambio y con la resolución 125, procuró una pronta redistribución equitativa del ingreso.
El final es conocido, Cleto Cobos y Mesa de enlace mediante.
Y ahora que las urnas hablaron, rápidamente el Gobierno recoge el guante del mandato popular y convoca al dialogo a todos los sectores.
¿Quiénes son entonces los que siguen sin entender el libre ejercicio de la democracia como sistema de vida? ¿Quiénes amenazan y extorsionan y exigen en lugar de dialogar?
Los violentos que quedaron en orsay, diríamos en la tribuna.
En “Memoria del fuego”, Eduardo Galeano escribió refiriéndose a la última dictadura: “Para reducir los salarios a la mitad y reducir a la nada a los obreros rebeldes, el ministro (Martínez de Hoz) soborna con plata dulce a la clase media, que viaja a Miami y vuelve cargada de montañas de aparatos y aparatitos. Ante la cotidiana matanza, los tilingos mediopelos se encogen de hombros: Algo habrán hecho. Por algo será”
A ese país injusto, violento y desmemoriado, este país del dialogo parece decirle hoy, nuevamente, “Nunca más”.

(Jorge Giles. El Argentino. 29.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-51450-En-asamblea-paritaria.html

martes, 28 de julio de 2009

"PROHIBIDO INGRESAR CON ARMAS DE FUEGO"


La presentación del ex comisario Jorge “Fino” Palacios, designado por Mauricio Macri al frente de la policía metropolitana y el elogio del dirigente rural, Mario Llambías, a quien fuera el máximo mentor ideológico y económico de la última dictadura cívico-militar, José Alfredo Martínez de Hoz, son dos verdaderos cachetazos contra la democracia y la memoria colectiva de los argentinos.
Ambos hechos ocurrieron ayer en esta ciudad.
¿Por qué lo hicieron? ¿Por qué semejante ofensa y provocación a las Madres, las Abuelas, los Hijos y las víctimas del genocidio iniciado por la dictadura de Videla y Massera? ¿Adonde pretendió llegar Llambías con semejante despropósito?
¿O pensará que hay tanta estupidez social como para creer su aclaración de que en realidad se refería al biceabuelo del jefe civil de la dictadura?
Llambías estaba respondiendo, precisamente, a quienes les dicen “hijos de Martinez de Hoz”; por el siniestro, no por su pariente.
Lamentable la falta de vergüenza de los dirigentes de la Federación Agraria aplaudiéndolo y los abucheos provocados por la burla de Biolcatti a funcionarios nacionales, que hicieron recordar a la humillación sufrida por el ex Presidente Alfonsín en el mismo lugar.
Otro tanto habría que reflexionar sobre la decisión del Jefe de la Ciudad, insistiendo y avanzando con la designación de una persona que, al menos, está cuestionada y sospechada de haber sido parte de la red de encubrimiento en el atentado a la AMIA. Con esa sospecha mayor más otras, también de tristes consecuencias ¿este señor será el responsable policial de la seguridad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires?
Hay mesas en distintas esquinas porteñas invitando a la ciudadanía a firmar contra la designación dispuesta por Macri. Todos los organismos de derechos humanos están participando en actividades de repudio en la misma dirección. Hay casi una súplica de los familiares de los argentinos y argentinas asesinadas en el mayor atentado terrorista registrado en el país para que Macri desista de la decisión de nombrar a Palacios.
¿Y cómo responde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a todos esos reclamos? Presentando en un acto público al funcionario repudiado, no por “los políticos” como éste dijera, sino por los diferentes espacios sociales mencionados.
De este modo, ayer se consumaron dos movimientos convergentes desde los paladares negros de la derecha opositora, muy reñidos con esta época de dialogo democrático.
Pareciera que siguen sin entender que la democracia es ese lugar adonde los ciudadanos ingresan desarmados, para defender sus intereses económicos y sociales provistos sólo de sus convicciones y principios. Con pasión, con gritos y susurros, con vehemencia, pero no armados de amenazas como las de quienes ayer alertaron que van a la convocatoria a exigir, no a dialogar.
No pareciera ser una actitud constructiva, precisamente, la que exhibieron los dirigentes que ayer se reunieron en la Sociedad Rural.
Dispararon munición gruesa contra el Gobernador Daniel Scioli, a horas de la visita oficial que éste hiciera a la exposición de Palermo y abriera el dialogo con ruralistas bonaerenses. Parece que no valieron de nada estos gestos dialoguistas, a juzgar por los silbidos y abucheos que se escucharon en el amplio salón campero.
Quienes sí honraron el afecto de la gente en estos días, fueron los artistas populares que con mucha claridad y coraje salieron a sentar posición en defensa de la democracia. Allí están de testimonio las palabras de Leonardo Favio, de Mercedes Morán, de Federico Luppi, de Gustavo Garzón, entre otros.
Florencia Peña expresó en una frase tan ingeniosa como inteligente, lo que muchos sienten cuando se enciende el televisor y se apagan las ideas.
En el programa “678” de la televisión pública dijo ayer que a algunas declaraciones de la dirigencia de la derecha sólo le falta la imagen de una cruz esvástica, emblema de los nazis.
Para dialogar hay que saber escuchar, no imponer. Paciencia, así es la democracia.
Ya estamos grandecitos para no saberlo.


(Jorge Giles. El Argentino. 28.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-51262-Prohibido-ingresar-con-armas.html

lunes, 27 de julio de 2009

EL DÍA DESPUÉS DEL DIÁLOGO POLÍTICO

Arranca hoy la última semana del mes, con el buen augurio de la continuidad del dialogo convocado por la Presidenta.
Los cambios en la hoja de ruta gubernamental se siguen sucediendo sin prisas pero sin pausas, en espejo casi con el escepticismo manifestado por algunos dirigentes de la oposición, fogoneados por los medios de comunicación monopólicos que no paran de amenazar sobre “el día después del dialogo”
Pareciera que el alarde republicano de quienes festejaron inicialmente la convocatoria al intercambio de ideas y proyectos, trocó por una suerte de ultimátum para que el Gobierno acepte sin chistar la melodía que prenden imponerle. Un grueso error autoritario.
Manifestaron, incluso, que “el Gobierno actúa como si hubiese ganado las elecciones”. Es comprensible esta desorientación en quienes abandonaron el barco ante el primer traspié, cuando les tocó ser timoneles del Estado, en épocas que hoy parecen remotas.
Pero es esta una situación muy diferente.
Deberán entender definitivamente, que no hay “día después” en términos beligerantes, sino democráticos.
La gobernabilidad deberá transcurrir de aquí en más por los carriles que marca la Constitución; sea en una mesa de encuentro en la Casa Rosada, sea desde las bancas legislativas del Parlamento nacional, sea desde la recolección masiva de firmas para oponerse, por ejemplo, a la designación del ex comisario Palacios, designado por Mauricio Macri.
Es constructivo para la sociedad en su conjunto, que todos los sectores participen del clima de dialogo que se instaló en los niveles institucionales representativos. Y valorar, en simultáneo, el pleno ejercicio de la iniciativa política de un Gobierno que mantiene el rumbo, más allá del resultado electoral.
Mañana se cumplirá un mes desde las elecciones legislativas del pasado 28 de junio. ¿Cuántas cosas han pasado desde entonces? Muchas y muy interesantes, al punto de permitirnos reafirmar que la Argentina es parte de un mundo en estado de ebullición permanente, de cambios, de transformación política y social.
Ese mismo día se producía en Honduras el golpe de estado cívico militar que deportaba al presidente elegido democráticamente por el voto popular, Manuel Zelaya.
La Presidenta argentina tuvo, desde un primer momento, un protagonismo vital y decisivo en la crisis, denunciando a los golpistas, defendiendo la continuidad del Estado de Derecho, exigiendo la devolución del gobierno usurpado a Zelaya y por sobre todo, advirtiendo que si finalmente se imponían los violentos de la derecha hondureña, un peligroso eclipse amenazaría con oscurecer a todas las democracias del continente.
Hasta el momento, el unilateralismo, que empezaba a ser una pieza de museo en las relaciones internacionales, asomó imponiendo sus propios tiempos y triquiñuelas al multilateralismo expresado por la OEA y las Naciones Unidas, que por abrumadora mayoría condenó el golpismo de los dinosaurios centroamericanos.
Saludar con respeto la actitud solidaria de los Presidentes latinoamericanos frente al golpe y saludar al pueblo hondureño que resiste la represión, implica a su vez estar atentos a la resolución del conflicto. Por que si finalmente el golpismo se impone, ocurrirá aquello que advirtió Cristina.
Y los lobos más voraces, se tentarán a aullar nuevamente en esta parte del mundo.
El Gobierno argentino actúa en estas circunstancias, de acuerdo a sus convicciones, sin medir más consecuencias que las que son dictadas por la memoria de un país como el nuestro, tan castigado por el genocidio dictatorial.
En contrario, también habría que tomar nota de la posición comprensiva de Francisco De Narváez para con el golpe, así como registrar a Gabriela Michetti y otros comensales, riendo de la desafortunada ocurrencia de Mirtha Legrand sobre el golpe en el hermano país.
La calidad de la democracia se mide por la calidad de sus dirigentes.
Es necesario, entonces, conocer sus actitudes en situaciones dramáticas, identificando críticamente a aquellos que parecen calificar al dialogo como si fuera una “bomba de tiempo”, en lugar de valorarlo como lo que verdaderamente es, un espacio y un período fértil para la convivencia democrática de los argentinos.


(Jorge Giles. El Argentino. 27.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-51115-El-dia-despues-del-dialogo-politico.html

domingo, 26 de julio de 2009

LA LECCIÓN DE HONDURAS

La crisis en Honduras es una prioridad en la agenda política nacional.

De su resolución dependerá el futuro de todo el continente.

Es la convicción de Cristina, mal que les pese a las derechas y a esa falsa progresía que lanza sus dentelladas a un Gobierno que reafirma su rumbo, en medio de un mundo que se desploma.

Nada es para siempre en la vida de los pueblos.

Al menos es así en esta América Latina que no deja de sorprender y doler con sus corcovos. Hacia atrás y hacia adelante. Y viceversa.

Honduras es el dramático punto de inflexión arrojado sobre los gobiernos populares de la región.

Con el golpe cívico-militar, quedó al desnudo violentamente, esa tensión que nos atraviesa entre el intento de hacernos retroceder al tiempo más cruel del neoliberalismo y la necesidad de profundizar, en democracia, los procesos de cambio como el nuestro.

Eva Perón, más contemporánea que nunca en nuestra historia grande, advertía hace medio siglo, la necesidad de sostener las transformaciones de un gobierno auténticamente popular, con una buena dosis de pasión revolucionaria, organización popular y una decidida participación de todos los sectores comprometidos con la transformación social. Hay que seguir esa huella, sin prisa pero sin pausas.

Los partidos y gobiernos mediocres, limitados exclusivamente a gestionar las crisis, no pasan por estas encrucijadas, ni tienen los desafíos propios de un modelo de país inclusivo que abre los caminos en medio de la bruma.

Por si no bastara, la derecha que sólo calzaba botas, también aprendió el oficio de invertir millones para ganar con votos. De una u otra manera, hacen llegar en estos días, amenazas de hacernos volver al viejo reino de las injusticias.

El drama hondureño lo advierte, aún con sus formas arcaicas.

La capacidad de imaginación que se tenga de aquí en más, determinará los tiempos para reescribir la hoja de ruta de nuestro destino democrático.

Cuando Argentina lidera esta posición en el MERCOSUR, está sosteniendo la convicción de no ceder en lo más mínimo, ante el retorno de los dinosaurios, cualquiera sea su formato.

Este nuevo dolor en la historia del continente, es una nueva lección para los pueblos que pujan por entrar definitivamente al siglo XXI.

Hay que aprenderla sin prejuicios, aunque la derecha se siga mofando de Tegucigalpa en cada almuerzo televisivo.


(Jorge Giles. Miradas al Sur. 26.07.09)

LA PASIÓN SEGÚN EVITA



Eva Perón, Evita, siempre vuelve en días como estos. Su solo nombre, sacude la memoria hasta los huesos y ella, que por momentos parece estar dormida, nos despierta de cualquier derrota pasajera.

No se resigna a partir, como si supiera que aun es temprano para estar ausente.

No sabe de esos lujos cuando su pueblo llama.

Evita es todo lo que su vida dice. Por eso sus palabras son latigazos para los injustos y caricias de amor para los humildes, sus cabecitas negras, sus descamisados.

Este día de invierno, con semejante frío, nos convoca al abrigo de encontrarnos en algún lugar de la memoria. En eso andamos, más que nunca.

Y es 26 de Julio y Evita se enciende en las antorchas de su pueblo, como lucecitas que alumbran el camino, aún en las noches más oscuras.

Arde un nuevo dolor en la cintura angosta de la Patria grande, y es preciso llamarla y escucharla con su amor intacto, con su pasión encendida, con la claridad de quien supo como nadie dónde estaban los justos y en que lugar se agazapan los injustos.

Este domingo vuelve y escribe en las paredes invisibles de la historia:

El peronismo será revolucionario, o no será.

Y aunque deje jirones de mi vida, yo se que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria.

La patria dejará de ser colonia o la bandera flameará sobre sus ruinas.

Renuncio a los honores, pero no a la lucha.

Donde existe una necesidad, nace un derecho.

Hay que verla caminar por las calles del barrio, gritando o murmurando por lo bajo “que nadie olvide, que nadie olvide” con la mirada más bella que sus ojos, mientras unos pibes la miran pasar como a una loca, tan linda como loca, con un pañuelo blanco en la cabeza dando vueltas y vueltas la histórica Plaza, mientras sigue clamando con amor y rabia, “que nadie olvide”

No se ni cuando fue que un poeta de barrio escribió aquello que dice

“El día que te duela Evita, te dolerá la patria y llorarás descamisado sobre el hombro angustiante de Juan Pueblo.

El día que te duela Evita te dolerán las llagas de los que nada tienen, más que sus propios sueños.

El día que te duela Evita descubrirás el mundo, la rebeldía, y esa alegría de saberte joven para siempre, entero, de pie, victorioso en la victoria, digno en la derrota.

El día que te duela Evita, caminarás con el pelo al viento, descalzo y libre, te tocarás la herida sobre el pecho, esa que duele hace siglos, y reirás tan loco como ella, sabiendo que te está mirando. No desde el cielo de los buenos muertos, ni desde el odio ni de la revancha, ni desde el olvido ni desde el destierro.

Sólo el amor redime, decía Evita.

Ella te mira desde los trenes cargados de obreros y desocupados, desde los maestros, desde las prostitutas y los oficinistas, desde los artistas y los poetas pobres.

El día que te duela Evita, sabrás amar para siempre, para siempre, para siempre.”

Hoy es preciso traerla nuevamente hasta nosotros para que nadie diga que el olvide existe.

Y por que los días que vendrán requieren mucha paciencia y sabiduría. Y esa buena dosis de pasión que ella nos legó.

Sin apurar los pasos habrá que redoblar los esfuerzos para defender todo lo hecho hasta aquí por un Gobierno que honra su memoria en cada gesto solidario.

Hay una hoja de ruta escrita en el viento de la historia. Y hay que completarla.

La unidad de los trabajadores, es vital para profundizar los cambios. El dialogo de la democracia convocado por Cristina, es necesario para gobernar con más justicia. La solidaridad activa con Honduras, es con nosotros mismos.

Pero será imposible avanzar, si Usted no está presente.

Por que es Usted el verdadero hacedor de la historia, aunque le digan lo contrario por la televisión, la radio o un malicioso diario.

Y cuando digan Usted, respóndale Nosotros, los Compañeros, los Amigos, los simples y mortales de una ciudadanía que aún cobija en su memoria colectiva, la ternura apasionada de una mujer a la que el pueblo bautizó, simplemente, Evita.



(Jorge Giles. El Argentino. 26.07.09)

viernes, 24 de julio de 2009

HONDURAS, TAN LEJOS Y TAN CERCA


La coyuntura entró en una nueva fase política a un ritmo vertiginoso.
Mientras se suceden las reuniones convocadas por la Presidenta, en una etapa de la gobernabilidad democrática signada por el dialogo, Hugo Moyano reafirmó su liderazgo y la unidad en la CGT, Cristina participa de la cumbre del MERCOSUR, la militancia política y social kirchnerista se vuelve a convocar en Ferro, la UOM concreta un paro antipatronal, la Mesa de enlace de los patrones rurales insiste con sus reclamos y además, por distintos medios desinformativos, vuelve a sonar la cantinela de los destituyentes que horadan hasta el hartazgo y la impudicia antidemocrática, cualquier palabra y acción del Gobierno nacional.
Esos medios hoy se lamen las heridas por ver frustrados dos objetivos que alentaron explícitamente en los últimos días: el fracaso de la convocatoria oficial al dialogo y la fractura de la CGT.
Apostaron fuertemente a capitalizar el resultado electoral de junio, queriendo imponer desde su propio relato, una suerte de capitulación oficialista.
Pero el kirchnerismo, heredero y expresión contemporánea del peronismo y el espacio nacional y popular, les está resultando un hueso muy duro de roer a esa derecha salvaje.
Pareciera quedar en claro que ese núcleo del neoliberalismo, tanto en su versión cachafáz como patricia, no cesará en su afán de operar, con o sin disimulo, para imponerle otro rumbo al Gobierno, desgastarlo y si les resulta posible, empujarlo afuera del mandato constitucional.
Trazando una nueva raya divisoria del escenario pos electoral, para comprender mejor esta etapa, diríamos que de un lado están quienes se identifican con el Gobierno nacional y aquellos opositores identificados por una conducta de responsabilidad democrática y defensa de las instituciones republicanas, más allá de sus diferencias con el oficialismo.
Del otro lado, seguirán estando los que apuestan al país caótico del 2001, con un breve interregno de desgaste, que les permita inclinar la situación tan a la derecha que el arribo de la tropa propia, al decir de algunos de sus exponentes, sería tan sólo una cuestión de procedimientos administrativos.
Es una instancia decisiva.
De un lado la democracia, del otro, la intemperancia de los injustos de siempre.
Ojala que la falta de visión histórica y el sectarismo que muestran a veces algunos sectores del progresismo, no los solidifique en el triste papel de ser meros invitados por “izquierda” de los académicos parlanchines del desgaste por derecha.
Los sectores del privilegio están en operaciones permanentes. Lo están desde que experimentaron en carne propia, que la Argentina tiene un Gobierno que no duda en su cometido de profundizar el modelo de desarrollo con inclusión social, igual que sucede en otros países de América Latina.
Critican, en apariencia, los malos modales de los funcionarios, pero en verdad atacan el contenido mismo del modelo de país vigente desde la presidencia de Néstor Kirchner hasta el presente.
Es lo que sucede en toda América y que dramáticamente se expresa en la realidad dolorosa que está sufriendo Honduras, país hermano con el que compartimos, tan lejos y tan cerca, este tiempo de cambios profundos.
Todo lo que pase en los respectivos márgenes nacionales, repercute en nuestros respectivos pueblos de manera mediata o inmediata.
El golpe cívico-militar en la República de Honduras es un movimiento de fuerzas propio del siglo XX, incrustado en el nuevo siglo con el claro objetivo de impedir el avance de los gobiernos populares, a lo largo y a lo ancho de Latinoamérica.
Si la crisis mundial es más política que económica, como se dijo tantas veces, entonces en Honduras los golpistas ensayan una salida de la crisis del capitalismo, hacia atrás, hacia el atraso, hacia la defensa violenta de las clases privilegiadas, hacia la negación de una democracia más participativa.
Esta frescura latinoamericana de contar con presidentes que se parecen a sus pueblos, como alguna vez resumió Cristina, deberá unificar, en consecuencia, todo su caudal para salir airosos de este desfiladero violento que pretenden imponer los viejos dinosaurios del poder.
Así en Honduras, así en el continente.



Jorge Giles. El Argentino. 24.07.09

jueves, 23 de julio de 2009

UNA PRESIDENTA DE CUENTAS CLARAS


Con su tatuaje de serpiente oriental en el cuello, Francisco De Narváez ingresó a la Casa Rosada poco antes de las 5 de la tarde de ayer, acompañado de otros referentes de su espacio político.
De este modo, volvió a ganar la certidumbre de la democracia y volvieron a perder los cultores del silencio destituyente.
El dialogo no se suspende por lluvia, ni por nieve, ni por las vacaciones en Europa de alguna dirigente ausente.
Un dialogo sincero y respetuoso de la voluntad popular, como si esta fuese un acto casi religioso. Un ritual de civilización multicultural donde todas las jaulas están abiertas, sin miedos ni disimulo.
El Gobierno democrático lo está haciendo posible. Y es para festejar, sinceramente.
Esta vez, los convocados pasaron al amplio salón luciendo las anchas sonrisas de los nuevos y los viejos paladines de la comitiva.
La distensión del clima corrió por cuenta del ministro anfitrión, Florencio Randazzo, que con su habitual tono campechano, les dio la bienvenida y desarrolló brevemente el temario referido a la reforma política. En la hora que duró la reunión, los opositores expresaron los temas que habían llevado hasta allí.
A la salida, Gabriela Michetti fue muy elocuente al expresar la buena sensación que le dejó la reunión, coincidiendo con sus socios políticos en que fue un encuentro amable.
Randazzo por su parte, brindó una conferencia exponiendo la firme voluntad del Gobierno para seguir desarrollando estos encuentros.
Dejando testimonio sobre la celebración que nos merece esta consagración de la política por sobre cualquier otra variante conflictiva y antagónica, es necesario sin embargo, insistir en reafirmar el marco conceptual que acompaña a estos encuentros.
Para abreviar, digamos que en democracia, los opositores proponen, dialogan, critican, acompañan, legislan, se oponen.
Y el Gobierno, gobierna. Así de claro.
Tergiversar los términos de esta ecuación tan propia del sistema democrático, es contraproducente para poder llegar a buen puerto en el resultado de estas conversaciones.
Siempre es muy bueno y positivo el dialogo como método y como instrumento de consenso entre fuerzas distintas y dispares, previo al debate posterior en el Parlamento nacional. Pero sin que ninguno de los actores institucionales distorsione la responsabilidad que le otorgó la ciudadanía.
¿Por qué insistimos en este tema? Por que está claro que algunos opositores y en especial, algunos medios de información monopólicos, se encargan por estos días en ejecutar maniobras de desgaste sobre el Gobierno, pretendiendo imponer la agenda de la gobernabilidad e incluso, los nombres de los funcionarios para llevar adelante esa gobernabilidad.
Que el diablo no meta la cola, es responsabilidad de todos, de oficialistas y opositores.
Pero además, por que recién dentro de dos años, la democracia pondrá el escenario donde sí se deberá resolver, en un sentido u otro, el supuesto equilibrio de fuerzas que algunos análisis poselectorales dan cuenta en estos días.
En otro orden, señalemos, para completar el cuadro, que la amenaza de ruptura en la CGT, deja un gusto amargo entre quienes son testigos de la conducta del dirigente camionero, Hugo Moyano, en su permanente lucha en defensa de los trabajadores y de un modelo de país inclusivo. Pero también por que este tipo de división sindical, sólo favorece a los buitres del poder económico que hacen política con la atomización de la representatividad popular, en cualquiera de sus instancias.
Otra división, pero quizá en sentido positivo para muchos demócratas responsables, es la producida en la Coalición Cívica bonaerense, entre los seguidores de Elisa Carrió y la diputada electa Margarita Stolbizer.
Por último y mientras se esperaba la nieve en Buenos Aires, la Presidenta habló ante Jóvenes emprendedores, reafirmando el rumbo que eligió el país, provocando el aplauso juvenil al afirmar que no se sentía una Presidenta de borrón y cuenta nueva, queriendo ser lo mismo que reza nuestro título de hoy.
Mientras la memoria colectiva esté a buen resguardo en las alturas, el frío se soporta mejor.


Jorge Giles. El Argentino. 23.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-50631-Una-Presidenta-de-cuentas-claras.html

miércoles, 22 de julio de 2009

BAILANDO BAJO LA LLUVIA


Se nos vino el cielo encima. Llovió sobre las calles y sobre los campos, haciendo más cierto que nunca aquello de que “afuera llovía y adentro también llovía”.
Los dueños de la tierra, habrán festejado. Mientras los más pobres, volvieron a aguantar el temporal como podían.
Quizás para no quedar atrás del clima, llovieron las reuniones y las nuevas decisiones presidenciales. Pasemos lista de algunas.
*La Presidenta recibió al Jefe de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, que al término de la misma, afirmó que “fue un paso adelante para todos”. Fue una tarjeta amarilla para De Narváez y su amenaza beligerante de retirarse del dialogo que tendrá hoy.
*El Ministro de Economía, Amado Boudou, se reunió con los industriales y luego anunció la decisión presidencial de una revisión integral para el fortalecimiento del INDEC, en línea con la profundización del modelo de desarrollo con inclusión social.
El organismo dependerá directamente del Ministro y tendrá un Consejo Académico Asesor de Evaluación y Seguimiento, con la participación de Universidades Nacionales y un Consejo de Observación Económico y Social, integrado por usuarios, empresarios, comerciantes y representantes de los trabajadores.
*El Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, presidió la reunión preparatoria del Consejo Económico y Social. Participaron representantes empresarios y del movimiento obrero.
*Hugo Moyano, ante la ofensiva de los sindicalistas llamados “gordos”, no paró de recibir adhesiones de decenas de sindicatos y dirigentes que lo acompañan desde los tiempos que enfrentaban al menemismo y sus políticas neoliberales de los años noventa.
El desarrollo de esta lluvia de encuentros multisectoriales, muestra y demuestra por una parte, la vitalidad del proceso político argentino y, por otra, la capacidad de iniciativa desarrollada por el Gobierno nacional.
Para reflexionar sobre esta coyuntura, habrá que hurgar en la memoria colectiva por que es allí donde anida la huella para entender estos días y, en consecuencia, planificar el porvenir.
Con letanía de tangos, para valernos del bandoneón regalado por Macri, volvamos a Raúl Scalabrini Ortiz, nuestro contemporáneo.
A este faro mayor del pensamiento nacional y popular, lo perseguía el miedo a que el olvido nos gane el alma.
“Tengo miedo de olvidar”, parecía decir, pero el temor era que la gente de pueblo olvide sus raíces. Si eso sucede, la historia sería un folletín escrito por malandras. No habría capacidad de amar. Ni de escribir. Ni de dialogar. Ni de recordar quién fuimos y somos.
En un bello y dolido pasaje de su libro, Norberto Galasso rescata el recuerdo de Scalabrini sobre el reencuentro con un industrial argentino, un viejo conocido suyo, allá por julio de 1949, que venía de un terrible ahogo económico provocado por los monopolios dominantes antes del gobierno de Perón. Pero ahora pasaba por un momento de verdadero esplendor, en todos los sentidos. Su fábrica funcionaba a pleno dejándole suficientes ganancias para una vida más que decorosa. No agradeció al Banco estatal que le facilitó los créditos para su despegue. Por el contrario, afirmaba que todo lo había logrado a puro esfuerzo individual, pese a “la demagogia peronista” y “la prepotencia proletaria”. Criticó con dureza la nueva Constitución y en particular su artículo 40.
La indignación sacudió a Scalabrini que le respondió “el día que caiga el artículo 40 junto con él caerá su fábrica. El día que termine la justicia social, terminarán todos sus créditos y su opulencia y volverá a ser el “rasca” que fue siempre. ¿No ha comprendido todavía que su esfuerzo aislado vale menos que nada, que el país sólo puede defenderse y defenderlo a usted reuniendo en un mismo haz a todos los intereses nacionales?”
La memoria nos salva siempre. Hoy también.
Aquella Constitución Nacional de 1949, establecía que “la organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social. El Estado podrá intervenir en la economía y monopolizar determinada actividad, en salvaguardia de los intereses generales y dentro de los límites fijados por los derechos fundamentales asegurados en esta Constitución”
Ahí está la huella, pese a tanta lluvia caída.


Jorge Giles. El Argentino. 22.07.09
http://www.elargentino.com/nota-50441----------------------Bailando-bajo-la-lluvia.html

martes, 21 de julio de 2009

UNA NUEVA TORMENTA DE IDEAS


El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, anunció ayer la creación de la Unidad de Planeamiento y Evaluación de la Educación. En la presentación, señaló que “se trata de una unidad de pensamiento para concebir la educación desde lo estratégico; la Presidenta ha buscado a los hombres más capaces para coordinar esta tormenta de ideas”, agregó el ministro.
En un mundo en crisis, seguir apostando a la educación siempre será un nuevo salto de calidad institucional.
En tanto, la convocatoria al dialogo continúa madrugando a los remolones.
Algunos de los comensales invitados venían de dormir una prolongada siesta, después del festín que creyeron eterno, con motivo del resultado de las últimas elecciones. Cuentan que festejaron hasta muy tarde con pizza y champán, al mejor estilo menemista, augurando y deseando la pronta rendición de las huestes oficiales.
Pero al despertar, el Gobierno ya los estaba llamando a la mesa del dialogo. Se apeló a la sensatez, a la representatividad de una buena parte de la ciudadanía y a la inteligencia necesaria para sostener con altura y madurez la gobernabilidad democrática.
Lo celebramos antes y lo haremos toda vez que sea necesario reafirmar la voluntad de construir una sociedad más justa, más democrática, más participativa.
En este cobijo diario que compartimos con usted, siempre vamos a alentar a la convivencia democrática y al consenso de los justos. Hacerlo implica desnudar las verdaderas intenciones que a veces se esconden en oscuros laberintos discursivos, por parte de aquellos que defienden el modelo de país injusto que dejamos atrás.
En esta coyuntura no se dirimen las vestimentas y los modales más o menos simpáticos de los dirigentes políticos. Se sigue dirimiendo el modelo del país de los argentinos.
Si los trabajadores seguirán teniendo un Estado que proteja el empleo o no. Si las jubilaciones estarán aseguradas en manos del Estado o no. Si continuará la reactivación de una política económica de desarrollo con inclusión social o no.
Por eso vale apostar y confiar en el dialogo, sin dejar de estar alertas y prevenidos ante algunos de estos interrogantes.
¿Qué quiere decir la oposición liderada por Mauricio Macri y Francisco De Narváez cuando dice que van al dialogo a condición que el Gobierno cambie de plano su modelo de país? Una de sus principales espadas declaró ayer, por ejemplo, que “hay que reconstruir la institucionalidad perdida en estos años”
¿Qué significa el escepticismo de los patrones rurales respecto a la convocatoria gubernamental? Sentados sobre el lomo sumiso de los principales partidos de la oposición, confeccionan por estas horas una lista con las condiciones para ir hasta la Casa Rosada.
¿Qué planes no confesos expresa la cadena de medios monopólicos cuando sus lenguaraces insisten en desacreditar y dinamitar la sinceridad del dialogo? Se la pasan relajando hasta el hartazgo las intenciones oficiales.
Están pasando cosas sugerentes en estos días.
La democracia no tendría que bajar los brazos cuando arde una chispa golpista en la hermana República de Honduras, ni cuando el Jefe de la Ciudad de Buenos Aires, provoca a los ciudadanos nombrando al ex comisario Fino Palacios al frente de la policía metropolitana, ni cuando Elisa Carrió comete un desplante autoritario ante el llamado del Gobierno democrático.
Con la paciencia de un maestro de escuela, habrá que seguir insistiendo que en este trance, no hubo un gran ganador electoral. En consecuencia, tampoco hubo un gran perdedor. Que nadie se confunda. Equivocarse será jugar con el fuego de nuestros peores dramas sociales.
En este marco, todos los políticos de honor, oficialistas y opositores, deberán aceptar y promover que en la Argentina no es más un territorio liberado para la impunidad de nadie.
Hace apenas dos años, la ciudadanía eligió a Cristina Fernández de Kirchner, Presidenta de la Nación. Con ella eligió una mirada del país, una voluntad nacional y popular, un modelo de país. Y ese certificado democrático dice que el traspaso se realizará en el 2011. Hasta allí entonces, este Gobierno, esta oposición.
Que cada uno ocupe el lugar que le corresponde, en esta Argentina democrática donde, como se dijo ayer, las únicas tormentas son las tormentas de ideas.


Jorge Giles. El Argentino. 21.07.09
http://www.elargentino.com/nota-50298-Una-nueva-tormenta-de-ideas.html

lunes, 20 de julio de 2009

AMIGOS Y ENEMIGOS, SIEMPRE


Mariano Grondona acaba de difundir algo así como el “Comunicado 150 bis”.
El medio utilizado para difundir su proclama, como no podía ser de otra manera, fue el diario mitrista “La Nación”. Ayer nomás.
En esta parte del mundo, las derechas no se distinguen por su actitud democrática y conciliadora. Dividen el mundo entre amigos y enemigos, siempre.
Son profundamente antidemocráticas y violentas, sesgadas en sus análisis, voraces y salvajemente individualistas. No conocen el pudor de quienes se equivocaron una vez atentando contra la vida, contra la sociedad, contra la paz, contra la democracia y la Constitución. Vuelven a la carga toda vez que encuentren un ángulo de disparo en la mira de sus metrallas de odio.
No consideran siquiera como equivocaciones, haber sido el coro mediático de las dictaduras genocidas.
Esa derecha nunca se arrepiente de sus crímenes, ni de sus alabanzas a los criminales. La autocrítica, lo dicen ellos, es cosa de la izquierda y de esos incorregibles peronistas que no dejan de nacer y reproducirse.
¿Qué dijo ayer el autor del primer “Comunicado 150” del golpe de estado de Onganía que derrocó al Presidente Arturo Illía?
Llamó “dictador” al ex Presidente Néstor Kirchner.
Justamente a él, que recuperó el imperio de la memoria, la verdad y la justicia, haciendo que la política de los derechos humanos sea una política de estado. El que descolgó los cuadros de los dictadores construyendo un símbolo elocuente de una democracia que se honra a si misma cuando desprecia al terrorismo de estado.
Igual que hizo con la Esma y La Perla en Córdoba.
Ese Presidente Kirchner es el que dijo ante el mundo, en la Asamblea de las Naciones Unidas, que sentía orgullo de sentirse hijo y nieto de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. Jamás, durante su presidencia y la de su esposa luego, la actual Presidenta de la Nación, se le pasó por la cabeza ordenar, sugerir o recomendar siquiera, reprimir a los trabajadores, a los movimientos sociales, a los opositores, a los maestros, a los patrones del campo, como Grondona. Este escriba privilegiado durante la dictadura de Videla, reconoció que bancaba las muertes y el fascismo de Pinochet, pero sólo lo indignaban las cuentas secretas del dictador chileno en Suiza.
A fines del 2008 comenzó a arengar a la posición para derrotar a los Kirchner en el 2009 sin esperar el 2011 y estimuló el recambio de Cristina por Julio Cobos junto a Hugo Biolcatti, el presidente de la Sociedad Rural.
Ese señor de buenos modales, como su pareja literaria en “La Nación”, es el que hoy difunde la nueva proclama.
Todo indica que Grondona y la derecha nativa, cometen dos graves errores de apreciación conceptual: Sostener que el dialogo es puro “tacticismo” del Gobierno y que el proyecto nacional y popular que conduce Néstor Kirchner está derrotado.
El dialogo es una política tendiente a transitar una etapa de equilibrio democrático entre las principales expresiones de los modelos de país que disputan la hegemonía desde hace doscientos años en la Argentina.
Dialogar es el aporte del gobierno democrático para impedir cualquier transito caótico, violento y doloroso para la sociedad.
Es necesario que la oposición verdaderamente democrática, valore esta decisión, la enriquezca y la complemente, en la convicción que el Gobierno, leyendo correctamente el mensaje de las urnas, escapa a gobernar con más antagonismo social.
¿Ganar tiempo para qué? Se sabe que después de diciembre el oficialismo tendrá menos diputados y senadores. Sin embargo es ahora que dialoga, no después de diciembre. Y no sólo porque sucedió el resultado electoral, sino por que ahora hay oposición partidaria. Sin propuestas, con fisuras, contradictoria, pero oposición al fin.
Antes, ¿con quién habría que dialogar?
Que nadie se confunda, por respeto a la historia. No está el “grupo sushi” en la Casa Rosada ni está De la Rúa. Está el peronismo y el proyecto nacional y popular que conducen Cristina y Néstor Kirchner; es decir, una buena parte de la historia argentina.
Por lo tanto, los ex “comandos civiles” como Grondona, deberían ser más prudentes y respetuosos, ayudando a cuidar el dialogo y la democracia.
No vaya a ser que las brasas del fuego que estimulan, les reserve viento en contra.



(Jorge Giles. El Argentino. 20.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-50115-Amigos-y-enemigos-siempre.html

domingo, 19 de julio de 2009

ENTRE HONDURAS Y "EL FINO" PALACIOS


El patio de una casa, un comedor, una movilización popular o un viejo café pueden ser una catedral de filosofía y política en los días que corren.
En una circunstancia semejante, alguien preguntó recientemente: “¿Qué tiene que ver el golpe de Estado en Honduras con la decisión de Macri nombrando al ex comisario Fino Palacios, jefe de la Policía porteña?”
El golpe hondureño y el Fino de Macri. Pareciera una asociación traída de los pelos. Pero la profundidad del interrogante reflexivo corta el aliento y vence cualquier silencio si pensamos que en diferentes escalas, toda impunidad que nos arrastre hacia el horror y las heridas del pasado, en algún lugar es barro del mismo lodazal.
Ciertamente, no cabe aquí una duda de expediente judicial, de código penal, de presunta asociación ilícita compartida entre Macri, Palacios y el golpista de Honduras, Micheletti o Goriletti, como lo llama la gente de pueblo en el hermano país centroamericano.
Lo que se esta queriendo arrimar al fogón de este día es otra cosa, un pensamiento que intenta bucear en lo profundo, de los que suelen anidar en el alma de un pueblo y que se manifiestan en el momento y en el lugar menos esperado.
El nombramiento del Fino Palacios es un golpe a la memoria de los argentinos, de todos, no sólo de quienes habitan los “cien barrios porteños”.
En el mayor atentado terrorista ocurrido en estas latitudes, en la sede de la AMIA, un día como ayer, 18 de julio, morían asesinados casi un centenar de ciudadanos argentinos.
Explotó la ciudad, se conmovieron los cimientos, temblaron nuestros huesos, y el miedo, el terror y la memoria del genocidio fueron nuevamente una ráfaga que rasgaba cruelmente nuestros corazones.
Ese crimen sigue impune. No hay nadie preso por la masacre. Zafaron todos. Y uno de los vinculados en la gigantesca mancha de sospecha es precisamente el ex comisario Palacios. El mismo que nombró y defiende con uñas y dientes, el Jefe de la Ciudad Mauricio Macri. No importa en este caso si hay sentencia judicial o no las hay.
Todavía.
La sola presunción impediría a cualquier gobernante democrático que otorgue semejante responsabilidad a una persona bajo sospecha. ¿O habrá que pensar que es al revés, que lo hace por eso mismo?
Esto sí que debería darle miedo, señora de los almuerzos.
¿Sabrá Macri qué es eso de la Ética cuando se gobierna?
Es en primer lugar no asustar a los ciudadanos que dependen de su gobierno, no acorralarlos, no intimidarlos, no reprimirlos, no humillarlos, no burlarse de ellos ni de sus muertos queridos. Este nombramiento es todo eso. Es lisa y llanamente impunidad, como señalan representantes de la comunidad judía y los familiares de las víctimas.
En esta causa también hay cruces de llamadas telefónicas que delatan las distintas convivencias criminales. Oscuros personajes que dialogan amistosamente unas veces y otras, sólo segundos para pasar una clave quizás, un aviso de alerta a tiempo.
¿Les recuerda a algo parecido más recientemente? ¿Son sólo coincidencias o macabras casualidades o “modus operandi” como se dice en jerga de crónica policial?
Es morbosa la decisión del Gobierno Pro.
¿Qué dice la ex vice de Macri, Gabriela Michetti, de todo esto? ¿Hay que suponer que comparte esta afrenta a los derechos humanos y la memoria de las victimas del atentado de AMIA? ¿Y de qué se ríe cuando le hablan del golpe en Honduras?
¿Y qué dicen los demás funcionarios y legisladores del Pro sobre la sangre de los argentinos muertos en la Plaza de Mayo y sus alrededores entre el 19 y el 20 de diciembre del 2001 y donde también se lo vinculó a Palacios?

Tanta indignación hace que nos pongamos de pie para saludar la altura alcanzada por todo el arco democrático opositor.
Todos juntos, con los familiares y amigos de las víctimas, con legisladores como Juan Cabandié, Daniel Filmus, Tito Nenna, Gabriela Alegre, Diana Mafia, Fabio Basteiro, con Organismos de Derechos Humanos y Sindicatos, se unieron para iniciar una campaña de firmas, buscando que Macri sepa de una vez que en la Argentina de hoy, la democracia no debería otorgar semejante impunidad, sino imponer el deber de honrar en cada acto de gobierno, la Verdad, la Memoria y la Justicia.

(Jorge Giles. El Argentino. 19.07.09)

viernes, 17 de julio de 2009

LA REPÚBLICA VACÍA DE CARRIÓ


Siguen las repercusiones positivas en el inicio del dialogo político convocado por el Gobierno nacional.
Quienes participaron de la reunión mantenida en la Casa Rosada, ponderaron la buena predisposición de todas las partes involucradas en la misma. Asimismo, desde distintas capillas partidarias que no participaron aún de las rondas de dialogo, también se valoró este paso adelante en la madurez del sistema democrático.
Hay que agregar, que con igual rigor, fue criticado el desplante de Elisa Carrió a la invitación que le fuera cursada para participar de la apertura de una nueva fase en la relación del Gobierno y la oposición. Sus más fieles seguidores tuvieron que salir a dar explicaciones ante las nuevas vacaciones que inició Carrió.
En cada aparición pública no hicieron más que dejar al desnudo la fragilidad argumentativa del acto de ausencia que cometieron. El nudo central de que el Congreso es el ámbito natural del diálogo, se cae estrepitosamente por tres razones básicas.
En primer lugar, por que el mismo oficialismo parlamentario había convocado con antelación a una reunión entre todos los bloques legislativos para consensuar la agenda a desarrollar en adelante, y así lo hicieron. Va de suyo entonces, que no hay contradicción ni incompetencia entre los distintos ámbitos de debate.
En segundo lugar por que los encuentros entre los distintos sectores de la vida política con representación legislativa, están en la naturaleza misma del Parlamento; ayer, hoy y siempre.
Y tercero, por que la diputada electa por el Acuerdo Cívico, Margarita Stolbizer, sí concurrió a la mesa de dialogo convocada por el Gobierno, desacreditando con su actitud auténticamente republicana, la posición de los “carriotistas”.
Abundaron las críticas basadas en el mesianismo, el autoritarismo, la soberbia desmesurada de Carrió.
Advertimos a tiempo, y para no detenernos en adjetivar las actitudes políticas personales, que en realidad lo que se está expresando es una peligrosa tendencia a desestabilizar la democracia, intentando emparejar maliciosa y anticonstitucionalmente, los roles diferentes que le caben al Poder Legislativo y al Poder Ejecutivo.
Lo dijeron claramente algunos de los diputados seguidores de la ex dirigente chaqueña. Según ellos, las urnas crearon casi por arte de magia, un poder dual en la Argentina. Hay, en esa lectura falaz e irresponsable, dos gobiernos en el país, el de los Diputados y el de la Casa Rosada.
Menos mal que sólo es una fantasía. Por que de haber sido así, los argentinos volveríamos a colocarnos nuevamente al borde del precipicio institucional y social.
Caeríamos, pronto, en el abismo de una república vacía, donde no habría dos gobiernos, como pretenden quienes adscriben, desde la Coalición, a esta seudo tesis institucional. Simple y dramáticamente, no habría Gobierno.
El país se sumiría en una gran asamblea anarquizada, golpeando las puertas de un Estado que, para decirlo en criollo, “no daría pie con bola” en ninguna instancia de la vida de la sociedad.
Nos preguntamos seriamente si diciembre del 2001 no les enseñó nada a estos aprendices de dirigentes.
Ojala que esta actitud destituyente y corrosiva, caiga definitivamente en un cono de sombra y ostracismo, por la salud de la democracia y sus instituciones.
En el final, y aportando a un análisis más abarcativo de la coyuntura, observamos que el resultado de las últimas elecciones legislativas está alumbrando con mayor nitidez la conformación de tres agrupamientos partidarios; a saber:
*La derecha neoliberal y conservadora, que echa sus raíces más recientes en el menemismo, encabezada por la Unión- Pro de Francisco De Narváez y Mauricio Macri
*El pan Radicalismo del Acuerdo Cívico y Social
*El peronismo y el espacio nacional y popular, progresista y de centro izquierda, identificados con la conducción política de Néstor Kirchner y el modelo de país inclusivo que sostiene el Gobierno de Cristina.
En este ordenamiento progresivo de los bloques partidarios más representativos, se irá encontrando la luz para vislumbrar el horizonte inmediato y el de largo alcance.
Algo así como volver a leer correctamente lo que es permanente y duradero en la historia y en consecuencia, determinar las tareas democráticas adecuadas a las necesidades de la hora.
Saber hacerlo, será clave para el devenir político y la vida de nuestro pueblo.


(Jorge Giles. El Argentino. 17.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-49831-La-republica-vacia-de-Carrio.html

jueves, 16 de julio de 2009

ENTRE EL AMOR Y EL DESPRECIO


Se inició el dialogo democrático. Contra los malos augurios y las malas ondas, contra los derrotismos y los triunfalismos. También contra el virus de la gripe A.
Allí está el dialogo. Allí vive la democracia. Allí habla la política.
Ganan quienes lo convocan y quienes se aprestan a dialogar; sean oficialistas u opositores. Gana la dirigencia que se hace cargo de la responsabilidad de cuidar las instituciones republicanas.
Gana la paz social, la democracia y la sociedad.
¿Y quiénes pierden? Pierden los que juegan con el fuego de una historia que está muy cercana en el tiempo y en la piel de los argentinos. Pierden los lanzallamas, los que se ilusionan con volver a incendiar la convivencia civilizada. Los editorialistas y conductores mediáticos que se frotan el verbo entre las manos, estimulando el miedo, el odio y el rechazo a dialogar. Los apocalípticos y los violentos, pierden. Y los que necesitan de la violencia para vaciar de contenido a la democracia y llenarla con el imperio de sus intereses económicos.
Ni el amor ni el desprecio: el dialogo; que cuando honra su propósito, es esa delicada franja por donde transita el intercambio respetuoso entre diferentes. En tanto haya acuerdos, habrá que celebrar por partida doble. Pero si no los hay, la estación final no será el dominio absoluto sobre el otro ni la hora de la riña salvaje.
Será más democracia participativa, en un país sin mordazas, donde crecemos todos.
Están pasando cosas profundas en la sociedad, desde hace tiempo. Lo escribimos otras veces, pero es necesario reafirmar que el 19 y 20 de diciembre de 2001 se puso en tensión una sociedad que ya no soportaba, ni soportará, el continuismo de políticas neoliberales, identificadas con planes de ajustes y privatizaciones que significaron más hambre, desocupación y miseria para los sectores populares. Lo hizo defendiendo en las calles a la democracia y de la mano del Parlamento nacional. Esta institución, al fin y al cabo, fue la que sostuvo el Estado de derecho que, con sus corcovos, mantuvo la gobernabilidad democrática.
De allí salimos cuando se inició el actual proyecto de Gobierno que recuperó la política y la institución presidencial, iniciando un camino de recuperación económica y social, que significó más empleo, más educación, más inclusión.
Es cierto, no habló sobre la necesidad de tener empleo, simplemente recuperó 4 millones de puestos de trabajo.
Esa es la dimensión de este proceso político, si queremos ver el cuadro completo y no sólo una parcela de ella.
En estos días habrá que valorar el comportamiento de los distintos actores políticos.
El que convoca es un Gobierno que escuchó a las urnas y que lejos de cualquier autismo, supo valorar e interpretar rápidamente el resultado electoral, convocando a garantizar entre todos, la gobernabilidad de un modelo de desarrollo económico con inclusión social.
La que no escuchó el mensaje de las urnas fue Elisa Carrió. Abanderada del reclamo por el dialogo, pegó el portazo cuando fue convocada, advirtiendo además que no la molesten en sus nuevas vacaciones. Hay que observar y anotar en la memoria todas estas actitudes de la dirigencia. Tenerlas a mano cada vez que se decida el destino del país.

Los convocados son parte de un amplio arco político y social que seguramente expondrá su propia visión de esta etapa, signada por un gobierno democrático firme en su rumbo y un Parlamento en la plenitud de su misión. Ayer lo volvió a demostrar.
La representatividad y la gobernabilidad, iniciaron su dialogo. Es todo un desafío que compromete no sólo al Gobierno sino a los opositores. Será un aprendizaje común.
Quienes se excluyen, optarán por la negación de la política y la democracia.
Las contradicciones entre las distintas visiones y modelos de país estarán presentes en cada encuentro, y en buena hora que así sea. Pero el procesador de los conflictos, será la democracia. Y el dialogo, su instrumentación.
Es deber de todos, cuidar y profundizar el desarrollo inclusivo de un país que en medio de la debacle económica mundial, seguirá creciendo, según lo reconoció ayer la CEPAL, organismo de Naciones Unidas.



(Jorge Giles. El Argentino. 16.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-49641-Entre-el-amor-y-el-desprecio.html

miércoles, 15 de julio de 2009

VOCES Y SUSURROS DE LA DEMOCRACIA


El Gobierno accedió al reclamo del Acuerdo Cívico y Social de Elisa Carrió, la UCR de Gerardo Morales, el cobismo, el socialismo de Binner y Giustiniani y anunció, en consecuencia, que mañana los esperan en la Casa Rosada para iniciar el dialogo con los partidos políticos. En las últimas elecciones, esta fuerza se ubicó, a nivel nacional, en el segundo lugar, detrás del gobernante Frente para la Victoria.
Es de esperar una asistencia perfecta, al menos como una respuesta honorable al gesto presidencial.
El inicio del debate convocado por la Presidenta de la Nación, se da en un marco donde una buena parte de la derecha, decidió boicotear el dialogo convocado por el Gobierno. Está clara la maniobra de cerco y bastardeo que pretenden ejercer algunos sectores políticos, patronales y mediáticos, contra la decisión presidencial de abrir un debate civilizado y democrático en torno a los temas trascendentes para la ciudadanía y para el destino del país.
No hay más que leer y escuchar a los editorialistas políticos que responden a determinados intereses económicos para advertirlo. Esos sectores sólo miran sus propias fotografías, pero no a la realidad misma, que suele parecerse más a una película con final abierto, antes que a un cuadro estático.
Para ellos el dialogo sólo sirve si el Gobierno desmonta su política estratégica en orden a la defensa del empleo, la redistribución del ingreso, la inclusión social, la identidad latinoamericana. Quieren hacer rendir la idea de Estado que el proyecto gobernante desarrolló desde el Gobierno de Néstor Kirchner hasta nuestros días. Hacer valer su voto, como dicen algunos, es empujar al abismo la gobernabilidad basada en aquellas premisas del modelo de país. Tanto que lo negaron y al final, las últimas elecciones fueron, para esa derecha, la posibilidad de ganar terreno político y hacer perder capacidad de acción al Estado. Al menos, es lo que parecen pretender.
Cuando ayer Néstor Roulet, vicepresidente de CRA, afirmó que “el problema es la intervención del gobierno en los mercados”, muchos leyeron “basta de Estado”. Los más adelantados fueron Francisco De Narváez y Mauricio Macri exaltando la conveniencia de volver al pasado privatizador del menemismo.
El escriba de La Nación y de TN, Joaquín Morales Solá, se desgarró señalando que el Gobierno comete el desatino de convocar segmentadamente a la ronda del dialogo. Hay que recordarle que su programa semanal está organizado desde hace años de esa manera. Primero pasan los ruralistas, después los políticos, después los vendedores de cucurucho. ¿De qué se escandaliza ahora?
Una parte de esta oposición mediática, tan leve como salvaje, es la que presentó a principios de año, al economista Ariel Umpierrez cual si fuese un “especialista” en dengue y otras plagas. Es una pena que cierto periodismo televisivo no nos hubiese leído el día 28 de abril pasado, cuando se publicó en El Argentino, la nota titulada “El verdadero azote del neoliberalismo”, brindando datos concretos sobre quienes se aprovechan de las desgracias colectivas. Se hubiesen evitado el papelón de reportearlo.
Por andariveles semejantes, transitan también los que temen la presencia de Néstor Kirchner como temían antes el regreso del legendario “avión negro” de Perón. El gobernador Das Neves, entre ellos.
No teman. Alégrense. Que la democracia estará viva mientras haya posibilidad de dialogar y defender en el terreno de las ideas las convicciones de cada uno. Y ojala recuerden que el slogan “el silencio es salud” comenzó con Lopez Rega y lo desarrolló luego la dictadura.
La democracia son voces o susurros, pero nunca sinónimo de silencio.
El dialogo es saludable para la democracia; lo es también que el gobierno democrático corrija todo lo que la voluntad popular señala, pero sin abandonar sus convicciones más profundas.
En el modelo de país que defiende y en su frente político, no caben las derechas, como afirmó Kirchner. Ellas tendrán su oportunidad en las presidenciales próximas del 2011.
De acuerdo al calendario de la democracia, claro está.


(Jorge Giles. El Argentino. 15.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-49455-Voces-y-susurros-de-la-democracia.html

martes, 14 de julio de 2009

LA GATA FLORA AHORA NO QUIERE DIALOGAR


A una velocidad inesperada para algunos observadores, el Gobierno nacional a través del Ministro del Interior, Florencio Randazzo, convocó oficialmente al dialogo para mañana, miércoles.
Los primeros invitados serán los partidos políticos con representación parlamentaria.
Y es natural que así sea, en tanto los partidos son la célula básica del sistema democrático.
En su discurso del 9 de Julio, la Presidenta mencionó el universo de temas que se abarcarían en las rondas del dialogo, que van desde la reforma política institucional a la economía y la participación de la sociedad.
Es decir, no limitó el debate sino por el contrario, tendió su voluntad para que la dirigencia argentina, en sus diferentes matices, desarrolle aquellas propuestas e ideas sobre cuestiones que consideren importantes y decisivas para la vida de los ciudadanos. Y a la vez, también se dijo que es una buena oportunidad para que el Gobierno exponga las razones de sus políticas, las fundamente y las defienda, en un ida y vuelta.
En los bordes informativos de la convocatoria, quedó suficientemente claro que, a diferencia de otras experiencias caóticas del pasado, esta vez es el Gobierno es el que propone con la representatividad y responsabilidad institucional que le cabe, la agenda a desarrollar y que además de escuchar y valorar todos las contribuciones de ideas que se hagan, seguirá gobernando en la reafirmación de sus principales políticas.
De este modo, la defensa del empleo, el desarrollo productivo con inclusión social y la redistribución del ingreso, continuarán siendo la base irrenunciable del proyecto político liderado por Cristina y Néstor Kirchner.
Sin embargo, ya en el primer día de la convocatoria, ayer mismo, se pudo observar el coro desafinado de la oposición respondiendo de manera diferente el llamado al dialogo.
Elisa Carrió rechazó sin ningún eufemismo el dialogo en la Casa Rosada y sostuvo que el lugar apropiado es el Parlamento. Gerardo Morales, titular de la UCR, difundió un comunicado que desde su título avisa que no van a aceptar invitaciones masivas, para decir después que tampoco van a permitir que los metan en la misma bolsa.
Hugo Biolcatti, presidente de la Sociedad Rural, difundió su escepticismo ante la convocatoria a la que consideró “ambigua” y que si es para discutir lo que le interesa al Gobierno y no para un cambio de políticas, él tiene cosas más importantes que hacer. En un tono semejante se expresaron otros dirigentes de la patronal rural de la llamada Mesa de enlace.
Otra actitud distinta, aunque manteniendo el tono crítico y opositor, fue expresada por los diputados electos Martín Sabatella y Pino Solanas, el diputado Eduardo Macaluse, el senador electo Luís Juez y el Gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, entre otros. Manifestaron, en general, su predisposición a concurrir a la cita gubernamental para discutir aquellas cuestiones que son de vieja data en sus plataformas programáticas. Con su acostumbrado humor, Luís Juez se diferenció de su aliada política, Elisa Carrió, al afirmar que no le gustaría que lo asocien a la Gata Flora, reclamando el dialogo al Gobierno pero ahora que lo convoca, dice que no le gusta más.
Que todos digan su verdad. Que de eso se trata dialogar en democracia.
Pero ¿por qué algunos personajes de la política y el poder económico rechazan el dialogo con el Gobierno? ¿Será que es verdad nomás que sólo quieren derrotarlo, pisarlo, destituirlo o apurarlo, presionarlo, imponerle su propia agenda de privilegios?
Todo es posible ¿o no?
Si no fuera así ¿por qué entonces el señor Biolcatti afirma que el dialogo sólo sirve si el gobierno cambia su política? ¿Y porqué Carrió y Morales no quieren estar en la misma bolsa de quienes son tan representantes legítimos de la democracia como lo son ellos?
Ojala sólo sea un reflejo espasmódico y que más pronto que tarde, asuman la responsabilidad de sentarse a dialogar todas las veces que un Gobierno elegido en elecciones libres y democráticas los pueda convocar.
Deberían saber que es una actitud autoritaria, sectaria y soberbia, negarse a debatir civilizada y democráticamente cuando un gobierno democrático los convoca.


Jorge Giles. El Argentino. 14.07.09)

http://www.elargentino.com/nota-49268-La-Gata-Flora-ahora-no-quiere.html

lunes, 13 de julio de 2009

PIDO LA PALABRA


Porque los lunes son propicios para compartir un rosario de reflexiones, con más dudas que certezas.
Porque es útil y necesario tenerlas a mano en la cartera de la dama o en el bolsillo del caballero, para acudir a ellas durante la semana y cuantas veces resulte prudente hacerlo.
Mucho más ahora que todo sucederá con bastante vértigo y es posible que las calles se llenen de parloteo colectivo pronosticando y empujando a distancia, o cuerpo a cuerpo, el curso de los acontecimientos.
Porque la Presidenta, se sabe, convocó al dialogo a todos los sectores de la comunidad, para definir democráticamente el trazo grueso de las políticas de estado en la economía, en el sistema de partidos y en la participación social.
Porque este dato es un gravitante que opera sobre la realidad dejando al descubierto virtudes y miserias del amplio y heterogéneo arco político social.
Pero que le pone ritmo, salsa y pimienta a la coyuntura, nadie lo duda.
Porque queremos escuchar a los que reclamaban parlar, qué proponen sobre las retenciones y la redistribución del ingreso, sobre la defensa del empleo, sobre los estímulos a la producción nacional, sobre el consumo interno, por ejemplo. Y estos temas, para empezar nomás.
Porque usted habrá escuchado una y mil reflexiones periodísticas y partidarias sobre el verdadero alcance de la flecha lanzada por la Presidenta en Tucumán.
Proliferan los analistas y especialistas de academia contratados por las consultoras, que interpretan para los simples mortales, el tendido y el origen del flechazo.
Son los que desconfían de todo lo que decida Cristina.
Si no llamaba al dialogo hubiesen dicho que era autista, que se encerraba entre cuatro paredes. Ahora que lo convoca, dicen que es para ganar tiempo, para disimular la derrota electoral, para entretener a la oposición.Pido la palabra porque no hay pepino que les venga bien a estos opositores.
Hablan de consenso, como Mauricio Macri, pero nombran a piacere al jefe de policía de la ciudad de Buenos Aires, sin importarles un corno el qué dirá la comunidad judía, Blumberg, la justicia, tu tía o la mía. Son los eternos adalides del “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”. Aún así, también ellos serán invitados a la mesa generosa del dialogo democrático.
Porque convencidos que hay razones profundas, estratégicas e históricas que explican la decisión presidencial, nos permitimos hacer en voz alta estas preguntas:
¿Hay un desacople en la génesis de este proceso político, entre la sociedad y sus instituciones y la voluntad política?
¿El dialogo es la vía para profundizar la visión estratégica del desarrollo inclusivo?
¿Sin participación activa de la sociedad, la historia puede seguir avanzando?
Los distintos medios de incomunicación que llegan hasta su living comedor, le seguirán retumbando la cabeza con los dimes y diretes sobre si Moreno es diestro o siniestro, si les cae simpático o desagradable.
Es la forma sutil de evitar, en aquellas y otras preguntas, el abordaje de una etapa profundamente decisiva para la historia.

Es importante advertir a tiempo que el proceso de cambio que encarna el kirchnerismo no cuaja aún, como debiera hacerlo, con la velocidad temporal y el compromiso activo de una franja importante de la sociedad.
El Gobierno, el de Cristina como el de Néstor Kirchner antes, ¿marcha mucho más rápido que todos nosotros juntos?
¿Este proyecto gobernante está a la altura de nuestra historia grande, pero no necesariamente de las historias mínimas que nos suceden en el cotidiano devenir de nuestros días?
Metámonos el dedo en esa llaga hasta que duela. No por masoquismo culposo, sino para saber que de acá en más se hace imprescindible participar y acompañar activamente a todos quienes crean que el cambio justo es posible y es necesario. Y evitar un desacople.
La derecha de Macri, Legrand y De Narváez lo saben tanto y mejor que muchos.
Por eso operan como lo hacen.
Pido la palabra, en fin, porque no habría Cruce de Los Andes sin un pueblo de mujeres y hombres bordando y cociendo las banderas y los uniformes y fundiendo chatarras para hacer cañones. No habría San Martín sin indios y mulatos galopando sobre la libertad de sus pueblos.
O sea, no habrá modelo de inclusión social sin una sociedad democrática participando.
Y porque así como se desensilla en silencio, el dialogo debería servir para lo contrario, para galopar la historia.


(Jorge Giles. El Argentino. 13.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-49110-Pido-la-palabra.html

miércoles, 8 de julio de 2009

CADA CHANCHO EN SU CHIQUERO



A tono con los días signados por la maldita gripe porcina, acudimos a este título para intentar echar un poco luz sobre los días que corren.
El gobierno perdió una importante batalla electoral, en la provincia de Buenos Aires, pero ganó en el total nacional y retuvo la iniciativa política, manejando su agenda y sus tiempos.
Es la república y sus circunstancias.
La oposición, en tanto, experimenta el gusto amargo de no poder disfrutar del triunfo parcial, ante la templanza de un gobierno que, lejos de amurallarse defensivamente como algunos pretendían, dispuso ayer los cambios que creyó necesarios en su gabinete, enfrenta con decisión la crisis sanitaria por la gripe A, lideró a los gobiernos latinoamericanos en defensa de la democracia en Honduras y Néstor Kirchner participó de la reunión con los pensadores de Carta Abierta, convocando a la reorganización del espacio nacional y popular.
La vanguardia política opositora del “nuevo sujeto social”, como diría Eduardo Buzzi, sigue siendo la Mesa de enlace agropecuario.
El 28 de junio fue para los patrones rurales algo así como la segunda batalla contra la Resolución 125. Se sienten tributarios de un triunfo opositor de la ruralidad.
Acompañados por los caciques sindicales de los “gordos”, encabezados por Luís Barrionuevo, son ellos los que leen el resultado de las urnas, los que interpretan el voto popular, los que dictaminan sobre el mensaje fino de ese electorado que votó, según ellos, pensando en la ubre de las vacas lecheras y el precio de la soja.
En el “Qué hacer”, del federado Buzzi, se sostiene que “la derecha avanza cuando el progresismo trucho no realiza las transformaciones necesarias”.
Nótese que la política de redistribución equitativa del ingreso, sostenida por el Gobierno nacional, fue la que desató precisamente la resistencia de los patrones rurales como el propio Buzzi.
Hugo Biolcatti, presidente de la Sociedad Rural y Mario Llambías, de la CRA, ofician de paladares negros, patrones con pedigrí, y ante la tesis “buzzista leninista”, dejan caer una socarrona sonrisa para agregar que “la gente votó por el cambio y el cambio es volver al campo”.
La tropa partidaria que los expresa mejor, comandada por Macri y De Narváez, recibió un renovado apoyo del ex senador Eduardo Duhalde, luego de su última gira europea.
Es interesante observar cómo se disputan entre ellos la virulencia verbal contra el Gobierno. Quisieran poner y sacar funcionarios a su total antojo. Le ponen plazos a la Presidenta de los argentinos para que acepte como verdad revelada y absoluta lo que ellos creen como tal. Es el caso del senador Reuteman y el gobernador de Chubut, Mario Das Neves. Este último, en su impericia quizás, llegó a reclamar la renuncia de nuestro Canciller por lo actuado oficialmente ante el golpe de estado en Honduras, actuación que vale decirlo, mereció las alabanzas de varios líderes y gobernantes del mundo por su compromiso inquebrantable con la democracia amenazada en Centroamérica.
Están juntando tropa legislativa en el Parlamento Nacional para imponer nuevas autoridades, cuando la primera minoría continúa en manos de los diputados y senadores del oficialismo. Son voraces, y ese pecado los condenará irremediablemente al fracaso, no al “éxito”, como desea Duhalde.
El colmo de esta ofensiva lo comete Macri en la ciudad de los porteños al nombrar jefe de policía al comisario Jorge “Fino” Palacios, rechazado y repudiado por la comunidad judía, por los organismos de derechos humanos y por la totalidad de los sectores políticos con representación parlamentaria.
La derecha cuando gana una batalla, por pequeña que sea, va por todos los premios, es insaciable, es parte del viejo poder y busca más poder. Se entiende así este desboque eufórico de los ruralistas y el llamado peronismo disidente del duhaldismo y el Pro de Macri y Gabriela Michetti.
Los escribas de los grandes medios van embanderados con ellos cual si fuesen corresponsales de guerra en plena acción. Sus editoriales son verdaderas proclamas en defensa del regreso al neoliberalismo.
Deberían enfriar sus impulsos y ocuparse de la porción que le corresponde a cada sector.
Para reinterpretar el título de hoy, de un modo políticamente correcto, digamos que el gobierno, gobierna y la oposición, debería aprender a acompañar.



Jorge Giles. El Argentino. 08.07.09
http://www.elargentino.com/nota-48650-Cada-chancho-en-su-chiquero.html

martes, 7 de julio de 2009

LA DICTADURA NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA

La dictadura hondureña se ha quedado sola ante el mundo.
Nadie la recibe, nadie le escribe, nadie la reconoce. Como si fuese un personaje plural de García Márquez, estos “coroneles” golpistas, travestidos de juristas y legisladores indecentes, se han quedado solos de toda soledad, sin siquiera un gallo para subsistir.
El repudio tiene voces diferentes, de variados colores y matices, pero es unánime. Esta vez ningún gobierno sacó los pies del plato de la defensa de la democracia.
Como si el estigma de la peste del terrorismo de estado sufrido en el pasado, ahuyentara incluso a sus nostálgicos. Como si se entendiera por fin, que ante el primer quiebre del sistema constitucional, toda gestualidad democrática es necesaria y vital.
Nada sobra cuando se pone en riesgo la forma de vida que la sociedad civilizada eligió y hay que poner el cuerpo para defenderla.
Pasada la larga noche de las dictaduras, jamás el continente logró una unidad tan férrea, como ahora. Una actitud de compromiso que no llovió del cielo, sino que brotó de la voluntad política de sus gobernantes democráticos, cruzados por el dolor de su propia generación.
Sólo la historia llamaba a la unidad, enseñando que Latinoamérica se reescribe a sí misma todo el tiempo. Y que su joven democracia no pasará el umbral de la inestabilidad mientras haya inequidad social y haya poderosos que defiendan sus intereses económicos y sus privilegios sociales al costo que fuese necesario.
Con sangre o sin ella.
El golpe de estado en Honduras es un doloroso ensayo en ese sentido. Las metrallas y los discursos desenterrados de la etapa de la “guerra fría”, responden a una realidad de atraso y miseria que choca frontalmente con un mundo que precisa cambiar aceleradamente en dirección a sistemas democráticos inclusivos y participativos y donde la modernidad se refleje en el profundo contenido de justicia social de sus sociedades.
A esos cambios vertiginosos, resisten los viejos clanes oligárquicos que no quieren perder un ápice de sus parcelas de poder. Para ellos hablar de redistribución del ingreso, de salarios justos y dignos, de empleo para todos, de participación popular, son nada más que consignas de rebeldía y ofensa al status quo imperante.
Apelaron a los viejos manuales del golpismo tradicional, con algún pincelazo de contemporaneidad para no quedar tan anticuados. Pero no pudieron. Son lo que son. Criminales. Asaltantes de la voluntad popular. Violadores de una democracia que con sus errores y limitaciones, tiene un don soberanamente precioso y vital: se corrige a sí misma, a través de sus propias instituciones constitucionales.
Hay quienes dicen que este golpe, condenado al fracaso, huele a poder tras la sombra. Se tejen y destejen conjeturas acerca de los poderes ocultos que en Honduras o más al norte, alentaron a los golpistas para infringir una emboscada contra las nuevas democracias progresistas continentales.
Si fuese así, no será un exceso de voluntad sostener que a diferencia del pasado, esta vez ningún gobierno intentó siquiera legalizar o legitimar el golpe cívico-militar.
Que se escondan, ya es un avance histórico. Aunque en los matices ya referidos, haya una gama de voces que pusieron el acento en las cualidades democráticas del Presidente Manuel Zelaya. Una versión remozada del “por algo será”, recordó con tristeza la Presidenta.
El drama hondureño puso a prueba el nuevo mundo que amanece entre rezongos y festejos, entre los que siguen anclados en el pasado de hegemonía unilateral y esa mayoría de pueblos que empuja hacia adelante. Y en esta prueba inicial, el multilateralismo, vistiendo los colores de la democracia y la justicia, triunfó por amplio margen.
Enorgullece que el protagonismo de esta hora latinoamericana lo tenga nuestro país, representado por la Presidenta y el Canciller Taiana, pero no logra ocultar la vergüenza que provocan las impúdicas críticas de los escribas y opositores de cabotaje, que confundiendo el último resultado de las urnas con un ataúd político, se ubicaron más cerca de los blindados del pasado que de los nuevos tiempos de la democracia.
Se lo recordaremos luego, con nombres y apellidos, para que sepan responder cuando alguien les pregunte en el futuro “¿y vos qué hiciste cuando reprimieron al pueblo en Honduras?”


(Jorge Giles. El Argentino. 04.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-48450-La-dictadura-no-tiene-quien-le-escriba.html

domingo, 5 de julio de 2009

LA DEMOCRACIA SANGRA EN HONDURAS


Allá en Honduras, sobre el pecho dolido de América Latina, un pueblo hermano resiste a los violentos que cometieron el primer golpe de Estado del siglo XXI.
Que nadie permanezca indiferente, es la consigna que deberíamos pasar de boca en boca. Es la hora en que todos deberíamos envolvernos en la misma bandera argentina y latinoamericana saludando el gesto de nuestra Presidenta, Cristina Fernández. Ella y el Canciller Taiana debieran merecer el más cálido reconocimiento de todos los demócratas argentinos, piensen como piensen políticamente.
Si el golpe hondureño se consolida, se debilitará la democracia en todo el continente. Así se demuestra a lo largo de la historia. Empiezan por un país y siguen por los demás.
Por eso y ante la necedad, el egoísmo social o la complicidad ideológica con los golpistas, de parte de los sectores políticos y mediáticos opositores de nuestro país, y cuando urge escribir sobre la marcha de los acontecimientos, intentaremos apuntar estas breves líneas para afrontar un lunes muy particular bajo los cielos de América.
*Nadie podrá negar que el Gobierno de Néstor Kirchner y el de Cristina, tomaron claro partido desde un principio por una política exterior donde se prioriza y jerarquiza la unidad con los países y gobiernos latinoamericanos, con el MERCOSUR, con la UNASUR, con el Grupo Río, en defensa de la paz y la democracia en la región.Tres hechos que gravitaron en estos últimos años sobre la suerte del continente, sirven de antecedentes para fundamentar lo antedicho.
El rechazo del gobierno argentino, acompañado por varios gobiernos de países hermanos en la Cumbre de las Américas, al intento de aprobar el proyecto del ALCA por parte de la administración del ex presidente George W. Bush; la participación decisiva de Cristina en la cumbre del grupo Río en Santo Domingo que garantizó la pacificación entre Colombia y Ecuador luego de la irrupción militar colombiana en territorio ecuatoriano y, la urgente convocatoria de Cristina y su par chilena, Michelet Bachelet a la reunión de la UNASUR para apoyar el gobierno democrático del presidente Evo Morales ante un intento golpista en Bolivia.
Es decir que todo lo actuado por la actual misión diplomática argentina contra el golpe hondureño, guarda absoluta coherencia con lo hecho en política exterior desde el 25 de Mayo de 2003 hasta hoy.
Que nadie se extrañe, entonces, ni se haga el sorprendido. Allí donde corra peligro la democracia de un país latinoamericano, la Argentina estuvo y estará presente.
Nada ni nadie está por sobre la voluntad popular legítimamente expresada en las urnas con que los hondureños eligieron al presidente Manuel Zelaya. Si no están de acuerdo con sus políticas ya tendrán los opositores su revancha pacífica en las próximas elecciones. Si creen contar, incluso, con más simpatizantes, pues deberán esperar los tiempos legales de la democracia. No hay ni habrá excusa alguna para justificar lo injustificable.
Se ha cometido un crimen en Honduras, por que es eso un golpe de estado, un crimen.
Por eso nos debería enorgullecer a todos los argentinos, más allá de las distintas banderías, que sea nuestra Presidenta la que lidera a los países latinoamericanos, ante la Asamblea General de la OEA, en la firme defensa de la democracia.
El fusilamiento del niño hondureño, al lado de su madre, es la expresión más cruel y elocuente del salvajismo de los terroristas de estado.
El mundo civilizado debe frenar este nuevo crimen contra la humanidad.
Miles de ciudadanos y centenares de organizaciones democráticas se manifestaban ayer pacíficamente en toda América contra el regreso brutal de los golpistas.
Los presidentes Cristina Fernández, Fernando Lugo y Rafael Correa están poniendo el cuerpo y el alma en plena zona del conflicto, convocados por un profundo compromiso solidario con el hermano pueblo de Honduras en las calles de Tegucigalpa.
Un sentimiento de orgullo, de solidaridad, de dolor, cubre a toda América Latina.


(Jorge Giles. El Argentino. 06.07.09)

LA AMÉRICA LATINA EN REBELDÍA



Arde Honduras, territorio avasallado de América Latina.
Arde la democracia. Arde la memoria colectiva de los pueblos.
Como si no bastaran la sangre derramada, los centenares de miles de desaparecidos, los torturados, los asesinados, la república perdida.
Como si no bastara tanta vida trunca, los gorilas blindados, con sus tanquetas y metrallas, volvieron a través de Honduras para imponer sus oscuros propósitos.
Propósitos que nunca serán mejores y más dignos que los que defienden los pueblos.
Propósitos que son una mezcla sucia de dinero, de poder concentrado, de latifundio, de narcotráfico cruzándolos por el medio, de políticas militaristas y de ajustes neoliberales.
Un golpe militar, el pasado domingo, secuestró al presidente democrático Manuel Zelaya.
Lo pusieron en un avión y en plena madrugada lo expulsaron de Honduras.
La OEA, Organización de Estados Americanos, con la presidencia de su Asamblea a cargo del canciller argentino, Jorge Taiana, y la presencia de su Secretario General Miguel Insulza en el país centroamericano, buscó intensamente el dialogo pero se encontró con el fanatismo salvaje de los golpistas y la complicidad con ellos de políticos de derecha, altos jerarcas del poder judicial y de la iglesia católica.
Los golpistas y sus secuaces atrasaron 30 años el reloj de América. Es claramente un golpe contra los nuevos tiempos que corren en el continente y en el mundo. Pareciera ser incluso, un golpe contra Barack Obama, como sostienen algunos respetados analistas y dirigentes políticos.
La represión es brutal. La resistencia popular hondureña, ocupa legítimamente las calles de los pueblos y los campesinos llegan hasta Tegucigalpa para defender la democracia y a su legítimo Presidente.
Cristina, la Presidenta de todos los argentinos, está en el medio de la disputa. Con la misma actitud y coraje con que acudió el día que acorralaron a Evo Morales y la democracia boliviana y ella salió a empujar una urgente reunión de UNASUR para salvar a Bolivia del pasado oprobioso de los golpistas del fascismo local. Con esa misma pasión americana, hoy está junto al pueblo de Honduras.
En honor a su coraje y patriotismo latinoamericano, tendrían que ser muchos los argentinos que concurran a esperarla cuando regrese de Honduras.
Que sepa la diva de los almuerzos, con sus invitados macristas y menemistas, que Honduras es América Latina, pero también es un lugar intocable de nuestra memoria.
La derecha siempre estará más cerca de Miami que de José C. Paz o Mataderos. Por eso les resulta extraño que la Presidenta hable de Tegucigalpa, de los más pobres de América, de los pueblos agredidos por los dueños del poder.
Cristina viajó desde un hospital del conurbano, especializado en el combate contra la maldita gripe A, luego de una semana cargada de significación política por el resultado electoral y las conductas facciosas de algunos opositores.
Dijimos durante la semana que un traspié electoral obliga al oficialismo a corregir la hoja de ruta pero no el destino de un país más justo, más libre y solidario. Ese modelo de país sólo será posible si América permanece unida y fuerte contra los gorilas que intentan regresar.
No se trata en absoluto de negar el legítimo voto mayoritario conseguido en las urnas.
A veces se gana, a veces no. Es de buena gente y de demócrata cabal, reconocer y valorar el resultado.
Ahora bien, el que gana en una parcela tiene también la obligación de aceptar el mapa total de esa voluntad.
En esta semana la derecha se sintió con las ínfulas propias de alguien que viene arrasando a diestra y siniestra, aunque nada justifica semejante sobreactuación.
El domingo pasado los argentinos votaron, ganaron, perdieron.
El triunfo de De Narváez en la provincia de Buenos Aires actuó de catalizador y de impulsor de la derecha a lo largo del mapa argentino. Ganaron en elecciones legislativas pero se muestran tan eufóricos que parecieran haber ganado la copa del mundo, o las presidenciales, por un margen del 20 % en lugar del 2% con el que lo hicieron en tierras bonaerenses.
Deberán entender que enfrente hay un gobierno elegido por el 46 % de los votos, una gestión con capacidad de iniciativa, y por sobre todo, miles de mujeres y hombres dispuestos a no arriar, así nomás, las banderas de sus principios.
Hay una historia que lo certifica.


(Jorge Giles. El Argentino. 05.07.09)